sábado, octubre 16, 2010

la ciencia del bicentenario: pidiendo con veladoras más financiamiento


Después de 200 años de vida independiente, ni los gobiernos, ni las empresas, ni la sociedad mexicana ha decidido aprovechar el conocimiento científico y desarrollar la tecnología. Se prefiere gastar en publicidad y en veladoras para resolver los problemas nacionales, estatales y regionales:

El secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, se pronunció por que se canalicen mayores recursos para la investigación médica en el país, ya que reconoció que en México existe un retraso en esta materia. Córdova Villalobos indicó que "impulsar la investigación en México es lo que nos dará progresivamente la independencia tecnológica que requerimos y nos permitirá mejorar en el área de salud y seguir creando y construyendo un México capaz de enfrentar las necesidades de todos los mexicanos". Reconoció que México tiene un retraso en la inversión en esta área, "y por ello es necesario que durante la celebración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución se reflexione sobre la importancia de tener mayores recursos para lograr nuestra independencia tecnológica como país porque se tiene toda la capacidad para lograrlo".

Otra opinión del mismo talante:

Rector, ¿qué es lo que requiere el país para lograr una verdadera independencia?
—Se necesitan muchas cosas. La número uno es tener una política de Estado que diga: “vamos a entrarle de verdad a la sociedad del conocimiento”, pero de verdad, no sólo en la frase, en la retórica. Y esto significa hacer una política de apoyo a la ciencia y a la tecnología, ligar, vincular el desarrollo científico y tecnológico que se genera en este país, principalmente por las universidades, con los sectores productivos, público y privado. “Dos, generada la política, asignar recursos; tres, definir pasos hacia adelante, pues no sólo es un asunto de definición de políticas y de conseguir dinero; ¿y los recursos humanos? ¿quién va hacer la investigación? Eso no se inventa. “México entero gradúa menos doctores que una universidad brasileña, la de Sao Paulo, una solita, no pude ser. Entonces necesitamos el dinero y teniéndolo junto con la política pública, ya sólo se requieren los recursos materiales, los laboratorios, los cubículos, las bibliotecas, los instrumentos, pero eso es lo que necesitamos: una política pública, recursos presupuestales, recursos humanos y pasar del discurso y ponerla en marcha para lograr una independencia educativa.

Ejemplos recientes que muestran la importancia de la investigación para resolver problemas que nos aquejan:

El tratamiento de aguas residuales para su reutilización en la agricultura debe tener un manejo diferente, donde se mantengan nutrientes como el fósforo y el nitrógeno, que son importantes elementos para el crecimiento de cultivos, señaló Blanca Jiménez, investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM. Este es uno de los puntos de la investigación de la científica que le valió el Global Water Award 2010, el premio más importante de la Asociación Internacional del Agua. La investigadora refirió en conferencia que en países desarrollados templados estos elementos provocan que los lagos y ríos se fertilicen provocando un problema llamado tropicación acelerada: el crecimiento de plantas, como el lirio acuático, que consumen oxígeno y propician la muerte de peces. Sin embargo, en países en vía de desarrollo en zonas tropicales y regiones áridas la situación es distinta. Tan sólo en México, explicó, dos terceras partes del agua negra se desecha en el suelo. “Por tanto, la presencia de nitrógeno y fósforo son benéficos para los campos de cultivo, al dar fertilizantes a agricultores pobres o disminuyendo el consumo de los de tipo químico, que contaminan el suelo”. De acuerdo con la investigadora, el hallazgo cambia la concepción de normas y sistemas de tratamiento del líquido, de manera principal en aquellas que establecen eliminarlos. Esto no sólo significa reutilizar los elementos, sino además significa un ahorro significativo en el tratamiento de las aguas residuales.

Científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) obtuvieron el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos 2010 por sus trabajos para prolongar la vida de frutos perecederos como el melón y exhibidos en anaqueles. Utilizando la biotecnología vegetal, el grupo encabezado por Miguel Ángel Gómez Lim, del Departamento de Ingeniería Genética del Cinvestav Irapuato, crearon un método novedoso con el que se logró alargar la vida de anaquel del melón hasta 45 días, cuando que lo usual son sólo 10. Este equipo científico, donde también participan Laura Uribe Campero y Héctor Gordon Núñez, también consiguieron aumentar la calidad, textura, sabor y aroma del alimento. “El melón es un producto muy importante en la economía nacional y con alto potencial de exportación, incluso, un gota de miel tiene mayor demanda que el melón chino en países como Estados Unidos o Japón,donde un solo ejemplar puede llegar a costar más de 100 dólares, situación que México debería aprovechar”, comentó Gómez Lim.

Científicos del IPN desarrollaron una alarma sísmica que envía a través de Internet una señal con 50 segundos de anticipación a la ocurrencia de movimientos telúricos en México, sin importar el lugar del epicentro. El físico José Antonio Peralta, quien encabeza el proyecto, explicó que la alarma es producto de investigaciones que llevan a cabo desde hace más de seis años científicos de la Escuela Superior de Física y Matemáticas (ESFM) , y se activa en cuanto detecta las primeras ondas de un sismo, llamadas ondas 'P'. Precisó que durante la ocurrencia de un sismo se generan diferentes tipos de ondas. Las ondas 'P' y 'S' viajan en el interior de la tierra. Las ondas 'R' y 'L' son superficiales. Las ondas 'P', añadió, tienen la propiedad de ser las más rápidas y de menor amplitud, por eso aparecen antes de la fase en que actúan las ondas destructivas. En general, dijo, las personas no las perciben, pero un detector de los movimientos del suelo suficientemente sensible, como el instalado en la ESFM, sí lo hace.

Si se hubiera invertido en dos temas que se han convertido en graves problemas quizá habría la posibilidad de cambiar la situación. El asunto de la violencia no se comprende por falta de investigación sistemática y a gran escala:

La situación convulsa por la que atraviesa el país tiene varios orígenes, pero para el director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), sede México, Francisco Valdés Ugalde, una muy importante es haber reducido la inversión en conocimiento social. “Por esto no supimos anticipar las raíces de la violencia que se genera hoy en el país”. Puntualiza que de haber existido una masa crítica de investigadores dedicados al tema del deterioro de la cohesión social en el país, que viene de más atrás de esta década, se tendría además el conocimiento para atacar el problema de manera más eficiente. “La literatura que existe sobre violencia y crimen organizado es raquítica, no mala, puesto que la cantidad de investigadores dedicados a estudiar el tema son pocos y no corresponde al tamaño de esta situación”. Esto ha propiciado poca actualización en los científicos sociales, con muchas excepciones, pero no por irresponsabilidad de las universidades sino por el soslayo que ha evidenciado la clase política y gobierno en los últimos años. El especialista en ciencias políticas enfatiza que durante todo el periodo de recortes presupuestales, fuera por crisis o por reformas de la administración pública en turno, las ciencias, humanidades y artes fueron las que más sufrieron, afectación clara a los aparatos de investigación universitarios tanto en la ausencia de crecimiento, como de la renovación de su planta académica.

México se vuelve viejo y no tiene ni sistemas de apoyo, ni formas de atender este problema. La investigación y los especialistas del tema son ínfimos:

Abandono, maltrato físico o sicológico de familiares, despojo de propiedades, de dinero y hasta de la pensión alimentaria que ofrece el Gobierno del Distrito Federal son los abusos más comunes que se dan en contra de los adultos mayores, los cuales suman actualmente 10.6 millones en el país. Para 2050 se triplicará el número de personas de más de 60 años, uno de cada cuatro mexicanos será adulto mayor, indican datos oficiales. Actualmente, hay tan sólo 350 geriatras para la atención de este sector de la población en todo el territorio nacional y existe poca profesionalización en el personal que los atiende.

¿Y tú te interesas por la ciencia? ¿Fomentas que sea el conocimiento y no la superstición lo que se utilice para resolver nuestros problemas?



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