miércoles, abril 11, 2012

la cultura nini de México; del congreso a la educación básica

El fenómeno nini está de moda en los medios... que no se habían percatado de que es un asunto político-cultural. Baste asomarse en la productividad del congreso mexicano para saber que los ninis están incrustados en todos los sectores de la sociedad mexicana, según los datos compartativos entre congresos en Latinoamérica, el mexicano se parece al sistema escolar, todo el tiempo están suspendiendo actividades, sea por festividades, sea por vacaciones, sea por ocurrencias de los legisladores.

Y la cultura nini no depende del nivel económico exclusivamente:

El fenómeno de los jóvenes que no estudian ni trabajan –denominados ninis– no es privativo de ciertas zonas o estratos sociales: más de 3 millones pertenecen a las clases de mayor poder económico de México o son clasemedieros, y otros 4.7 millones son muchachos de escasos recursos o que sobreviven en la pobreza. El estudio de la Subsecretaría de Educación Superior sostiene que los ninis realizan labores socialmente útiles, aunque hay un número importante –los llamados otros no activos– que al parecer se encuentran en un estado de inactividad absoluta y que ascienden a un millón 755 mil, de un total de 7 millones 820 mil ninis. El fenómeno, que coloca al estado de México con el mayor número de estos jóvenes (un millón 36 mil) y a Coahuila en el primer lugar en términos porcentuales, hace que nuestro país ocupe el tercer lugar –sólo superado por Turquía e Israel– entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) por sus ninis. Sin embargo, pasa al segundo sitio por contar con la mayor proporción de mujeres que no estudian ni trabajan. Estos jóvenes dejaron la escuela hace cinco o hasta 15 años, según su edad: en el grupo de 12 a 15 años, 16.8 por ciento de los que no concluyeron la educación básica y 4.8 por ciento de quienes terminaron la primaria o secundaria fue por decisiones de abandono escolar en curso. Y en el nivel de 16 a 18 años, 19 por ciento de quienes terminaron la enseñanza básica, 23.5 por ciento de quienes acabaron la primaria y secundaria, 12.9 por ciento de quienes cursaron la media superior y 2.5 por ciento de quienes aprobaron algún grado de la carrera dejaron la escuela hace menos de cinco años. Aunque insisten en que la gran mayoría de los jóvenes –ocho de cada 10– estudian y/o trabajan, y en consecuencia no hay una generación perdida, advierten que cerca de 20 por ciento desertaron de la escuela porque tenían que trabajar, no tenían dinero o no podían pagar la escuela. Para las mujeres, la desventaja es aún mayor. El 17.8 por ciento de ellas desertaron a causa del matrimonio, la unión o el nacimiento de un hijo, en contraste con 1.6 por ciento de los hombres. El 27.6 por ciento de los hombres y 15.6 por ciento de las mujeres abandonaron la educación por las siguientes razones: reprobación, aburrimiento, indisciplina.

La escuela mexicana pasó de ser una fábrica de egresados "a como diera lugar" a una fábrica de desertores:

El Panorama educativo de México 2010, elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), señala que casi 350 mil menores de 12 a 15 años no se matricularon en la escuela, es decir, 5.4 por ciento de la población en edad de cursar su secundaria a escala nacional. En cuanto a la tasa de deserción, destaca que en la década pasada alcanzó casi 16 por ciento en educación media superior, y si se considera por modalidad educativa fue de 23.6 por ciento en el subsistema profesional técnico; 15.8 por ciento en bachillerato tecnológico; mientras que en bachillerato general es de 14.7 por ciento. Destaca que si bien la asistencia a la escuela de la población de seis a 11 años es casi universal, con 98.3 por ciento, en secundaria (12 a 14 años) desciende a 91.6 por ciento, mientras que en prescolar (tres a cinco años) es de apenas 69 por ciento, y para bachillerato (15 a 17 años) de tan sólo 64.8 por ciento. En México, subraya el informe publicado en marzo pasado, los factores de origen o el trabajo excesivo son determinantes para que la población asista o no a la escuela. Los mexicanos en condiciones vulnerables, como aquellos que viven en localidades rurales, indígenas, marginadas, que laboran 20 horas o más a la semana, y sus padres tienen baja escolaridad, enfrentan una tasa menor de asistencia a las aulas que aquellos alumnos con mejores condiciones sociales y económicas.

Y como uso y costumbre heredado del viejo régimen y mantenido por régimen "de la alternacia", también los profesores de las escuelas de educación básica fomentan la cultura nini:

En los últimos tres meses de 2011, 24 entidades comisionaron a 11 mil 933 maestros en actividades sindicales, puestos públicos en dependencias municipales y estatales o en funciones políticas o pedagógicas. Es decir, ahora hay mil 654 profesores más que cobran sin dar clases respecto de los docentes reportados hace dos años. En julio de 2010, el entonces titular de la Unidad de Planeación de Políticas Educativas, Francisco Ciscomani, señaló que detectaron diez mil 279 profesores comisionados a encargos ajenos a la enseñanza en las aulas, de los cuales siete eran candidatos a puestos de representación popular, cuatro eran presidentes municipales y tres eran diputados. De acuerdo con el Padrón Nacional de Maestros publicado por la SEP, en el cuarto trimestre del año pasado esos casi doce mil maestros ocupan de dos a cinco plazas. Actualmente, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) los comisionó en funciones gremiales, asesorías pedagógicas y en otras actividades administrativas que los estados no detallan en sus respectivas listas. En tanto, ocho entidades federativas reportaron a la SEP que en ese último trimestre de 2011 no tuvieron comisionados. Esos estados son: Aguascalientes, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Tlaxcala y Veracruz. De las entidades que sí informaron el listado trimestral de maestros comisionados, Guanajuato es el de mayor número de profesores fuera de clase, con dos mil 361 casos; le sigue Chihuahua, con mil 703 comisionados, y en tercer lugar está Nuevo León, con 964 profesores que cobran por actividades ajenas a la enseñanza.

¿Y tú estudias o trabajas? O ¿Simulas que estudias o simulas que trabajas? O Ninguna de las anteriores.




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