miércoles, marzo 21, 2012

¿Se han resuelto los problemas del sistema escolar en Oaxaca?

Después de las revueltas en 2006, las protestas de los docentes de educación básica en Oaxaca habían disminuido. Sin embargo, a partir de 2011 las protestas vuelven a subir de tono.... como ocurre antes de cada cambio de gobierno federal... no queda claro si es un asunto meramente político, un asunto laboral, si siguen pensando en el siglo XX, o ya es un uso y costumbre heredado del viejo régimen federal. El caso es que continuan los conflictos en el sistema escolar:

En Oaxaca, unos 800 profesores de la región Valles Centrales de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) recuperaron por la fuerza la escuela primaria Benito Juárez, en el municipio de Santa Cruz Xitla, en la región de la Sierra Sur, ocupada por priístas y miembros de la sección 59 desde 2006. Padres de familia, priístas y miembros de la sección 59 recibieron a pedradas y palazos a los integrantes de la sección 22, lo que generó un enfrentamiento de varios minutos, en el que incluso se realizaron disparos, con saldo de cinco golpeados, entre ellos el representante regional de la gremial en Valles Centrales, José Alfredo Martínez.

Estudiantes de las Escuelas Normales también protestan:

Alumnos adheridos a la Coordinadora de Estudiantes Normalistas del Estado de Oaxaca (Ceneo) se apoderaron de al menos 48 autobuses urbanos y bloquearon más de cinco horas avenidas y cruceros de la ciudad para exigir al gobierno estatal que atienda su pliego petitorio. Entre sus principales demandas están: ampliación de la matrícula, entrega de becas y contratación automática al egresar, así como la cancelación de la Alianza por la Calidad de la Educación. Unos 3 mil 500 estudiantes de 11 normales de la entidad cerraron la circulación en avenida Héroes de Chapultepec y sus intersecciones con calles que comunican con el norte de la capital oaxaqueña. Decenas de corridas de la terminal de Autobuses de Oriente (ADO) al Distrito Federal, Puebla, Veracruz y poblados del Istmo de Tehuantepec, la cuenca del Papaloapan, la costa y Mixteca tuvieron que suspenderse. La vocera de la Ceneo, Karen Villegas, dijo que sus compañeros actuaron de esta forma por falta de respuesta favorable del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).

Se piden cuentas por la desparición de un maestro:

Los más de 70 mil integrantes de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), con sede en Oaxaca, iniciaron un paro de labores de tres días y marcharon por la capital del estado, en demanda de la presentación con vida de su compañero Carlos René Román Salazar, desaparecido el 14 de marzo de 2011. Respaldados por alumnos de las 11 escuelas normales y organizaciones sociales adheridas a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), partieron de la agencia municipal Trinidad de Viguera, recorrieron siete kilómetros de la carretera internacional Cristóbal Colón y llegaron al Palacio de Gobierno.

Uno de los cambios ocurridos en estas últimas semanas, es la creación de organizaciones de la sociedad civil para exigir que se resuelvan de otra manera los conflictos del sistema escolar en Oaxaca. La principal queja consiste en el poco tiempo que dedican las escuelas al aprendizaje y los malos resultados que obtienen las escuelas, y plantean llevar sus planteamientos a la CNDH:

Los maestros de esa entidad sólo cumplen su labor tres días a la semana, pues los otros dos los ocupan en asambleas, marchas, plantones o reuniones magisteriales. Ante el ausentismo docente, un grupo de padres de familia tomó la decisión de constituir una asociación que representa a las siete regiones del estado para exigir que los profesores permanezcan en las aulas durante el horario de clases y cumplan con su tarea.  Los papás representantes de la Agrupación “Juntos por el Bienestar de Nuestros Hijos” dijeron estar hartos de que los maestros den clases cuando quieren o cuando no tienen juntas sindicales o reuniones. Consideraron indignante que Oaxaca sea la entidad con los peores resultados en la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) y que los maestros de la sección 22 violenten el derecho a la educación de sus hijos, pues de las 13 mil escuelas de educación básica, sólo 410 dan clases toda la semana, mientras que las otras 12 mil 590 tienen clases tres o dos días a la semana. Datos de la SEP señalan que en la entidad más de cinco mil 500 maestros y empleados trabajan por honorarios. De estos 82 profesores están comisionados por el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), otros mil 224 no desempeñan ninguna actividad, ya que están en proceso de reubicación en el sistema estatal. El padrón docente del estado  revela que de las plazas federales, es decir, las pagadas directamente por la SEP, 269 tienen algún tipo de licencia para ausentarse de clases. Mientras que el estado no proporcionó datos de las licencias de plazas estatales, ni de los maestros comisionados al sindicato o a otras actividades educativas. Los padres de familia de la asociación denunciaron que la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene casi el control total de los planteles de educación básica, mientras que los de la sección 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) laboran en las 410 escuelas que sí cumplen con los cinco días de clases a la semana y en las que estudian 32 mil niños. La pugna por el control de las escuelas, señaló Virginia López, de Miahuatlán, municipio de la región de Valles Centrales, ha propiciado que los maestros de la sección 22 incurran en agresiones y golpes a padres de familia. “No tenemos apoyo de las autoridades”. La ide de la asociación es buscar que los niños de la entidad tengan una educación de calidad en un entorno seguro y que sus maestros no falten a dar clase. La agrupación dice representar a 32 mil alumnos de siete regiones del estado. Para exigir el cumplimiento de su causa, estos padres de familia entregarán sus exigencias a la Presidencia de la República, a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

¿Existirán nuevos mecanismos para evitar los conflictos entre los docentes, los gobiernos estatales y gobiernos federales? ¿Se podrá cambiar las reglas del viejo régimen federal o se seguirán arrastrando hasta bien avanzado el siglo XXI? ¿Qué puede hacer la sociedad civil para que los niños y las niñas tengan el pleno derecho a una buena educación, una buena educación que no solamente dependa de las escuelas de educación básica? ¿Qué hay de los museos, las bibliotecas, las ludotecas, los parques y jardines públicos?