viernes, enero 27, 2012

programa de préstamos para estudiar en universidades privadas, ¿Funcionará? ¿Llamarada de petate? ¿Hay argumentos para su puesta en marcha?

El gobierno federal anuncia la puesta en marcha de un programa para financiar la educación superior, un financiamiento que tiene que reembolsar el estudiante después de su titulación y se tiene que realizar en una universidad privada:

El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP) , José Antonio Meade Kuribreña, informó que con el Programa Nacional de Financiamiento a la Educación Superior, se invierte en capital humano en beneficio de los mexicanos y del país. 'Financiamos al estudiante para que pague el profesionista'. Meade Kuribreña señaló que con este esquema de financiamiento más estudiantes mexicanos concluirán sus estudios profesionales. El programa se puso en marcha con la participación de 21 instituciones privadas de educación superior, la banca comercial y el gobierno federal, a través de la SHCP y Nacional Financiera. Para el nivel licenciatura se otorgarán créditos por hasta 215 mil pesos, en tanto que para posgrado serán de 280 mil pesos. Los estudiantes podrán utilizar el financiamiento para la inscripción y colegiatura de una carrera universitaria o posgrado. Entre los beneficios destacan estudios en instituciones universitarias de prestigio, asistencia técnica para el otorgamiento del crédito y la vinculación de la fuerza laboral con el sector productivo. El financiamiento permitirá sufragar hasta 280 mil pesos del costo de una carrera o posgrado, con crédito a 15 años y medio, a tasa de interés fija de 10 por ciento. Una vez concluidos los estudios, el egresado tendrá un periodo de gracia adicional de seis meses para ingresar al mercado laboral y poder servir el financiamiento. Para obtener el crédito, los estudiantes mexicanos no requieren garantías, sólo un aval con un bien inmueble, y no contar con historial crediticio negativo.

La idea para vender el programa se basa en la desigualdad:

Luego de asegurar que el acceso a la educación superior tiene un problema de desigualdad, sobre todo por su costo en instituciones privadas, el gobierno federal anunció la puesta en marcha del Programa Nacional de Financiamiento a la Educación Superior, con una inversión inicial de 2 mil 500 millones de pesos, que beneficiará con créditos a 23 mil jóvenes.. Una vez concluidos sus estudios, el egresado tendrá un periodo de gracia adicional de seis meses para ingresar al mercado laboral y comenzar a pagar el financiamiento. El gobierno federal considera que el acceso a instituciones privadas de este nivel resulta muy costoso, situación que implica enormes sacrificios y que genera también un problema de desigualdad, pues acceder a un centro educativo superior de paga, implica un poder económico del cual carece una buena parte de la población. En el programa participan cinco bancos, una Sofol y 21 centros de educación superior. De acuerdo con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), en México existen 2.7 millones de estudiantes a nivel licenciatura, posgrado y educación técnica superior, de los cuales casi 30 por ciento asisten a escuelas privadas.

Este programa no convence mucho. Los argumentos son bastante endebles como describiremos. Por una parte los estudiantes que estudian en universidades públicas solicitan más becas y mayor presupuesto a universidades públicas:

Estudiantes de diversas universidades públicas demandaron al gobierno federal suprimir el Programa Nacional de Financiamiento a la Educación Superior. Apuntaron que con la puesta en marcha de este proyecto se demuestra sí existen recursos para ampliar los presupuestos de instituciones públicas, pero falta voluntad política para apoyarlas. Jóvenes de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM), Autónoma Metropolitana (UAM), Autónoma de la Ciudad de México (UACM), Pedagógica Nacional (UPN), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), muchos agrupados en la coordinación estudiantil del Movimiento Regeneración Nacional, se reunieron en la explanada de la rectoría de la máxima casa de estudios. Indicaron que con los 2 mil 500 millones que se destinarán para el primer año de estos créditos se cubriría 56 por ciento del presupuesto actual de la UAM, 23 por ciento del IPN, y equivale a 4.3 veces los recursos que recibió la UACM en 2012.

Según investigadores, consideran que se inicia la privatización de la educación.... olvidando que fue el viejo régimen el que se dedicó a destruir la educación básica desde 1968, y los gobiernos federales desde el 2000 simplemente han seguido las mismas recomendaciones:

El programa de créditos para la educación superior del gobierno federal es una acción que cierra el círculo sobre el “progresivo desinterés y desdén por la educación pública”, coincidieron investigadores. El mensaje que manda el gobierno federal a los jóvenes, es de “maltrato”, al decirles: “¿Quieren educación? ¡Pues páguenla! Se lanza a nuestros jóvenes a la mercadería en lugar de ofrecer más y mejor educación superior pública”, señala Hugo Casanova Cardiel. En la administración del presente gobierno federal es donde se ha creado al mayor número de universidades de tipo particular al sumar 860 universidades, colegios, institutos o escuelas privadas que ofrecen estudios de licenciatura y posgrado, lo que significa 19.6% más de las que había en el año 2006, señala en quinto Informe de Gobierno.

El programa nacional para otorgar créditos a estudiantes en escuelas privadas  es el primer paso para privatizar la educación superior en el país, afirmaron académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de El Colegio de México. Criticaron que el Ejecutivo federal no haya sometido a discusión legislativa y ciudadana el proyecto, que en principio contará con 2 mil 500 millones de pesos del erario; mil millones más que el Programa Nacional de Becas para este nivel de estudios, que para 2012 tendrá mil 500 millones. Además, el programa sólo beneficia a colegios particulares, que han sido perjudicados por la crisis que afecta a las clases medias y a las instituciones financieras. Un programa nacional que de verdad beneficie a la educación superior sería crear más instituciones públicas y ampliar las becas.

Después de tanta cháchara política de los investigadores, que no presentan argumentos sólidos: que si lo privado, que si tal personaje, que si el política desvergonzada, que si la derecha, que si la clase media no tiene derechos, que si la clase media no es mexicana, que el neoliberalismo, que la incompetencia del gobierno. Bla, bla, bla.

Afortunadamente, en las notas periodísticas tenemos elementos bastante claros para demostrar una serie de deficiencias de este tipo de programas sean federales sean estatales sean de un organismo desconcentrado. El primer argumento es la calidad educativa con relación a investigación, formación de recursos humanos y desarrollo de tecnología. Los datos nos indican que las universidades públicas tienen mejor calidad, ¿Por qué se financía a las universidades privadas? No se sabe con claridad, quizá haya indicadores que nos permitan entender la decisión. Quizá no haya:


De acuerdo con datos oficiales, las instituciones públicas de educación superior mantienen preponderancia sobre las privadas en cuanto a generación de investigación científica, formación de recursos humanos y desarrollo de tecnología. Las cifras recabadas por la Dirección General de Evaluación Institucional de la Universidad Nacional Autónoma de México en el Estudio comparativo de Universidades Mexicanas muestran que en 2010, de un total de mil 231 programas de posgrado acreditados como de calidad por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, 76.2 por ciento (938) se imparten en instituciones públicas y 6.82 (84) en particulares. El reporte –que presenta datos de más de 2 mil 400 instituciones públicas y privadas del país– indica que en las primeras están inscritos un millón 314 mil 172 estudiantes, en tanto que los colegios particulares de educación superior tienen una matrícula de 288 mil 866 alumnos.

El segundo elemento se refiere al trabajo. Un financiamiento de la naturaleza del programa requiere que existan buenas posibilidades de pagarlo, es decir de tener un buen trabajo con buen salario. Ya desde hace 40 años se sigue la política Neovirreynal en México. NO hay trabajo, el trabajo que hay es precario y mal pagado. Ni el gobierno sea estatal o federal, ni la empresa mexicana, ni la sociedad civil ofrece suficientes trabajos dignos. ¿Cómo apostar por pagar un financiamiento para una licenciatura si quizá no consiga trabajo o que me paguen bien?

México se ubica como uno de los países que tienen los salarios mínimos más bajos de toda América Latina, señaló el director de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para Cuba y México, Thomas Wissing. Al dar a conocer el Informe del panorama laboral 2011 para América Latina y el Caribe de la OIT, sostuvo que en México aunque en el último año el desempleo se redujo unas décimas, al pasar de 6.1 a 5.6 por ciento, creció el número de trabajadores que buscaron el sustento en el autoempleo y otros esquemas de la informalidad. En el país también se evidenció una baja tasa de participación de la mujer en el mercado de trabajo, elevada tasa de empleo informal entre los jóvenes, desigualdad persistente, aumento de la tasa de pobreza y preocupación por la calidad y estabilidad de los empleos.

Un ejemplo de los efectos del financiamiento en un contexto virreynal:

Eduardo Castellanos es ingeniero en tecnologías computacionales; terminó la carrera en diciembre de 2010 y de inmediato obtuvo empleo. Sin embargo, la tercera parte de su salario la destina al pago del crédito que adeuda al Tecnológico de Monterrey, campus ciudad de México, donde cursó sus estudios. Ahorita ni pensar en independizarme; no me alcanza y puedo ahorrar poco. Vivo con lo justo; llego a la quincena arañando. Al empezar su carrera solicitó una beca de financiamiento, con la que se le exentaba 50 por ciento de la colegiatura mensual; él debía pagar cada mes 20 por ciento de cuota y el 30 restante fue a crédito, que debe liquidar cinco años después de concluidos sus estudios. La cantidad inicial de su deuda –que comenzó a liquidar en abril de 2011– era de 203 mil pesos, pero cada semestre se incrementa 6 mil pesos por los intereses. Paga 4 mil 100 pesos al mes (cuota que, dice, sube cada seis meses) y aunque ha aportado más de 20 mil pesos, su adeudo es de 189 mil. En teoría, debería adeudar 183 mil pesos, pero por los 6 mil adicionales debo 189 mil. Los cobros son con base en la colegiatura actual. Estoy en mi primer empleo y gano 15 mil pesos al mes, menos impuestos recibo 12 mil 300, y justo la tercera parte es para el financiamiento. Ha sido duro, pero pretendo adelantar pagos con el aguinaldo u otros ingresos para quitarme el crédito de encima. Si dejo de pagar entro al buró de crédito y los intereses se disparan.

La experiencia con este tipo de programas (cada día copiamos más programas y políticas de nuestro socio del norte) es mala, ha culminado con crisis social iniciada por los estudiantes que siguen atados a la pobreza en aras de pagar los intereses a los bancos (esos mismos que han sumido en una crisis financiera al mundo europeo y de norteamérica):

Ante la crisis provocada en diversas naciones por el pago de los llamados créditos académicos para cursar estudios de licenciatura o posgrado en universidades particulares, como ocurre en Estados Unidos, Chile y Colombia, no es la mejor decisión pedir a los jóvenes y sus familias que se endeuden, afirmaron rectores de instituciones públicas de educación superior y advirtieron que sin ninguna garantía de empleo al concluir sus estudios, optar por un crédito es un riesgo que debe ser analizado detenidamente. Sin la garantía de que un estudiante tendrá empleo al concluir su formación, es un riesgo aceptar un crédito. Deben tener una buena formación financiera para medir las consecuencias y decidir sensatamente si les conviene, quienes se vean beneficiados con los créditos académicos, cuyo monto puede alcanzar 215 mil pesos para licenciatura y 280 mil para posgrado, y no realicen los pagos correspondientes, entrarán al Buró de Crédito y tendrán problemas que ya conocemos cuando uno se ve inmerso en una deuda.

El programa presenta dos debilidades que se deberían revisar con atención: 1) no hay aseguramiento de la calidad de las universidades privadas (que siguen inmersas en el pensamiento virreynal); 2) no hay trabajo digno que asegure el pago de los préstamos.

Mientras tanto seguiremos gastando en armas, en medidas de seguridad, y en miles de infomerciales de productos patito de los partidos políticos.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

uyyy pues q chido me abriste los ojos.. la vdd ando buscando una uni para estudiar ciencias de la comunicacion en Dgo y nada de nada.... estoy harta de este maldito pais.... :/

AUGUSTO DAVILA TORRES dijo...

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