miércoles, febrero 24, 2010

un nuevo tsunami se acerca lentamente y las escuelas lo propagan

Un nueva crisis financiera se acerca lentamente a territorio mexicano y se llama obesidad. La obesidad acarrea una serie de problemas de salud, tales como la diabetes y los países pobres tendrán que gastar enormes sumas de dinero para resolver el problema, tal como ocurrió con las vacunas de AH1N1. Y uno de los lugares que propician la obesidad infantil son las escuelas mexicanas:

La diabetes y sus complicaciones, como accidentes cerebrovasculares (ACV) y enfermedad cardíaca, generarán una fuerte carga financiera a los países más pobres en los próximos años, advirtieron investigadores. “La diabetes está pasando de ser una enfermedad de los países desarrollados a una afección de las naciones en desarrollo como India y China, y esto podría complicar la situación de sus sistemas de salud, elevando los costos”, dijo Philip Clarke, profesor de la Escuela de Salud Pública de la University of Sydney. Clarke y su equipo analizaron los registros de 11 mil 140 pacientes con diabetes severa en 20 países, las complicaciones que sufrieron, el dinero que gastaron y el tiempo de sus internaciones.

Desde el punto de vista de los expertos las escuelas mexicanas son el principal espacio obesigénico (santas palabras científicas, Batman!). Es palabras llanas, las escuelas fomentan la obesidad en sus estudiantes por el consumo incontrolado de azúcares en el recreo y el sedentarismo (parece que estudiar y aprender es sinónimo de horas y horas de estar sentado):

La escuela en México se convirtió en el principal espacio obesigénico que dio origen a la más fuerte epidemia del país por las proporciones de sobrepeso y obesidad entre los niños, coincidieron nutriólogos, científicos, organizaciones de consumidores e integrantes de la industria de alimentos procesados, por lo que demandaron crear una reforma alimentaria escolar que incluya regular la cantidad, las proporciones y el tipo de comida que se brinda a estudiantes. Los representantes de la industria enfatizaron que las empresas de productos procesados en México “son parte de la solución” a este problema, y anunciaron que en los próximos meses también habrá modificaciones en su publicidad.

Se apoya la idea de prohibir la venta de comida chatarra en las tienditas escolares. Sin embargo, la SEP parece que tiene las manos atadas y no puede retirar la venta de tales productos de las escuelas:

La mayoría de la población está de acuerdo en que en las escuelas se prohíba la venta de comida chatarra y refrescos, según lo muestra una encuesta nacional elaborada por EL UNIVERSAL.
Los datos indican que 80% de la población apoya la idea de que se prohíba la venta de este tipo de comida en los planteles y 73% opina lo mismo con respecto a los refrescos. Pero, la Secretaría de Educación Pública (SEP) considera que el tema de la comida chatarra no es un asunto de prohibiciones, sino de promoción de la cultura de la salud y de reglamentación sobre los alimentos que se pueden expender en las escuelas. La SEP tiene como tarea promover el consumo de “alimentos saludables” en las escuelas y no prohibir la venta de comida chatarra, porque eso sería “estigmatizar un producto en específico por su marca”, aseguró Francisco Ciscomani Freaner, titular de la Unidad de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas.

El problema se "ataca" con otro programa piloto... un programa más que se inserta dentro de las actividades de las escuelas... no parece que habrá tiempo para mejorar el aprendizaje de los estudiantes:

En nueve ciudades de distintos estados se pondrá en marcha el programa piloto Escuela Sana en la que se ofrecerán a los alumnos en las cooperativas frutas frescas y verdura, con el fin de combatir la obesidad infantil. Según una investigación realizada por la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto (Conacca), en el DF sólo 13 por ciento de los niños compran frutas en las cooperativas escolares y en 51 por ciento de las cooperativas los administradores expresaron que quisieran poder ofrecer alimentos de calidad a bajo costo, higiénicos y nutritivos. Tan sólo 16 por ciento de los niños piensa que en una cooperativa pueden comprar alimentos nutritivos y apenas 7 por ciento de los alumnos considera que los alimentos son sanos y frescos. Alfredo Neme Martínez, dirigente de la Conacca anunció la puesta en marcha de este programa piloto denominado Escuela Sana, que en una primera etapa funcionará en escuelas públicas y privadas de las capitales de Sonora, Nuevo León, Baja California, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Veracruz y Chiapas, así como Tultitlán, Edomex.

¿Qué se puede hacer en estos casos? ¿Dejarás que tus hij@s, niet@s o sobrin@s vivan una vida más corta y con enfermedades crónicas? ¿Dedicarás tiempo en tu hogar para correr, brincar y bailar con ell@s? ¿Les prepararás un almuerzo bajo en azúcares y grasas? ¿Le dejarás a las empresas la tarea de mejorar la salud de los estudiantes mexicanos?



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