viernes, septiembre 04, 2009

Incendios en guarderías y cierres

La tragedia de la guardería ABC sigue generando notas en los medios; aparentemente, diversas personalidades tratan de influir en la sentencia de los dueños de la bodega habilitada como "corralito", perdón como "guardería" en donde murieron 49 niños y niñas, y como los derechos del niño son prescindibles, pues...

El arzobispo emérito de Hermosillo, Sonora, Carlos Quintero Arce; diputados locales de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) y empresarios salieron en defensa de los dueños de la guardería ABC y enviaron cartas al juzgado primero de distrito para resaltar la solvencia moral, finura y probados valores éticos y morales de los señalados como responsables de la muerte de 49 menores. Manuel Alfredo Rodríguez Amaya, padre de una de las víctimas de la tragedia ocurrida el pasado 5 de junio, que dejó un saldo de 49 niños muertos y más de 100 con lesiones en diferentes grados, denunció que todavía hay gente que los respalda (a los dueños de la guardería) y emiten cartas de recomendación que pueden tener peso legal para disminuir su condena.

Mientras tanto, los medios continuan recopilando incendios en los corralitos infantiles llamados guarderías en distinos partes del territorio mexicano. No llegan a los titulares porque no han muerto más niños:

Un incendio en la guardería del Centro Educativo Palmerston ubicada en Mérida, Yucatán, generó alarma y el desalojo de 45 menores, desde recién nacidos hasta cuatro años, así como 19 trabajadoras. La Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán reportó que el incendio comenzó en el salón de pedagogía, aunque no se precisó el motivo que lo generó. El sitio es un pequeño complejo educativo de carácter particular, pero la licencia es subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social. La dirección del plantel, propiedad de Víctor Manuel Ávila Rosado, dio a conocer el saldo del percance: un salón quemado, dos ahumados y una maestra con crisis nerviosa.

En Colima se incendía una guardería. A pesar de que los 195 menores que cuidan ahí salieron ilesos, la cocinera del establecimiento, Eréndira Trujillo, presentó quemaduras de primer y segundo grados en 45 por ciento de su cuerpo. El incendio comenzó antes de que los menores ingresaran al plantel. De acuerdo con las primeras investigaciones de la Dirección de Seguridad Pública y Protección Civil, la explosión se originó por una fuga de gas que ocasionó la encargada de la cocina, quien accidentalmente dejó abierta la llave de gas de la estufa y cuando intentó encender el aparato se inició la conflagración.

Ocurrió un conato de incendio en una de las dos guarderías que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) subrogó a la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Chetumal, capital de Quintana Roo. Luis Ortiz Cardín, presidente de la Canaco en esa capital y responsable de la estancia infantil, informó que desalojaron a 52 infantes sin que hayan sufrido ningún daño. Aseguró que al parecer el fuego inició por un cortocircuito en un equipo de aire acondicionado. Ortiz Cardín añadió que los bomberos arribaron al inmueble y desconectaron la energía eléctrica y extinguieron el fuego, que se había extendido al césped en el patio. Enfatizó que ningún niño resulto lesionado y destacó la colaboración del personal a cargo para desalojar a los pequeños con toda calma. El líder de los comerciantes del municipio capitalino dijo que se cambiará toda la instalación eléctrica del inmueble, ya que tiene una edad aproximada de 18 años, para así prevenir otro incidente.

Continuan las verificaciones de protección civil y los cierres de estos establecimientos:

Autoridades de Protección Civil y del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del municipio de Nezahualcóyotl, en el estado de México, cerraron cuatro Centros de Desarrollo Infantil, una Estancia Infantil y dos centros de desarrollo comunitario, cuyas instalaciones se encuentran en malas condiciones. Durante un recorrido realizado por 29 unidades dependientes del DIF local, donde estudian más de 2 mil niños, se constató que en siete casos la infraestructura se encuentra en pésimas condiciones, debido al descuido y el abandono en el que las tuvieron las anteriores autoridades. En los centros cerrados se observan grietas en los muros, los techos a punto de colapsarse, bardas derrumbadas y pisos botados, lo que representa un riesgo.