jueves, diciembre 02, 2010

aumentará el financiamiento de la investigación científica en México... en el 2050


Sin el desarrollo de la ciencia estaremos condenados a seguir en el tercer o cuarto mundo. Adiós al desarrollo económico y autosustentable. Permaneceremos sobreviviendo utilizando a los neoesclavos (personas que reciben un salario mínimo en trabajos extenuantes). Los gobiernos actuales piensan que se debe invertir hasta el 2050; es decir en medio siglo más:

México no podrá cumplir hasta 2050 la obligación constitucional de invertir uno por ciento del producto interno bruto (PIB) en investigación científica y tecnológica. La Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados revela que las obligaciones y compromisos adquiridos por el gobierno federal son insuficientes en el ámbito internacional si se considera que la inversión media en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se ubica en 2.3 por ciento del PIB. Un análisis de los montos asignados los últimos años y los incrementos en que se traducen anualmente nos indica que, en un escenario de crecimiento inercial, se estaría alcanzando uno por ciento del PIB en el año 2050, bajo los supuestos de que 97.5 por ciento es aportado por el gobierno federal y 2.5 por los gobiernos estatales, señala. Tal nivel de inversión resultará bajísimo, ya que el PIB nacional crece a una tasa promedio anual de 2.9 por ciento, similar a la media observada en el periodo 2000-2008.

Siempre como los maderos de San Juan:

El Grupo Vincula, que aglutina a 11 representantes de la academia, el gobierno y la iniciativa privada, asistirá este martes a la Cámara de Diputados a proponer el incremento del monto asignado a ciencia y tecnología en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2011, que el gobierno federal envió al Legislativo en septiembre pasado. Ante la Comisión de Ciencia y Tecnología de San Lázaro, el grupo –en el cual hay integrantes de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República (CCC) y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), entre otros organismos– solicitará un aumento de 7 mil 170 millones de pesos (15 por ciento más de lo propuesto), con lo cual el monto para el sector alcanzaría 54 mil 951 millones de pesos, un histórico 0.5 por ciento del producto interno bruto (PIB).

No existe un mecanismo para generar ni centros de investigación ni científicos. La pugna entre lo "público" y lo "privado" no se ha discutido en el último siglo. ¿Las universidades privadas pueden recibir financiamiento público? ¿Si, no, porqué?:

Ser miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) en una universidad privada era hasta cierto punto simbólico, puesto que los académicos no percibían los estímulos económicos que gozan los que realizan su trabajo en centros e instituciones de educación superior públicas. Ahora a los investigadores “privados” se les da una compensación equivalente al 30 por ciento que perciben los “públicos”. Para el rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Alfredo Miranda, aunque se ha avanzado en el tema, la discriminación sigue siendo inaceptable. Más aún cuando existen instituciones de calidad que realizan investigación científica y tecnológica con sus propios recursos, como la institución que dirige, lo cual no es sencillo porque es costosa (equipamiento, laboratorios, recursos humanos, entre otros). “Hemos promovido ante el Conacyt que en las universidades particulares los fondos que otorgan de sobresueldo a los investigadores en el SNI sean parejos con los de las instituciones públicas. Finalmente ese dinero no va al bolsillo de las universidades sino del investigador”. Con ello, refirió, le permitiría a las instituciones privadas, desde el lado del personal, destinar más recursos a la investigación. “Tenemos que hacerle ver a las autoridades que los investigadores antes que ser ‘públicos’ o ‘privados’ son mexicanos; no es correcto que hagan estas distinciones”.

Existe el talento humano, pero el capital intelectual, financiero y social es muy bajo con respecto al tamaño del país y su población (112 millones de habitantes):

Las científicas mexicanas Rocío Álvarez Román, América Vanoye Carlo, Verónica Corral Flores, Clelia de la Peña Seaman y Betzabeé Marel Monroy Peláez –todas menores de 36 años– fueron distinguidas con las becas de investigación posdoctoral L’Oréal México-UNESCO-Academia Mexicana de Ciencias para jóvenes científicas del país. Las becas –cada una de 100 mil pesos– se otorgan cada año a científicas mexicanas menores de 40 años, residentes en el país. Las beneficiadas desarrollarán un proyecto de investigación propio en centros del país en las áreas físico-matemáticas y ciencias de la Tierra; biología y química; medicina y ciencias de la salud; ingeniería y tecnología, así como biotecnología y ciencias agropecuarias.

La ciencia puede ayudar al campo mexicano que ha sido abandonado:

Un tipo de proteínas con gran capacidad para asociarse con el agua, llamadas hidrofilinas, participa en la adaptación natural que desarrollan las plantas de frijol para sobrevivir con poco líquido. Alejandra Covarrubias Robles, investigadora del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, centra sus estudios en esas moléculas que modifican su estructura según la disponibilidad del recurso, y protegen a algunas enzimas sensibles a la deshidratación. La universitaria, que estudia los mecanismos genéticos y moleculares que permiten al frijol sobrevivir al estrés hídrico, cada vez más extendido en zonas agrícolas del planeta, señaló que esta interacción ayuda a que se mantenga la estructura funcional bajo condiciones de poca disponibilidad de agua.

A resolver problemas que no existen en otros lugares:

Aunque el envenenamiento por picadura o mordedura de animales ponzoñosos constituye aún un serio problema de salud pública en México y en muchos otros países en vías de desarrollo, el uso de antídotos de nueva generación ha contribuido a reducir localmente los niveles de mortalidad que están asociados con esos casos hasta en 90% en las dos últimas décadas. Cada año se contabilizan a nivel mundial 6 mil 500 millones de accidentes ocasionados por bichos venenosos, y en territorio nacional, donde sucede la mayor parte de esos casos, la picadura por alacrán o escorpión encabeza la lista por su frecuencia, con poco más de 280 mil víctimas anualmente. Sin embargo, sólo tres de cada 100 de estos últimos casos llegan a recibir atención sanitaria, según los datos de la Secretaría de Salud. Parte de ese declive en los índices de mortalidad es resultado de la paulatina incorporación de medidas de prevención y atención a la población pero, sobre todo, de la extensión en el uso de antivenenos de tercera generación (conocidos como faboterápicos), que ya integran el cuadro básico de los servicios comunitarios de salud en nuestro país.

A dar atención médica a personas de bajos recursos económicos:

Andrés Navarrete Castro, de la Facultad de Química (FQ), en colaboración con científicos del Instituto de Biología (IB), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), descubrió el compuesto diligustilida en la planta mexicana conocida como hierba del oso o chuhcupate (Ligusticum porteri), que protege la mucosa gástrica sin modificar el pH del estómago ni la actividad de otros fármacos, como ocurre con algunas sustancias comerciales. La diligustilida es un componente activo, cuya acción citoprotectora no está descrita en la literatura: Somos los primeros en mostrar esa propiedad, explicó el científico. Su empleo permitirá prevenir la irritación que provocan antinflamatorios, anticancerígenos, antibióticos, antivirales, inmunosupresores y antiparasitarios, entre otros, sin afectar su acción.

Científicos del Instituto de Horticultura, de la Universidad de Chapingo, estudian las propiedades antiplagas de la flor de cempasúchil, conocida popularmente como flor de Día de Muertos. Esta planta, cuyo nombre científico es Tagetes erecta, contiene moléculas que frenan el desarrollo de nematodos o gusanos redondos en cultivos de jitomate, fresa, piña, papa, gladiola y otros cultivos de hortalizas y flores de ornato. Los mismos investigadores de la Universidad de Chapingo han documentado el uso de esta flor de color amarillo intenso en el tratamiento de algunas úlceras gástricas y se le atribuyen propiedades antioxidantes para retrasar los procesos de envejecimiento por ser una fuente importante de carotenoides (pigmentos antioxidantes).

Sin embargo, en el ámbito científico, coexisten los rasgos de nuestra cultura mexicana, nos gusta más el chisme que la realidad, la crítica destructiva que la discusión fundamentada, nos peleamos por lo que todavía no existe.... vendemos la vaca antes de vender la leche:

El astronauta mexicano Rodolfo Nery Vela consideró que antes de Hidalgo existen otros estados con mejor infraestructura económica, académica y de investigación para albergar la Agencia Espacial Mexicana (AEXA), "hay que ser realistas", acotó. El astronauta consideró que lugares como Mérida, Puebla, Querétaro y Guadalajara, cumplen mejor las expectativas. El científico arremetió y dijo que la opinión de una persona de la sociedad civil, no es suficiente para lograr un proyecto de esta naturaleza, se debe respetar la ley, aseguró. Hidalgo ha sido promotor de la instalación de la Agencia Espacial Mexicana, a través de Fernando de la Peña y los legisladores, quienes incluso lograron en el presupuesto pasado una partida de 10 millones de pesos para la Agencia; sin embargo, Nery Vela apuntó, "yo los invito, si queremos progresar y dejar atrás los mecanismos mediáticos y sensacionalistas del pasado. Debemos tener respeto por la ley, y los primeros que deben respetarla, son los legisladores". Finalmente Nery Vela dejó en claro que pretende ser el director de la Agencia, la cual señaló es de todos los mexicanos y todos los estados, tienen derecho a buscar la sede. De entrada afirmó que las oficinas generales estarán ubicadas en la ciudad de México, porque así los dispone la ley con la cual se crea AEXA.

Y el nulo interés por la ciencia:

Escaso interés de los guanajuatenses ha caracterizado las actividades de la 17 Semana Nacional de Ciencia y Tecnología (SNCT). El único pabellón que ha tenido una importante presencia es el infantil. Incluso, conferencias de reconocidos científicos como el biólogo Antonio Lazcano o la antropóloga Linda Rosa Manzanilla se han tenido que realizar en las universidades del estado y no en el Polifórum de la ciudad de Guanajuato. La ausencia de visitantes en el pabellón de la innovación ha provocado molestia de expositores, empresas y centros de investigación, quienes invirtieron recursos en traslado, hospedaje y viáticos para divulgar los avances obtenidos con apoyo del Conacyt y otras entidades, o bien por cuenta propia. “Nadie para por aquí. Si hemos expuesto nuestro trabajo ante 10 personas en dos días son muchas.

Ya veremos que excusa tendremos en el 2050 para no invertir en la ciencia.