lunes, marzo 22, 2010

siguen asesinando jóvenes estudiantes en el norte

Mientras, el gobierno federal garantiza el esclarecimiento del crimen de tres personas relacionadas con el consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, utilizando la ayuda de FBI. Y afirma, el inquebrantable compromiso del gobierno de México para esclarecer estos graves crímenes. Desde hace meses, los familiares de los jóvenes mexicanos asesinados siguen esperando que la justicia tenga resultados. Parece que la lentitud del procedimiento depende del tipo de pasaporte que se tenga:

Nueva masacre de jóvenes se registró en Ciudad Juárez cuando un comando disparó rifles de alto poder en contra de los asistentes al velorio de otro adolescente asesinado. El saldo, seis muertos y cuatro personas heridas de bala. Las víctimas tenían entre 16 y 28 años. Los hechos ocurrieron a 40 días de la tragedia donde 15 jóvenes fueron asesinados en Villas de Salvárcar.

La respuesta a tal situación es aumentar el número de policías en las escuelas (aumenta el personal de vigilancia y no se invierte en más docentes):

Luego que diversas escuelas de Ciudad Juárez han sido escenarios de mortales balaceras presenciadas por los alumnos, el alcalde de dicha frontera, José Reyes Ferríz, anunció que se colocará un policía en cada una de las instituciones de manera permanente. Dijo que el objetivo es “inhibir la delincuencia y proteger a los alumnos de todos los niveles de educación del acecho de pandilleros y delincuentes”, quienes han integrado a los centros escolares como sus centros de refugio y venta de droga al menudeo. Las escuelas en esta frontera son blanco también de pandilleros y delincuentes, quienes acechan a los estudiantes para golpearlos y despojarlos de sus celulares, tenis y chamarras.. Manifestó que invitarán a los agentes municipales a participar en este programa de vigilancia, ya que en este caso se modificaría la jornada laboral. “Los policías que acepten la invitación trabajarían cinco días en lugar de seis, pero aumentarían las horas diarias de trabajo para cumplir con la vigilancia en los turnos de clases, principalmente por las tardes”.

A pesar de que se dice "proteger a los estudiantes" los operativos realizados parecen más bien razias:

El gobierno de Chihuahua realizó un operativo sorpresa en busca de drogas y armas en los planteles del CBTIS 128 y el Colegio de Bachilleres 9, donde estudiaban algunos de los 15 jóvenes acribillados el 30 de enero en Villas de Salvárcar. Ante la presencia de la visitadora de los Derechos Humanos, Luz Elena Merc Delgado, policías estatales irrumpieron en los edificios de ambos planteles para desalojar a 2 mil 600 jóvenes. Los llevaron a las explanadas para formarlos y revisar sus pertenencias. El Centro de Investigación y Solidaridad Obrera condenó la operación de la policía estatal “que se había mantenido al margen de las violaciones”, en un acto completamente reprobable, dijo la directora Cipriana Jurado. Lamentó que mientras madres de las víctimas están en la capital del país pidiendo justicia, el gobierno se empeña en campañas “como si estudiantes y jóvenes fueran delincuentes”. Emma González, de la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos AC (Cosyddhac), dijo que “no estamos a favor de ese tipo de operativos, no contribuyen a la solución del problema y sí generan malestar”.

Vuelven a asesinar a estudiantes, ahora, en la ciudad de Monterrey:

El enfrentamiento entre el Ejército mexicano y un grupo armado en las inmediaciones del Campus del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, dejó a dos alumnos muertos. El rector de la institución, Rafael Rangel Sostmann, reveló que los estudiantes Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, ambos alumnos de posgrado, fueron reconocidos por sus familiares en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de la ciudad norteña. Con esto desmintió las versiones de que ningún alumno quedó herido o muerto por la balacera, además de que pidió una disculpa pública y de hacerse responsable por la información incorrecta.

Bien parece que al bicentenario llegarán puros ruquitos. Como alguna vez escribió Miguel Hernández:
La vejez en los pueblos.

El corazón sin dueño.
El amor sin objeto.
La hierba, el polvo, el cuervo.
¿Y la juventud?

En el ataúd.

El árbol, solo y seco.
La mujer, como un leño
de viudez sobre el lecho.
El odio, sin remedio.
¿Y la juventud?

En el ataúd.

Parece que 200 años han avinagrado la cultura mexicana que clama por un bastón, unos lentes bifocales y horas placenteras de televisión.