martes, julio 20, 2010

movilidad internacional en universidades mexicanas es limitada por su baja calidad educativa


Uno de los indicadores de la baja calidad de las universidades mexicanas es el poco interés de estudiantes de otros países para realizar sus estudios en ellas. Nuestras universidades han quedado atrás, la globalización las hace ver como los primeros aviones... un gran sueño que comenzaba a ser realidad. Pero nos conformamos con el modelo viejo que sobrevive solo en los museos:

En algunos países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) uno de cada 10 estudiantes es extranjero; sin embargo, en México, Brasil, Argentina y Chile los alumnos internacionales no son ni 1% del total de cada una de las matrículas de educación superior de estas naciones. Esto habla de que el incipiente intercambio académico es reflejo de un bajo desarrollo social y económico de un país, porque frente a la globalización, las universidades necesitan abrir horizontes a sus estudiantes, a fin de que no sólo reciban una formación académica, sino que aprendan de otras culturas y costumbres para regresar a sus países fortalecidos y con ideas frescas que pueden aplicar a la productividad nacional. Así lo consideran los rectores de Colombia, Brasil y México, así como especialistas a los que se une el subsecretario de Educación Superior de la SEP, Rodolfo Tuirán, quienes coinciden en que los países iberoamericanos tienen un enorme rezago en la movilidad estudiantil y docente, por lo que urge dar un giro; de lo contrario, no podrán incorporarse a la generación de conocimiento para fines productivos y sociales.

En unos pocos años más, los únicos interesados en visitar las universidades mexicanas serán los arqueólogos y los historiadores.