viernes, marzo 30, 2012

¿Analizas la historia de tu país o te quedas con los cuentos infantiles oficiales?

Nuestra historia como país independiente es muy reciente, sin embargo, no reflexionamos con profundidad, ni analizamos de manera reflexiva el sentido histórico. Al final de cuentas, nos contentamos con seguir contando historietas y narraciones "oficiales". Uno de los principales problemas es que nuestro nivel educativo es sumamente básico:

“El país no ha pasado de la primaria; la mayoría de la gente se queda con la versión oficial”, afirma tajante el investigador y catedrático Álvaro Matute al referirse a los conocimientos históricos en términos generales. El doctor en historia urge a los mexicanos a elevar su nivel de conocimiento histórico a uno que no sea tan elemental: “El niño necesita un tipo de conocimiento histórico infantil, qué bueno, lo malo es que crece y ahí se queda, no avanza a una historia para adolescentes o para adultos. Te enseñaron que era un mito porque a esa edad necesitabas un mito. Ya eres adulto, asume la historia como tal. Falta tener una producción para la gente que salió de la escuela, no sólo en libros, sino en los medios de comunicación”.  Explicó que es necesario que se refuerce la enseñanza de la historia en la secundaria, la preparatoria y la universidad. “La cultura existe, pero está muy mal distribuida, como la riqueza, la mayoría se queda en la historia oficial”.

ATENCIÓN. Esto no ocurre con los estudiantes o ciudadanos en general, también se presenta en los historiadores mexicanos. También prefieren regurgitar los cuentos oficiales:

Cultura y memoria: manual para ser historiador es una autocrítica y denuncia de cómo los historiadores hemos sido “ventrílocuos”: sólo repetimos alguna moda académica o datos y carecemos de imaginación. El doctor en Historia por la Universidad de Stanford y académico de las universidades de Chicago, Hebrea de Jerusalén y del CIDE, precisa que la celebración del Bicentenario fue un tiempo perdido. “No dejamos nada interesante. En lugar de generar la idea que permitiera una nueva revisión del pasado, fue un periodo de vender lo que tenías en el cajón: los Hidalgo, las independencias, la revolución …, lo sacamos y vengan los dineros”. Tenorio Trillo señala que este vacío de ideas se debió a varias cosas: una, los historiadores tenemos poca oportunidad de estar en la pantalla, y cuando estuvimos: ¡chin!, no dijimos nada interesante; dos, porque la imaginación siempre es escasa y, tres, el Bicentenario fue un momento de luces y de dinero. “Se maiceó mucho por todos lados”. El historiador asegura que en su texto habla del fin de la impostura del “ventrílocuo” y de la necesidad de abrir la imaginación.  Acabar con esta repetición de ideas, es habitar en la imaginación histórica. “Ya no es suficiente haber leído una artículo o dos libros teóricos o lo que está de moda”.

En días recientes se presentó un documental que documenta el estado de la educación en México. Parece que el sindicato de maestros quiere seguir cultivando los cuentos infantiles sobre el papel de las escuelas y las funciones de los docentes. Pero como dice la sabiduría popular: "no se puede tapar el sol con un dedo" y "no hay peor ciego que el que no quiere ver":

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación criticó el documental De Panzazo y aseguró que busca estigmatizar a los profesores, además de que no refleja la realidad en el sistema educativo. El secretario general del SNTE, Juan Díaz, dijo que tras el filme que codirige el periodista Carlos Loret de Mola hay intereses políticos, ideológicos y económicos.“Se reduce el sistema educativo nacional que, como dije hace un momento, son más de 220 mil escuelas, y después de visitar 40 escuelas o entrevistar a tres, cuatro, 10 o 20 maestros, que no reflejan con puntualidad lo que es nuestro sistema educativo. . Consideró que solo se muestra una parte del sistema, pero sobre todo, dijo, no se hace una sola propuesta por parte de quienes realizaron el documental. “No propone nada, no hay una sola propuesta.

Analicemos que está privilegiando la sociedad mexicana, mientras que gastaremos millones y millones de pesos en infomerciales de los candidatos y partidos políticas gastaremos 886 pesos para ayudar a leer y escribir o terminar la educación básica a los adultos:

En 2012, la Secretaría de Educación Pública (SEP) gastará solamente 886 pesos en la educación básica por cada adulto, ya sea para que aprenda a leer y escribir, curse la primaria o termine la secundaria. Dividida esa cantidad entre 365 días, debido a que se trata de un sistema abierto diferente al calendario escolar, la cifra arroja dos pesos con 42 centavos invertidos en cada adulto al día. De acuerdo con el presupuesto otorgado al Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) en el presente ejercicio fiscal, el gasto anual para la educación de las personas mayores de 15 años apenas rebasa dos mil millones de pesos. Con esa cantidad se pretende que se atienda a dos millones 266 mil 300 adultos que quieren dejar de ser analfabetas, terminar la primaria o concluir la educación básica, con la secundaria. La dependencia gasta al año 26 mil 387 pesos por cada alumno de primaria y 28 mil por estudiante de secundaria, según el Panorama Educativo 2010 de la OCDE; para la educación de un adulto destina, en promedio nacional, menos de mil pesos al año. En México hay 33 millones de personas mayores de 15 años que no han concluido su educación básica, pero sólo se destinan 886 pesos para intentar revertir la situación entre esta población. Además, los recursos destinados por el gobierno federal para atender el rezago educativo son menores a 1% del PIB De hecho, para 2012, el INEA recibió 92 millones de pesos menos que el año pasado, pues en 2011 el presupuesto fue de dos mil 100 millones de pesos, cantidad que se redujo a dos mil ocho millones 912 mil pesos para el actual ejercicio fiscal. También disminuyó la población a la que podrán atender. Mientras que en 2011 ofrecieron educación básica a dos millones 700 mil adultos, ahora atenderán a dos millones 266 mil 300 personas que no saben leer o escribir o no terminaron la primaria o la secundaria.

¿Qué piensas, quieres seguir tapando el sol con un dedo? ¿Analizas las historias con mayor profundidad o te contentas con las telenovelas que cuenta cada gobierno federal o estatal?