martes, febrero 10, 2015

cierran universidades en el norte del país y 25 días de huelga en la Universidad Autónoma de Yucatán

En el territorio en donde todos los días aparecen cádaveres que nadie sabe quienes fueron y ni cómo murieron, el sistema universitario no da para mucho, a pesar de que en el discurso, México pretende insertarse en el mundo global. La verdad histórica es que seguimos en el tercer mundo con un sistema educativo de baja calidad, y con una economía del siglo XVI que solo da riqueza a algunos políticos:
 
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) recomienda a México que, para incrementar la productividad y mejorar el desempeño del mercado laboral, se requiere aumentar el logro educativo y reducir la informalidad en el empleo. En una nota especial sobre México en el estudio Going for Growth (Apuesta por el crecimiento), argumenta que “la baja matrícula y la baja calidad educativa limitan las ganancias en productividad y contribuyen a una alta desigualdad”.

No se puede mejorar mucho el sistema universitario, si en el norte de país, todos los días hay muertos y desaparecidos, y las familias pudientes emigran a los EU:

El campus de la Universidad del Valle de México (UVM) en la ciudad de Nuevo Laredo, estado de Tamaulipas (noreste), cerró sus instalaciones por amenazas de extorsión, secuestro y ataques. La UVM “cuenta con 36 campus distribuidos en el país y con una sólida plataforma de carreras en línea”, por lo que la institución se mostró segura de que cada uno de los alumnos “encontrará una alternativa acorde a sus necesidades”. La UVM aseguró entonces que su prioridad “es proteger la seguridad de toda su comunidad académica y administrativa” y que estudiaba cómo recuperar las clases que han perdido unos 700 estudiantes de esa sede. Hace un año esta casa de estudios también se vio obligada a cerrar temporalmente por los mismos motivos su campus de Reynosa, ciudad también situada en Tamaulipas.

Y tampoco cuando las universidades públicas se encuentran cerradas por diferentes motivos. Por ejemplo, la UADY cerró sus puertas durante 25 días por conflictos entre el sindicato y la rectoría:

Afiliados a la Asociación Única de Trabajadores Administrativos y Manuales de la Universidad Autónoma de Yucatán (Autamuady) comenzaron una huelga general, en demanda de aumento salarial de 10 por ciento, sin embargo la rectoría ofrece sólo 3.4 por ciento.Las banderas de huelga fueron colocadas en las 25 sedes de la universidad, entre preparatorias, facultades y centros de investigación. Alrededor de 23 mil alumnos se quedaron sin clases. Sofía del Socorro Ayil Sierra, secretaria general de Autamuady, informó que el gremio tiene 977 afiliados, quienes decidieron la huelga, pues en cada revisión salarial la rectoría ofrece menos porcentaje de incremento.

La huelga comenzó a extenderse más de lo usual en el estado:

La huelga en la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) cumplió ayer una semana con un breve acercamiento entre el personal administrativo y manual y el rector José de Jesús Williams. La demanda central es aumento salarial de 10 por ciento. Ermilo Solís Sánchez, representante jurídico de la institución, dijo a los paristas que el porcentaje de 3.4 por ciento ofrecido por el rector es lo máximo que se ha otorgado en el ámbito federal y “no hay más dinero” federal para satisfacer su demanda. Desde 1974 una huelga en la entonces Universidad de Yucatán no duraba más de una semana.

Esta huelga convocó a varias marchas de estudiantes, eventos pocos vistos en Yucatán:

Unos 2 mil estudiantes de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) marcharon ayer por la tarde en apoyo al personal administrativo y manual que está en huelga desde el pasado 16 de enero, ante la negativa a otorgarles un incremento salarial de 10 por ciento (las autoridades les ofrecen 3.4). Con pancartas, los manifestantes partieron del Paseo de Montejo hacia el edificio central de la Uady, en el centro de esta capital. Leyeron documentos de solidaridad con los trabajadores paristas y pidieron al rector, José de Jesús Williams, un diálogo “serio” con el personal sindicalizado de la Asociación Única de Trabajadores Administrativos y Manuales de la Universidad Autónoma de Yucatán.

Cientos de estudiantes universitarios, activistas y dirigentes de sindicatos independientes, marcharon en Mérida este viernes para apoyar a los trabajadores de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) que cumplieron 22 días en huelga para exigir aumento salarial y diálogo con el rector Jesús Williams.  La huelga, que ha dejado sin clases a 23 mil alumnos, es un hecho sin precedente en la entidad en los últimos 40 años y cuenta con el apoyo de otros sectores. Esta es la tercera marcha, segunda de los estudiantes y activistas que apoyan el movimiento de huelga, desde que los trabajadores interrumpieron labores el 16 de enero. La consigna es la misma: los más de 700 integrantes de la Asociación Única de Trabajadores Administrativos y Manuales de la Universidad Autónoma de Yucatán (Autamuady) demandan diálogo con el rector para que atienda sus demandas. Las autoridades de la Uady ofrecieron aumento de 3.4 por ciento y 2.6 por ciento a prestaciones laborales, entre éstas, vales de despensa, apoyo a la renta y transporte.

Al final, los trabajadores aceptaron la oferta, al parecer, inicial de la rectoría:

Tras 25 días, concluyó la huelga en la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), cuando la mayoría de los trabajadores administrativos y manuales aceptó la oferta de la rectoría de incremento de 3.4 por ciento directo al salario y en diversas prestaciones.

Ya sea en el norte o en el sur, el sistema universitario mexicano está ocupado en muchas cosas que no se vinculan directamente con el mejoramiento continuo de la calidad. Y es que el país no da para mucho, la sociedad mexicana insiste en mantener un sistema económico y político del siglo XVI.