jueves, noviembre 21, 2013

la mala salud de los mexicanos se trata de combatir subiendo impuestos

Existe una enorme brecha entre los países desarrollados y México. México a pesar de ser considerada como la economía número 11 del mundo, tiene un sistema de salud de cuarto mundo. Y como le ocurre a los estudiantes mexicanos, siempre le salen mal las cuentas. Compra caras las medicinas, quizá el gran negocio para unos pocos. Y son las familias con sus esfuerzos los que tienen que resolver los problemas de salud:

Las diferencias en salud entre México y los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) son abismales. Además de un bajo nivel de inversión (6.2 por ciento del producto interno bruto), casi la mitad del gasto para la atención de enfermedades (47.8 por ciento) lo hacen las familias con sus ingresos, mientras en las naciones desarrolladas, el desembolso promedio familiar es de 19.15 por ciento. En cambio, México destaca porque es el segundo con el mayor nivel de gasto en medicamentos entre los miembros del organismo internacional, el cual asciende a 28.3, contra 17.2 como porcentaje del gasto total en salud. El problema es que el monto que destina nuestro país a este rubro no corresponde con el desabasto de medicinas en el Seguro Popular y que en algunos estados es de 30 por ciento, como han reconocido las autoridades. Además, de acuerdo con otros análisis, un desembolso elevado por medicinas se debe a que nuestro país compra caro y de manera desorganizada. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que las entidades pagan precios diferentes –hasta tres veces más caros- por los mismos productos.

El sistema de salud mexicano es tan malo que son los trabajadores de la salud aquellos con peores conductas saludables, más bien, solo presentan conductas nada saludables:

Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fuman más y tienen un consumo más alto de alcohol en comparación con los adultos mexicanos, son más sedentarios, y aunque son menos obesos que el promedio del país, en sobrepeso rebasan la media que tiene la población mexicana. Un estudio elaborado por la Coordinación de Salud en el Trabajo del instituto reveló que los empleados, incluyendo médicos, enfermeras, personal administrativo, técnicos y de intendencia tienen un alto consumo de bebidas alcohólicas, así como una adicción al tabaco, que supera cinco cigarros al día. Al comparar las estadísticas obtenidas por la investigación del Seguro Social con las cifras nacionales se demuestra entre los empleados del IMSS las prevalencias en la adicción al tabaco, en el consumo alto de alcohol, en sobrepeso y sedentarismo están por encima de los promedios nacionales que registran las cifras oficiales. La Encuesta Nacional de Salud 2012 indica que 9.9% de las mujeres son fumadoras, cifra que sube a 13.1% entre las trabajadoras del IMSS, especialmente en el personal administrativo, con una prevalencia de 25.8%, lo cual equivale a casi tres veces el porcentaje nacional.

Una de las causas más importantes de la mala salud son las condiciones laborales que existen en el país. Los trabajos que se ofrecen en México causan estrés. Esto quizá explique la baja productividad mexicana, la mayoría de los trabajos siguen los mismos esquemas explotadores de principio del siglo XX. La revolución mexicana no tuvo el alcance para cambiar las condiciones laborales:

México es el país con mayor porcentaje de estrés vinculado al trabajo, pues 75% de los empleados en el país padecen este problema y 25% de los infartos derivan de una enfermedad relacionada con dicho factor, reveló GNP Seguros. De acuerdo con encuestas realizadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tres cuartas partes de los empleados mexicanos padecen estrés laboral, mientras que en China es 73% y en Estados Unidos 59 por ciento. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que en México se registran aproximadamente 75 mil infartos al año, de los cuales 25% se relacionan con alguna enfermedad ocasionada por el estrés laboral, indicó la empresa de seguros en un comunicado. Estas cifras son un claro ejemplo de las condiciones laborales actuales y nos alertan sobre el alto impacto que pueden tener en la salud de los trabajadores. De ahí la importancia de que las empresas generen acciones que permitan a sus colaboradores mantener un estado de vida saludable y equilibrado, así como un entorno laboral de calidad.

Además del estrés causado por el trabajo, la sociedad mexicana es diabética. El trabajo y el estilo de consumo de alimentos generan que el país sea uno de los menos saludables en el mundo:

México invierte alrededor de 13 mil 500 millones de dólares en la atención de enfermos de diabetes e hipertensión arterial. Esto representa 26 por ciento del gasto total en salud. Más de la mitad de esa cifra es aportada por pacientes y sus familias, en una tendencia que se ha mantenido sin cambios en los cinco años pasados y evidencia las fallas del sistema nacional de salud, aseguró Armando Arredondo, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública. Debido al deficiente control clínico de estos padecimientos, poco menos de la mitad del gasto total –6 mil 323 millones de dólares– se origina por la discapacidad permanente en que pueden caer los afectados. Además, apuntó, la prevalencia sigue en aumento. De mantenerse esta situación, no habrá recursos que alcancen para atender las necesidades de los pacientes. Según los resultados de una investigación del especialista, entre los costos directos de estos males, 38 por ciento se destina a comprar medicinas y 33 por ciento representa el costo de las complicaciones. El investigador explicó que los costos indirectos de la diabetes y la hipertensión arterial ocupan más de la mitad de los recursos, y de ellos el más caro es la discapacidad permanente que pueden padecer los afectados a causa de un control médico deficiente. Los otros son la muerte prematura y la incapacidad temporal.

Ante esta situación, el gobierno del nuevo viejo régimen encuentra la solución mágica: SUBIR LOS IMPUESTOS. Una estrategia que no falla en los gobiernos federales de los últimos 100 años (cualquier parecido con el Sheriff de Nottingham es pura coincidencia:

La vida de millones de mexicanos está en riesgo por el sobrepeso, la obesidad y la diabetes. La propuesta del Ejecutivo, y aprobada por el Congreso, para gravar las bebidas azucaradas y los alimentos con alto contenido calórico busca reducir el consumo de productos asociados a tales padecimientos de salud, afirmó el gobierno federal. Según el viejo régimen, los impuestos, más otras medidas contenidas en la estrategia para prevenir y controlar el sobrepeso, la obesidad y la diabetes,no van en contra de empresa o de industria alguna. Son en favor de lo más preciado que tenemos: la salud de nuestros niños y jóvenes.

La Estrategia Nacional para la Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes sienta las bases para empezar a combatir un problema que se ha gestado durante décadas, por lo cual no se esperan cambios drásticos en el tema en los próximos años, consideró Pablo Kuri, subsecretario de Prevención y Promoción de la Secretaría de Salud (Ssa). En entrevista, indicó que una de las metas es detener el aumento del sobrepeso y la obesidad e incrementar la cantidad de diabéticos en control metabólico, además de lograr concientizar a la población para que opte por una vida saludable. “Queda claro que lo que buscamos es frenar la tendencia creciente de obesidad y sobrepeso registrada en el país en los últimos años, para que primero estabilicemos y eventualmente empiece a haber disminución. Nos hemos llevado varias décadas en generar este problema, y no lo vamos a resolver en uno, dos o tres años, pero estamos sentando las bases para que en el mediano plazo empiece a revertirse el aumento en la obesidad y el sobrepeso, y por otro lado incrementar el porcentaje de personas en control metabólico –ahora es de 25 por ciento– en por lo menos 10 o 15 puntos porcentuales en los próximos cinco años”.

Otro de los problemas es el uso de curanderos y chamanes para recobrar la salud. Esto tiene relación con dos cosas. La primera es asunto del sistema educativo; no ha erradicado la ignorancia. Los gobiernos federales de los últimos 50 años siguen adminstrándola. La segunda es el modelo económico; la administración de la pobreza. Los médicos y hospitales públicos son insuficientes y la medicina particular es muy  cara:

Conservar una vida espiritual y creencias es “sano para la humanidad”, pero los mexicanos deben acudir con médicos para curar sus enfermedades, en vez de recurrir a productos milagrosos, a hierbas mágicas o a limpias, aseveró el director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Enrique Cabrero Mendoza. “De otra manera, podemos seguir flotando durante muchos años esperanzados en que la magia resuelva parte de esos problemas” en vez de creer en los avances del conocimiento científico. Los resultados más recientes de la Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México, elaborada por el Conacyt y el INEGI, revelan que 72.2% de los mexicanos considera que la acupuntura, homeopatía, limpias y quiropráctica son medios que sirven para el tratamiento de enfermedades, aunque no estén reconocidos por la ciencia. La encuesta también revela que los mexicanos de 40 a 49 años son el grupo de la población que más fe tiene en las limpias o en la acupuntura para tratar una enfermedad, ya que 76.8% de ese sector considera que esos tratamientos sí pueden sanar enfermedades.

Hay avances en la medicina mexicana:

Científicos de la Universidad Iberoamericana (UIA), IPN y UNAM han curado la enfermedad de Parkinson en ratas de laboratorio mediante el empleo de nanoimplantes que liberan dopamina en el cerebro. En el mal de Parkinson, el cuerpo estriado del cerebro es regulado a base de dopamina, por lo que al disminuir la cantidad que llega a éste es más difícil para el paciente tener control sobre su actividad motora. “Lo que buscamos con estos nanoimplantes  es sustituir el influjo de dopamina en el cuerpo estriado lo suficiente como para que haga sus funciones y pueda seguir regulando la actividad motora”, señaló Óscar Galicia, jefe de Procesos Básicos del Laboratorio de Neurociencias del Departamento de Psicología de la UIA.

Y también en desarrollar una medicina tradicional potente y con evidencias de su eficacia:

En medio del debate sobre el origen divino, innato o adquirido del don de curar de los chamanes, brujos o curanderos mayas, el investigador estadunidense John F. Chuchiak IV advirtió sobre ‘‘el riesgo real’’ de que se pierdan los conocimientos de la herbolaria y la medicina tradicional mayas, ante la falta de conservación y recopilación, o que por la insuficiencia de recursos presupuestales gubernamentales las grandes farmacéuticas monopolicen ese legado con fines lucrativos.  Los investigadores Erik Velásquez García y María Elena Vega Villalobos, de la Universidad Nacional Autónoma de México, presentaron los resultados de sus estudios sobre ‘‘el papel de los chatan uinik en la sociedad maya clásica’’ y sobre ‘‘los chamanes y naguales, títulos, funciones y desempeños políticos de los gobernantes mayas del clásico’’, en que fundamentaron el origen histórico de los brujos, o curanderos mayas, hoy conocidos como x’menes. Chuchiak sostuvo que la validez del conocimiento de la medicina maya se mantiene y numerosos curanderos yx’menes se pierden porque las nuevas generaciones no buscan quedarse con este legado. ‘‘Cuando el último de estos yerbateros muera, vamos a perder mucho de estos conocimientos. Hay que apreciarlos, hay que tomarlos con respeto, pues ellos tienen amplio conocimiento de la herbolaria maya, y a lo mejor hasta la cura del cáncer está en estas yerbas’’. Las que sí tienen laboratorios son las grandes farmacéuticas, que muestran enorme interés por esos conocimientos ancestrales y actualmente tienen a sus etnobotánicos haciendo investigaciones en varios países, como Perú y México, para quedarse con ese legado, ‘‘pero no se debe olvidar que estas corporaciones son para ganar dinero y le buscan cómo”. Más que el gobierno o las grandes corporaciones, el pueblo es el que debe proteger esta sabiduría, no confiar ni en compañías ni en gobiernos. La conciencia de la preservación es más importante que cualquier ley, institución o corporación.

El uso y consumo habitual de hongos ayuda a prevenir diversas enfermedades del aparato digestivo, de los sistemas nervioso, respiratorio y músculo-esquelético, y de los órganos de los sentidos (ojos, nariz, oído, piel y boca). El propio fray Benardino de Sahagún, en el Códice Florentino –realizado en 1577–, destaca la importancia para la salud y la religión que las culturas precolombinas daban a las variedades de estos productos orgánicos. Amaranta Ramírez y Joshua Bautista, colaboradores en el Jardín Botánico de la Universidad Nacional Autónoma de México, sostienen que las propiedades activas de los hongos también ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, por lo que incluso se ha comprobado que estabilizan el VIH. Además, pueden contrarrestar fiebres, aliviar la piel de heridas, quemaduras e intoxicaciones y, en el caso de las mujeres, reducir los cólicos menstruales. En México existen poco más de 300 especies de hongos medicinales, y de éstos 217 se usan en la medicina tradicional mexicana. La mayoría deben ser preparados en platillos típicos de gastronomía prehispánica o convertidos en ungüentos, con ello se ayuda y contribuye a la salud de las personas. Para Joshua Bautista uno de los hongos más importantes dentro de la medicina tradicional mexicana es el huitlacoche, que presenta más de 50 usos específicos, pero principalmente alivia afecciones de la piel. Si bien el comerlo refuerza el sistema inmune, su mayor beneficio se presenta de otra forma: tiene que dejarse deshidratar al sol y el polvo que se obtiene de ese proceso debe aplicarse sobre la piel para sanar heridas, quemaduras y hasta para cicatrizar el ombligo de recién nacidos.




2 comentarios:

Ximena Powell dijo...

El problema es que el mal uso del presupuesto dedicado a los medicamentos y salud de los mexicanos se desvía a manos de quien menos lo necesita, dejando así faltantes en cuanto a medicamentos cuando la gente no debería de gastar siendo una institución pública como lo es el IMSS o ISSSTE, y por otro lado claro que tenemos miles de recursos como lo es la medicina naturalista pero lamentablemente no damos la importancia a seguir investigando esto que nos podría posicionar en un mejor nivel mundialmente hablando. Ojalá apoyemos más a nuestro país y dejemos de discriminar o hacernos menos unos a otros que ese es quizás el principal problema.

Paco Martínez dijo...

Estimada Ximena:

Comparto tus observaciones, uno de los graves problemas que existen en México es la corrupción. Mientras no se resuelva ese problema de la sociedad mexicana no encontraremos el camino a un país más desarrollado en la economía y en la vida social