sábado, noviembre 07, 2009

ciencia mexicana estancada por falta de creatividad de los... legisladores

El congreso mexicano ha aumentado de manera unilateral y autoritaria el aumento de impuestos para todos, sin embargo, el dinero no se destinará al desarrollo de la ciencia y la investigación. Ni al gobierno federal ni al congreso le interesa disminuir la dependencia que tenemos de las grandes empresas globales:

El Foro Consultivo Científico y Tecnológico presentó a la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados su propuesta de inversión para 2010. La comunidad científica establece que cualquier estancamiento o reducción en el presupuesto federal para investigación significará postración y atraso en el crecimiento económico y social de México. La demanda de incrementar los recursos en ciencia y tecnología correspondió al coordinador del foro, Juan Pedro Laclette, quien advirtió que la inversión en el sector se ha reducido dramáticamente. “Con el mundo desarrollado tenemos niveles de 10 veces menor inversión en ciencia y tecnología, ¡pero estamos 50 por ciento debajo de la destinada en América Latina, y eso es preocupante!”.

No solo el problema se reduce a lo financiero, también los científicos tienen creencias ingenuas y prejuicios. Por ejemplo, se sigue pensando que la ciencia se restringe a algunas áreas del conocimiento, como la física o las matemáticas. No se reconoce los avances en la ciencia y la investigación en las áreas de economía y ciencias sociales. El pensamiento científico no se reduce al trabajo en el laboratorio, el pensamiento científico es una de las herramientas más poderosas para eliminar las teorías más ingenuas y las creencias no reflexionadas:

Uno de los grandes problemas de la ciencia en México se debe a que 80% de los estudiantes y jóvenes se distribuye en áreas económicas, administrativas y de humanidades, puesto que se tiene la idea de que no hay oportunidades ni apoyos para el sector y que la ciencia es muy complicada, afirmó René Drucker Colín.

Comentó que se necesita tener una revolución intelectual e insistió en la creación de un plan transexenal. Éste, apuntó, debe aplicarse, al menos, durante los próximos 15 años y tendrá que impulsar la inversión en ciencia y tecnología y promover su enseñanza a temprana edad. Señaló que debe difundirse la importancia de la ciencia y destacar que ésta es la palanca más importante para el desarrollo del país y la solución de muchos problemas que presenta la sociedad actualmente.

Y la ciencia mexicana no adolece de falta de talento y creatividad de investigadores y estudiantes:

Con el fin de apoyar la enseñanza de la robótica y que los alumnos aprendan a desarrollar este tipo de máquinas, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Iztapalapa, desarrolló el robot Ludovico, que además ofrece en su discurso los adelantos en tecnología y medios electromecánicos, señaló su creador, Omar Lucio Cabrera.

El maestro en ciencias añadió que además fomenta la cultura del reciclaje, al diseñarse y armarse con un casco de motociclista para formar la cabeza, una caja de no-break (regulador de computadora) son sus brazos y sus manos están hechas de cartuchos de impresora.

Para aumentar el capital intelectual (único recurso renovable que quedará cuando los gobiernos federales terminen de derrochar los ingresos obtenidos por la venta del petróleo) es necesario invertir tiempo, dinero y esfuerzo en los jóvenes:

Conscientes de que los jóvenes son los mejores promotores de la ciencia, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) firmaron un convenio de colaboración con el fin de que los estudiantes de la máxima casa de estudios realicen su servicio social en cualquier área vinculada a la ciencia. Rosaura Ruiz, presidenta de la AMC, señaló que sin el apoyo de instituciones educativas como la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la academia no sería tal. Ruíz Gutiérrez destacó que iniciativas como La ciencia en tu escuela, tienen como objetivo fortalecer la formación de maestros y alumnos universitarios en áreas como ciencias naturales, físicas y matemáticas, por lo que es indispensable que haya una participación mutua.

Y en los niños y las niñas:

Para aprender ciencia también se requiere sentirla, olerla, oírla, saborearla y es lo que investigadoras del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) a través de la creación de figuras tridimensionales que ayuden a los niños con discapacidad visual aprender lo que son los hongos, bacterias, células, las parte de una planta y la construcción de las cadenas del ADN. El proyecto, explica la investigadora, Cristina Reynaga Peña, nace de la necesidad de que en México no existen materiales didácticos adecuados ni algún programa establecido dentro de las instituciones oficiales de educación que acerque a los niños ciegos a temas científicos, por ello el Centro Integral para la Discapacidad Visual (CIVI) de Irapuato, es el primer centro donde se pusieron en marcha estos talleres desarrollados en Cinvestav

El capital intelectual que genera la ciencia puede contribuir a mejorar la salud de los mexicanos. Jóvenes investigadores de México presentan proyectos relacionados con la creación de vacunas y métodos de detección de enfermedades:

Tres jóvenes mexicanos llegaron al centro de investigación de Novartis en Cambridge, junto a Boston, tras un reñido proceso de selección que eligió a 60 proyectos en todo el mundo. ¿Qué ofrecieron al mundo estos jóvenes científicos? Valencia presentó una plataforma tecnológica para diagnosticar (y, posiblemente, vacunar) tuberculosis, enfermedad que aún mata cada año a dos millones en el mundo. Rodríguez está desarrollando una vacuna recombinante para proteger a los mexicanos del rotavirus, el villano que todavía hoy causa en el mundo unas 600 mil muertes entre niños menores de cinco años. García Echauri ofreció un método, también basado en ingeniería genética, para detectar en personas el virus de la influenza A/H1N1. Moisés Valencia explicó que en su grupo crearon como herramienta de trabajo una biblioteca que expresa el genoma entero del patógeno de la tuberculosis. A partir de ahí han buscado fragmentos de código que puedan servir para diagnosticar la enfermedad.

Y mientras los gobiernos federales se han regodeado con la venta del petróleo, el futuro de la energía se está creando en los cultivos milenarios de Henequén:

El asesor del Sistema Producto Henequén de Yucatán, Abdo Magdub Méndez, indicó que es muy probable que el próximo año empiece a operar en la entidad una fábrica de bioetanol que se haría con el jugo del agave de henequén. En entrevista, indicó que la idea era arrancar ese proyecto durante este mismo año, sin embargo, será necesario esperar, toda vez que se requiere cambiar la razón social de la cooperativa que busca emprender este negocio.