miércoles, mayo 16, 2012

robots: el deseo inconfesado de los diseñadores de políticas y empresarios en México

Uno de los sueños de la humanidad ha sido la de eliminar el trabajo peligroso, extenuante, o alienante. Para desgracia de millones de humanos ese sueño en realidad es una pesadilla creada por la realidad de muchos gobernantes, hacendados, señores y empresarios. Para muchos de estas personas el sueño es la de explotar lo más posible el trabajo humano, pagando lo menos posible en las mínimas condiciones de supervivencia. En pleno siglo XXI en México, un trabajador que gana el salario mínimo genera su sueldo en 9 minutos:

Un trabajador que gana el salario mínimo en México genera el valor de su sueldo con sólo laborar 9 minutos; lo que produce en el resto de su jornada de trabajo (7 horas con 51 minutos), se queda en las arcas del gobierno y las empresas, señala un análisis de la UNAM. El tiempo de trabajo destinado a obtener el salario pasó de 12 minutos en 2008 a 9 minutos en abril de este año, debido a que los despidos provocados por la crisis obligaron a los trabajadores que conservaron su empleo a producir más con una planta laboral menor. Los cálculos se hicieron con base en datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que detalla el número de trabajadores que existen en el país, su nivel de ingreso y el sector en el que se desenvuelven, y del Sistema de Cuentas Nacionales, donde se describe tanto el total de las mercancías producidas como su valor. Ambas bases de datos son elaboradas por el Inegi. Sabiendo el número y el sector en el que se desempeñaron los trabajadores que ganan el mínimo y comparando esos datos con el valor total de lo que produjeron, es posible saber el número de horas no pagadas a los trabajadores, dijo David Lozano, uno de los investigadores que elaboraron el estudio. La investigación, llevada a cabo por el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM), explica que los más de 6 millones de trabajadores que ganan el mínimo en México (cantidad similar a la población total de países como El Salvador o Paraguay) tienen que trabajar en promedio 20 horas para comprar una canasta básica de alimentos.

Los profesionistas mexicanos tampoco escapan, después de 100 años de revolución mexicana, a la hacienda virreynal. Se tienen jornadas laborales de más de 8 horas y se vive con miedo de perder el trabajo y de pedir vacaciones:

En México, 42.4 por ciento de los profesionistas trabaja entre ocho y 10 horas al día, y 24.6 por ciento lo hace más de 10 horas, de acuerdo con una encuesta del sitio OCCMundial. También se señala que 67 por ciento de los profesionistas no recibe pago compensatorio por una jornada diaria de más de ocho horas o días festivos obligatorios. Con base en el sondeo aplicado a mil 600 afiliados a la base del portal, detalla que seis de cada 10 profesionistas consideran que la empresa en la que laboran no se preocupa por crear un entorno seguro contra accidentes, favorecer que los empleados tengan tiempo de esparcimiento o para hacer ejercicio, así como para establecer programas de cuidado a la salud. Respecto a las vacaciones, menciona que 43 por ciento de los trabajadores refirió tener seis días de asueto al año y 24.8 por ciento respondió que entre ocho y 10 días cada 12 meses. De esta forma, subraya, México es uno de los países de América Latina donde los trabajadores tienen menos vacaciones, toda vez que en Argentina cuentan con 14 días asueto al año, Venezuela con 15 días y Brasil con 30 días de descanso al año. Aunado a ello, OCCMundial destaca que al pedir vacaciones, 39 por ciento de los trabajadores mexicanos ve en riesgo su puesto de trabajo.

En el siglo XXI, el sueño de estos gobernantes y empresarios mexicanos se puede cumplir; tener máquinas que realicen con precisión sus órdenes, que sigan al pie de la letra sus mandatos. Sin preocuparse por los derechos humanos, el salario, las prestaciones sociales, los sindicatos. Máquinas que pueden trabajar 24 hrs 365 días al año y que se pueden reemplazar una vez que se descomponen. Los avances de la robótica son espectaculares y más pronto que tarde, todos aquellos que tengan trabajos peligrosos, repetitivos, simples, serán reemplazados por robots. Veamos algunos de los avances en robótica en México.

Se puede manejar un brazo robótico con ondas cerebrales:

La clave es concentrarse y, si sabes hacerlo, puedes mover objetos con la mente, comentó Francisco Neri, al tiempo que observa fijamente una mano mecánica colocada frente a él; después de un minuto, ésta comienza a cerrar los dedos y el pulgar, hasta formar un puño. A lo largo de un par de meses, el estudiante de Ingeniería se ha entrenado para manejar esa prótesis mediante ondas cerebrales."Es tan fácil como desear ir hacia arriba o abajo, pero al mismo tiempo resulta muy complejo, porque emitir un pensamiento claro y distinguible requiere práctica". Agregó que "usualmente tenemos, a un mismo tiempo, muchas ideas corriendo por nuestra cabeza. Tomar una sola (idea) y limpiarla de toda interferencia no es algo que se logre de la noche a la mañana". Este es el tipo de trabajo que se desarrolla en el cubículo de Hernando Ortega, técnico académico del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), encargado de administrar equipos de cómputo. Entre sus paréntesis laborales se ha dado el tiempo para construir, entre otras cosas, maniquíes robóticos que modelan ropa cual top models, o un sistema capaz de alertar 30 segundos después de que alguien se ha robado una computadora de la oficina.

Estudiantes de Veracruz ganan premio internacional de robótica:

Estudiantes de la carrera de Mantenimiento Industrial de la Universidad Tecnológica de Gutiérrez Zamora, en la región totonaca de Papantla, ganaron el primer lugar internacional en robótica en el VEX Robotics World Championship 2012, realizado en Anaheim, Estados Unidos. El triunfo abre la posibilidad a los jóvenes de ser becados por instituciones de la Unión Americana e incluso Esmeralda Rodríguez, una de las alumnas, es evaluada para participar en el Proyecto Marte 2020 financiado por la NASA. Los alumnos se enfrentaron a 25 países de todos los continentes. En total compitieron ante 250 equipos. Dos de cuatro equipos que llevó esta universidad obtuvieron el primero y el cuarto lugar a nivel mundial. “Se logró demostrar que a pesar de ser una escuela nueva y de jóvenes de comunidades apartadas de los municipios de Gutiérrez Zamora, Tecolutla, Papantla, Misantla, Poza Rica y Coatzintla han logrado desarrollar sus habilidades al grado de ser campeones y derrotar en competencia a países como Estados Unidos que fue sede, Nueva Zelanda, China, Brasil, Puerto Rico y una lista grande”, dijo Edwin Avelino, maestro responsable del proyecto. “La competencia se desarrolla en todo tipo de niveles, estamos hablando de nivel secundaria, bachillerato y nivel universitario que es la prueba reina, la más importante por el nivel que se desempeña”.  Los jóvenes tardaron cerca de seis meses en fabricar y programar los robots que tienen la finalidad no sólo de competir sino generar prototipos para las unidades que serán enviadas a Marte en 2020 por la Nasa. El campeonato se realizó del 18 al 21 de abril en Anaheim, California, e involucró la programación, diseño, armado, estructura y tecnología de punta, en donde tras de más de 67 partidos los jóvenes veracruzanos derrotaron al campeón mundial de 2011 que era Nueva Zelanda. Avelino destacó que los alumnos son parte de la carrera Mantenimiento Industrial y la materia robótica es sólo una asignatura, mientras que otros de los concursantes tenían carreras sólo de ese tema.

Y el futuro no es solamente la computación, los niños del siglo XXI juegan a armar y desarmar robots:

Clases de computación? No, ya cualquier niño sabe mandar un mail, navegar por internet o consultar una red social. Los niños de ahora necesitan más: retos más avanzados y aventureros.
Muchos han encontrado en la robótica una nueva forma de jugar y usar esa naturalidad que tienen para relacionarse con lo tecnológico. Hoy, los niños que se aventuran a armar robots y no sólo eso: los hacen caminar, girar en su propio eje, arrastrar una pelota y jugar un partido de fútbol con otro robot. Podrá sonar sencillo para algunos, pero tiene su mérito si se trata de niños entre 4 y 11 años que a su corta edad están haciendo razonamientos matemáticos iguales a los que se aplican en los primeros semestres de la carrera de ingeniería. No son genios ni tampoco pocos. Desde hace seis años, las escuelas, sobre todo privadas, han tenido la visión de implementar cursos y talleres de robótica en sus aulas, algunos opcionales y otros obligatorios, pero están formando a las futuras generaciones que serán capaces de facilitar la vida a través un robot. De momento sólo sacan las piezas de un robot que viene en caja, lo arman, programan con la computadora y le dan vida, muy básica, pero logran que sus robots caminen, carguen cajas de un lado a otro, levanten los brazos o recorran distancias largas.

¿Estás preparado para cuando tu trabajo lo pueda realizar un robot? ¿Estás ayudando a tus hij@s, sobrin@s o niet@s a desarrollar su conocimiento, creatividad e innovación? ¿O te estás conformando a que la vaya pasando y aspirar a un trabajo simple, repetitivo, que pronto será ocupado por una máquina?



1 comentario:

darboscalante dijo...

Información muy interesante, y parece, proceder de fuentes fidedignas, lo que la vuelve más valiosa.

Un saludo y un mensaje de apoyo para que continúes con tu blog.