domingo, mayo 06, 2012

de préstamos a los países ricos y la ubicación de IES en México

El siglo XXI demanda a las sociedades una inversión muy fuerte en educación, y especialmente, que una gran parte de la población acceda a la educación superior. El tema fundamental no es crear universidades y asegurar que sean tan fáciles que no haya diferencia con la educación básica. La educación universitaria requiere de tener una alta calidad. ¿México está invirtiendo lo suficiente? ¿Hay suficientes universidades? ¿Son de buena calidad? ¿Existe una buena relación entre el mundo laboral y las universidades mexicanas? ¿Las empresas mexicanas están preocupadas por desarrollar conocimiento? Por el momento, no lo parece. Los políticos mexicanos han preferido hacer aportaciones a los organismos financieros globales:

Los 18 mil 876 millones de dólares que autorizaron los legisladores federales para las nuevas cuotas que aportará México al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), equivalen a 10.7 por ciento del total de ingresos que el gobierno federal prevé captar en este año. El incremento de las aportaciones al FMI y al BID fue propuesto por el Ejecutivo federal y aprobado por el Senado y la Cámara de Diputados con el argumento de que incrementará la influencia de México en las decisiones de ambos organismos multilaterales. Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) el país incrementará su participación en el FMI de 1.52 a 1.87 por ciento, lo que implica que su posición suba del lugar 16 al 14 entre 185 naciones y aumente su poder de voto de 1.47 a 1.80 por ciento.

Mientras el sistema de educación superior mexicano, apenas tiene un crecimiento insignificante para acercarnos a las sociedades del conocimiento. Otro problema es que sigue propiciando el centralismo del viejo régimen:

En la última década la Secretaría de Educación Pública (SEP) creó instituciones de educación superior a un ritmo de casi dos universidades por mes, al construir 179 planteles y ampliar otros 63 campus. Pero la nueva oferta presenta un “hueco” en zonas de desarrollo emergente, como las ciudades de la frontera y las áreas turísticas, en donde no hay alternativas para quienes viven en esos polos de desarrollo, afirma un estudio para los rectores. Guanajuato y Puebla son los más beneficiados, al crearse 18 nuevos complejos universitarios o ampliar las escuelas. Esta oferta benefició a tres de las cuatro zonas metropolitanas en donde se concentra la alta demanda de egresados del bachillerato. Veracruz, Puebla, DF y Jalisco encabezan la lista. Quedó excluida la de Monterrey, Nuevo León. Colima y Tlaxcala se ubican entre los estados con mayor rezago en la oferta educativa. Roberto Rodríguez Gómez, investigador de la UNAM, señala que la oferta educativa universitaria respondió más a una “presión social hacia los gobiernos estatales, a que los gobernadores actuaron para legitimarse ante los jóvenes que son posibles electores, y, en otros casos, porque sí se pusieron las pilas al conocer el bono demográfico que tenían en sus entidades”.

Por desgracia, los partidos políticos mexicanos no tienen una perspectiva de largo plazo. Para los políticos todo se reduce al corto plazo y el ganar poder lo más rápido posible. Y gracias al viejo régimen los gobiernos estatales prefieren potenciar la educación privada.... el problema es que no se encuentra al alcance de la mayoría de la población (que sobrevive con salarios precarios) y quizá el problema más grave es que no tienen buena calidad.