domingo, abril 15, 2012

de balas en las escuelas y CSI mexicanos

En estas últimas semanas ha bajado el tono del discurso de la guerra contra el narcotráfico, y ha subido el tono del discurso de las grandes promesas y bonitos discursos de los candidatos de los partidos políticos por la presidencia. El problema de los candidatos es que no pueden explicar cómo se lograría cambiar la realidad actual, y resultará obvio que cuando el ganador se instale en el poder ejecutivo "tenga necesariamente que hacer un diagnóstico" que llevará un par de años para darse cuenta de que sus promesas más bien resultaron mentiras (quizá producto de la buena intención). Mientras los partidos políticos y sus candidatos persiguen su delirio en los medios se ha difundido un video que retrata buena parte de la percepción actual de la situación del país:




Mientras tanto, en los centros educativos siguen apareciendo las balas y la emulación de la guerra contra el narcotráfico:

Una estudiante de bachillerato de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) resultó lesionada por una bala cuando uno de sus compañeros disparó un arma de fuego que traía en su mochila. El accidente ocurrió en el plantel, ubicado en el municipio de Escuinapa. Al parecer el adolescente sacó el arma y se puso a limpiarla delante de un grupo de compañeros que esperaban al profesor en el salón de clases. La pistola calibre 45, cargada, resbaló de las manos del muchacho y al caer disparó un proyectil que hirió en la cabeza a Sonia Ramírez Hernández, de 17 años. El agresor huyó, pero fue detenido. Elementos de la Cruz Roja acudieron a la escuela y trasladaron de inmediato a la joven lesionada a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social en Mazatlán, donde la operaron y se reportó que se encuentra estable.

En donde la guerra contra el narcotráfico se perdió fue en la ciencia y la aplicación de las leyes. El combate contra el crimen organizado no se gana con más balas, por lógica los malosos llevarán siempre la ventaja. En una democracia, el combate efectivo se realiza en dos frentes: con el avance de la ciencia y en la aplicación de las leyes con respeto a los derechos humanos. En ninguno de los frentes hubo avances sustantivos. Por ejemplo, no hay en realidad CSI´s mexicanos, la criminología sigue las técnicas del viejo régimen más interesados en desaparecer a enemigos políticos que en conocer la verdad tras los asesinatos:

 La criminología en México está estancada. Desde que el doctor Alfonso Quiroz Cuarón sentó las bases de esta ciencia moderna en nuestro país, entre 1940 y 1950, ésta no ha avanzado y actualmente se encuentra en un impasse. Martín Barrón Cruz, especialista del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) advirtió que hasta la fecha no se ha logrado separar la criminología de la criminalística. La primera busca entender las causas del delito, mientras que la segunda es un conjunto de herramientas técnicas que coadyuvan a resolverlo. “La criminología en México ha estado estancada por varias cosas, seguimos pensando en términos de Quiroz Cuarón y no hemos logrado distanciar criminología de criminalística, y en esta cuestión de no diferenciarlos tenemos el problema de los programas de estudio”. Quiroz Cuarón pensaba que la criminalística y la criminología se complementaban y enriquecían. Su interés por entender las conductas delincuenciales del ser humano comenzó cuando a los 15 años su padre fue asesinado en Tampico, Tamaulipas. En 1939 se convirtió en el primer criminólogo graduado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fernando Mancilla Miranda, profesor del diplomado de Sicología Criminal en la Facultad de Estudios Superiores (FES)Zaragoza de la UNAM, consideró que la búsqueda por la interpretación de los sucesos delincuenciales está muy atrasada. “Después de los 50, el auge mayor fue en las ciencias exactas porque de ahí nacen los servicios periciales, realmente es hasta los años 80 cuando se crea la clínica de la conducta de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), porque la primera clínica de conducta fue en los años 70, en Estados Unidos, y en 2001 se crea el área de Sicología Criminal y Forense en la Procuraduría General de la República (PGR). “Pero la preocupación por formar cuadros capacitados en el ámbito más humanístico de entender el delito, no sólo cómo tomar placas en lugar de hechos, sino buscar la interpretación de los hechos, en mi humilde opinión, está muy retrasada”.

¿Ya te convenció tu político favorito que ahora si se acaba la corrupción, los malos salarios, la inseguridad, la baja calidad educativa, la falta de empleo? De que es cuestión de que TÚ le eches ganas.  Si ya lo hizo puedes esperar otros 100 años a que las cosas cambien.