martes, marzo 19, 2013

el software e internet contribuyen a desaparecer millones de trabajos tradicionales a nivel global

La revolución de los dispositivos digitales, el uso de internet y las crisis financieras son la tormenta perfecta para destruir millones de trabajos tradicionales. Durante una buena parte del siglo XIX y XX el trabajo cambió y se traslado a diferentes sectores económicos y diferentes territorios geográficos, pero siempre construyó más de lo que destruyó. La sociedad del conocimiento y las TIC ya no mantienen las viejas reglas laborales. En la actualidad, el trabajo humano está siendo sustituido por software y robots. Las crisis financieras globales han acelerado la revolución digital y millones de personas no están preparadas para el cambio:

Cinco años después del comienzo de la gran recesión, el saldo es aterradoramente claro: Millones de empleos de la clase media se han perdido en países desarrollados de todo el mundo. Y lo peor es que esos empleos no se mudaron a China u otros países en desarrollo, simplemente se desvanecieron, desplazados por software y máquinas avanzadas que pueden hacer las tareas más rápido, con mayor calidad y a un menor costo. Después de entrevistar a economistas, expertos en tecnología, fabricantes de robots, programadores de software, directores generales y trabajadores que compiten con máquinas más inteligentes, se encontró que casi todos los empleos que desaparecieron están en industrias que pagan salarios de clase media: entre 38,000 y 68,000 dólares anuales. Se trata de empleos que representan la columna vertebral de este estrato social en países desarrollados de Europa, Norteamérica y Asia. Art Liscano sabe que es una especie en extinción. Se dedica a leer los dispositivos medidores del consumo de electricidad en Fresno, California. Durante 26 años, ha ido de casa en casa para verificar cuánta energía han consumido los clientes de Pacific Gas & Electricity.  La empresa reemplaza 1,200 viejos medidores por versiones digitalizadas que pueden recabar información sin ayuda de los humanos.   "Puedo ver por qué la tecnología nos desplazará", dijo Liscano, de 67 años y con un sueldo anual de 67,000 dólares. Su departamento empleaba a 50 personas a turno completo para leer los medidores. Hoy, ese número se ha desplomado a seis. Millones de trabajadores están atrapados en una competencia que no pueden ganar frente a las máquinas, las cuales se vuelven más poderosas, baratas y fáciles de usar.   En Estados Unidos, la mitad de los 7.5 millones de empleos perdidos durante la gran recesión pagaba salarios de clase media, y las cifras son incluso más desoladoras en Europa. 7.6 millones de empleos de paga intermedia desaparecieron en países europeos entre enero de 2008 y junio 2012.  Google y Toyota están preparando automóviles que se conducen solos. El Pentágono emplaza robots para encontrar explosivos junto a las carreteras en Afganistán, y lanza ataques desde aviones no tripulados. La Universidad Estatal de Carolina del Norte presentó una biblioteca de alta tecnología, llamada "bookBots. Ahí, un sistema de robots encuentra los libros solicitados por los estudiantes, lo que hace obsoleto al bibliotecario.  El millón y medio de libros de la biblioteca no se guarda ya en estantes, sino en 18,000 bandejas de metal que ocupan una novena parte del espacio requerido antes. En Estados Unidos, más de 1,1 millones de secretarias se esfumaron del mercado laboral entre 2000 y 2010.  El número de personas que trabajaban como operadoras telefónicas se hundió 64%, el de los capturistas de texto cayó 63%, el de los agentes de viajes 46% y el de los bibliotecarios 26%, según estadísticas del Departamento del Trabajo.

México sigue en las pautas del siglo XX, preocupándose por las viejas tecnologías y la vieja economía global. No está preparado para ese aterrador futuro que es el presente de los países desarrollados. Sigue en ese estupor porque su economía es aterradoramente informal. Su sistema escolar y laboral no da para más:

México cerró 2012 con una tasa de desocupación de 4.47 por ciento, ligeramente menor a la de 4.51 observada en diciembre de 2011, pero con cerca de 60 por ciento de su población trabajadora ocupada en actividades informales, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De acuerdo con el resultado de la tasa sobre informalidad laboral presentada con base en la metodología de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), seis de cada 10 trabajadores están ocupados en actividades informales.

Pero, la revolución digital ya está instalándose en el territorio mexicano:

El gobierno y las incubadoras de negocios no creían en esta idea: convertir al ciudadano en el denunciante de los baches o la falta de alumbrado en las calles a través de una aplicación en internet. No les parecía la mejor forma para resolver las fallas en las urbes del país y mucho menos para fundar una empresa. Pero 2 jóvenes mexicanos pensaron lo contrario y crearon Urbanizas.   Urbanizas es una aplicación colaborativa para teléfonos y dispositivos móviles que permite a los ciudadanos participar en el diseño, edificación y reparación de los espacios públicos, que los usuarios evidencian por medio de sus reportes, así como de las fotografías que suben a la red. “No hay vuelta atrás: los ciudadanos ya tienen una voz distinta desde que poseen la capacidad de comunicarse por internet y utilizar sistemas que organizan sus opiniones para de este modo generar un cambio”, dice Marco Montes Neri, cofundador de la empresa. La empresa firmó un convenio de colaboración con el gobierno federal en Puebla para mejorar los espacios públicos del estado.

El primer paso que podría dar la administración del Distrito Federal en materia de salud sería la implementación del expediente electrónico.  Para ello, el actual secretario capitalino de Salud, Armando Ahued, dijo que existen recursos etiquetados por 240 millones de pesos, con los que de inmediato se podrá poner en operación en todos los centros de atención médica de la ciudad.

Aunque el gobierno federal y estatal siguen atascados:

Deloitte México y la revista Política Digital desarrollaron el estudio “Mi Gobierno Digital”para establecer un diálogo con los ciudadanos y ayudar a los gobiernos a diseñar y desarrollar procesos efectivos que involucren el uso de la tecnología de información. El análisis muestra la visión colectiva de los requerimientos, demandas y características de los ciudadanos cuando interactúan con gobiernos de manera electrónica.  El reporte informó que el 66% de los entrevistados considera que el uso de tecnologías de la información mejora la efectividad gubernamental, pero a la hora de comparar la eficiencia de los gobiernos con la de empresas privadas, la visión general es que hay mucha distancia entre ambos servicios. El 72% de los entrevistados consideran que la educación debería ser el área prioritaria para utilizar las tecnologías, las otras áreas son transparencia (56%) y seguridad (53%). Los participantes consideran que la falta de coordinación entre los niveles de gobierno es el sitio de oportunidad más relevante, y que los gobiernos no han logrado convencer a los ciudadanos de que el uso intensivo de internet tiene como consecuencia mejores servicios públicos.

Y los ciudadanos mexicanos siguen padeciendo el tercermundismo digital al tener servicios caros:

La constante de los litigios cada vez que se licita espectro disponible y los altos costos de los teléfonos celulares más avanzados, entre otros factores, mantiene “atados” a los mexicanos a tecnologías cercanas a la obsolescencia, como es el caso del 2G, cuando en naciones con economías y condiciones sociales similares el 3G ya comenzó a detonar la inclusión digital de la sociedad, asegura el presidente de Qualcomm Incorporated para Latinoamérica, Rafael Steinhauser. El ejecutivo afirma en entrevista que México “está mal” y “se encuentra atrasado” en el avance de la banda ancha móvil, pues la penetración de la telefonía celular está por debajo de la media latinoamericana, y sólo 18% del parque de los teléfonos utilizados son smartphones, datos que reflejan que el país no ha dado el salto a las nuevas tendencias tecnológicas, a “la democratización de la información”.  Rafael Steinhauser explica que a las firmas del sector tecnológico les “preocupa” que en México la penetración de servicios de telecomunicaciones de Tercera Generación (3G) “sea tan baja”, ya que esta situación inhibe que más mexicanos accedan a la biblioteca del conocimiento que significa internet y que el gobierno pueda desplegar nuevos servicios de teleeducación o telemedicina, la llamada “justicia social digital”, dice el empresario.

¿Y ya estás preparado para el futuro cercano? ¿Tu trabajo será sustituido por software o por un robot? ¿Has pensado cómo vas a sobrevivir cuando pierdas tu trabajo?¿Piensas ingresar a la venta de tacos, tortas y refrescos en la calle? ¿Estás preparando a tu hij@, sobrin@ o niet@?


1 comentario:

Alejandra A. dijo...

Hola Paco, te escribo de Universia México ¿tendrás algún correo electrónico al que te podamos mandar información?

Muchísimas gracias.

Saludos,

Alejandra Aranda