miércoles, julio 22, 2009

40 años después de llegar a la Luna

Estudiantes mexicanos ganan por vez primera medallas en las Olimpiadas de Física. A pesar de la buena noticia, los resultados son más modestos que otros países latinoamericanos:

Por primera vez en 18 años, México obtiene dos medallas de bronce en la 40 Olimpiada Internacional de Física. Los alumnos ganadores de la delegación de nuestro país son Édgar Andrés Sánchez García y David Eduardo Hernández Sánchez, éste último, distinguido con un premio especial como el mexicano con mejor desempeño durante la competencia. La Academia Mexicana de Ciencias informó que China fue el gran campeón, ya que de los cinco estudiantes que participaron todos obtuvieron medalla de oro. El país latinoamericano con mejor desempeño fue Brasil al obtener dos medallas de plata y dos de bronce. José Luis Morán López, presidente del comité organizador, expresó que los resultados de Brasil son consecuencia de la fuerte inversión que ha realizado en investigación y en educación básica, lo que ha permitido a esa nación superar a México, que hasta hace unos años era líder en investigación en la región, pero que ahora sufre los efectos de la disminución de recursos en el rubro.

La carrera espacial enfrentó a los Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. El ganador de la carrera fueron los Estados Unidos y mucha de la tecnología desarrollada para los viajes espaciales se utiliza en los hogares de hoy. La ciencia y tecnología espacial cambió la vida cotidiana. En el presente es China y Rusia quienes intentan llegar lo más pronto posible a Marte:

El horno de microondas, el velcro, el GPS, los lentes de contacto y el láser son instrumentos que hoy no existirían sin las tecnologías desarrolladas por la exploración espacial, aseguró Rafael Barbosa, miembro de la organización de Físicos Astrónomos Mexicanos y Asociados. Al ofrecer la conferencia “Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”, en el Museo Tecnológico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con motivo de las cuatro décadas de la llegada del hombre a la Luna, Barbosa recordó la víspera que este suceso ha tenido infinidad de repercusiones en el desarrollo de la humanidad. Por ejemplo, dijo, se crearon instrumentos inalámbricos, como la taladradora con la que el astronauta estadunidense Neil Armstrong perforó las piedras lunares que trajo a la Tierra.

Para lograr avances en la ciencia y la tecnología es necesario realizar un esfuerzo continuo, sobre todo en la creación de capital humano. Son los cerebros humanos los que construyen los nuevos conocimientos, sin ellos, todo queda en bonitos discursos políticos:

El doctor en Matemáticas, Ricardo Mansilla, comentó que la ciencia es como una delicada planta de orquídea: “Debes ofrecerle muchos cuidados durante mucho tiempo, para que al fin logremos una hermosa flor”. No hay fast track, apuntó, para el desarrollo de un sistema científico ni para lograr una educación de calidad. No es posible violentar el proceso de acumulación de conocimiento. Es necesario brindarle todos los cuidados posibles Sin una ciencia propia y fuerte, comentó, y sin un sistema educativo al alcance de todos y de gran calidad, no se podrá lograr jamás el desarrollo del país ni el abatimiento de la pobreza ni de la delincuencia organizada. “Por eso resulta irritante ver a algunos legisladores mexicanos, que reciben salarios altos y otras prebendas insultantes para la nación, exijan que se recorte el presupuesto de la UNAM, por ejemplo, y en general de la ciencia e investigación”. El doctor en química, Ignacio Camacho, establece que tanto la educación como la actividad científica son los pilares de la independencia de cualquier nación.

A pesar de las ventajas para el desarrollo económico de la ciencia y la tecnología, en territorio mexicano se invierte más en los salarios de los políticos y en el funcionamiento de una democracia basada en partidos políticos que no convence ni es sólida. La investigación espacial continua en proyecto:

México está cerca de integrarse a la carrera espacial, con la creación de la Agencia Espacial Mexicana (AEXA o AEM) que tendrá como sedes Tulancingo, Hidalgo, y Yucatán.

De acuerdo con el ingeniero en cibernética Fernando de la Peña Llaca, uno de los principales promotores del proyecto, la agencia espacial es un hecho y podría entrar en funciones en 2010.

El científico explicó que sólo están a la espera de que la Cámara de Senadores apruebe las correcciones que se hicieron al proyecto de 2008, para que se decrete la creación del centro de instalación terrena, en Tulancingo, Hidalgo, y en Yucatán el lugar de despegue.

"Si hacemos una analogía con la NASA, Tulancingo será el " Johnson Space Center " (JSC) de Houston, Texas, y Yucatán el Cabo Cañaveral", refirió el investigador, quien durante 2004 y 2005 recibió diversos entrenamientos en el primero.