lunes, noviembre 23, 2009

irrisorio presupuesto educativo para 2010

Cumplidos 99 años de la revolución mexicana, el saldo en educación es mediocre; si bien hemos dejado atrás el analfabetismo galopante y existe un sistema educativo público que cubre todo el territorio mexicano, aspectos tales como equidad y calidad no han sido resueltos.

El congreso mexicano decidió unilateralmente bolsear a todos los ciudadanos subiendo los impuestos, pero, ¿A donde va a ir el dinero? No llegará a la educación pues el resultado para 2010 es tablas. Un presupuesto para sobrevivir...



El presupuesto permitirá que el gasto en educación crezca 2.5%; seguridad social, 18.4%; asistencia social, 17.0%; comunicaciones y transportes, 3.7%, y desarrollo sustentable, 14.9%, todos con respecto a lo aprobado en el Presupuesto de 2009.

Poco a poco se cuece el aguado caldo del presupuesto para el 2010, mientras el gobierno federal y los legisladores defienden a capa y espada sus salarios y beneficios laborales. No encuentran otra solución que subir impuestos para todos y realizar recortes presupuestales... lejos, lejos, muy lejos quedaron los discursos para ganar las elecciones y la realidad cobra vida en el incremento del desempleo, el alza de impuestos, y el poco interés en mejorar la calidad educativa:

El recorte propuesto por el gobierno federal para 2010, que en su proyecto de gasto “no consolida al sector como eje del desarrollo nacional ni le apuesta decididamente” a su crecimiento. Por el contrario, definió la comisión, la propuesta del Ejecutivo federal para 2010 refleja una caída en los fondos educativos y en el gasto desde prescolar hasta educación superior, equivalente a 6.7 por ciento del presupuesto de este año, que se refleja sobre todo en las subfunciones educación superior, cultura y deporte. Incluso, pretende desaparecer nueve programas de desarrollo e infraestructura para universidades estatales y del Sistema Nacional de Educación a Distancia.

El proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2010 propone reducir de 16 mil 217 millones a 15 mil 498 millones de pesos la partida del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) respecto a 2009. Asimismo, plantea que el gasto federal en ciencia y tecnología baje de 0.46 a 0.41 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Los beneficios que el gobierno federal otorga a los grandes empresarios no existen para la educación, mientras el secretario del ramo, Alonso Lujambio, parece representar los intereses de Hacienda y no los de los más de 33 millones de mexicanos involucrados en el sector, advirtió el investigador Hugo Casanova Cardiel, de la Universidad Nacional Autónoma de México. El experto, así como la especialista de la Universidad Pedagógica Nacional Etelvina Sandoval coincidieron en señalar que la Ley de Ingresos 2010, que otorga beneficios fiscales a poderosas corporaciones, y el proyecto presupuestal del Ejecutivo para la educación –el cual contempla un recorte de al menos 6.7 por ciento en relación con 2009– muestran dónde están los verdaderos intereses del gobierno de Felipe Calderón.

El recorte al gasto educativo provocaría la reducción de alrededor de 35 por ciento del progreso en el ramo, lo que significa la pérdida de una década de avance, alertó el subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Székely Pardo. Mientras el presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, José Trinidad Padilla, expresó que de concretarse una reducción presupuestal “tan dañina nos esperaría un país de pobres, de ignorantes”, y lo que la nación no merece ese “golpe”. Ante el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, el legislador del PRI dejó en claro que un recorte presupuestal “tan severo” provocaría una serie de afectaciones a las universidades públicas: habría escasez o ausencia de materiales o insumos para la educación, se perjudicaría a las áreas de servicios cotidianos y se generarían “daños insólitos” como la manutención de becarios en el extranjero que afectaría a más de una generación de estudiantes de todos los niveles.

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio, respondió al rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro Robles, que el tema del presupuesto no sólo preocupa a los rectores de las universidades públicas federales y estatales, sino a todo el sector. Dijo que la SEP está “a la espera” de que “en este proceso informado, deliberativo, presupuestario”, la Cámara de Diputados tome las mejores decisiones sobre el sistema educativo nacional. Más tarde, reconoció que en el nivel medio superior hay un “rezago histórico” y aún falta crear 330 mil espacios para cumplir la meta de tener una cobertura de 68 por ciento al término del sexenio.

Rafael Ochoa Guzmán, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), dijo que el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio Irazábal, “anda en 20 mil cosas” en lugar de encabezar las gestiones para que se incremente el presupuesto en este sector “porque es su obligación”. Al concluir su participación en el encuentro con integrantes de la Comisión de Educación en la Cámara de Diputados, el líder del magisterio dijo: “Lamento que ande en 20 mil cosas, menos luchando y cabildeando en estos momentos que se requiere por el presupuesto, porque es su obligación”. En la visita que realizó a los legisladores Ochoa Guzmán explicó que “no vamos a acceder a un futuro con un presupuesto educativo diezmado”.

El secretario de Educación, Alonso Lujambio, aseguró que contrario a la recriminación que le hizo el secretario general del SNTE, de que no ha defendido el presupuesto del sector para 2010, sí ha cabildeado en las últimas semanas en la Cámara de Diputados. Incluso, dijo, los subsecretarios de Educación se han reunido con los diputados para analizar temas específicos y le han dado “seguimiento diario y permanente al proceso presupuestario, que está por concluir”.

Para los niveles básicos, el planteamiento de la Comisión de Educación contemplaba una ampliación de 3 mil 662 millones de pesos; no obstante, la de Presupuesto lo dejó en menos de la mitad, al conceder únicamente 2 mil 334 millones de pesos. Los rubros más afectados, que no recibirán un solo peso adicional, serán la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, los programas de Fortalecimiento a la Educación Temprana y el Desarrollo Infantil; de Fortalecimiento de Comunidades Escolares de Aprendizaje; de Infraestructura Física para la Reubicación de Escuelas de Educación Básica construidas en zonas de alto riesgo. Tampoco habrá más dinero para rehabilitar los baños utilizados por los niños, rehabilitación y mantenimiento de espacios educativos en escuelas de enseñanza básica, mucho menos para la construcción de centros de maestros en planteles ni para el Sistema Nacional de Formación Continua de Maestros en Servicio. Además, los diputados decidieron no entregar recursos para los centros de desarrollo educativo, enseñanza indagatoria de la ciencia, ni al Programa Nacional de Inglés.

El pleno de la Cámara de Diputados aplicó un recorte general a la educación superior en el país, sin embargo otorgó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) una ampliación de 630 millones de pesos, aunque fue de 75 millones menos de lo que solicitó la institución. Los integrantes de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en San Lázaro resolvieron modificar su proyecto de asignación de los recursos al sector, al transferir fondos destinados a la educación superior a otros rubros no vinculados con la enseñanza. Si bien se dio una ampliación al Instituto Politécnico Nacional de 447 millones de pesos, se castigó de manera relevante a la Universidad Autónoma Metropolitana, a la que le descontaron 533 millones de pesos de los 600 que la Comisión de Educación y Servicios Educativos había considerado para esa casa de estudios, que sólo recibirá 67 millones adicionales.

¿Ya compraste tu tele grandota para ver el mundial de futbol y los comerciales del gobierno federal y de los gobiernos estatales para conseguir tu voto? Porque ni con microscopio verás un aumento en el presupuesto educativo.