sábado, mayo 30, 2009

La censura y las bibliotecas inaccesibles son los enemigos del libro

En semanas recientes varios escritores han dado su punto de vista sobre los libros digitales y la aparición de internet. Bien parece que estas nuevas tecnologías ponen en riesgo a las casas editoriales, pero no a los creadores. Eco nos hace la observación que son las personas de carne y hueso los principales enemigos del libro:

El escritor italiano Umberto Eco, uno de los intelectuales europeos de mayor prestigio, afirma que el principal enemigo de los libros no es Internet, sino el ser humano, que los censura y confina a bibliotecas inaccesibles. Los enemigos de los libros son "principalmente los hombres, que los queman, los censuran, los encierran en bibliotecas inaccesibles y condenan a muerte a quienes los han escrito. Y no, como se cree, Internet u otras diabluras", afirma el literato en una entrevista que publica hoy el diario turinés "La Stampa". "Internet enseña a los jóvenes a leer, y sirve para vender un montón de libros", añade. Eco (Alessandria, 1932), Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2000, apuesta por una estrecha colaboración de las nuevas tecnologías con la literatura y defiende la existencia del libro electrónico, conocido como "e-book", como forma de soporte de textos.

"¿Un libro digital?, ¿qué es eso?", soltó divertido el escritor y traductor Sergio Pitol al escuchar la pregunta sobre el avance de la Internet y los pronósticos aciagos que genera el espacio virtual en relación con las publicaciones elaboradas en papel. "No son enemigos. La Internet y los libros más bien se complementan, pero tampoco son lo mismo; al libro se le lleva a casa, se le atesora, se le acaricia; a la otra (la Red) no", aclaró el ganador del Premio Cervantes de Literatura 2005.

El libro del futuro será más su contenido digital que el objeto impreso inventado por Gutenberg hace casi 600 años, según editores, libreros y autores que se dan cita en Nueva York este fin de semana en la búsqueda de un salvavidas para un sector en crisis. "¿Qué es un libro?", se pregunta Lance Fensterman, director de la ExpoBook América que concluirá este domingo en el centro de convenciones Javits, de Nueva York, que busca respuesta a una pregunta que ya no parece elemental. Libro tradicional con páginas de papel y tapa, audiolibro, libro electrónico para leer en pantalla portátil como el Kindle de Amazon o el lector de Sony: el debate está abierto, pero todos coinciden en que el mundo de la edición evoluciona cada vez más hacia el suministro de un contenido.