jueves, marzo 29, 2012

mientras los legisladores duermen, los jóvenes mexicanos sueñan con emigrar

Seguimos dormidos y se nos escurrirá el siglo XXI como ocurrió con buena parte del siglo pasado. Y nuestro sistema escolar y laboral se parecen a nuestro congreso... más verbo que acción, más esperanza que realidad concreta:

Los legisladores mexicanos se sientan sólo 195 días al año, la menor cantidad entre los países más grandes de América Latina pero sus salarios de 11 mil 200 dólares mensuales son los más altos sólo después de Brasil, fustiga la revista financiera londinense The Economist. "Aun cuando exista consenso, el Congreso se las ingenia para estar en desacuerdo, (...) las reformas languidecen mientras los legisladores sub trabajan", lamenta la publicación en un artículo titulado "La siesta del congreso, la legislatura de no hacer nada". "Después de una quincena de fiestas navideñas, los mexicanos volvieron a trabajar hace dos semanas. O más bien, la mayoría de ellos lo hizo. Los 500 diputados y 128 senadores terminarán sus vacaciones en febrero. Los legisladores de México se sientan por sólo 195 días al año, la menor cantidad entre los países más grandes de América Latina. Sus sueldos de 11 mil 200 dólares al mes son, sin embargo, los más altos después de Brasil. Cuando votan, lo hacen más para bloquear a los rivales que para aprobar reformas".

Mientras los legisladores de todos los partidos políticos hacen suya la mala fama mexicana de "siesta y fiesta" los jóvenes mexicanos no están facultados para actuar a los retos del siglo XXI. Las máquinas pronto tendrán las mismas habilidades que muchos jóvenes mexicanos:

Los jóvenes latinoamericanos egresados del nivel medio superior no están a la altura de los requerimientos del mercado laboral, ya que existe una desconexión entre las habilidades que se aprenden en la escuela y lo que se necesita en los centros de trabajo, esto de acuerdo a un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La investigación Desconectados: Habilidades, Educación y Empleo en América Latina, desglosada en siete capítulos, documenta la existencia de un sistema educativo que ha mejorado en cobertura pero no en calidad ni en herramientas que estimulen a los estudiantes a terminar sus estudios. El análisis, realizado por primera ocasión mediante encuestas, detalla la disminución y bajo crecimiento de salarios, altos niveles de desempleo, baja participación laboral e informalidad en aumento. Ofrece un panorama sobre la “importante” brecha existente entre la educación y el mercado de trabajo que se debe a maestros con falta de preparación, desactualización en métodos y currículos de educación y las limitadas oportunidades de capacitación laboral. De acuerdo al análisis, la transición de la escuela al mundo del trabajo se puede separar en dos etapas, una en la que los jóvenes deciden, sujetos a una serie de restricciones, qué tipo de educación quieren obtener con miras al futuro laboral que desean  alcanzar, y otra una segunda fase que ocurre cuando los jóvenes deciden dejar el sistema educativo para insertarse en el mercado de trabajo a ocupar puestos que van a marcar el futuro de su trayectoria profesional. Para aquellos jóvenes que no continúan hacia la universidad, la educación media superior constituye una plataforma desde la cual los estudiantes buscan y consiguen sus primeros empleos. “Una transición de la escuela al trabajo exitosa requiere que el aprendizaje obtenido en las aulas sea relevante y útil para las empresas que conforman la demanda de trabajo en el mercado laboral. Desafortunadamente es poco lo que se sabe sobre cómo ocurren las transiciones de la escuela hacia el mercado de trabajo en los países de la región, qué factores están asociados a una inserción laboral más o menos exitosa o qué tipos de habilidades y conocimientos demandan las firmas”, detalla la información.

Y sigue la fuga de talentos:

Al menos seis de cada 10 profesionistas en México estarían dispuestos a migrar a otro país, la mayoría impulsada por la oferta de un empleo mejor remunerado. De acuerdo con una encuesta de OCCMundial, 67% de las personas que refirieron estar dispuestas a cambiar de residencia, dijeron que lo harían a un país donde el poder adquisitivo de los salarios fuera mayor. Asimismo, tres cuartas partes de las personas consultadas indicaron que continúan con su preparación académica para mejorar sus áreas de oportunidad personal e incrementar sus probabilidades de encontrar un nuevo y mejor empleo. El estudio de la firma de búsqueda de empleo indica que 58% de los encuestados destina diariamente parte de su jornada laboral a buscar trabajo; en tanto que 63% consideraría contratar algún tipo de consultoría profesional para incrementar las probabilidades de lograrlo.


¿Todavía sigues pensando que el cambio de autoridades federales logrará algún cambio significativo? ¿Crees que un  presidente cambiará la realidad del país a través de buenas intenciones y bonitos discursos? Quizá ya sea el momento de exigir y exigir y exigir a cualquiera que logre los votos suficientes para ocupar un puesto federal. No importa si no votaste por tal fulano o tal zutana, tampoco importa si votaste por el fulano a la zutana, no es un partido de fútbol, es tiempo de lograr que se tome en cuenta las decisiones de los ciudadanos y no las intepretaciones bienintencionadas de los ganadores de un partido político. Quizá es tiempo de impulsar un sistema político parlamentario.