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lunes, mayo 05, 2014

la lectura en México sigue siendo un asunto colonial; los mexicanos no encontramos sentido a la lectura; preferimos ver la televisión

Los resultados obtenidos en las pruebas nacionales e internacionales han revelado en la última década que la lectura es un hábito impuesto por nuestro pasado virreynal. En nuestra memoria colectiva no hemos aceptado el castellano como una de las lenguas maternas del país. Leer sigue siendo solo una actividad para un grupo pequeño dentro de la sociedad mexicana. Las grandes esperanzas puestas en crear un país plenamente democrático, planteado en los sueños de los rebeldes de la guerra de independencia, no cuajan. Ni los grandes  programas educativos, ni los esfuerzos escolares, ni las propuestas de los gobiernos federales de los últimos 200 años han logrado un cambio. Por ejemplo, todavía se propone hacer leer por decreto y mediante la publicación de libros que quizá no interesen a los niños y los jóvenes mexicanos. La lectura todavía es un fetiche del poder, no un derecho humano, ni una actividad gozosa:

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet Chemor, informó que con motivo del centenario del natalicio de Octavio Paz, se distribuirán entre los jóvenes que terminen la secundaria más de 1.2 millones de libros con la antología de la obra del poeta y ensayista. Durante una reunión con directivos del Fondo de Cultura Económica (FCE), el funcionario federal dijo que la intención es que cada joven que egrese de la secundaria en el país comience a leer a Paz. Porque queremos fomentar la lectura.

Sin embargo, el propio mercado editorial latinoamericano y en especial el mexicano, es un mercado colonial. La gran mayoría de los libros se importan y son traducciones de escritores que escriben en otro idioma, que no usan el castellano:

El director del Fondo de Cultura Económica (FCE), José Carreño Carlón, confió en que existen las condiciones necesarias para superar el aislamiento, rezago y post-colonialismo editorial en América Latina. “Hoy somos 600 millones de habitantes en 20 países y no merecemos tener una industria editorial tan débil”, advirtió. Subrayó el reto que se ha planteado el FCE para impulsar la construcción de un mercado editorial latinoamericano sin la intermediación de editoriales multinacionales, como ocurre en la actualidad. “Hubo un esquema post-colonial de grandes empresas españolas que compraron editoriales locales, nacionales, y se quedaron con los derechos de autores de la región, pero sólo para hacer circular sus libros en sus países de origen, no para difundirlos en Latinoamérica". El funcionario mexicano citó como ejemplo el caso de la obra crítica literaria del escritor argentino Julio Cortázar, que sólo se puede conseguir en Argentina, porque no ha llegado a otros países como México. Para modificar esas falencias, “lanzamos una convocatoria para que el mundo hispano, en su sentido más amplio, nos ofrezca aportaciones, ideas y propuestas para ver qué se espera del Fondo al entrar en su novena década, porque cumplirá 80 años en septiembre próximo”.

Y un gran problema es que la sociedad mexicana no lee. Tampoco parece importarle mucho ser una sociedad alfabetizada que lee apenas lo necesario. Las encuestas sobre lectura muestran que solo la mitad de los mexicanos leen, en promedio se lee 2.9 libros por año y se prefiere ver la televisión (no por nada los mexicanos son los que consumen más videos en YouTube en el mundo): 

La lectura no es un hábito entre los mexicanos, pues en promedio sólo leen 2.8 libros al año y casi la mitad de la población prefiere ver la televisión. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), México ocupa el penúltimo lugar de un listado de 108 naciones en los índices de lectura a escala mundial. La Encuesta Nacional de Lectura 2012 –publicada por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana– reportó que 35 de cada 100 mexicanos no han acabado un libro en su vida y sólo 12 de cada centenar dedican su tiempo libre a leer. En contraste, 42 por ciento prefiere la televisión. Los datos del estudio señalaron que tres de cada 10 jóvenes de entre 12 y 17 años respondieron que no les gusta leer, 61 por ciento de los encuestados comentó que no lo hace por falta de tiempo y 48 de cada 100 no había asistido a una biblioteca. En México hay una biblioteca pública por cada 15 mil habitantes. Las campañas para promover el hábito de la lectura se han orientado a fomentar sus múltiples beneficios,, sin embargo, el poder adquisitivo de la mayoría de los mexicanos reduce sus posibilidades de acceso a los libros y también se deben considerar cuestiones de salud. Porque no se trata sólo de falta de voluntad: 43 por ciento de la población requiere servicio optométrico y la vista de más de 6 millones de niños desde que nacen hasta los 14 años necesita atención médica, según la Asociación Mexicana de Facultades, Escuelas, Colegios y Consejos de Optometría.

Así se ve más el video de leer 20 minutos diarios del Barcelona que leer en realidad 20 minutos un buen libro:


Los programas de fomento a la lectura han resultado actividades poco relevantes en la sociedad Mexicana:

Los niveles de lectura en el país “no son muy alentadores, puesto que en 2006 según una investigación se sostuvo que se leía 2.9 libros per capita. Ahora los resultados de la Encuesta Nacional de Lectura 2012 arrojaron el dato estadístico de 2.94”. Así lo señalaron José Ángel Quintanilla, presidente del Consejo Directivo de la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura (FunLectura), perteneciente a la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), y el coordinador Lorenzo Gómez Morin.  No se esperaban cambios porque las políticas públicas para la promoción de la lectura en el sexenio (pasado) no fueron ni importantes ni sostenidas, de manera que no había expectativa de alguna mejora. La encuesta también arrojó que se lee mucho menos revistas y periódicos que libros. La lectura no es entendida ni aceptada como un derecho ciudadano de primera necesidad, señaló Gómez Morín. La encuesta nacional titulada De la penumbra a la oscuridad se presentó en la feria del libro de la ciudad de México.

La cifra de 2.94 libros fue uno de los resultados de la Encuesta Nacional de Lectura 2012 realizada por la Fundación Mexicana para el Fometo de la Lectura AC (Funlectura). Las 2 mil entrevistas con 89 preguntas, fueron realizadas a personas entre 12 y 66 años, y permiten concluir que al comparar el comportamiento de lectura de libros entre 2006 y 2012 hay “una disminución muy significativa en el número de lectores de libros (una caída de 10%), y el resultado actual es que más de la mitad de la población no lee libros”. Ante la pregunta directa: ¿Usted actualmente lee libros? en 2006 56.4% respondió que sí, y en 2012 el 46.2% dio una respuesta afirmativa, esto quiere decir que 53.8% en 2012 reconoció no leer libros. Un análisis más a fondo reveló que a 34% de los mexicanos le gusta leer mientras que a 65% no le gusta; 73% dijo que lee entre mucho y algo, mientras que el resto mencionó que lee entre poco y nada. Cuestionados acerca de cuánto gastan en libros, 69% dijo que no gasta nada en un mes, en libros, y 13% indicó que gasta entre $50 y $250.

Otro de los problemas es el sistema de bibliotecas públicas del país, son espacios dedicados principalmente a las tareas escolares de la educación básica y los intentos de digitalizar los acervos ha sido un fracaso:

Intentar descargar o al menos abrir, para leer, uno de los libros digitales de cualquiera de los acervos adquiridos por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) a finales de 2012, cuyo costó superó los 350 millones de pesos, es cosa casi imposible porque no sólo es de difícil acceso, además es poco funcional para los usuarios habituales de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. Se trata de materiales comprados de manera arbitraria, mediante convenio con la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM). En esos acervos hechos para usuarios de España, hay de todo: enciclopedias iberoamericanas, enciclopedias españolas, audiolibros, cursos de inglés y una amplia base de datos con más de 28 mil artículos y más de 30 gráficos e ilustraciones de medicina con recomendaciones de médicos pero en Perú. La mayoría de los acervos están bloqueados e incluyen la leyenda “Acuda a la biblioteca pública de su localidad”; sin embargo, al llegar a la Biblioteca de México nadie sabe cuál es la contraseña, los trabajadores argumentan que nadie les había pedido la contraseña y que a ellos sólo les han informado de la actualización de la página. Los libros de la Biblioteca Digital ocupan más de 100 megas, lo que implica que en las computadoras de la misma Ciudadela se requieran 2 horas y media para “abrir” los textos completos.

El Distrito Federal (DF), pese a ser la segunda entidad con mayor número de habitantes (poco más de 8 millones 800 mil, de acuerdo con el Censo del INEGI de 2010), es la quinta en cuanto a cantidad de bibliotecas, pues con sus 408 está detrás del Estado de México, Puebla, Tabasco y Veracruz, según el Atlas de Infraestructura Cultural del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. El Gobierno del Distrito Federal (GDF) tomó la decisión de crear una Dirección General de Bibliotecas que elaboró un diagnóstico para conocer sus acervos y cuál es su relación con la comunidad. Existen 408 bibliotecas en el DF, 269 son administradas por las delegaciones respectiva, 44 pertenecen a alguna entidad del GDF y el resto es administrado por la Federación o instituciones y fundaciones privadas. A finales de 2012 se elaboró el estudio, con mil 200 cuestionarios aplicados en las 16 delegaciones, del cual se obtuvo que los habitantes del DF, si bien consideran que es poco el tiempo libre que tienen, 33 por ciento prefiere ver televisión que ir a una biblioteca, lo que hace apenas 2 por ciento de los capitalinos. De acuerdo con la directora general de Bibliotecas del DF, Carmen Pérez Camacho, cuando las personas en la Ciudad de México piensan en palabras como “lectura” o “lector”, solo 8 por ciento las relaciona con bibliotecas. “Más de la mitad de los habitantes de la capital han visitado una biblioteca (62 por ciento), pero 33 por ciento tiene más de cinco años que no ha regresado a una de ellas. Solo cinco de cada 10 personas de nivel socioeconómico bajo las han visitado.” A la pregunta de por qué no van a las bibliotecas, las respuestas fueron: las personas no tienen tiempo, 80 por ciento; 27 por ciento considera que se encuentra lejos de donde vive, y 23 no sabe dónde están o no las conoce. “Hoy que estos espacios pueden ser parte para todos porque no se cobra el acceso, porque se han incrementado y diversificado los servicios que prestan, hoy se percibe un cierto abandono y un serie de problemas que no se han dimensionado”, a decir de Pérez Camacho.

Sin embargo, en el siglo XXI el reto de la sociedad mexicana es: Leer o o no leer he ahí la cuestión. Sin una sociedad con acceso a buena educación ni tendremos una democracia plena, ni llegará el desarrollo económico.



jueves, abril 17, 2014

fallece en México el escritor y periodista Gabriel García Márquez

Ha fallecido en México el escritor Gabriel García Márquez. Fue uno de los escritores más reconocidos en el mundo entero, incluso obtuvo el premio Nobel de literatura. Sin embargo, también fue un excelente periodista, sus narraciones son un ejemplo de las potencialidades del buen escribir en los periódicos, especialmente, en un país como el nuestro en donde se lee poco y se escribe mucho menos. Y el periodismo todavía navega más como un panfleto de apoyo a los gobernantes y grupos de poder que como una herramienta sólida para construir una democracia plena y ciudadana.

Allá por la década de 1980, García Márquez escribió sobre el miedo a volar en aviones;

SEAMOS MACHOS: HABLEMOS DEL MIEDO AL AVIÓN

El único miedo que los latinos confesamos sin vergüenza, y hasta con cierto orgullo machista, es el miedo al avión. Tal vez porque es un miedo distinto, que no existe desde nuestros orígenes, como el miedo a la obscuridad o el miedo mismo de que se nos note el miedo. Al contrario: el miedo al avión es el más reciente de todos, pues solo existe desde que se inventó la ciencia de volar, hace apenas 77 años. Yo lo padezco como nadie, a mucha honra, y además con una gratitud inmensa, porque gracias a él he podido darle la vuelta al mundo en 82 horas, a bordo de toda clase de aviones, y por lo menos diez veces.

No; al contrario de otros miedos que son atávicos o congénitos, el del avión se aprende. Yo recuerdo con nostalgia los vuelos líricos del bachillerato, de aquellos aviones de dos motores que viajan por entre los pájaros, espantando vacas, asustando con el viento de sus hélices a florecitas amarillas de los potreros, y que a veces se perdían para siempre entre las nubes, se hacían tortillas, y había que salir a medianoche a buscar sus cenizas del modo más natural: a lomo de mula.

Una vez, siendo reportero de un diario de Bogotá, en una época irreal en que todo el mundo tenía 20 años, me mandaron con el fotógrafo Guillermo Sánchez a perseguir una mala noticia en uno de aquellos Catalinas anfibios que habían sobrado de la guerra. Volábamos sobre la plena selva del Urabá sentados en bultos de escobas porque asientos no había en aquel sepulcro volante, ni una azafata de consolación a quien pedirle el número de su teléfono en el paraíso, y de pronto el avión se metió a tientas por donde no era y se extravió en un aguacero bíblico. No solo llovía afuera, sino también adentro. Agarrándose a duras penas, el copiloto nos llevó un periódico para que nos tapáramos la cabeza, y vimos, con asombro, que apenas podía hablar y le temblaban las manos.

Ese día aprendí algo muy alentador: también los pilotos tienen miedo, solo que ellos, como los toreros, no se les nota tanto en el temblor de las manos como en las supersticiones...


Los datos sobre la lectura en México son poco alentadores, en promedio los mexicanos leemos dos libros al año. Espero de manera optimista que alguno de esos dos libros incluyan alguna obra de García Márquez, sea de literatura, sea de su particular narrativa periodística. Para conmemorar a tan célebre escritor solo vale: leerlo.








domingo, enero 05, 2014

libros de texto de educación básica en México "reloaded" o como mantener un sistema escolar estático

Desde hace varias décadas la OCDE hace recomendaciones a los gobiernos mexicanos para mejorar sus indicadores económicos, sociales y educativos. Ya desde hace mucho tiempo se sabe que la nueva economía depende del conocimiento, no de las materias primas o la maquila. A pesar de ello, la sociedad mexicana solo tiene tres fuentes laborales que no necesitan niveles altos de educación: la burocracia federal y estatal, la maquila, y el comercio informal. Todas estas actividades no generan mayor conocimiento, ni innovación, ni ingresos globales. La OCDE de nuevo afirma:

Un sistema educativo rígido, la escasa inversión, pública y privada, y un número de investigadores por cada mil integrantes de la Población Económicamente Activa (PEA) siete veces inferior al promedio de los países más desarrollados del mundo generan que México enfrente rezagos muy importantes en su capacidad de producir y aplicar conocimiento. Un diagnóstico elaborado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), como parte del Programa Sectorial de Educación 2013-2018, revela que la inversión en proyectos de investigación de frontera disminuyó, al pasar de 58 mil 600 en 2007 a 50 mil 500 para 2012, pese a que el Fondo sectorial de investigación en educación SEP-Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología se incrementó en 937 millones de pesos. La dependencia advierte que entre los retos se incluye un modelo de formación que no promueve la innovación y está insuficientemente vinculado con ámbito productivo.

Buena parte de los problemas del sistema escolar proviene de la mentalidad gubernamental de los últimos 200 años. En 200 años, lo gobiernos mexicanos han querido tener un sistema escolar lo más barato posible, con el menor número de docentes en las aulas (buena parte de los trabajadores de la educación se encuentran en la burocracia), y sobre todo a prueba de "reaccionarios, retardatarios, premodernos, rebeldes, o simplemente ineptos". Por ello, se ha implantado un sistema escolar basado en el libro de texto que debe ser seguido a "pie juntillas". A pesar de los malos resultados sobre todo en los últimos 40 años, se insiste en tener un sistema "a prueba de tontos" diseñado por la autoridad en turno "auxiliado" por alguno que otro especialista en educación. Ya viene la nueva generación de libros "a prueba de tontos" que nos lleva muy adentro del siglo XXI con la mentalidad del siglo XVI:

A partir de 2014, la Secretaría de Educación Pública (SEP) impulsará la creación de una nueva generación de libros de texto gratuitos y de materiales multimedia para alumnos de prescolar, primaria y secundaria. De acuerdo con datos de la Dirección General de Materiales e Informática Educativa, que depende de la Subsecretaría de Educación Básica, se harán ajusten, de forma gradual, en prácticamente todos los contenidos y grados, aunque se dará prioridad a materias como español, matemáticas, lecturas, historia, formación cívica y ética, ciencias naturales y exploración de la naturaleza, así como a educación física y artística. Además, en el ciclo escolar 2014-2015 se prevé producir nuevos materiales para los tres grados de prescolar. En primaria se modificarían los textos de español y educación artística para los estudiantes de primero y segundo. También se elaborarían nuevos libros de lecturas y educación física para todos los grados, mientras que se modificaría el texto de historia de cuarto a sexto, y el de formación cívica y ética de quinto a sexto grado. Para el ciclo 2015-2016 se tendrían nuevos libros para primero y segundo grados de primaria en todas las asignaturas; así como en español para tercero y cuarto. En el año escolar 2016-2017 se modificarían los libros de tercero y cuarto grados en todas sus asignaturas, así como en español para quinto y sexto; y para el ciclo 2017-2018 se entregarían nuevos libros en todas las asignaturas para los dos últimos grados de primaria.

Mientras tanto, se siguen corrigiendo los errores de los libros de texto actuales trayendo al presente los comités de especialistas de Torres Bodet, compárese con los minutos que se requieren para corregir o aumentar algún texto en Wikipedia:

El secretario de Educación Pública,Emilio Chuayffet Chemor, informa que en la primera semana de enero se darán a conocer más errores detectados en los libros de texto gratuitos, producto de la revisión a que son sometidos. El funcionario anunció además la decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de volver al ejercicio de Comités de Especialistas, como ideó Jaime Torres Bodet. Puntualizó que con ello se busca que ese material, fundamental para el desarrollo escolar, sea absolutamente eficaz, escrupuloso, revisado, pertinente y auxilie a la formación de los educandos. También sostuvo que “sí hay dinero para corregir (los libros de texto gratuitos)” y adelantó que “algunos se van a retirar”.

Mientras los libros se tratan de corregir a la velocidad del siglo XVI, el mundo se mueve al ritmo del siglo XXI.





jueves, octubre 24, 2013

México: país sin lectores, ni bibliotecas públicas y con menos bibliotecarios

Mucho se habla de las reformas laborales en la educación básica, poco se habla de la lectura, del gusto por leer, de leer por disfrutar leer. La sociedad mexicana no se ha interesado en los últimos 200 años por leer. Ni la escuela ni la biblioteca pública han podido crear una sociedad lectora, es más parece que han funcionado para producir aversión a leer. Y como uso y costumbre, parece que el nombramiento de biblotecario, en nuestro país, es un castigo:

Los mexicanos no somos visitantes asiduos a las bibliotecas públicas porque nuestro país tiene pocos y malos o regulares servicios bibliotecarios; asimismo somos un país de pocos bibliotecarios. En México sólo hay ocho escuelas de biblioteconomía, bibliotecología y archivonomía, de las que egresan al año, en promedio, 120 bibliotecarios, para un país con 112 millones de habitantes. La Red Nacional de Bibliotecas Públicas cuenta con poco más de 7 mil 300 espacios que en su gran mayoría dependen económicamente de los gobiernos estatales y municipales, son ellos los que pagan los sueldos y los que otorgan las plazas a gente que en general no es bibliotecario por profesión. Según Jesús Cortés (investigador y bibliotecólogo de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez), existía un déficit (cálculo de 2002, sin datos actuales), de poco más de 20 mil bibliotecarios para cubrir por lo menos con un profesional bibliotecario las diversas bibliotecas, universitarias, tecnológicas, preparatorias, secundarias, primarias y públicas del país”. No existe un censo que diga en cuántas bibliotecas de la Red hay bibliotecarios de profesión, si son coordinadores o sólo trabajadores, o si hay un profesionista al menos por cada biblioteca, pues muchas plazas son impuestas por los gobiernos municipales y estatales. Alejandro Machorro, presidente de la sección de Bibliotecas en ciencias de la salud de la Asociación Mexicana de Bibliotecarios A.C., señala: “No siempre es personal profesional el que está en nuestras bibliotecas, a veces son compañeros que aprendieron a leer hace tres o cuatro años y ya están ascendiendo a investigadores en bibliotecas en ciencias de la salud; nos gustaría poder capacitarnos y mantenernos nosotros mismos capacitados y actualizados para atender todas estas necesidades de información. Algunas veces se han formado en el trabajo porque los mandan castigados a las bibliotecas y al profesional le toca capacitarlos”. Las bibliotecas públicas de México trabajan con gente que es enviada a las bibliotecas como castigo, es casi como la congeladora, aunque a otros los mandan como un premio, pues les parece que no implica mayor trabajo.

El sistema de bibliotecas es bastante débil, son espacios abandonados, la gente prefiere ver la televisión que leer algún libro:

De las mil 700 bibliotecas públicas registradas en la ciudad de México, 608 son administradas por autoridades del Distrito Federal; sin embargo, son espacios abandonados, de acuerdo con un diagnóstico realizado por la Secretaría de Educación capitalina. Se creó el consejo consultivo de la Red de Bibliotecas Públicas capitalina, con el propósito de establecer mecanismos para el rescate de estos lugares y fomentar el hábito de la lectura en los mismos. Según los resultados de una encuesta realizada a finales del año pasado, sólo 2 por ciento de los entrevistados va a la biblioteca en su tiempo libre, mientras que 33 por ciento dijo que prefiere ver la televisión. Asimismo, el documento señala que 53 por ciento de los encuestados prefiere leer cuando va en el Metro y otras modalidades de transporte público, y sólo 19 por ciento dice que prefiere hacerlo en una biblioteca.

La falta de transparencia del sistema bibliotecario es un gran problema, se compran libros pero no se sabe a dónde llegan (¿Una bodega? ¿Casa particular de algún funcionario?):

La presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes gastó durante la administración de Consuelo Sáizar, casi dos millones de pesos en la compra de mil 924 libros, cuya ubicación desconoce. El comisionado presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) , Gerardo Laveaga Rendón, expresó que en ese período se adquirieron libros que costaron más tres mil pesos cada uno, en total se invirtieron un millón 953 mil 137 pesos. El pleno resolvió un recurso de revisión presentado por un particular que solicitó a Conaculta informes sobre el presupuesto asignado a la compra de libros en el tiempo mencionado, año de la compra, título, número de ejemplares, editorial, precio por libro, motivo por el que se adquirió y el lugar en el que se encuentra cada uno. Laveaga Rendón señaló que el Conaculta respondió todas las preguntas, excepto la del lugar en dónde se encuentran los libros. "Me parece muy razonable preguntarse dónde están esos libros, porque de repente veo que se compró un libro que se llama 'Historia de la cruz', que costó un mil 111 pesos; un libro que se llama 'Renacimiento del paganismo', que costó un mil 206 pesos", dijo Laveaga Rendón. El comisionado agregó otros títulos adquiridos por la presidencia del Conaculta: "un libro que se llama 'Paul Strand en México', que costó un mil 350 pesos; 'Robert Bold', que costó un mil 134 pesos; 'Diccionario Océano Desino', que costó un mil 980 pesos, y así podría seguir leyendo los libros".

Han pasado los días y los meses y la Biblioteca de México no se termina:

A pesar de haber sido inaugurada hace casi un año y que fue nombrada como “una de las más bellas del mundo”, la Biblioteca de México José Vasconcelos aún no se termina ni tiene una fecha clara para hacerlo. “Aún no está completa; falta una segunda etapa de trabajos en la biblioteca que comprende la apertura de la hemeroteca, la sala de cómputo, el Fondo México y el Fondo Reservado, pero todo depende de la llegada de los recursos y de la Dirección de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural”, explicó Fernando Álvarez del Castillo, director General de Bibliotecas del Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes (Conaculta). “Las obras no están detenidas, es que no hay, no han empezado. Pero lo que se tenía que terminar se hizo. Ahora, lo que se tiene que hacer es abrirse a la gestión presupuestal del 2013 y darle tiempo a las obras, porque hemos aprendido que el concreto no seca por decreto”.

Mientras el sistema bibliotecario tiene prohibida la risa y la alegría, hay otros espacios que crean la posibilidad de disfrutar de la lectura y ayudar a construir futuros alternativos:

Gracias a una maestra de literatura, Jesús Savage Carmona descubrió su vocación por la ingeniería. Mientras cursaba el bachillerato en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan –entre 1976 y 1979–, el hoy académico de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, impulsor de la construcción de robots entre sus estudiantes, leyó uno de los cuentos de Ray Bradbury, reconocido por susCrónicas marcianas. Esa lectura, que en principio fue una tarea de literatura, lo sorprendió. El profesor recuerda que en el libro aparecían una casa automatizada que hacía prácticamente todo y unos ratones mecánicos que realizaban las labores del hogar. Fue entonces cuando me propuse que algún día desarrollaría un robot para limpiar la casa. Desde hace varios años, Savage –jefe del laboratorio de biorrobótica de la FI– viene trabajando con decenas de alumnos en proyectos para la construcción de autómatas y su participación en la competencia mundial RoboCup. El objetivo –dice– no es la creación misma de éstos o participar en los certámenes, sino que los jóvenes aprendan a programar. El robot al final es el resultado del aprendizaje.

No obstante la ola de violencia que impera en Gómez Palacio, este municipio de Durango fue acreedor al premio nacional Ciudad Lectora, reconocimiento que otorga la Conferencia Nacional de Instituciones Municipales de Cultura (Conaimuc) y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Las actividades comenzaron el pasado enero, con la finalidad de ofrecer a los habitantes de esta urbe de la comarca lagunera, un lugar distinto al habitual plagado de violencia y desconcierto entre sus habitantes. Entre las actividades realizadas destaca la CafeteLEEría. Se trata de una instalación montada en la plaza de la ciudad, diseñada para que los asistentes al Bicla tour hicieran escala. Esta carpa ofreció, además de café y té, los periódicos del día, así como revistas de distintos temas. Su acervo incluyó además unos mil libros procedentes de las seis bibliotecas municipales y algunos diarios regionales que podían consultarse.

Quizá la calle sea más importante que la escuela para la lectura:

En lo que va del primer semestre del año, los 10 Paralibros del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes del estado de Hidalgo instalados en ocho municipios han atendido a más de 18 mil usuarios que gradualmente se han acercado a ellos. Los módulos ubicados en Alfajayucan, Huejutla, Molango, Zimapán, Tecozautla, Tepeapulco, Pachuca de Soto y Tula de Allende han ofrecido a la comunidad en general más de 500 títulos para lectura en el sitio o para préstamo a domicilio.  Tan sólo los tres Paralibros que se encuentran en la capital hidalguense, han rebasado la cifra de 8 mil quinientos usuarios, siendo el instalado en la explanada del Hospital General de Pachuca el que mayor número de usuarios atiende; de 50 a 60 personas consultan uno o más libros, mientras esperan la hora de visitar a sus familiares. En el caso de los Paralibros de Plaza Independencia y la Ciclopista Bicentenario, el servicio de préstamo a domicilio es el que ha preferido la mayor parte de la comunidad, pues ambos espacios están de paso para la gente que acude a sus actividades diarias. De acuerdo con los registros, el promedio es de 20 libros solicitados mensualmente. A través de espectáculos de narración oral, lectura en voz alta, talleres de lectura y escritura y otras actividades de Fomento a la Lectura que el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo programa mensualmente, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores han ido conociendo el acervo bibliográfico que se integra por textos de todos los géneros literarios, revistas de arte y de difusión de la ciencia, sociología, filosofía, gastronomía e incluso manuales de varios oficios.

Mientras la escuela y la bibliotecas públicas siguen en el siglo XVI, el futuro digital de la lectura llegó para quedarse:

“Soy un ferviente partidario de estas nuevas prótesis que son los libros electrónicos, pero apenas estamos contemplando los primeros balbuceos de un artilugio que sin duda se desarrollará extraordinariamente y adquirirá formas más sofisticadas, prácticas y amables”, dijo el antropólogo y sociólogo Roger Bartra. Si el libro “es una prótesis que forma parte de nuestras redes exocerebrales”, expuso, no debe extrañarnos que el libro pueda evolucionar hasta convertirse en un artefacto electrónicamente sofisticado que mantenga la sencillez original del invento, pero la combine con los extraordinarios recursos de la digitalización. Lamentó que en sus intervenciones públicas, los gobernantes, los hombres de negocios o políticos rara vez citen un libro o inviten a la lectura, con lo cual los libros sólo habrán sido útiles como parte de la escalera hacia el poder, pero una vez pisoteados se han vuelto para ellos inútiles y superfluos.

Una revista precursora de la revolución digital se pasa a los bits y abandona el papel:

Después de 30 años, la edición impresa de la famosa revista ‘PCWorld', en su edición estadounidense, dejará de realizarse; pasará a un formato exclusivamente digital, así lo informó la compañía IDG. En un comunicado, agregó que ningún miembro de los que hacían la versión en papel se verá afectado por esta determinación. El equipo se concentrará ahora en la web y en elaborar contenidos multimedia en alta resolución que se podrán leer en múltiples dispositivos móviles, como tabletas iPad, Kindle Fire y con el sistema operativo Android.

Llega Amazon a México y trata de aprovechar la situación de que el 90% de las poblaciones mexicanas no tienen una librería:

Con un catálogo de más de 2 millones de títulos de libros electrónicos disponibles, de los cuales más de 70 mil están escritos en español, Amazon, a través de su tienda de ebooks Kindle, inicia hoy operaciones en México. "Hace muchos años que vendemos productos a los consumidores mexicanos desde amazon.com, pero hoy nos mexicanizamos y llegamos de manera más directa. En la tienda Kindle encuentras todos los precios en pesos mexicanos", dijo Pedro Huerta, director de Contenido para Kindle en Latinoamérica. Amazon, fundada en 1995 en los Estados Unidos, es una de las tiendas de ventas por Internet más grandes del mundo. Por el momento, en el sitio web amazon.com.mx estarán a la venta solamente libros digitales. La aplicación oficial de Kindle para dispositivos móviles está disponible para equipos con sistema operativoAndroid, iOS, Windows Phone y BlackBerry.  Amazon recomienda un lector electrónico llamado Kindle que está a la venta en las Librerías Gandhi. El modelo básico cuesta mil 399 pesos y el Paperwhite, 2 mil 399 pesos. "Cuando analizamos a México notamos que más del 90 por ciento de las poblaciones en este país no tiene una librería, eso es una oportunidad única para darle más acceso a contenidos a los mexicanos. Una de las ventajas de la tecnología de Kindle es que estés donde estés, mientras tengas una conexión a Internet, puedes acceder a tus libros. Esa es la fuerza que tiene Amazon al llegar a México".

¿Y qué esperas para disfrutar de una buena historia? Toma un libro, sea digital sea en papel. No esperes a mañana.

miércoles, mayo 22, 2013

el elefante bibliotecario de Fox y el continuismo en el sistema de bibliotecas públicas en México

En el año 2000 millones de mexicanos pensaban con optimismo que la tragedia del viejo régimen sería superada.... el problema es que todos los gobiernos federales simplemente siguen casados por la eternidad con el liberalismo social que impulsó Carlos Salinas de Gortari..... una fábrica de pobres en un país en donde la economía también crece de forma miserable. Nuevamente llegamos a crecimiento económico cercano al 3% (claro, con las cifras infladas de todo gobierno en turno). Cuando Salinas pensó que cambiaría el futuro del territorio mexicano poco se sabía del gran cambio global. No se tenía la claridad de que el conocimiento sería la nueva riqueza y que aquellos países que apuestan por la administración de la ignorancia permanecerían en el cuarto y tercer mundo. Salinas y sus seguidores en los últimos 40 años no se dan cuenta de que sin buena educación e inversión en investigación y desarrollo tecnológico seguiremos en la pobreza. En el mismo periodo, del liberalismo social mexicano, Irlanda nos rebasó por la derecha y Brasil por la izquierda y tienen mejores proyecciones de futuro que México. Veamos que ha pasado con el sistema de bibliotecas públicas en México..... ¿Ha ido a a alguna en la última década? ¿Qué imagen tiene de ellas en su cabeza? Si no ha ido y tiene la idea de lugares llenos de libros poco interesantes es que nada ha cambiado. Recuerda el elefante blanco de Fox, pos sigue igualito:

Al hacer un diagnóstico de la situación actual de la Biblioteca Vasconcelos del Distrito Federal, Daniel Goldin, el nuevo director del recinto reconoce que en el sexenio pasado prácticamente no se incrementó el acervo de libros, además, sólo cuenta con 49 por ciento del personal con el que fue inaugurada en 2006, lo que muestra que no ha tenido un crecimiento, sino un descenso. Goldin expresó que se ha confinado a la Biblioteca Vasconcelos, no obstante haberse ha duplicado o triplicado el número de visitantes que atiende, lo cual considera una situación paradójica., Goldin encontró un recinto que tiene más de 2 millones 300 mil servicios prestados al año, y aunque el número de visitantes no es el mayor, la población que asiste a la biblioteca es diversa porque van padres de familia, estudiantes universitarios, jubilados y de la tercera edad.

Las bibliotecas mexicanas siguen el ideal del siglo XIX, el problema es que las bibliotecas públicas no contribuyen a erradicar la ignorancia de la sociedad mexicana y además no pueden competir con las TIC. Los internautas encuentran más información relevante en la selva semiótica (en donde sobrevive el que publica más) de internet que en una biblioteca pública mediana que atiende a estudiantes de secundaria (a lo sumo). En lugar de convertirse en una red pública de información, conocimiento y sabiduría, siguen como pequeños espacios al servicio de la educación básica de algunos estudiantes (no todos ya que la mayoría ni se asoma por error a la biblioteca pública):

En México opera la Red Nacional de Bibliotecas Públicas que coordina la Dirección General de Bibliotecas. Está conformada por 31 redes estatales y 16 delegacionales que integran todas las establecidas en nuestro territorio. Esta red agrupa más de siete mil 350 bibliotecas públicas, establecidas en dos mil 281 municipios, 93.2 por ciento del total existente en el país. Uno de los grandes rezagos para operar una verdadera red en México es la conectividad, pues de acuerdo con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, unas cuatro mil bibliotecas del país –más de 60 por ciento– no cuentan con internet. En la administración anterior se anunció la compra de discos duros de medio terabyte para esas bibliotecas, con los que se aseguró, podrían acceder a tres mil documentos digitales. Compárese con las bibliotecas públicas de Medellín es que cuando se entra a ellas lo que menos se ve son libros. Lo primero que hay son aulas llenas de computadoras, salas infantiles o salones en los que se reúnen jóvenes y adultos para participar en talleres o actividades recreativas. La apuesta ha sido convertirlas en espacios para el desarrollo urbanístico y sociocultural y no sólo ofrecer servicios bibliotecarios. Se entiende que la biblioteca es eso que jala el desarrollo en el barrio o en el sector al que pertenece, no pueden ser sólo libros”. El plan sectorial incluyó la construcción de los Parques biblioteca, complejos arquitectónicos que más que libros, buscaban la recuperación de zonas marginales a través de una solución urbanística y la reinserción de la comunidad por medio de programas creados para la educación permanente.

Mientras el sistema escolar y bibliotecario de México insista en mantener la ideas del siglo XVI seguiremos administrando la ignorancia y la pobreza. Mientras que la sociedad mexicana siga empeñada en creer que la educación y la sabiduría es cosa de los "poderosos" y que hay que poner veladoras para salir de la pobreza, seguiremos viendo como nos adelantan por derecha y por izquierda. Mientras se piensen que la biblioteca pública es un espacio lleno de libros y no de personas aprendiendo y reflexionando seguiremos en el tercermundismo. 


lunes, mayo 13, 2013

de lectores y turismo cultural

La lectura es uno de los inventos culturales más importantes de la humanidad. Leer permite a las personas a trascender el espacio y el tiempo utilizando la herramienta más preciosa de la mente humana: la imaginación. Sin embargo, en pleno siglo XXI la sociedad mexicana sigue administrando su ignorancia y prefiere no leer, ni hacer de la lectura una herramienta para mejorar su presente. La sociedad mexicana considera que la lectura es un asunto "escolar" sin ninguna ventaja en el "mundo real". El problema es que la administración de la ignorancia nos mantiene en el siglo XVI:

En México hay 15 millones de analfabetos, de los cuales más la mitad son funcionales, dijo el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet Chemor, quien anunció la realización de una campaña nacional para abatir el analfabetismo. Para tal efecto, explicó, se ha convocado a diversos sectores de la sociedad, como pasantes universitarios, grupos, asociaciones civiles y maestros dispuestos a ofrecer su trabajo a esta campaña.

La mayoría de los ciudadanos mexicanos piensan que es la escuela la responsable de la lectura en México... pero no asume que es precisamente el sistema escolar uno de los factores que aleja de la lectura a los estudiantes mexicanos. En realidad, la lectura tiene que ser considerada como un bien importante dentro de la familia y la sociedad mexicana. De otra forma seguiremos con millones de analfabetas y lo peor con millones de alfabetos nada funcionales, que no leen ni en defensa propia:

La única forma de incrementar el número de lectores en México es mejorando la educación pública, pero también es importante tener padres lectores, es decir, que los niños vean a sus padres leer porque eso les puede incitar la búsqueda de libros. Un niño que nunca ve leer a sus padres nunca se va a acercar a los libros, aseguró el escritor Enrique Serna. “Hay que mejorar la educación pública, actualmente hay una gran lucha política para la reforma educativa con esa finalidad, que espero fructifique y aunque soy bastante escéptico, ojalá eso camine”, añadió el autor. Y aunque destacó que existen maestros que no leen, lo importante es quitar el enfoque de que la lectura es un deber, porque la lectura es un placer. El escritor mexicano calificó como magnífica la campaña de que los libros salgan a las plazas públicas y sean dramatizados en voz de actores para despertar en el público la curiosidad de leer las obras que escuchen. “Lo que necesitamos es que la gente sepa que tiene otras opciones de entretenimiento aparte de la televisión y cine, porque lectura es una de las más enriquecedoras y puede abrir un horizonte cultural a la gente”, señaló.

La sociedad mexicana sigue ignorando que la cultura es un bien que puede contribuir a mejorar el PIB y generar recursos financieros importantes. No puede comprender el éxito de los grandes parques temáticos de los EU basados en bienes de la cultura popular como la literatura y el cine. Y que además no es necesario crear un parque temático, lo importante es crear sentido y significado a los viajes:

Visitar un Super 7, una sinagoga judía o el domicilio de un periodista imaginario puede no ser atractivo por sí mismo, pero sí lo fue al menos para diez mil personas de diferentes países que visitaron el año pasado Estocolmo, Suecia.   Los visitantes siguen los pasos que dejaron en calles y lugares muy bien detallados Mikael Blomkvist, Lisbeth Salander, personajes de la trilogía Millennium. El tour de la trilogía Millennium es el más exitoso de todos los recorridos a pie que ofrece el Museo de la Ciudad de Estocolmo, el cual se enfoca a difundir la historia de esa ciudad, señala Sara Claesson, directora de comunicación del museo. Ese tour data de 2008 y repite cada año. Explica que los países que hacen ese recorrido provienen principalmente de Reino Unido, Estados Unidos, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Italia, Francia, Alemania y España. De acuerdo con Carmina Rufrancos, editora en Grupo Planeta, hasta 2010 la trilogía de Larsson había vendido 40 millones de ejemplares en el mundo. En español se editaron cerca de cinco millones de ejemplares y en México alrededor de 300 mil. Carmina Rufrancos plantea que el éxito global de un libro o serie de ellos es atribuible a temas universales, no localistas, que permitan a lectores de todo el mundo conectar con la historia, más allá de la geografía o la idiosincrasia. Y han sido principalmente los tour operadores los que aprovechan a estos turistas. Les ofrecen visitas guiadas en diferentes idiomas a los lugares citados enlos libros -o en las películas-, mapas y paquetes de servicios específicos. Hoteles y museos también participan del fenómeno comercial.  Algunas rutas "en el mercado" son el denominado Camino de Santiago, a Santiago Compostela, España (El Peregrino, Paulo Coelho); Barcelona, España, por La Catedral del Mar y La sombra del viento (Ildefonso Falcones y Carlos Ruiz Zafón), y El señor de los anillos, de J.R.R.Tolkien en Nueva Zelanda, entre otros.

La información y el conocimiento son las nuevas fuentes de riqueza. Mientras la sociedad mexicana siga manteniendo un sistema político y económico del siglo XVI nos alejaremos del desarrollo económico y social. Así de simple.


martes, marzo 12, 2013

en un país en donde la lectura es un bien de unos pocos, el libro electrónico es un asunto de ciencia ficción

La leer en México sigue siendo una actividad "aristocrática". A pesar de que más del 90% de la población sabe leer y escribir, pocos hacen de la lectura una actividad cotidiana. Leer es para la escuela, para sufrir la escuela. No es relevante para la vida común. Por ello, los libros siguen siendo un artículo de lujo para los ciudadanos mexicanos y los libros digitales son elementos de una película de ciencia ficción. Sin embargo, el siglo XXI ya llegó y las nuevas tecnologías de la información y comunicación están cambiando el ambiente cultural de la sociedades actuales. Estas nuevas tecnologías podrían ser aprovechadas por los escritores mexicanos que en pleno siglo XXI se ven rebasados por adolescentes que tienen la capacidad de crear sitios web o blogs que son leídos por miles, e incluso que son financieramente rentables. Pero, todavía hay atavismos virreynales en el pensamiento mexicano:

El uso de las nuevas tecnologías y la posibilidad de las publicaciones digitales podrían propiciar que los escritores recibieran un mayor porcentaje de ganancias, consideró el escritor mexicano Juan Villoro. Explicó que ello se debe a que la tecnología puede eliminar intermediarios en el proceso de edición y distribución, lo cual debería redituar en mejores condiciones de venta y ganancia. Villoro consideró que en relación a las nuevas tecnologías y las herramientas empleadas durante el proceso creativo hay mucho que decir para bien y para mal. Recordó que él escribía con bolígrafo, pero poco tiempo después comenzó a utilizar máquina de escribir y más recientemente ya utiliza la computadora, aunque sigue privilegiando la escritura a mano. Y es que desde su percepción, “la computadora tiene un gran problema: te impide dudar. En la computadora, si no has cometido errores de dedo, tienes una página limpia. En cambio, si tienes que volver a pasar la página como ocurría anteriormente, puedes hacer modificaciones”.

Así la industria editorial en México es limitada, la mayoría de los libros se importan, y los libros digitales son un asunto de ciencia ficción:

En México la producción de libro digital es de apenas mil 709 títulos -según el reporte de 2011 de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana-, muy por debajo del 1% que se estimaba, pues el valor de facturación fue de 10 millones de pesos de un total de 143. 2 millones de pesos que la industria facturó ese año, la venta de libro electrónico y soportes para su lectura comienzan a ser elementos habituales de venta en librerías y en plataformas de venta vía internet. Ya existe oferta de libros digitales en español en  iTunes, en Amazon y a través de otras librerías virtuales como Gandhi, Fondo de Cultura Económica, Grammata y unas más jóvenes como leerya.com.mx y bajalibros.com.mx, en México se habla y se consume cada vez más libro digital, pero los datos todavía son simbólicos comparado con otras naciones, en particular, Estados Unidos. Tomás Granados, coordinador editorial del Fondo de Cultura Económica, asegura que  hay una buena señal a favor del eBook en México con el lanzamiento de Google Play, que pondrá a disposición miles de libros gratuitos.

En México se lee muy poco y menos por gusto. Y el gobierno federal insiste en utilizar los libros de texto gratuitos con un único formato: impreso. No es posible tener estos libros en una versión digital para que los utilicen los maestros y los millones de estudiantes. El sistema escolar sigue dependiendo de tecnologías del siglo XVI. También nuestros escritores y editores siguen atados al pasado, no contribuyen a que la sociedad mexicana se transforme en una sociedad basada en el conocimiento.


miércoles, febrero 20, 2013

comprensión lectora y disfrutar de la lectura son temas olvidados por la sociedad mexicana

Hay una serie de prejuicios que tiene la sociedad mexicana acerca de la lectura. En algún momento la sociedad novohispana "decidió" que las culturas de nuestros pueblos originarios eran simplemente "orales". Todavía en pleno siglo XXI hay mexicanos que creen que las lenguas originarias de América son orales. Desde hace décadas la investigación antropológica y etnográfica desmiente esos prejuicios:

En el área conocida como Cantil de las ánimas, en Tepic, Nayarit, fue localizado un panel de petroglifos con una antigüedad estimada de más de mil años y cuya lectura podría desvelar datos sobre la cultura Aztatlán. El Instituto Nacional de Antropología en Historia (INAH) informó que arqueólogos de la institución descubrieron los petrograbados que habrían sido tallados entre los años 850 y 1350 a.C., es decir con una antigüedad superior hasta los mil años. Los bajorrelieves simbólicos descubiertos en el sitio mencionado son adjudicados a grupos del complejo cultural Aztatlán. Se ubican en una zona montañosa del altiplano meridional nayarita y cubren una superficie de casi cuatro metros de largo por dos de ancho, cuyo frente se encuentra orientado hacia el sur.

La mentalidad virreynal insiste en que administremos la ignorancia al evitar usar de manera cotidiana la lectura y la escritura. Prácticamente se ha "erradicado" el analfabetismo en el país. Pero, seguimos vangloriando la ignorancia en favor del autoritarismo. Seleccionamos a los gobernantes y a los que toman la decisiones por motivos superficiales, parece que no importa que destilen ignorancia en todo momento. La ignorancia es una situación que puede superarse, sin embargo, en la cultura autoritaria mexicana la ignorancia permanece ya que el ignorante autoritario prefiere permanecer ignorante por decreto suyo:

Una de las principales debilidades de los gobiernos municipales es la escasez de alcaldes y funcionarios con la suficiente preparación académica y habilidad para analizar e interpretar información compleja que necesitan a la hora de implementar políticas públicas y operar los servicios públicos. La baja escolaridad de los presidentes municipales influye en su gestión, ocasionando muchas veces altos niveles de error e ineficiencia en la administración pública local. De acuerdo con el Índice de Competitividad Urbana 2012, elaborado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco), tres de cada diez alcaldes en municipios metropolitanos no estudió una licenciatura, mientras que en municipios rurales 66 por ciento de ellos no cuenta con una profesión. Si bien es cierto que en un mal gobierno municipal influyen varios aspectos, las deficiencias educativas de las autoridades intervienen en gran medida en las acciones que realizan, pues el desconocimiento de aspectos técnicos suele llevar a los alcaldes a tomar malas decisiones de gobierno. El estudio del Imco detalla que un alcalde debe tomar decisiones en temas diversos, desde el manejo de residuos sólidos hasta la seguridad pública, y por tal motivo necesita tener conocimientos que suelen ir de la mano de la educación superior.  El Índice de Competitividad Urbana 2012, donde se revela que 73 por ciento de los alcaldes de municipios metropolitanos sí estudió una licenciatura, maestría o posgrado. Sin embargo, más del cinco por ciento de ellos apenas cursó la primaria; 12 por ciento sólo estudió la secundaria y nueve por ciento solamente hasta el bachillerato.

Y la ignorancia se combate con educación; con buena educación; eso se sabe desde hace siglos:

México requiere emprender una profunda reforma educativa que actualice y capacite en pedagogía innovadora a la planta docente, reforme al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), actualice planes y programas de estudio y continúe con los esquemas de evaluación, recomendó The World Innovation Summit for Education (WISE).  México no requiere ir muy lejos para observar los avances que otros países latinoamericanos están alcanzando en materia educativa, y que han logrado mejorar su posición en los ranking mundiales de evaluación. Con base en el Índice de Competitividad Global 2011-2012 publicado por el Word Economic Forum, México se posiciona en el lugar 69 de 142 en educación primaria y salud y en la posición 63 en términos de innovación; en el primer caso por debajo de Argentina y en el segundo por debajo de Brasil y Chile. De acuerdo con el Reporte Global de Competitividad del World Economic Forum, Brasil que ocupa el lugar número 33 y Chile en el puesto 46.  México está por encima de ambos países en el rubro de educación primaria y salud pero tiene un bajo ranking en educación superior y entrenamiento con la posición número 77 de un total de 140 países.

Pero, los gobernantes mexicanos, los empresarios, las ONG, y la sociedad mexicana parece estar a gustito con la ignorancia y la falta de interés en la lengua escrita. 60% de los jóvenes mexicanos no comprende lo que lee:

Ante una realidad en la que 60 por ciento de los jóvenes de 15 años no logran un nivel básico en la comprensión lectora, los programas oficiales y las campañas de organismos empresariales han sido fallidos, porque priorizan aspectos como la repetición de los sonidos de las letras, promueven la velocidad en lugar de la comprensión, no enseñan a leer diferencias entre distintos textos y venden la lectura como si se tratara de un producto más, coincidieron especialistas en enseñanza de la lengua, lingüística, docencia y literatura.  Al respecto, el presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Mario Rueda Beltrán, expresó que es un buen momento  para repensar la política en materia de lectura.

Tampoco hay libros en el hogar. Los libros se relegan a la escuela y a la biblioteca pública. Es más los docentes tampoco leen:

En uno de cada dos hogares mexicanos tienen de uno a diez libros que no son textos escolares, según reveló la Encuesta Nacional de Lectura 2012, elaborada por la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura A.C (FunLectura). El el 86 por ciento de los hogares no superan los 30 libros que no son educativos, mientras que apenas un dos por ciento cuenta con más de 100 ejemplares en sus bibliotecas familiares. Los resultados no son alentadores. En México se lee menos y eso demuestra que la lectura sigue siendo una actividad educativa y no cultural, es decir, que quienes leen lo hacen por actividades ligadas a la escuela y no lo hacen por placer. Los datos de la misma encuesta señalan que la mayoría de los entrevistados dijo que lee para informarse, luego para estudiar, en tercer lugar por la escuela y un porcentaje muy bajo lo hace por gusto. De los encuestados, 54 por ciento no lee libros y 35 por ciento dijo no ha leído un solo libro en algún momento de su vida, a diferencia de un 64 que sí lo ha hecho y el uno por ciento no contestó. El problema no se concentra en estratos sociales bajos, los datos muestran que cuatro de cada diez mexicanos del sector más rico del país no lee. Al preguntarles a todos los encuestados cuántos libros leyeron en los últimos seis meses, 40 por ciento dijo que ninguno, 22 por ciento confesó haber leído únicamente dos y apenas un cuatro por ciento dijo haber leído seis libros en ese periodo, es decir, uno por mes en promedio. Si en México, la población nacional apenas lee 2.9 libros al año, los maestros están peor, ya que leen 2.6 libros anualmente. El presidente de Mexicanos Primero, Claudio X. González adelantó que darán a conocer los resultados de un estudio del Instituto de Fomento e Investigación Educativa, donde detectaron que los docentes que más leen por gusto apenas suman 2.6 al año. En ese sentido, consideró que si los maestros no leen, no se puede esperar que sean agentes de lectura entre sus alumnos y por tanto es necesario convertirlos en promotores de ese hábito, el cual también deben mejorar los propios docentes.

Leer para los mexicanos es "cosa de la escuela", no tiene aplicación práctica en la vida cotidiana:

En México, la mitad de los estudiantes de secundaria tienen habilidades para leer “a profundidad”, aunque sólo 14 por ciento lo hacen con frecuencia y se acerca a diversos materiales de lectura como revistas, periódicos, historietas y libros de ficción. El estudio Perfiles lectores de los estudiantes de secundaria, elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) clasificó a los alumnos de ese nivel académico en seis grupos. La división en perfiles depende del desempeño que los alumnos tienen en su lectura, la frecuencia con la que lo hacen, el interés que le ponen al aprendizaje, en su habilidad para comprender lo que leen y el tipo de materiales que acostumbran leer. Con base en ello, el análisis señaló que 49 por ciento de los alumnos de ese nivel académico tiene buen desempeño lector, aplica estrategias de aprendizaje para asimilar el contenido de la lectura y logra hacer resúmenes, porque comprende lo que lee. Sin embargo, 51 por ciento de los estudiantes presenta un bajo desempeño de lectura y eso le impide usar sus propias palabras para hacer un resumen o comprender lo que lee, además de que lo hace con poca frecuencia y no se acerca a diversos materiales como revistas, libros o cómics. De la investigación se desprende que 14 por ciento de los alumnos tiene la capacidad de lectura profunda y diversificada, pues demostró tener alto desempeño en lectura, usa estrategias que le permite comprender el material y son los alumnos que mejor usan sus habilidades de aprendizaje para comprender, recordar y hacer resúmenes. De ellos, 3 por ciento son más mujeres. Aunado a ello, leen con alta frecuencia, saben interpretar los textos, en general este grupo de alumnos tiene el nivel socioeconómico más alto, así como mayor acceso a internet y recursos educativos. En el segundo perfil está 22 por ciento de los alumnos, quienes pueden hacer una lectura profunda, pero leen menos variedad de libros o revistas; sin embargo, su desempeño de lectura también es bueno y aplica estrategias de aprendizaje para comprender, recordar y hacer resúmenes. De esos jóvenes, 70 por ciento lee todo tipo de material.  Entre los estudiantes que tienen alto desempeño en lectura, 13 por ciento tiene un perfil de lector profundo; sin embargo, no lee de todo y lo hace con poca frecuencia, además de que mostró un bajo interés por la lectura y la biblioteca. Esos tres grupos suman 49 por ciento y conforman el perfil de lectores que comprenden lo que leen, saben interpretar los textos y elaborar resúmenes. Sin embargo, otros tres grupos suman  51 por ciento restante, quienes demostraron bajo desempeño en lectura y su habilidad para comprender o recordar los textos resulta ineficiente, según el estudio. De ellos, 16 por ciento lee diversos materiales y puede interpretar los textos, pero la actitud hacia la escuela es regular al igual que su gusto por la lectura. En tanto, 20 por ciento pertenece al perfil de los que leen de manera superficial y poca variedad de materiales y en consecuencia es bajo su desempeño lector para comprender lo que lee y elaborar resúmenes. Junto a esas deficiencias, casi no les gusta ir a una biblioteca y no siempre hacen las lecturas que les dejan los maestros para tareas o actividades de clase.

Y todavía hay pocos apasionados de la lectura que se comprometen a cambiar los prejuicios de la sociedad mexicana:

En su tercer aniversario, la Brigada para Leer en Libertad compartió algunos datos que ilustran la trascendencia de esta aventura invaluable, cuya idea clave fue expresada por el escritor Paco Ignacio Taibo II: Leer abre la puerta de la democracia, crea pensamiento crítico y repara las neuronas averiadas por la televisión. Y es que en tres años de promoción independiente de la lectura, esta organización social, encabezada por Taibo II y la promotora cultural Paloma Sáiz Tejero, su compañera, ha tenido logros casi utópicos, como rescatar más de un millón de libros de las trituradoras de las empresas editoriales, para luego venderlos a bajísimos precios en cuatro remates. O también, como se informó durante la celebración, la noche del viernes en el Centro Cultural Benemérito de las Américas (la Casa del Artesano): la creación de 36 bibliotecas de barrio, la edición de 57 títulos con 20 rediciones, 250 mil libros regalados, tres ferias alternativas, una internacional, 67 tianguis, 619 conferencias y 249 actividades artísticas. Todo para acercar en total 4 millones de libros a la gente.

Y la lectura profunda y compleja ayuda a mejorar el trabajo de la mente. Este tipo de lectura obliga al cerebro a trabajar, en cambio las telenovelas, los noticiarios y el fútbol mexicano adormecen la mente:

Leer a autores clásicos, como Shakespeare, Wordsworth o T.S. Eliot, estimula la mente, y la poesía puede ser más beneficiosa en terapias que los libros de autoayuda, según un estudio de la Universidad inglesa de Liverpool publicado. Expertos en ciencia, psicología y literatura inglesa de esa universidad han monitorizado la actividad cerebral de 30 voluntarios que leyeron primero fragmentos de textos clásicos y después esos mismos pasajes traducidos a “lenguaje coloquial”. Los resultados muestran que la actividad se “dispara” cuando el lector encuentra palabras inusuales o frases con una estructura semántica compleja, pero no reacciona cuando ese mismo contenido se expresa con fórmulas de uso diario. Esos estímulos se mantienen durante un tiempo, potenciando la atención del individuo, según el estudio, que utilizó entre otros textos de autores ingleses como Henry Vaughan, John Donne, Elizabeth Barrett Browning o Philip Larkin. Los expertos descubrieron además que la poesía “es más útil que los libros de autoayuda”, ya que afecta al hemisferio derecho del cerebro, donde se almacenan los recuerdos autobiográficos, y ayuda a reflexionar sobre ellos y entenderlos desde otra perspectiva.

¿Tú que has leído por placer en esta semana?



miércoles, noviembre 28, 2012

en 2006 los mexicanos leían, en promedio, 2.9 libros al año, en el 2012 se lee 2.9 libros al año, llega un candidato a la presidencia que no lee. ¿Va a mejorar el gusto por la lectura?

La economía del siglo XXI depende del conocimiento, los elementos que en el pasado funcionaron para algunos países como el territorio, el petróleo y la industria ya no son los que enriquecen a una nación. Se afirma que la moneda de cambio en la economía mundial es el talento y la innovación. Aunque México ocupa el lugar 14 en las economías más grandes del mundo, esto no se refleja en la inversión en ciencia, tecnología e innovación. Dentro de los países que conforman la OCDE, México es de los más rezagados, al invertir un 0.46% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando la media es de 2% y en algunos casos, como en Corea del Sur, llega hasta 4%. Pero para aprovechar el conocimiento y fomentar la innovación se requiere de tener un sistema educativo de buena calidad y que la sociedad en general aprecie el conocer, el aprendizaje y la sabiduría. En México esto no ocurre, por alguna razón poco razonable los mexicanos somos lectores no funcionales, no leemos ni en defensa propia:

Los mexicanos leen un promedio de 2.94 libros al año. La cifra no ha cambiado desde que en 2006. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Lectura 2012 señala una reducción en el número de quienes leen libros y que la lectura sigue siendo una actividad estrictamente escolar. La Encuesta Nacional de Lectura 2012, realizada entre el 25 y 28 de agosto pasado, consta de 89 preguntas, que incluyen el contexto del hogar y otras de carácter individual extraídas tanto de la ENL 2006 como del Cuestionario para el Estudiante de la Prueba Internacional para la Evaluación del Estudiante 2009, así como preguntas de uFnLectura. Este cuestionario incluye por primera ocasión preguntas relacionadas con la escritura, y se levantó a escala nacional con una muestra de 2 mil casos, a personas mayores de 12 años que saben leer y escribir. El margen de error es de +/- 2.19 por ciento.  Cuando en 2006 se preguntó usted lee o no lee libros, 56 por ciento de los mexicanos decía que leía libros, en 2012 es de 46 por ciento. En cuanto a libros por hogar, tres cifras: 56 por ciento de los encuestados dijeron tener entre uno y 10 libros; 21.5 por ciento dijo que entre 11 y 20, y 2.7 tiene más de cien libros que no son escolares. El hábito de la lectura está presente entre la muestra de 12 a 17 años, pero va perdiéndose con la edad. La falta de tiempo para leer es el motivo más mencionado por el que se abandona el hábito. Tenemos un pendiente clave de formación de lectores autónomos desde la etapa escolar, la mayoría cuando abandona la escuela dejan de leer.

Lorenzo Gómez Morín, presidente de FunLectura, que trabaja a favor del fomento, dijo que entre los principales resultados del estudio está que “en México se lee menos, que la lectura sigue siendo un asunto estrictamente educativo y que el acceso a la cultura escrita está seriamente restringido para la mayoría de la población”. Lorenzo Gómez Morín aseguró que en cuanto a las capacidades y actitudes en relación con la lectura “los mexicanos leemos menos que antes”, lo que es consistente con los datos sobre la disminución de 10% de la población que ya no lee, a excepción del grupo de 12 a 17 años, que lee un poco más comparado con las otras edades.

¿Por qué los mexicanos no disfrutan de la lectura ni utilizan esta herramienta cultural para profundizar en su conocimiento, en su desarrollo personal y laboral, para adquirir maestría y sabiduría? Quizá es tiempo de revisar todos esos usos y costumbres que siguen vigentes desde el Virreynato de la Nueva España. Por ejemplo, el uso y aplicación de las leyes sigue favoreciendo el autoritarismo y la opacidad del sistema legislativo. Seguimos pensando que el saber y el conocimiento es un asunto de ciertos expertos y no de una sociedad democrática. Seguimos pensando que el saber es puro poder y tiene que ocultarse de los demás. Y las escuelas siguen privilegiando los errores de redacción utilizados por el arcaico sistema autoritario de la Nueva España:

Magistrados reconocen que la forma técnica en que se redactan las sentencias provoca que resulten incomprensibles para el grueso de la población, por lo que es necesario utilizar un lenguaje claro. La magistrada del Tribunal Electoral del DF (TEDF) Aidé Macedo, reconoció que históricamente el lenguaje técnico y especializado que se utiliza en la redacción de las sentencias, las hace incomprensibles para la mayoría de la población y las aleja de los procesos de democracia y transparencia, que se fomentan en los órganos de justicia electoral. Dijo que el uso de un lenguaje claro en las sentencias no solo mejora la comunicación con los ciudadanos sino que también legitima la actuación de los jueces, ya que "reduce la discrecionalidad, fomenta la transparencia y certeza jurídica, alienta la confianza en las instituciones y fortalece nuestra democracia”. En el marco del primero Coloquio Internacional sobre Lenguaje Claro, convocado por el TEDF, la doctora en Lengua Española de la Universidad de Barcelona, España, Estrella Montolío, señaló que los errores más comunes que cometen los tribunales al redactar una sentencia y convertirla en algo incomprensible al público es teniendo frases y párrafos largos con una sola oración, usan latinismos o palabras arcaicas, gerundios, problemas de sintaxis, construcción narrativa y más de un tema, en un mismo párrafo.

La gramática nos hace una especie que puede crear cultura, una cultura que puede heredarse sin depender de los genes. Pero los mexicanos no hemos logrado de apropiarnos de esta poderosa gramática, seguimos sin profundizar en el conocimiento de nuestra gramática. No aspiramos a desarrollar nuestra sabiduría. Pero todo puede comenzar al disfrutar la lectura. ¿Qué tal si en lugar de mirar las superficiales telenovelas o los aburridos partidos de fútbol de la liga mexicana te decides por leer algún buen libro? 



miércoles, noviembre 14, 2012

se inaugura la biblioteca especializada más grande en literatura infantil en México

Una nueva biblioteca de literatura infantil en ciudad de México:

La Casa Goya de la colonia Insurgentes Mixcoac, Ciudad de México, abrió sus puertas como la nueva Biblioteca BS A leer IBBY México, la más grande del país especializada en literatura infantil y juvenil con un acervo de 25 mil ejemplares y más de 3 mil títulos digitales.. Con superficie de mil 500 metros cuadrados, la biblioteca infantil y juvenil está acondicionada para atender a personas con discapacidades visual, auditiva y motriz; cuenta con librería, área de capacitación, salón de usos múltiples y estudio de grabación de las lecturas que se realicen, así como un jardín Rojo, donde hay una escultura de Vicente rojo, y cafetería. Entre las actividades que ofrece destacan los talleres, cursos, lecturas en voz alta, narraciones orales, diplomados y cursos en línea, así como narración bilingüe (español y lengua de señas mexicana) y charlas con autores e ilustradores. Bruno Newman, presidente de IBBY México, señaló que la nueva biblioteca aspira a convertirse en la casa de todos, en un lugar lúdico, amable y hospitalario, que fomente el hábito de la lectura en los niños mediante la impartición de talleres, presentaciones de libros y charlas con los autores.

Con un par de visitas a la biblioteca los niños pueden leer más libros que los que ha leído en toda su vida ciertos políticos mexicanos que se pretenden guiar a la sociedad mexicana al siglo XXI...



martes, noviembre 06, 2012

megaproblemas de la megabiblioteca mexicana y la falta de interés en la lectura de los mexicanos

Termina una nueva administración federal y como uso y costumbre del arcaico presidencialismo mexicano se deja para la posteridad un enorme foco (construido con materiales importados) para celebrar los 200 años de independencia y 100 años de revolución mexicana.... Esa terrible tradición repleta de historias de corrupción y desfalco a la nación no lleva a presidentes mexicanos a la gloria de la historia, si acaso a las notas relacionadas con la corrupción. ¿Alguien recuerda el terrible elefante blanco del gobierno federal anterior?....  Un enorme edificio con libros, construido en una ciudad que posee las principales bibliotecas (en tanto, hay ciudades que no tienen una biblioteca importante), en un lugar en donde solo los estudiantes de secundaria acceden a ella. Ya pasó un nuevo sexenio y los problemas continúan y los lectores no llegan:

La nueva administración que llegará al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) deberá hacer frente a un conflicto legal, surgido hace seis años en la Biblioteca Vasconcelos, por el que podría adeudar hasta 720 millones de pesos. Los problemas en la llamada Megabiblioteca no terminan: no sólo las filtraciones de agua en el inmueble –cuya construcción costó más de mil 300 millones de pesos– han perdurado, también ha persistido un problema legal con la empresaria Vanessa de la Llata Torres, quien ganó en 2006 la concesión para operar por diez años un restaurante dentro de la biblioteca, que nunca funcionó. Un sexenio después la empresaria exige una indemnización millonaria por parte de la dependencia a quien acusa de no tener ánimo de dialogo: “Traté de tener un acercamiento con Conaculta, para mí ha sido mucho el desgaste  durante un sexenio completo". De la Llata ganó la concesión para la explotación del restaurante “Mister Arrachera” que se ubicaba a un costado del auditorio del inmueble, el 7 de septiembre  de 2006. El Conaculta le ofreció un aforo aproximado de seis mil personas por día entre semana, que se incrementarían los fines de semana, cuando en realidad llegaban a lo más unas cien personas diariamente. Desde el inicio de la concesión la empresaria tuvo problemas con el aforo prometido, además de que padeció inundaciones, falta de gas, drenaje insuficiente e instalaciones eléctricas inconclusas. Recuerda que debido a la falta de clientes, al segundo mes ya operaba con números rojos y no tenía suficiente capital para pagar la renta de 41 mil pesos, “como no vendía más que café y donas, tuve que meter chicles y frituras para ir sacando el día. Operé como tiendita de la esquina”. A la situación se sumó que nunca se le entregaron recibos de pago de la renta ni el título de concesión. El conflicto mayor sin embargo, estaba por llegar cuando el 20 de marzo de 2007 la Biblioteca Vasconcelos cerró sus puertas e interrumpió sus actividades indefinidamente a causa de los problemas que se suscitaron en su construcción. Fue entonces cuando “el personal a cargo del resguardo del local me impidió extraer y resguardar los muebles y equipo que había instalado” para operar el restaurante. A ella, asegura, nunca se le notificó del cierre, ni tampoco se le avisó el día que reabrió en diciembre de 2008.

Mientras el mundo comienza migrar a los libros electrónicos y a la generación de textos por internet, en México la discusión es la misma de siempre.... no hay lectores, a los mexicanos no les gusta la lectura:

A pesar de que en México, Random House Mondadori y Grupo Santillana han puesto 4 mil 700 títulos a la venta en la página de iBookstore:www.itunes.com/la/ibookstore, el paso de la lectura y consumo de libros en papel a la lectura y consumo en formato digital en México avanza lentamente. Más que el cambio de paradigma del libro de papel al eBook, lo que se discute en el país es el paradigma de cuánto y cómo leemos. Carlos Ramírez, director general de Santillana Ediciones Generales México, sostiene que en México las editoriales apenas producen libros electrónicos y que sus ventas están muy por debajo del 1%. Da un ejemplo concreto: desde hace seis meses tienen la política de que todos los libros de los diferentes sellos de Santillana salgan en papel al mismo tiempo que en digital donde no se vende casi nada: “Nuestro top de tops de best sellers en descargas fue un libro que tuvo 67 descargas y del resto el uno, uno, uno se repite más de mil veces”. Esa falta de compradores es resultado de la falta de lectores. Hace unos meses Grupo Santillana realizó una encuesta entre profesores de primaria y secundaria de ocho ciudades del país, los resultados mostraron que en promedio cada maestro había leído sólo un libro los últimos 18 meses. La realidad es que México debe ser primero un país lector y sólo así será un país lector en papel o en digital.

Mientras la megabiblioteca languidece por falta de lectores, los museos mexicanos siguen su migración al mundo digital, se abre un nuevo sitio para el Munal:

Un total de 11 secciones y tres micrositos que acompañan las exposiciones temporales, un Catálogo en Línea, un Portal de Maestros y dos redes sociales, integran el nuevo sitio web del Museo Nacional de Arte (Munal). Se trata de una plataforma de contenidos, con la que el Munal busca convertirse en la mejor página de museos de México, aseguró Andrea de Monserrat Villaba Camacho, encargada del proyecto y jefa de medios electrónicos del recinto. Con su nuevo portal de Internet: www.munal.gob.mx, el espacio cultural se convierte en el primer museo mexicano en hacer accesible su acervo completo en la web, el cual consta de más de cuatro mil obras de arte del periodo novohispano y los siglos XIX y XX mexicano, y que poco a poco se ira alimentando. El desarrollo que propone el Munal, rehúye a los formatos estáticos; se pretende crear un ambiente virtual pensado para que el museo amplié su presencia en la red y optimice la experiencia de los visitantes virtuales.

Una gran bodega de libros sin lectores, un monumental foco..... ¿Qué ideas barrocas y absurdas tendrá el nuevo gobierno federal en su ansia por creerse que pasarán a la historia? Ya que no necesitan de mucho, el viejo partido ya pasó a la historia por sus errores financieros, la guerra sucia, los desaparecidos, el asesinato a estudiantes universitarios.... etc., etc.