viernes, agosto 17, 2012

de rechazados de las universidades, olimpiadas y productividad

Los resultados de las olimpiadas de 2012 reflejan la productividad de México. Según los resultados a nivel mundial nos encontramos entre los países de bajo desempeño, como en las olimpiadas:

México ocupa el lugar 79 en una lista de 141 países clasificados en el Ranking Global de Innovación 2012. Está por debajo de Chile, Brasil, Colombia, Uruguay, Argentina, Perú y Guyana. El ranking fue elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de la ONU y el Institut Européen d’Administration des Affaires (Insead).  La Academia Mexicana de Ciencias explicó que dicho listado tiene tres categorías. La primera agrupa a los líderes; la segunda, a los que aprenden o están aprendiendo, y finalmente, la tercer categoría incluye a los de bajo desempeño, donde se ubica México. Sobre patentes, por ejemplo, en 2011 Corea del Sur registró 13 mil 200, mientras Brasil registró 250 y México sólo 120. Según el ranking, el número uno es Suiza, seguido de Suecia, Singapur, Finlandia, Inglaterra, Holanda, Dinamarca, Hong Kong, Irlanda y Estados Unidos. Por lo que hace a América Latina, sólo Chile figura entre los 50 líderes en dicho campo, ocupando el lugar número 39. Le siguen Brasil (59), Colombia (65), Uruguay (67), Argentina (70), Perú (75), Guyana (77), México (79), Paraguay (84), Panamá (87), El Salvador (93), Ecuador (98), Guatemala (99), Nicaragua (105), Honduras (111), Bolivia (114) y Venezuela (118). Soumitra Dutta, académico del Insead y uno de los autores del estudio, señaló que la razón por la cual ningún país latinoamericano aparece entre las 30 naciones líderes en innovación se relaciona con el ambiente político, regulatorio y empresarial de la región, pese a que Brasil y México se ubican entre las 12 economías más grandes.

En el siglo XXI el conocimiento es el principal elemento para aspirar al desarrollo social, cultural y económico. La educación es el aspecto crucial para generar riqueza. Sin embargo, la sociedad mexicana sigue defendiendo, a capa y espada, literalmente, las ideas virreynales del siglo XVI. En 200 años de independencia no se tiene un sistema universitario sólido, amplio y de buena calidad. La cobertura en educación superior en México es tan pobre –27 por ciento–, que no sólo está por debajo de Estados Unidos o los países europeos, sino también de otros de América Latina, como Cuba (donde es de 100 por ciento), Venezuela (79), Argentina (67), Uruguay (64), Chile (52), Bolivia (38) o Paraguay (29). ¿Qué país puede darse el lujo de desperdiciar más de medio millón de cerebros jóvenes con capacidad para ingresar a la educación superior? México:

Al concluir los exámenes de ingreso a 31 universidades públicas del país, 521 mil 573 jóvenes están fuera de los programas de licenciatura por falta de espacios. La mayoría de las instituciones no admitió a más de la mitad de los egresados del bachillerato que deseaban estudiar las carreras más demandadas, como medicina, derecho, administración, contaduría, sicología, ingeniería en computación y comunicación. La capacidad de absorción de las instituciones va de menos de 10% de los alumnos que recibió la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), hasta 70% de los alumnos que acudirán a los planteles autónomos de Guerrero, o de 80% de la estatal de Tamaulipas.

Los casos son dramáticos y existen casos francamente anticonstitucionales, por ejemplo, el uso y costumbre de la sociedad mexicana de "recomendar" a ciertos aspirantes a obtener un lugar en una universidad, sin pasar por los exámenes de admisión:

Por cada tres aspirantes que aplicaron para ingresar a estudiar en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) solo uno logró un puesto. La principal causa del elevado rechazo es la falta de espacios educativos para albergar a todos los estudiante que hacen solicitud de ingreso, sostuvo el rector de la máxima casa de estudios de Querétaro, Gilberto Herrera Ruiz.  Debido a esta situación, el rector de esa casa de estudios ha planteado algunas medidas, entre las que se encuentra acercarse a los gobiernos municipales para solicitar apoyo tanto en infraestructura como en recursos educativos. Otra de las acciones anunciadas por Herrera es la de cancelar el ingreso de personas que son recomendadas, pero que no aprobaron el examen de admisión. El rector aseguró que con anterioridad la tercera parte del alumnado entraba por este medio. Declaró que en cuestión de ingresos “seguimos casi igual, tres de cada 10 son admitidos, pero un cambio que hubo este año es que ya no hay recomendados”. Al cancelar este procedimiento extra legal, la universidad aceptará solamente a los que obtuvieron las mejores calificaciones en la evaluación inicial, sostuvo Herrera Ruiz. En el actual proceso de admisión hubo mil 360 aspirantes a Medicina, siendo la licenciatura con más candidatos, de los cuales sólo 60 lograron ingresar.

La UAM solo ingresó al 10% de los aspirantes:

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) informó que en el segundo proceso de selección para cursar alguna de sus 75 licenciaturas, en su modalidad presencial, se asignaron 3 mil 849 espacios educativos entre 36 mil 716 aspirantes, es decir, sólo uno de cada 10 logró ingresar a esta casa de estudios. Al difundir los resultados del examen aplicado el 7 y 8 de julio, como parte de su etapa de admisión para el trimestre de otoño 2012, indicó en un comunicado que cuenta con dos periodos de ingreso a su licenciatura al año.

La UNAM rechaza al 90% de los aspirantes: 

Nancy y Aurora tienen una mezcla de sentimientos: tristeza, coraje e impotencia. Aunque esta vez ya no lloraron, están convencidas de que el próximo año insistirán, se presentarán nuevamente al examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), luego de convertirse en parte de los 56 mil 182 jóvenes que se quedaron fuera de esa casa de estudios. Sólo 6 mil 500 alumnos lograron su ingreso a una de las 99 licenciaturas de la UNAM, esto es, 10.32 % de 62 mil 682 jóvenes que se presentaron al examen de admisión. La escena la viven cientos como Nancy López Rodríguez, de 20 años de edad, quien en cinco ocasiones ha presentado el examen para ingresar a la UNAM en los últimos dos años y medio, aunque en su caso todavía tiene la esperanza de que los resultados de la UAM puedan cambiar su vida. Aurora Hernández Vázquez tiene una lucha parecida. Desde hace dos años busca ingresar a la carrera de Psicología. Suma siete exámenes: cuatro veces en la UNAM, dos en la Universidad Pedagógica Nacional y una en el Instituto Politécnico Nacional. La UNAM informó que amplió en mil 336 los espacios respecto a los que ofertó en un inicio.

¿De dónde surge este desperdicio de cerebros jóvenes? De las ideas novohispanas de la sociedad mexicana y mantenidas por los gobiernos federal y estatales. Tiramos neuronas al comercio informal, a trabajos precarios y sin seguridad social. Tiramos neuronas al crimen y violencia. Regalamos neuronas a los EU y otros países que reciben brillantes cerebros mexicanos:

En años recientes, los jóvenes que desean obtener un lugar para recibir educación superior pública se enfrentan a una dramática situación: la falta de espacios. De acuerdo con cifras oficiales, sólo tres de cada 10 jóvenes en edad de ir a la universidad pueden hacerlo, dato que incluye la matrícula de las instituciones privadas. El problema de la insuficiencia de espacios en este nivel académico, sostuvo Manuel Gil Antón, investigador del Colegio de México (Colmex) y especialista en el tema, no tiene que ver con la falta de capacidad académica de los alumnos que aplican los exámenes de ingreso, sino con la renuncia del gobierno federal a crear nuevas casas de estudio de calidad. Detalló que en 39 años las administraciones federales no han fundado ninguna universidad en la capital del país y se ha conformado con opciones técnicas superiores. El único caso reciente fue la puesta en marcha de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, aunque se trató de un esfuerzo del Gobierno del Distrito Federal (GDF). Se debe terminar con la idea de que son jóvenes reprobados; se trata de un conflicto de falta de cupo. Un chico que desea ingresar a la carrera de médico cirujano (en la UNAM) puede obtener 110 aciertos en un examen de 120 preguntas (calificación equivalente a 9.1), pero el mínimo requerido son 111 aciertos. Esto es, miles de jóvenes quedan fuera de las instituciones públicas aun obteniendo un resultado aprobatorio. Hoy, sólo 13 de cada 100 niños que comienzan la primaria llegan a la educación superior.

Ante las fuertes críticas y demandas de los jóvenes mexicanos el gobierno federal trata de ampliar su oferta educativa:

El secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos, señaló que hay oportunidades prácticamente para todos en el Valle de México, ya que por lo menos 75 por ciento de quienes no tienen un espacio pueden acceder a las universidades tecnológicas, mientras el 15 por ciento restante puede ingresar a la Universidad Abierta y a Distancia de la dependencia educativa. Para ello, la SEP abrió una línea telefónica para consultar la oferta de educación superior de la Zona Metropolitana del Valle de México. A través del número telefónico 01-800-0707-000, los aspirantes a una institución de ese nivel académico podrán obtener información sobre los planteles, los programas y su ubicación, así como los requisitos y fechas de ingreso. La SEP aseguró que en la zona metropolitana hay más de 417 universidades e instituciones de educación superior, de las cuales 100 son públicas con más de tres mil programas curriculares.

Estrategia similar ocurre en el estado de México:

El gobierno estatal crea el Acuerdo Estratégico por la Educación Media Superior y Superior para el ciclo escolar 2012-2013, con el propósito de que, por primera vez, no quede ningún estudiante sin la posibilidad de continuar su formación profesional. Quienes lo deseen podrán aspirar a ingresar en cualquiera de los 14 tecnológicos de estudios superiores, cuatro universidades politécnicas, cuatro universidades tecnológicas, dos universidades estatales, 28 campus de la Universidad Mexiquense del Bicentenario, la Universidad Intercultural y el Conservatorio de Música del Estado de México.

Y universidades privadas de Morelos aceptan estudiantes a través de becas:

Al menos 24 universidades privadas con una matrícula superior a los seis mil estudiantes, decidieron abrir sus puertas a los jóvenes que fueron rechazados de la Universidad pública y aceptarlos con derecho a beca, en función de su desempeño y promedio escolar, para evitar que sean reclutados por grupos criminales. Empresarios dedicados a la educación privada aglutinados en la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), suscribieron un acuerdo con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), para recibir a los jóvenes quienes podrían truncar sus aspiraciones de superación, sino ingresan a una Universidad. Los propietarios de las universidades indicaron que este convenio, está íntimamente relacionado con acciones se seguridad, para evitar que los jóvenes se mantengan desocupados y en las calles de las principales ciudades de Morelos. El dirigente de Canacintra de Morelos, expresó que dejar a los jóvenes en las calles "es un problema que con lleva a generar problemas de violencia sino se atiende, afortunadamente estamos dando las condiciones para que se atienda y los jóvenes no anden en las calles sin hacer nada". Los jóvenes rechazados de la universidad pública, según los dueños de las escuelas tienen promedios superiores al 9 en sus estudios de educación media superior y alcanzaron de 9 a 9.5 de calificación en los exámenes, pero la UAEM, solamente cuenta con cinco mil espacios en sus más de 40 carreras que ofrece por lo menos seis campus universitarios distribuidos en Morelos. Entre las escuelas de educación superior que participan en este convenio, son: El Instituto Tecnológico de Monterrey, La Salle, La Universidad del Valle de México, La Universidad Americana y la Universidad Internacional entre otras de prestigio en Cuernavaca, que podrán ofrecer descuentos del 30 hasta el 90 por ciento en sus colegiaturas.

La destrucción del sistema universitario por parte del viejo régimen, a través de la desvalorización de las principales universidades públicas después de 1968 y la creación de grupos porriles, y su desidia para construir universidades ha creado un nuevo monstruo del cual no será fácil eliminar:

El subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán, afirma que durante los sexenios de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari la cobertura de la educación superior atravesó por una crisis porque no creció, hecho que, en parte, explica el fenómeno de los jóvenes rechazados. De 111 mil 765 egresados del reciente ciclo escolar que presentaron su examen en la zona metropolitana de la ciudad de México (ZMCM), 15 por ciento, esto es, alrededor de 16 mil, dejarán de estudiar definitivamente al no ser aceptados, lo cual es una pérdida que debemos de reconocer.  Más de 101 mil jóvenes que demandan un sitio en las principales universidades de la ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Puebla provienen de ciclos anteriores que van desde uno hasta ocho años atrás. Añade que los egresados de media superior que no entran a la universidad empiezan a trabajar o posponen su ingreso al mercado laboral o no se emplean y permanecen inactivos. Desde su óptica, el problema de los estudiantes excluidos de educación superior obedece a cinco factores clave. Uno es el rezago ocurrido entre 1982 y 1996, cuando la tasa de cobertura se mantuvo –a lo largo de las administraciones de De la Madrid y Salinas– entre 14 y 15 por ciento de la población en edad de cursar estudios universitarios. Ese retraso se arrastra hasta hoy. También, indica, hay otras fuerzas que determinan esta problemática como es la determinación de una gran mayoría de alumnos de ingresar a las principales instituciones de prestigio –Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Instituto Politécnico Nacional (IPN), Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)– y a las casas de estudio más representantivas de las entidades. A ello, se suma la presión demográfica, esto es, que hemos llegado al periodo en el cual el grupo en edad de cursar estudios universitarios alcanza su máximo, así como el llamado bono salarial, que se traduce en que quienes cuentan con licenciatura obtienen una percepción 75 por ciento superior en comparación con los que sólo tienen bachillerato.

En tanto la sociedad mexicana defienda las ideas virreynales del siglo XVI será difícil tener una democracia sólida, una economía basada en el conocimiento y la esperanza de un buen desarrollo social. Las creencias del viejo régimen nos obliga a permanecer en la administración de la pobreza y la administración. Así como nos rebasaron en medallas las grandes economías como los EU y China, por la derecha y la izquierda, también pequeños países como Jamaica y Cuba, nuevamente por la derecha y la izquierda. La sociedad mexicana y en especial lo jóvenes deben despertar de esta pesadilla virreynal si es que quieren tener un futuro más optimista.