lunes, junio 17, 2013

después de 30 años, el sindicato permite a los docentes de educación básica perfeccionarse profesionalmente en universidades y otras IES. ¿Dice adiós a las escuelas Normales?

Las escuelas normales de México forman parte del sistema de educación superior del país desde 1984, cuando por decreto presidencial se determinó que para efectuar los estudios correspondientes a la formación de maestros se requería haber cursado los estudios de bachillerato. Esta fantasía del autoritarismo mágico de los gobernantes mexicanos no se cumplió ya que los usos y costumbres creadas desde 1946, dejó a que las escuelas normales siguieran atadas administrativa, financiera y políticamente a las estructuras de la educación básica. De esta manera, las normales son instituciones de educación superior acotadas fundamentalmente por las políticas, las necesidades y la lógica de crecimiento de la educación preescolar, primaria y secundaria. Y el destino de sus egresados depende de la demanda de nuevos maestros en el sistema de educación pública. De la misma forma, los profesores de las escuelas normales solo acceden a los cursos y talleres propuestos por el sistema de educación básica y no están muy interesados en obtener títulos de posgrado universitarios, menos los docentes en servicio en escuelas de educación básica. La SEP ha seguido el viejo sistema de "formación y capacitación en cascada" con el resultado de ser uno de los sistemas escolares que no logra que los estudiantes aprendan:

El sistema educativo nacional carece de un modelo de atención integral de las necesidades de formación, actualización, capacitación y superación profesional de los 1.2 millones de profesores y personal de apoyo de educación básica, advierte la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en los resultados de la cuenta pública 2011. A esto se suma la ausencia de un esquema integral de valoración de habilidades y capacidades docentes. Tan sólo en la aplicación de la evaluación universal, instrumento diagnóstico creado para detectar las necesidades de formación continua de los maestros en servicio, tuvo una participación de 46.1 por ciento del total de profesores objetivo, pues de los 573 mil 800 que la Secretaría de Educación Pública programó para participar, sólo acudieron 264 mil 400 docentes. El organismo auditor señala que en 17 entidades del país, menos de 50 por ciento de sus maestros y directores de primaria participó. Destaca el caso de Oaxaca, donde sólo se sumaron 0.4 por ciento; en Michoacán fue 7.2; Chiapas, 21.3; Quintana Roo, 28.3, y Tlaxcala, 34.4 por ciento. En cuanto a la formación inicial, de acuerdo con los resultados de la medición del logro educativo de los estudiantes que cursan su último semestre en licenciaturas de formación básica, se detectó que en el ciclo 2010-2011, 35 por ciento de los normalistas de prescolar se ubicó en un nivel insuficiente; en primaria fue de 40.4 por ciento, mientras que en secundaria alcanzó 21.4 por ciento.

30 años después de ser reconocidos como profesionales, los docentes de educación básica podrán perfeccionarse profesionalmente en universidades y otras IES. Quizá si desde hace 30 años se hubiera iniciado un proceso real de trabajo desde el sistema de educación superior, no tendríamos el desastre actual Por otra parte, el sindicato pretende crear el colegio de maestros para certificar docentes:

Maestros de educación básica podrán estudiar cursos, diplomados, maestrías y hasta doctorados en las 175 universidades afiliadas a la Asociación Nacional de Universidades Públicas e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), con el fin de mejorar su desempeño en el aula y que los niños tengan profesores “altamente profesionalizados”. “A través de los mejores diseños de programas académicos, los maestros de educación básica contarán con un sólido acompañamiento que les permita fortalecer sus capacidades, habilidades y competencias en el aula”, enfatizó el presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Díaz de la Torre. Durante la firma del Primer Convenio General de Colaboración Académica entre el SNTE y la ANUIES, el dirigente mencionó que las universidades públicas y privadas diseñarán diplomados y cursos dirigidos a 1.2 millones de docentes de preescolar, primaria y secundaria del país, con el fin de que corrijan sus fallas y puedan actualizarse conforme a la enseñanza que hoy requieren los niños. El secretario general de la ANUIES, Rafael López Castañares, el líder sindical informó que todos los cursos serán pagados por el SNTE, aunque rechazó informar el presupuesto que el sindicato ha asignado para ello. “Este ejercicio que estamos haciendo es un esfuerzo institucional del sindicato. La capacitación que daremos, desde nuestras instancias como ésta, las pagará el sindicato de las cuotas de los maestros. Díaz de la Torre dejó entrever que el SNTE tiene el propósito de hacer gestiones para la creación de un colegio de maestros, así como los que ya existen de abogados, contadores o ingenieros, con el fin de certificar a los maestros, aun cuando hayan estudiado en escuelas normales. “Aspiramos a que la certificación de los docentes la hagan los maestros, a través de instituciones que tengan la autoridad y la calidad para hacerlo, así sucede en otros países del mundo y nosotros nos estamos transformando como sindicato. Consideró que la reforma educativa obliga a pensar en la constitución de un colegio de maestros para dar forma “a programas de formación con fines de certificación”, y que más allá del título que obtienen en las normales haya un colegio que pueda certificar las capacidades para ejercer la profesión docente.

Ya veremos dijo un ciego, es cuestión de esperar o resultados diferentes o llegar a los mismos de siempre.





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