lunes, diciembre 03, 2012

las pensiones de los ex-presidentes mexicanos les permiten vivir como virreyes, mientras que miles de escuelas no tienen ni luz ni agua

Mientras los expresidentes mexicanos viven como virreyes después de terminar su administración, el sistema educativo nacional sigue siendo de baja calidad y millones de estudiantes tienen que asistir a instalaciones sin luz, ni agua corriente, ni baños siquiera. Los mexicanos gastamos más en mantener a los expresidentes y sus familias que los Estados Unidos de Norteamérica o Europa. No es de extrañar que mientras sean los propios presidentes los que puedan autorizar semejantes despilfarros las pensiones a dichos ex-funcionarios públicos será estrastosférica:

Los ex presidentes Luis Echeverría Álvarez, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León y Vicente Fox Quesada cuestan al erario 290 millones de pesos cada año. Los ex presidentes reciben ingresos superiores a los de cualquier ex mandatario de América Latina, de Estados Unidos y de Europa. Junto a los otros cuatro ex titulares del Ejecutivo, Calderón percibirá un sueldo mensual de 140 salarios mínimos. Los gastos por el menaje y la manutención de estos personajes se incrementan con el despliegue de un numeroso grupo de militares, adscritos al Estado Mayor Presidencial, apoyo secretarial, alimentación y hospedaje. Se trata, con tal despliegue de recursos públicos, de mantener el estatus de cada uno de los ex ocupantes de la casa presidencial. Los beneficios de las cuantiosas pensiones a cada uno de los ex mandatarios se derivan también a sus familias, pues en promedio más de un centenar (se calcula 105 personas) trabaja para cada uno de ellos. Tal beneficio tuvo su origen por sendos acuerdos presidenciales decretados por Luis Echeverría (en 1976) y Miguel de la Madrid (1987). Las prestaciones de que también gozan los ex presidentes suman un largo listado, entre las que destacan: seguro de gastos médicos (alrededor de 186 mil pesos anuales); ocupación de inmuebles que forman parte de las propiedades del Estado mexicano; agua gratuita; energía eléctrica también gratuita; transportes blindados; mínimo tres automóviles para sus escoltas, y a esto se suma el mantenimiento de las unidades de transporte, así como seguros, verificación y gasolina. Todo ello se carga al gasto público.En materia de transportación aérea, los boletos de avión también son con cargo al erario, y el uso del servicio telefónico es gratuito para Luis Echeverría, Carlos Salinas de Gortari (también lo sería para Ernesto Zedillo), Vicente Fox y lo mismo ocurrirá con Felipe Calderón.

Mientras los exfuncionarios pueden viajar por el mundo vendiendo charlas de superación de la pobreza en el tercer mundo, o sobre el fortalecimiento de la democracia en Latinoamérica, los estudiantes tienen que asistir a escuelas que no tienen ni luz, ni agua corriente, ni siquiera baños:

Uno de cada cuatro alumnos de prescolar carece de agua y uno de cada seis no tiene luz; en primaria, siete por ciento de los planteles está en la oscuridad, siete de cada 100 no tienen sanitarios, dos por ciento no cuentan con salones y a una quinta parte le falta el agua. De cada 100 telesecundarias, 26 no cuentan con el vital líquido, ocho no tienen baños, cinco carecen de energía y cuatro no disponen de aulas. Y en bachillerato, 50 por ciento de los directores sostienen que en sus planteles no hay suficientes computadoras, aulas, equipo de laboratorios y ni siquiera libros. En el reporte Educación en México: estado actual y consideraciones sobre su evaluación, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) precisa lo anterior y advierte que las condiciones que el sistema educativo ofrece para la enseñanza y el aprendizaje son marcadamente desiguales, siempre en demérito de las poblaciones socioeconómicamente más vulnerables. Enfatiza, asimismo, que los alumnos más vulnerables del país, en particular los niños del área rural e indígenas, reciben los servicios educativos de menor calidad: maestros con poca experiencia, quienes deben atender de manera simultánea a alumnos de distintos grados en escuelas con infraestructura y equipamiento insuficientes. El INEE señala que en prescolar la carencia de servicios se concentra en zonas rurales y se agrava en prescolares indígenas y comunitarios. Estos últimos representan 33 por ciento de las más de 90 mil escuelas de ese nivel. La enseñanza primaria, integrada por casi 15 millones de alumnos y alrededor de 100 mil escuelas, evidencia, al igual que los otros subsistemas, la desigualdad y las brechas educativas: mientras 56 por ciento de las primarias generales cuenta con al menos una computadora, sólo uno de cada 100 planteles comunitarios tiene al menos un equipo.

Las escuelas siguen "desenchufadas", siguen en el siglo XIX:

De las casi 100 mil secundarias que deberían estar conectadas a internet para finales del sexenio de Felipe Calderón, solamente 13 mil lograron aprovechar los beneficios de la red en el aprendizaje de sus alumnos. Datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) revelan que el Programa de Habilidades Digitales para Todos (HDT) falló en el cumplimiento de su meta, ya que para diciembre de 2012 había proyectado conectar a la web a 98 mil 128 planteles de secundaria, y solamente 13.4 por ciento tiene conectividad. El actual subsecretario, Francisco Ciscomani, admitió que el programa no logró alcanzar la meta establecida, debido a que año con año le recortaron recursos en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). Ciscomani comentó que el próximo gobierno será quien tomará la decisión de incluirlo o enterrarlo en el Proyecto del PEF. “El programa está para ser valorado y el Presupuesto de Egresos de la Federación nos va a decir si el programa continúa o no. Si no hay recursos quiere decir que no continuará”.

Mientras tanto, cerca de la mitad de los estudiantes de educación superior asisten a programas que no tienen buena calidad:

Con 43 por ciento de la matrícula nacional en programas que aún no están reconocidos por su buena calidad en las instituciones de educación superior, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), José Ángel Córdova Villalobos, advirtió que aquellas universidades que aún no están acreditadas pueden cometer un fraude con sus estudiantes y los padres de familia.

Y el lugar en el nivel mundial de la educación en México no se parece en nada a las prerrogativas de los ex-virreyes mexicanos:

México se ubica en el lugar 100 en la calidad de su sistema educativo, en la posición 124 en la calidad de ciencias y matemáticas, en el 71 respecto de la disponibilidad de científicos e ingenieros, todo lo cual son algunas debilidades que deben preocuparnos, porque sin un sistema de educación vigoroso y de calidad, sin capacidad científica, estaremos condenados a caer en el precipicio, advirtió el subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán. El reporte global de competitividad señala que el país está en la posición 53 de 144 naciones, debajo de Chile, Panamá y Brasil, en América Latina, precisó El comportamiento de otros indicadores muestran que México tiene el lugar 49 en calidad de sus instituciones de investigación, 42 en colaboración universidad-industria en la investigación y desarrollo y 44 en la disponibilidad de servicios de investigación y entrenamiento.

Mientras la agenda política se limite a dos cosas: la administración de la pobreza y la administración de la ignorancia no tendremos salida de este nuevo virreynato de los Estados Unidos Mexicanos. Una democracia sólida y una educación de buena calidad son los prerrequisitos para acceder a las sociedades del siglo XXI.









1 comentario:

Anónimo dijo...

revisa esta información http://www.eluniversal.com.mx/primera/29696.html