viernes, abril 08, 2011

exclusión o sociedad de conocimiento, el dilema del sistema escolar mexicano

La violenta transformación de las ciudades mexicanas no fue previsto por el agotado sistema presidencialista. El crecimiento de la población, la migración a las zonas urbanas, el aumento de la escolaridad, la entrada al libre comercio, ha transformado a las ciudades medianas en un aunténtico polvorín. Ya que el sistema presidencialista creado por el viejo régimen priísta no fue cambiado en la década que ha gobernado Acción Nacional que se dedicó a explotar el viejo sistema y no a crear uno nuevo. El asunto es que ya no hay vuelta al pasado, aún cuando regrese el partidazo las condiciones de las ciudades mexicanas son precarias. Requieren de mejorar sus servicios, crear infraestructura, tener mejores policías, mejores escuelas y sobre todo mayor autonomía para poder cambiar a un mejor nivel de vida. Uno de los más graves problemas es la inequidad, mientras unos pocos viven en el primer mundo mexicano (cercados por bardas y policías en las entradas) millones viven en la pobreza. ¿Ese es el mundo que queremos para nuestros hij@s, sobrin@s o niet@s?

En educación la discusión está atascada en la idea de que es el modelo económico el culpable de la crisis del país. No se toma en cuenta ni lo cultural ni lo social ni hay un análisis profundo del pasado reciente, ni un análisis profundo de las condiciones actuales. El discurso se mantiene en una idea romántica de que hubo alguna vez en este país un ideal..... el problema es que no se sustenta con los hechos y datos históricos. No ha habido un pasado glorioso en estos 200 años:

La reorientación del modelo educativo para cubrir estándares internacionales ha provocado que, en el Distrito Federal, por lo menos 276 mil niños y adolescentes de entre 5 y 19 años de edad estén excluidos de la educación básica, revela un análisis de la Secretaría de Educación capitalina. La mitad de la exclusión corresponde a estudiantes que, inscritos en la escuela al comienzo del ciclo, abandonaron los cursos, con una mayor incidencia en el nivel secundaria, pues se trata de escolares de 12 a 14 años en 65 por ciento de los casos. La doctora Teresita de Jesús Rubio, de la dirección de Educación Básica de la dependencia capitalina, indicó que si bien en los años recientes se ha buscado revertir esta situación en niños con edades que oscilan entre 5 y 14 años, se debe lanzar un llamado de atención sobre los jóvenes de 15 y 19 años, pues uno de cada tres está fuera de la escuela. La especialista detalló que se ha generado un modelo en el que se está más preocupado por cubrir los estándares internacionales, por lo que los niños que por diversas circunstancias aprenden a un ritmo diferente se van quedando rezagados, pierden todo interés y finalmente abandonan las aulas ante la incapacidad del sistema para retenerlos.

Por otra parte, existe la necesidad de transformar la sociedad mexicana en una sociedad basada en el conocimiento. Si bien se puede modificar el modelo económico actual, la globalización es un fenómeno que no se puede detener, simplemente porque decenas de países se están moviendo a crear un nuevo tipo de sociedad:

Si bien en México la educación continúa siendo un privilegio para la población de mayores ingresos, al país le bastarían 10 años de políticas públicas bien dirigidas para convertirse en una sociedad del conocimiento, entendida como aquella con capacidad para utilizar la ciencia en aras de su desarrollo, afirmó Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México. Explicó que lo anterior se traduciría ser un país con mayor capacidad de innovación, más competitividad, una fuerza laboral de otra categoría y mejores posibilidades para todos. A pesar del esfuerzo que se pueda haber hecho, la realidad es que la educación sigue siendo en nuestro país para los ricos. Esto es un problema grave, porque el fin último de la enseñanza es precisamente cerrar brechas. Un sistema educativo que no los está haciendo no está funcionando.

Y una de las instituciones que necesita cambiar radicalmente es la escuela obligatoria. Su origen fue la alfabetización para crear sociedades más democráticas. Hoy, por primera vez en la historia humana hay más sociedades democráticas que imperios y tiranos. Una escuela atrapada en su brevísima historia (menos de 200 años) no es muy útil para los retos de las sociedades actuales:

En materia educativa, México no está compitiendo con otros países debido a la brecha en la calidad de la enseñanza que existe en el país, advirtió Erick Bloom, jefe del proyecto Escuelas de Calidad del Banco Mundial (BM). El funcionariodel BM indicó que la calidad de la enseñanza en el país es desigual, pues mientras hay escuelas que podrían competir a escala internacional, hay otras donde el nivel es muy bajo. Por ello, indicó que el gran desafío nacional es incrementar la calidad en la formación. México ha logrado mucho éxito en materia de cobertura. Si bien no es un tema solucionado, puede estar tranquilo después de mucho esfuerzo. La próxima etapa es la calidad y relevancia de la educación; desafortunadamente, aquí hay de todo, una variedad que no debe presentarse en un solo país: hay escuelas públicas de muy buena calidad que competirían sin problema con planteles de otro país, pero hay otros colegios donde el nivel de enseñanza es realmente muy bajo. Ése es el gran desafío: incrementar el promedio de la calidad y al mismo tiempo disminuir la desigualdad.

Para la reflexión: ¿Queremos una escuela entrampada con una ideología románticamente ineficaz? ¿Seguiremos educando solamente para leer textos simplones y resolver problemas de aritmética elementales?

Datos concretos:

1. Existe un sistema democrático que ha prevalecido pendiendo de un hilo por 200 años, es necesario fortalecerlo. Solo unos pocos, que creen en los cuentos de Disney, todavía desean una monarquía mexicana.

2. Aumentó de forma exponencial la población mexicana.

3. La mayoría de la población sabe leer y escribir.

4. Se ha universalizado la educación primaria.

5. La mayoría de los mexicanos vive en zonas urbanas y las ciudades medianas tienen un crecimiento importante. Hay un flujo muy importante de mexicanos viajando, vacacionando y haciendo negocios por todo el país.

6. La revolución que necesitamos en el siglo XXI es: educación, educación y educación.