domingo, febrero 17, 2013

universidad de la policía y el país de los descabezados

Los muertos se acumulan como en la administración pasada, no hay nada menos valioso que los discursos de los políticos mexicanos. Gran parte de la violencia desatada se debe a la administración de la pobreza y la ignorancia. Durante casi todo el siglo XX el viejo régimen utilizó a las policías como herramienta de control e imposición, para ello, para ser policía se requería de un nivel elemental de educación básica. En el siglo XXI, la policía no puede ser integrada por personas semi-alfabetas y con limitadas capacidades de lectura (aunque los gobiernos autoritarios seguirán buscando personas obedientes y poco reflexivas sobre lo que hacen). Es hasta ahora que se crean estudios universitarios para los policías:

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, anunció que este año el Instituto Técnico de Formación Policial (ITFP) se convertirá en la Universidad de la Policia lo cual permitirá ofrecer una mayor profesionalización a los elementos que egresen de sus carrera. En el ITFP, donde el mandatario atestiguó la graduación de 158 nuevos elementos que se sumarán a la Unidad de Policía Metropolitana de Protección al Transporte. Acompañado de los titulares de la SSPDF y de la PGJDF, Jesús Rodríguez Almeida y Rodolfo Ríos, respectivamente, el mandatario adelantó que la nueva unidad que buscará prevenir el asalto a bordo del transporte público reforzará su presencia en todos los paraderos y las zonas donde se tiene alta incidencia delictiva. Rodríguez Almeida informó que la nueva universidad tendrá cinco carreras con materias como derechos humanos, tecnología policial y cuadrantes.

Mientras los militares siguen cayendo en la guerra contra el narco, la Sedena requiere atender a las viudas y viudos, y a los huérfanos de la guerra:

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) creó un innovador sistema para atender a los niños y adolescentes que padecen algún problema mental, en algunas de las ocasiones derivado del estrés por la ausencia de la actividad castrense de su papá o su mamá o la pérdida de cualquiera de ellos. La Sedena inauguró la clínica de paidosiquiatría en la que se brinda un abordaje integral a las familias de los militares que se encuentran en operaciones de alto impacto o que por la naturaleza de su trabajo están en situaciones de riesgo. En la nueva unidad se cuenta con novedosas tecnologías para el tratamiento de enfermedades como la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la ansiedad, las fobias, las adicciones, así como los trastornos de la alimentación, entre otras. Marco Aurelio Santiago Avila dice: “Imagínense ustedes de repente un niño ve a su papá militar lo mandan a operaciones y regresa o amputado o con una lesión de por vida, ése es un impacto terrible para el niño y la familia, entonces la idea es atender a todos esos niños para que eso no los convierta en personas vulnerables; una persona que ofrenda su vida al país lo que menos queremos es que su familia quede desprotegida, entonces la idea es captarlos, apoyarlos y ayudarles”. Entre las innovaciones de esta recién inaugurada clínica se encuentran la terapia virtual, mediante la cual se pueden tratar, por ejemplo, las fobias sin necesidad de tratamiento farmacológico.

Durante las décadas finales del siglo XX, los gobernantes mexicanos decidieron abandonar los ideales revolucionarios, quizá porque nunca fueron capaces de respetarlos y crear las condiciones políticas y económicas para convertir en realidad dichos ideales. El problema fue que el mundo no depende de los designios de los gobernantes mexicanos y  la realidad actual es pavorosa; niveles elementales de educación, baja productividad empresarial, importaciones masivas de conocimiento y tecnología, venta de materias primas a precios sumamente bajos, una democracia débil, una economía que solo da trabajos informales. Mientras tanto, el mundo desarrollado se basa exactamente en lo contrario, y no parece que se pueda revertir esta tendencia en el largo plazo, para ello se requiere que la sociedad mexicana tome en sus manos el futuro del país para mejorar la calidad educativa y fortalecer la democracia que son dos herramientas necesarias para el desarrollo económico en el siglo XXI.