viernes, enero 08, 2010

2010 otro año de crisis financiera para la educación

El mundo avanza hacia la construcción de las sociedades del conocimiento, el avance científico y tecnológico son las nuevas fuentes del progreso económico... tristemente, los países que solamente tienen materias primas y personas están condenadas a la pobreza constante. A pesar de ello, en el territorio mexicano se siguen las mismas recetas económicas que lograron que se ensanchara la brecha entre los países ricos y los pobres. No ha importado, ni quien es el titular del poder ejecutivo ni el partido político al que pertenece, las estrategias son IDÉNTICAS. Y es el sector educativo quien sufre muchas de las consecuencias. Poca inversión en la educación superior:

El panorama en 2010 es poco optimista para la universidad pública. Rectores de diferentes instituciones advierten que ante la insuficiencia presupuestal y los efectos de la crisis habrá un retroceso en el desarrollo científico y tecnológico, en la apertura de espacios educativos –pese a que hay miles de jóvenes que tocan las puertas de los centros profesionales y son rechazados–, además de que se pondrá en riesgo el empleo de los profesores y la viabilidad financiera de las casas de estudio.

Desinterés en los jóvenes y adultos que desertan del sistema institucional educativo:

En América Latina y el Caribe prevalece un déficit político y financiero en el fortalecimiento de la educación para jóvenes y adultos (EPJA), pese a que en la región 35 millones de personas mayores de 15 años son analfabetas y 88 millones más no han completado su educación básica, de los cuales 4.5 millones tienen entre 15 y 19 años. El reporte regional sobre los retos y perspectivas de la EPJA, presentado en la sexta Conferencia Internacional de Educación de Adultos (Confintea), convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, revela que en la década pasada se estancó la inversión destinada al sector.

A este paso tus tataranietos se preguntarán por qué han pasado otros 200 años y la vida en el territorio mexicano es miserable.