domingo, junio 03, 2012

¿Y la educación sobre la sexualidad humana? ¿Alguna promesa de los candidatos?

Hablar de sexo, tener conocimiento sobre la sexualidad humana siguen siendo tabú en la conservadora sociedad mexicana. Persisten las virreynales ideas puritanas en el sistema escolar mexicano. Una educación integral y pertinente para los jóvenes mexicanos consigue pocos avances, a pesar de que aumenta el embarazo temprano que saca a las mujeres del sistema escolar:

En Nayarit, a partir del próximo ciclo escolar, si las condiciones son favorables, las escuelas secundarias deberán impartir la materia de sexualidad dentro de su programa de estudios, anunció el presidente de la Comisión de Salud del Congreso local, Luis Emilio González. La decisión, aprobada por el Poder Legislativo, se debe a que muchas adolescentes quedan embarazadas y abandonan sus estudios. Para que se imparta esta nueva materia la Secretaría de Educación Pública capacitará a los maestros, pues no se contratará a más profesores. Es escandaloso ver las cifras de embarazos de la Secretaría de Salud Estatal: de cada 10, cuatro o cinco son menores de edad. Hay que ser claros: los padres no tenemos el valor de hablar con los hijos de sexualidad ni de la importancia de cuidarse.

La ignorancia sigue imperando en la juventud mexicana:

En México, tres de cada 10 jóvenes que tienen vida sexual activa no utilizan método anticonceptivo entre 12 y 19 años, y la tasa de nacimientos en adolescentes es de 70.4 por cada mil nacimientos, lo que nos coloca por encima de países como Estados Unidos e incluso de Bulgaria con una taza de 39 y 43 alumbramientos, respectivamente, por cada mil. Las estadísticas oficiales de la Secretaría de Salud establecen que la incidencia del embarazo adolescente es 4 veces mayor en el medio rural que en el urbano, y los extractos socioeconómicos más desfavorecidos, que además se ven afectados por infecciones de transmisión sexual, incluyendo VIH/SIDA. De los más 33 mil jóvenes, 50 por ciento, de acuerdo con IMSS, inician su vida sexual a los 14 años en el caso de los hombres, y a los 15 las mujeres, lo que incrementa los índices de enfermedades sexuales que pueden derivar en infertilidad y muerte. De las jóvenes que se embarazan, el 80 por ciento abandona sus estudios, el 33 por ciento terminan siendo madres solteras y se estima que hasta 50 por ciento recurren al aborto exponiendo su propia vida al asistir a lugares clandestinos. Al momento de tener su primera relación sexual, el 62% de las jóvenes en el mismo grupo de edad no usó un método anticonceptivo y al continuar con su vida sexual, poco más de la mitad de las mujeres utiliza un método de planificación familiar. Sólo el 38% de las jóvenes usa un método anticonceptivo en su primera relación sexual, por lo mismo, se lanza la campaña mundial contra el embarazo no deseado para mejorar la conciencia sobre la anticoncepción para permitir a los jóvenes tomar decisiones informadas en torno a su salud sexual y reproductiva.

Los candidatos actuales no parecen tener una propuesta clara, están más interesados en promesas típicas, como más computadoras o seguir la guerra contra el narcotráfico. No parecen muy preocupados por las adolescentes mexicanas que abandonan la escuela:

El ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, una educación sexual integral basada en información científica y no dogmas religiosos, así como la atención puntual del VIH-sida y la comunidad de la diversidad sexual son varios de los grandes pendientes en materia de sexualidad, señalaron especialistas y activistas en la defensa de esos derechos. María del Consuelo Mejía, directora de Católicas por el Derecho a Decidir, afirmó que la condición de Estado laico es indispensable para la defensa y ejercicio de los derechos de las mujeres, particularmente los sexuales y reproductivos, y advirtió que hay una serie de creencias dogmáticas que pretenden convertirse en políticas públicas, y ello da cuenta de una violación al Estado laico. Apuntó que es necesario llamar a cuentas a los funcionarios que negocian con nuestros derechos e instrumentar un programa nacional de educación sexual con información científica. La académica Ana Lara señaló que existe una doble moral en instituciones sociales como la familia y la escuela para abordar temas de la sexualidad con niños y jóvenes, muestra de ello es la reticencia del sistema educativo para referirse a algo más que no sea la biología de la reproducción; la presencia de la sexualidad como heterosexual, misógina y homófoba y las posiciones que sólo reconocen moralmente válidas las prácticas de la sexualidad con fines reproductivos y ajenas al goce de placer. De los libros de texto, planes de estudio y programas oficiales, refirió que contribuyen a reforzar prejuicios e información imprecisa de la sexualidad. El enfoque e información de dichos instrumentos educativos contribuye a responsabilizar a la mujer por los embarazos no deseados y a excluir a los varones de su responsabilidad en la prevención de los mismos. Tampoco brindan información clara y puntual sobre métodos anticonceptivos y el tema del VIH-sida se resume a sólo cien palabras, con una clara tendencia a la estigmatización de ciertas preferencias sexuales.

¿A tí te da miedo hablar de sexo? ¿Piensas que en el siglo XXI es correcto que el papel de las mujeres se limite a tener hijos o hijas?¿Que tu hija, sobrina o nieta no termine la educación básica o el bachillerato por un embarazo temprano?



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