La obesidad también alcanza a los maestros de educación física en México y requieren de un programa para bajar de peso:
La Federación Internacional de Educación Física admitió que algunas escuelas particulares del país empezaron a limitar la contratación de maestros de educación física con problemas de obesidad.
El vicepresidente mundial de la Federación Internacional de Educación Física para América del Norte México, Estados Unidos y Canadá, Manuel Guerrero Zainos dijo que en San Luis Potosí 70 por ciento de los maestros del ramo requieren atención urgente en ese tema.
Refirió que de acuerdo con un estudio reciente, entre los profesores de educación física del sistema federalizado, se encontró que 70 por ciento requiere atención urgente, "porque se encuentran en un sobrepeso, obesidad 1, obesidad 2 y algunos casos en obesidad 3. Guerrero Zainos explicó que en esa entidad se contrató a empresas privadas, las cuales aplican un examen muy sencillo sobre capacidades físicas para detectar a los aspirantes con sobrepeso u obesidad.
Comentó que hay una empresa japonesa que no rechaza a los maestros, sino que contrata a las personas con sobrepeso a las que somete a un programa de ejercicios.
"Tienen en su proyecto un gimnasio y personal calificado para que el trabajador disponga de una hora y media de ejercicio tres veces a la semana, pagado por la misma compañía, pero él puede ampliar el programa a toda la semana haciendo ejercicio durante el horario de labores".
Y es que la comida chatarra sigue instalada en las escuelas mexicanas. La pobreza y la ignorancia hacen el caldo gordo a las empresas que se dedican a vender alimentos con gran cantidad de azúcar y de grasas y sin ninguna proteína:
A casi tres años de expedirse la Ley Antiobesidad, que busca evitar la venta de dulces, pasteles, frituras y otras golosinas en las cooperativas escolares, el consumo de éstas continúa en los planteles y en mayores cantidades, porque los niños no se llenan, reconocieron maestros.
La reducción de los empaques, explicó el investigador del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, Abelardo Ávila, ha provocado que en lugar de comer una bolsa de 60 gramos de frituras, compren dos de 40 gramos, lo que aumenta 50 por ciento el consumo de sodio, carbohidratos y grasas, todos dañinos para su salud.
Las botanas y refrescos son una delicia para el paladar de los niños, pero son una bomba de tiempo para su salud, pues su ingesta en grandes cantidades ha derivado en un incremento en los casos de obesidad y sobrepeso infantil, donde el Distrito Federal se ubica en el primer lugar mundial, señaló.
La obligatoriedad del Estado de dotar a las escuelas públicas de bebederos, como se planteó en la ley, por ejemplo, no se ha cumplido y con la incorporación de empresas como Coca Cola al Consejo de Prevención de la Obesidad, se busca dotar a los planteles de éstos, lo cual es contradictorio.
Opiniones divididas
La necesidad de las madres de familia de trabajar ha provocado que el refrigerio del niño se forme de yogurt, un sandwich, refresco o jugo y una golosina, cuyo contenido de azúcar es altísimo, contra un bajo contenido de proteínas, pero ellas piensan que es al revés, comentaron maestros.
A ello, precisó el presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de la ciudad de México, Gerardo López, se suma la venta indiscriminada de productos chatarra y fritangas afuera de las escuelas, donde no se aplica ninguna regulación, atentando contra la salud de los niños.
Mientras las empresas siguen en jauja a costa de la salud de los niños y las niñas, el país sigue en su lenta permanencia en el tercermundismo. ¿No piensas hacer algo para mejorar la salud de tus hij@s, sobrin@s o niet@s?
Reflexiones personales acerca de las noticias en los medios sobre la educación en México
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jueves, julio 18, 2013
domingo, junio 23, 2013
programas del gobierno que producen obesos y la comida tradicional mexicana como herramienta contra el sobrepeso y la desnutrición
La malnutrición y la obesidad son un gran problema de salud en México. Somos un país tercermundista que no solo no tiene buena nutrición, sino que padece de un sistema de salud de mala calidad, insuficiente y burocratizado. Por ello, no llevar una vida lo más sana posible es un gran riesgo. Y ya somos el páis que tiene más obesos en el mundo:
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzó una campaña mundial para erradicar la malnutrición, que genera no sólo carencias alimentarias, sino también obesidad, un desafío para buena parte de los países de América Latina, en particular para México. Para muchos países de América Latina es posible eliminar el hambre, en el sentido de que la población cuente con suficientes calorías, pero resulta más difícil mejorar la nutrición. Actualmente el país con el mayor nivel de obesidad es México, más que Estados Unidos.
Sin embargo, el gobierno federal piensa que el problema de la nutrición en México es solo cosa de calorías y si las calorías son las más baratas mejor. El problema es que la nutrición es un problema multifactorial y los programas federales pueden causar más daño que beneficio a largo plazo:
En los hogares a los que está dirigida la Cruzada Nacional contra el Hambre se han encontrado problemas de obesidad y desnutrición al mismo tiempo, por lo que esta estrategia más bien debe ser contra la mala nutrición, sostuvo Juan Rivera Dommarco, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública. Detalló que 30 por ciento de los niños y 70 por ciento de los adultos de esas familias padecen obesidad, de manera que distribuir calorías vacías, como postres o galletas, no es buena idea. Esto debe quedar claro, de otra manera estaríamos agravando el problema. Explicó que dichos datos se desprenden de un estudio realizado por un grupo multidisciplinario de obesidad de 15 instituciones de diversas disciplinas, en el que participaron 70 investigadores. Asimismo, refirió que según un análisis del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al ejercer su gasto, la población más pobre del país busca las calorías más baratas, de manera que tiene acceso a calorías de baja calidad, vacías, como los refrescos y alimentos con bajo contenido de proteínas y nutrientes, pero por la necesidad en que se ven por la pobreza optan por saciar el apetito sin nutrirse bien. De esta manera conviven problemas de obesidad y desnutrición en el mismo hogar. La Cruzada Nacional contra el Hambre debe dirigir sus esfuerzos a mejorar la alimentación del hogar: tendría que ser cruzada contra la mala nutrición, tanto por déficit como por exceso.
Estas políticas de ofrecer calorías baratas ha resultado caro en el tema de la salud pública. Así llevamos a niños y niñas a padecer enfermedades crónicas y a una calidad de vida limitada:
Los programas oficiales de ayuda alimentaria y de apoyo al campo son ineficaces y promueven el consumo de alimentos chatarra. La mitad de los recursos que familias reciben del programa Oportunidades es destinado a alimentos; el resto, a otros fines. Entre los productos que diariamente consumen los hogares están galletas y refrescos, señala el estudio Situación alimentaria que se realizó con base en datos del Instituto Nacional de Nutrición. Ante el hecho de que las transferencias económicas entregadas por conducto de Oportunidades se gastan en productos que ocasionan obesidad. El estudio de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, divulgado por el Centro de Orientación Alimentaria, se hizo en cinco comunidades de la Costa Chica y Montaña de Guerrero, donde se encontró que cuando los alimentos sanos son escasos o son sustituidos por golosinas, refrescos, botanas fritas y confites, entre otros, aparecen deficiencias de nutrimentos como vitaminas y minerales, especialmente en las etapas tempranas de la vida. Apunta que la dieta habitual de una comunidad define en gran parte la salud y las enfermedades de sus habitantes. La forma de comer de nuestros pueblos está caracterizada por la disponibilidad y la accesibilidad, es decir, las familias comen lo que hay y para lo que alcanza. Agrega que durante la visita a las comunidades se hizo un registro de la disponibilidad alimentaria y se encontró que las familias han cambiado la dieta porque siembran menos comida y compran más alimentos en tiendas. Los productos más comprados en los expendios son refrescos, galletas y huevo. La gaseosa más vendida es Coca-Cola de 600 mililitros, y la disponibilidad y la accesibilidad a frutas y verduras es baja, en las tiendas se venden sólo cuatro variedades de frutas y verduras, mientras hace 20 años había 62 variedades de frutas en estas regiones.
La ausencia de una política nacional de buena alimentación nos ha llevado a un desastre de salud pública. La mala idea de tener una población que no puede conseguir proteínas y minerales simplemente agudiza el problema. Los mexicanos cada vez dependen de los alimentos procesados ya que es una nación incapaz de alimentarse por si sola:
El aumento en el consumo de alimentos procesados en el país coincide con la mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad, problema que, sólo entre los adolescentes representó un incremento de 223 por ciento entre 1988 y 2012. A la vez, subió 47 por ciento la mortalidad por diabetes, padecimiento que está relacionado de manera estrecha con el exceso de peso corporal. Las encuestas nacionales de salud (1988, 1999, 2006 y 2012) dan cuenta del cambio en la situación de salud de las personas a causa del sobrepeso y la obesidad, así como de los riesgos que enfrentan los niños que no son alimentados con leche materna, y que por esta causa también están en riesgo de incrementar su peso corporal en la infancia y mantenerse en esa condición en la edad adulta.
Mientras por un lado, el gobierno federal crea obesos, por otro el sector salud se las ve pesadas con el asunto de las enfermedades derivadas del aumento de kilos extra:
Frenar el crecimiento en el número de personas con diabetes es uno de los principales retos del sistema nacional de salud. La meta de reducir la mortalidad por este padecimiento no se cumplió en el sexenio pasado y el indicador creció 4.1 por ciento. La prevalencia de la alteración metabólica también aumentó, y de acuerdo con las estadísticas más recientes alrededor de 12.8 millones de personas la tienen, y de éstas sólo la mitad lo saben. Esta, a su vez, es una de las manifestaciones más evidentes de sobrepeso y obesidad que afecta a 71 por ciento de los adultos en el país, en una tendencia que tampoco se ha reducido, no obstante que desde 2006 se declaró al país en emergencia por esta causa.
El país está atrapado en un falso problema, la solución no está en conseguir más alimentos procesados. En realidad tenemos que regresar a una dieta más tradicional, una dieta que incluya alimentos que incluyan proteínas y minerales:
La dieta tradicional mexicana ayudaría a mitigar los dos extremos del problema alimentario en el país: la mala nutrición que, por un lado, genera una epidemia de obesidad y diabetes, y por el otro, desnutrición, principalmente en comunidades que viven en pobreza (53.8 por ciento de niños y jóvenes están en estas condiciones). Por su elevada calidad nutrimental, que incluye un alto contenido de proteína de origen vegetal, el Programa Universitario de Alimentos (PUAL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) propone revalorarla. Además de la dupla habitual maíz-frijol, se deben aprovechar las especies subutilizadas que crecen en la milpa, y que en el país son ejemplo tradicional del manejo sostenible de las hoy llamadas especies olvidadas de plantas endémicas, abundantes en este sistema de agricultura familiar por excelencia, como los quelites y quintoniles, dijo Amanda Gálvez Mariscal, coordinadora del PUAL. En el país existen alrededor de 500 especies de quelites (verdura tierna comestible), entre ellas, la verdolaga, el papaloquelite, la chaya, el huauzontle, los romeritos, las flores de calabaza y el quelite cenizo. En la nación, prosiguió la tecnóloga en alimentos, se ha abandonado poco a poco el consumo de muchas de ellas, como el amaranto, que debería emplearse más por su excelente valor nutrimental.
La diversidad natural es una buena solución:
Se impulsará en México la producción y comercialización de un nuevo endulzante natural sin calorías, denominado estevia, para reemplazar a los edulcorantes artificiales. El académico Genovevo Ramírez, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), destacó que esto podría implicar la reducción de índices de obesidad y sobrepeso entre los mexicanos y las enfermedades que conllevan como diabetes e hipertensión. Explicó que la estevia o "yerba dulce" es una planta de hojas verdes que mide medio metro, originaria del sur de Brasil y el norte de Paraguay que es consumida por los indios guaraníes desde tiempos ancestrales. La planta tiene propiedades curativas demostradas por estudios científicos, como reguladora de los niveles de ácido úrico, presión alta y azúcar en la sangre, así como para el control de la ansiedad y ciertas adicciones como el tabaco y alcohol. Este producto comenzó a cultivarse en México hace apenas cinco años; sin embargo, en países como Japón, China, Taiwán, Tailandia, Indonesia y Filipinas se produce para uso comercial desde hace décadas, mientras que en Estados Unidos tiene una fuerte competencia con los endulzantes artificiales. El especialista detalló que de esa planta se obtienen distintos componentes de propiedades edulcorantes, entre los más importantes el esteviosido y el rebaudiosido, los cuales se pueden utilizar con éxito en las industrias panadera, repostera y refresquera. En el sureste mexicano se comenzó a producir en 2009 en forma experimental con altos rendimientos, pues por cada hectárea se producen de una a tres toneladas de esta yerba, cuyas hojas son 30 veces más dulces que el azúcar, mientras que sus componentes son 300 a 400 veces más dulces. Pedro Brajcich, aclaró que la planta no pretende sustituir al azúcar, por lo que no afectará al sector sino que lo complementará, pues es apto para el consumo por personas que sufren diabetes ya que el organismo no lo metaboliza como glucosa.
Y qué esperas para revisar tu dieta e incluir porciones sanas de proteína y minerales. Qué esperas para realizar sesiones de ejercicio o practicar un deporte. ¿Vas a arriesgar tu vida asistiendo como paciente crónico a pésimo sistema de salud mexicano?
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzó una campaña mundial para erradicar la malnutrición, que genera no sólo carencias alimentarias, sino también obesidad, un desafío para buena parte de los países de América Latina, en particular para México. Para muchos países de América Latina es posible eliminar el hambre, en el sentido de que la población cuente con suficientes calorías, pero resulta más difícil mejorar la nutrición. Actualmente el país con el mayor nivel de obesidad es México, más que Estados Unidos.
Sin embargo, el gobierno federal piensa que el problema de la nutrición en México es solo cosa de calorías y si las calorías son las más baratas mejor. El problema es que la nutrición es un problema multifactorial y los programas federales pueden causar más daño que beneficio a largo plazo:
En los hogares a los que está dirigida la Cruzada Nacional contra el Hambre se han encontrado problemas de obesidad y desnutrición al mismo tiempo, por lo que esta estrategia más bien debe ser contra la mala nutrición, sostuvo Juan Rivera Dommarco, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública. Detalló que 30 por ciento de los niños y 70 por ciento de los adultos de esas familias padecen obesidad, de manera que distribuir calorías vacías, como postres o galletas, no es buena idea. Esto debe quedar claro, de otra manera estaríamos agravando el problema. Explicó que dichos datos se desprenden de un estudio realizado por un grupo multidisciplinario de obesidad de 15 instituciones de diversas disciplinas, en el que participaron 70 investigadores. Asimismo, refirió que según un análisis del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al ejercer su gasto, la población más pobre del país busca las calorías más baratas, de manera que tiene acceso a calorías de baja calidad, vacías, como los refrescos y alimentos con bajo contenido de proteínas y nutrientes, pero por la necesidad en que se ven por la pobreza optan por saciar el apetito sin nutrirse bien. De esta manera conviven problemas de obesidad y desnutrición en el mismo hogar. La Cruzada Nacional contra el Hambre debe dirigir sus esfuerzos a mejorar la alimentación del hogar: tendría que ser cruzada contra la mala nutrición, tanto por déficit como por exceso.
Estas políticas de ofrecer calorías baratas ha resultado caro en el tema de la salud pública. Así llevamos a niños y niñas a padecer enfermedades crónicas y a una calidad de vida limitada:
Los programas oficiales de ayuda alimentaria y de apoyo al campo son ineficaces y promueven el consumo de alimentos chatarra. La mitad de los recursos que familias reciben del programa Oportunidades es destinado a alimentos; el resto, a otros fines. Entre los productos que diariamente consumen los hogares están galletas y refrescos, señala el estudio Situación alimentaria que se realizó con base en datos del Instituto Nacional de Nutrición. Ante el hecho de que las transferencias económicas entregadas por conducto de Oportunidades se gastan en productos que ocasionan obesidad. El estudio de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, divulgado por el Centro de Orientación Alimentaria, se hizo en cinco comunidades de la Costa Chica y Montaña de Guerrero, donde se encontró que cuando los alimentos sanos son escasos o son sustituidos por golosinas, refrescos, botanas fritas y confites, entre otros, aparecen deficiencias de nutrimentos como vitaminas y minerales, especialmente en las etapas tempranas de la vida. Apunta que la dieta habitual de una comunidad define en gran parte la salud y las enfermedades de sus habitantes. La forma de comer de nuestros pueblos está caracterizada por la disponibilidad y la accesibilidad, es decir, las familias comen lo que hay y para lo que alcanza. Agrega que durante la visita a las comunidades se hizo un registro de la disponibilidad alimentaria y se encontró que las familias han cambiado la dieta porque siembran menos comida y compran más alimentos en tiendas. Los productos más comprados en los expendios son refrescos, galletas y huevo. La gaseosa más vendida es Coca-Cola de 600 mililitros, y la disponibilidad y la accesibilidad a frutas y verduras es baja, en las tiendas se venden sólo cuatro variedades de frutas y verduras, mientras hace 20 años había 62 variedades de frutas en estas regiones.
La ausencia de una política nacional de buena alimentación nos ha llevado a un desastre de salud pública. La mala idea de tener una población que no puede conseguir proteínas y minerales simplemente agudiza el problema. Los mexicanos cada vez dependen de los alimentos procesados ya que es una nación incapaz de alimentarse por si sola:
El aumento en el consumo de alimentos procesados en el país coincide con la mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad, problema que, sólo entre los adolescentes representó un incremento de 223 por ciento entre 1988 y 2012. A la vez, subió 47 por ciento la mortalidad por diabetes, padecimiento que está relacionado de manera estrecha con el exceso de peso corporal. Las encuestas nacionales de salud (1988, 1999, 2006 y 2012) dan cuenta del cambio en la situación de salud de las personas a causa del sobrepeso y la obesidad, así como de los riesgos que enfrentan los niños que no son alimentados con leche materna, y que por esta causa también están en riesgo de incrementar su peso corporal en la infancia y mantenerse en esa condición en la edad adulta.
Mientras por un lado, el gobierno federal crea obesos, por otro el sector salud se las ve pesadas con el asunto de las enfermedades derivadas del aumento de kilos extra:
Frenar el crecimiento en el número de personas con diabetes es uno de los principales retos del sistema nacional de salud. La meta de reducir la mortalidad por este padecimiento no se cumplió en el sexenio pasado y el indicador creció 4.1 por ciento. La prevalencia de la alteración metabólica también aumentó, y de acuerdo con las estadísticas más recientes alrededor de 12.8 millones de personas la tienen, y de éstas sólo la mitad lo saben. Esta, a su vez, es una de las manifestaciones más evidentes de sobrepeso y obesidad que afecta a 71 por ciento de los adultos en el país, en una tendencia que tampoco se ha reducido, no obstante que desde 2006 se declaró al país en emergencia por esta causa.
El país está atrapado en un falso problema, la solución no está en conseguir más alimentos procesados. En realidad tenemos que regresar a una dieta más tradicional, una dieta que incluya alimentos que incluyan proteínas y minerales:
La dieta tradicional mexicana ayudaría a mitigar los dos extremos del problema alimentario en el país: la mala nutrición que, por un lado, genera una epidemia de obesidad y diabetes, y por el otro, desnutrición, principalmente en comunidades que viven en pobreza (53.8 por ciento de niños y jóvenes están en estas condiciones). Por su elevada calidad nutrimental, que incluye un alto contenido de proteína de origen vegetal, el Programa Universitario de Alimentos (PUAL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) propone revalorarla. Además de la dupla habitual maíz-frijol, se deben aprovechar las especies subutilizadas que crecen en la milpa, y que en el país son ejemplo tradicional del manejo sostenible de las hoy llamadas especies olvidadas de plantas endémicas, abundantes en este sistema de agricultura familiar por excelencia, como los quelites y quintoniles, dijo Amanda Gálvez Mariscal, coordinadora del PUAL. En el país existen alrededor de 500 especies de quelites (verdura tierna comestible), entre ellas, la verdolaga, el papaloquelite, la chaya, el huauzontle, los romeritos, las flores de calabaza y el quelite cenizo. En la nación, prosiguió la tecnóloga en alimentos, se ha abandonado poco a poco el consumo de muchas de ellas, como el amaranto, que debería emplearse más por su excelente valor nutrimental.
La diversidad natural es una buena solución:
Se impulsará en México la producción y comercialización de un nuevo endulzante natural sin calorías, denominado estevia, para reemplazar a los edulcorantes artificiales. El académico Genovevo Ramírez, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), destacó que esto podría implicar la reducción de índices de obesidad y sobrepeso entre los mexicanos y las enfermedades que conllevan como diabetes e hipertensión. Explicó que la estevia o "yerba dulce" es una planta de hojas verdes que mide medio metro, originaria del sur de Brasil y el norte de Paraguay que es consumida por los indios guaraníes desde tiempos ancestrales. La planta tiene propiedades curativas demostradas por estudios científicos, como reguladora de los niveles de ácido úrico, presión alta y azúcar en la sangre, así como para el control de la ansiedad y ciertas adicciones como el tabaco y alcohol. Este producto comenzó a cultivarse en México hace apenas cinco años; sin embargo, en países como Japón, China, Taiwán, Tailandia, Indonesia y Filipinas se produce para uso comercial desde hace décadas, mientras que en Estados Unidos tiene una fuerte competencia con los endulzantes artificiales. El especialista detalló que de esa planta se obtienen distintos componentes de propiedades edulcorantes, entre los más importantes el esteviosido y el rebaudiosido, los cuales se pueden utilizar con éxito en las industrias panadera, repostera y refresquera. En el sureste mexicano se comenzó a producir en 2009 en forma experimental con altos rendimientos, pues por cada hectárea se producen de una a tres toneladas de esta yerba, cuyas hojas son 30 veces más dulces que el azúcar, mientras que sus componentes son 300 a 400 veces más dulces. Pedro Brajcich, aclaró que la planta no pretende sustituir al azúcar, por lo que no afectará al sector sino que lo complementará, pues es apto para el consumo por personas que sufren diabetes ya que el organismo no lo metaboliza como glucosa.
Y qué esperas para revisar tu dieta e incluir porciones sanas de proteína y minerales. Qué esperas para realizar sesiones de ejercicio o practicar un deporte. ¿Vas a arriesgar tu vida asistiendo como paciente crónico a pésimo sistema de salud mexicano?
viernes, febrero 08, 2013
de ciencia y alimentos
México sigue atrapado en ideas del siglo XVI, predomina en sus ciudadanos las creencias en la magia, clarividencia y misticismo. Y los gobernantes continuan tratando de administrar la pobreza e ignorancia a través del autoritarismo mágico. Estas ideas que quizá fueron útiles hace 300 años son la ruta del tercermundismo. El siglo XXI es un escenario en donde el conocimiento globalizado es el activo más importante. Ni el territorio, ni la industria pesada logra que un país erradique la pobreza. Es más, con excepción de los EU, ningún país con gran territorio pertenece a las naciones más desarrolladas. La sociedad mexicana todavía cree más en la pata de conejo que en el conocimiento científico:
México es un país alejado de la ciencia y tecnología ya que acuerdo con el INEGI (2010), de cada mil habitantes sólo 31 personas trabajan con relación al rubro: científicos, maestros u otro tipo de personal, indicó Fernando Flores-Camacho, integrante del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET). Esto genera no sólo subdesarrollo, sino también una percepción nacional acerca de que la ciencia y la tecnología no forman parte de la agenda, y aunque en el discurso se resalte su importancia para el desarrollo nacional, en lo particular se piensa que la inversión en estos campos es infructuosa. De acuerdo con datos de la OCDE, difundidos en 2008, en México hay 1.2 científicos por cada mil habitantes, en España son 5.7; en Canadá, 7.7; en Japón, 11, y en Estados Unidos, 9.7. La publicación expone que los problemas de baja producción científica, la falta de patentes mexicanas y los resultados en evaluaciones como PISA provienen del lugar secundario que ocupa las ciencias en la educación básica. “A lo largo de la historia de la educación básica en el país, las ciencias ocupan un segundo lugar. Los programas se han enfocado a la lengua y matemáticas, los cuales han ocupado mayor parte de la atención en materiales y formación docente”.
Se crea un proyecto editorial para impulsar la ciencia en educación básica:
La Facultad de Ciencias de la UNAM, la Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal y la editorial Siglo XXI crearon el proyecto editorial Ciencias naturales y Matemáticas para profesores de preescolar y primaria, con el objetivo de apoyar a los docentes de educación básica en su labor educativa. Durante el proyecto, se dieron a la tarea de revisar programas de estudio, libros de texto, evaluaciones, así como los temas y conceptos que se enseñan en cada nivel de la educación básica para después generar una propuesta de cómo introducir y tratar estos temas con los estudiantes. “En nuestro país uno de los problemas principales es que, casi por tradición, las materias relacionadas con la ciencia son consideradas las más difíciles –incluso a algunos les provocan pavor”. “Pero México tiene una relación directa con estos temas, entre otras razones, por ser cuna del sistema de numeración maya o porque alberga una enorme diversidad de recursos naturales; por ello, se debe superar la idea de que no somos capaces de aprender y debemos dejar de posponer la educación en ciencia hasta la universidad, a la que pocos tienen oportunidad de acudir”.
En el siglo XXI el conocimiento será riqueza y la ignorancia pobreza. La ciencia puede contribuir a solucionar muchos problemas locales:
Debido a que en México existe un alto consumo de comida rápida, estudiantes del Politécnico adicionaron harina de brócoli para enriquecer bollos y mediasnoches gourmet con los que se elaboran hamburguesas y hotdogs, ya que el vegetal tiene excelentes propiedades para la salud. Los panes enriquecidos con brócoli fueron producidos por alumnos de la carrera de Ingeniería Bioquímica de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, Connie Marisol Chávez Rodríguez, José Alberto Esquivel Alarcón y Diana Elizabeth Ruiz Alonso, con la asesoría del profesor Salvador Bedolla Bernal. En un comunicado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) señalaron que el brócoli es una crucífera reconocida por la comunidad científica por tener acción preventiva sobre el cáncer de colon y en otras enfermedades. Los jóvenes politécnicos indicaron que en el ámbito de nutrición se sabe que el vegetal previene la anemia por su alto contenido de hierro, además de aportar fitonutrientes, vitaminas C y E y minerales como el calcio.
Mejorar la producción y exportación de fruta:
El 86% de la producción de mango en México se consume localmente y sólo el 14% -cien mil toneladas anuales- se exporta a Estados Unidos, a la Unión Europea y a Japón, por eso se necesita dar mayor valor agregado a los productos agrícolas mexicanos para que generen divisas y accedan a mercados internacionales, indicó Enrique Galindo, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, durante la presentación del convenio de comercialización de Fungifree, patente de un biofungicida que evita la antracnosis en cultivos de mango. El objetivo es exportar mango mexicano de mayor calidad, sin manchas negras –ocasionadas por los hongos antracnosis– y libres de químicos. En la Rectoría de la UNAM se presentó el primer fungicida natural desarrollado en América Latina, basado la bacteria Bacillus subtilis, que impide el crecimiento de las manchas negras en frutas. Enrique Galindo comentó “que desarrollos como Fungifree se inscriben en una de las vías seguras para poder contender con la crisis alimentaria”, ya que “la tecnología puede dotar mayor valor a los productos, hacerlos competitivos en mercados a los que antes no se accedía y generar divisas para el país”. “La agricultura es un pilar en México y el mundo, es la fuente de alimentos. El consumidor cada vez requiere productos más saludables, y este desarrollo contribuye a que lleguen libres de residuos químicos”, comentó Galindo.
Incluso a la exportación de "bichos" comestibles:
Fritos, condimentados, por puño, por taco, enlatados y exportados, podemos encontrar insectos en todo tipo de variedades destinadas al consumo humano. Se conocen cerca de dos mil especies comestibles en el mundo; tan sólo en México se han identificado 549. Aunque son numerosos, algunas están en riesgo de desaparecer por la destrucción de su hábitat, la contaminación por el uso de agroquímicos y la sobrexplotación de las poblaciones debido a la creciente demanda. Los insectos tienen un alto valor nutricional por su contenido de proteínas, con aminoácidos esenciales en grandes cantidades, además de minerales, vitaminas y grasas de tipo insaturado. Son fuente de energía para funciones vitales de nuestro organismo y sus propiedades se comparan a las de la carne de vertebrados y otros alimentos convencionales. Por ello, desempeñan un papel importante en la nutrición y economía de pequeñas localidades de países en desarrollo. De las especies comestibles en México, cerca de 95 se comercializan, algunas en gran escala. Sin embargo, por la falta de reglamentación para su manejo no existe un control de calidad que garantice que los podemos consumir sin riesgo. Al conocer los hábitos, desarrollo y propiedades de distintas especies, la ciencia puede aportar conocimientos para diseñar métodos de recolección y cultivo en mayor escala. Con nuevas tecnologías de alimentos se pueden tener insectos de buena calidad, incluso más atractivos para la vista y el gusto. Con la UNAM, Ramos Elorduy ha obtenido patentes internacionales por la creación de métodos libres de contaminantes para el cultivo intensivo de insectos destinados al consumo humano. De acuerdo con cada especie, su equipo de investigación ensaya diferentes procesos para cultivar desde escamoles, gusanos de maguey, chapulines, jumiles y hasta cucarachas.
La ignorancia solo es rentable para los gobernantes de los países subdesarrollados. Pronto, los robots cambiarán las reglas de la economía y dejarán a millones y millones de personas fuera del mercado laboral. ¿Qué va a ocurrir en los países en donde la ignorancia sigue siendo privilegiada? ¿Con millones de personas que simplemente no tendrán la capacidad de conseguir ningún tipo de trabajo? ¿Estás preparado para la siguiente revolución tecnológica?
México es un país alejado de la ciencia y tecnología ya que acuerdo con el INEGI (2010), de cada mil habitantes sólo 31 personas trabajan con relación al rubro: científicos, maestros u otro tipo de personal, indicó Fernando Flores-Camacho, integrante del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET). Esto genera no sólo subdesarrollo, sino también una percepción nacional acerca de que la ciencia y la tecnología no forman parte de la agenda, y aunque en el discurso se resalte su importancia para el desarrollo nacional, en lo particular se piensa que la inversión en estos campos es infructuosa. De acuerdo con datos de la OCDE, difundidos en 2008, en México hay 1.2 científicos por cada mil habitantes, en España son 5.7; en Canadá, 7.7; en Japón, 11, y en Estados Unidos, 9.7. La publicación expone que los problemas de baja producción científica, la falta de patentes mexicanas y los resultados en evaluaciones como PISA provienen del lugar secundario que ocupa las ciencias en la educación básica. “A lo largo de la historia de la educación básica en el país, las ciencias ocupan un segundo lugar. Los programas se han enfocado a la lengua y matemáticas, los cuales han ocupado mayor parte de la atención en materiales y formación docente”.
Se crea un proyecto editorial para impulsar la ciencia en educación básica:
La Facultad de Ciencias de la UNAM, la Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal y la editorial Siglo XXI crearon el proyecto editorial Ciencias naturales y Matemáticas para profesores de preescolar y primaria, con el objetivo de apoyar a los docentes de educación básica en su labor educativa. Durante el proyecto, se dieron a la tarea de revisar programas de estudio, libros de texto, evaluaciones, así como los temas y conceptos que se enseñan en cada nivel de la educación básica para después generar una propuesta de cómo introducir y tratar estos temas con los estudiantes. “En nuestro país uno de los problemas principales es que, casi por tradición, las materias relacionadas con la ciencia son consideradas las más difíciles –incluso a algunos les provocan pavor”. “Pero México tiene una relación directa con estos temas, entre otras razones, por ser cuna del sistema de numeración maya o porque alberga una enorme diversidad de recursos naturales; por ello, se debe superar la idea de que no somos capaces de aprender y debemos dejar de posponer la educación en ciencia hasta la universidad, a la que pocos tienen oportunidad de acudir”.
En el siglo XXI el conocimiento será riqueza y la ignorancia pobreza. La ciencia puede contribuir a solucionar muchos problemas locales:
Debido a que en México existe un alto consumo de comida rápida, estudiantes del Politécnico adicionaron harina de brócoli para enriquecer bollos y mediasnoches gourmet con los que se elaboran hamburguesas y hotdogs, ya que el vegetal tiene excelentes propiedades para la salud. Los panes enriquecidos con brócoli fueron producidos por alumnos de la carrera de Ingeniería Bioquímica de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, Connie Marisol Chávez Rodríguez, José Alberto Esquivel Alarcón y Diana Elizabeth Ruiz Alonso, con la asesoría del profesor Salvador Bedolla Bernal. En un comunicado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) señalaron que el brócoli es una crucífera reconocida por la comunidad científica por tener acción preventiva sobre el cáncer de colon y en otras enfermedades. Los jóvenes politécnicos indicaron que en el ámbito de nutrición se sabe que el vegetal previene la anemia por su alto contenido de hierro, además de aportar fitonutrientes, vitaminas C y E y minerales como el calcio.
Mejorar la producción y exportación de fruta:
El 86% de la producción de mango en México se consume localmente y sólo el 14% -cien mil toneladas anuales- se exporta a Estados Unidos, a la Unión Europea y a Japón, por eso se necesita dar mayor valor agregado a los productos agrícolas mexicanos para que generen divisas y accedan a mercados internacionales, indicó Enrique Galindo, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, durante la presentación del convenio de comercialización de Fungifree, patente de un biofungicida que evita la antracnosis en cultivos de mango. El objetivo es exportar mango mexicano de mayor calidad, sin manchas negras –ocasionadas por los hongos antracnosis– y libres de químicos. En la Rectoría de la UNAM se presentó el primer fungicida natural desarrollado en América Latina, basado la bacteria Bacillus subtilis, que impide el crecimiento de las manchas negras en frutas. Enrique Galindo comentó “que desarrollos como Fungifree se inscriben en una de las vías seguras para poder contender con la crisis alimentaria”, ya que “la tecnología puede dotar mayor valor a los productos, hacerlos competitivos en mercados a los que antes no se accedía y generar divisas para el país”. “La agricultura es un pilar en México y el mundo, es la fuente de alimentos. El consumidor cada vez requiere productos más saludables, y este desarrollo contribuye a que lleguen libres de residuos químicos”, comentó Galindo.
Incluso a la exportación de "bichos" comestibles:
Fritos, condimentados, por puño, por taco, enlatados y exportados, podemos encontrar insectos en todo tipo de variedades destinadas al consumo humano. Se conocen cerca de dos mil especies comestibles en el mundo; tan sólo en México se han identificado 549. Aunque son numerosos, algunas están en riesgo de desaparecer por la destrucción de su hábitat, la contaminación por el uso de agroquímicos y la sobrexplotación de las poblaciones debido a la creciente demanda. Los insectos tienen un alto valor nutricional por su contenido de proteínas, con aminoácidos esenciales en grandes cantidades, además de minerales, vitaminas y grasas de tipo insaturado. Son fuente de energía para funciones vitales de nuestro organismo y sus propiedades se comparan a las de la carne de vertebrados y otros alimentos convencionales. Por ello, desempeñan un papel importante en la nutrición y economía de pequeñas localidades de países en desarrollo. De las especies comestibles en México, cerca de 95 se comercializan, algunas en gran escala. Sin embargo, por la falta de reglamentación para su manejo no existe un control de calidad que garantice que los podemos consumir sin riesgo. Al conocer los hábitos, desarrollo y propiedades de distintas especies, la ciencia puede aportar conocimientos para diseñar métodos de recolección y cultivo en mayor escala. Con nuevas tecnologías de alimentos se pueden tener insectos de buena calidad, incluso más atractivos para la vista y el gusto. Con la UNAM, Ramos Elorduy ha obtenido patentes internacionales por la creación de métodos libres de contaminantes para el cultivo intensivo de insectos destinados al consumo humano. De acuerdo con cada especie, su equipo de investigación ensaya diferentes procesos para cultivar desde escamoles, gusanos de maguey, chapulines, jumiles y hasta cucarachas.
La ignorancia solo es rentable para los gobernantes de los países subdesarrollados. Pronto, los robots cambiarán las reglas de la economía y dejarán a millones y millones de personas fuera del mercado laboral. ¿Qué va a ocurrir en los países en donde la ignorancia sigue siendo privilegiada? ¿Con millones de personas que simplemente no tendrán la capacidad de conseguir ningún tipo de trabajo? ¿Estás preparado para la siguiente revolución tecnológica?
martes, enero 22, 2013
diabetes: información y educación
Las formas de trabajo actuales son fuente de mala salud y de enfermedades crónicas. Las máquinas han reemplazado el esfuerzo físico y las personas pasan horas sentadas para realizar su trabajo:
Pasar las horas sentado en la oficina es una actividad que perjudica seriamente a la salud según avalan numerosos estudios que ensalzan los beneficios de trabajar de pie para hacer frente al sedentarismo. Compañías como Google, Facebook, Chevron, Intel o Boeing son algunas de las que han dado la bienvenida en sus despachos a las mesas altas por el bien de sus empleados, que aseguran sentirse mejor tras deshacerse de sus sillas. Las investigaciones realizadas durante los últimos años avalan esa impresión. La obesidad, la diabetes, los problemas cardiacos o el cáncer se citan recurrentemente como las enfermedades a las que se expone el oficinista cuya vida sedentaria podría llevarle a la tumba antes de tiempo. Científicos del Pennington Biomedical Research Centeren Luisiana determinaron que la gente que pasa la mayor parte de su tiempo sentada tiene un 54% más de posibilidades de morir de un infarto, datos que se desprenden de un estudio sobre el estilo de vida de más de 17 mil personas. Las horas de pasividad muscular continuada ralentizan el metabolismo y reducen la producción de enzimas, al tiempo que exponen al organismo a niveles anormales de glucosa y colesterol. Más que sudar la camiseta levantando pesas, la clave está en ponerse de pie. Simplemente con pasar las horas erguido el cuerpo quema un 40 por ciento más de grasa. Las experiencias recogidas en internet de quienes han probado trabajar de pie con su computadora en una mesa adaptada, en vez de sentados, coinciden en destacar que después de unos días de entusiasmo en los que aumentan su productividad, el organismo se cansa, aparecen dolores y se echa de menos la silla. La respuesta es algo intermedio. No hace falta estar de pie todo el día, basta con hacer pausas para estirar, moverse y, si es posible, 10 minutos de ejercicio a media jornada.
En México, la diabetes en un problema de salud serio:
La mitad de las personas que tienen diabetes lo saben: 6.4 millones, equivalentes a 9.1 por ciento de la población mayor de 20 años. Significa que al sumar a los individuos que desconocen su condición de diabéticos, la prevalencia de la enfermedad en el país es de 18 por ciento; 8 puntos más que en 2006, reveló la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2012. En los 12 años recientes, la frecuencia del mal creció 60 por ciento, pues pasó de 5.7 en 2000 a 9.1 en 2012. La mayor afectación está en la población femenina mayor de 60 años, que reporta una prevalencia de la enfermedad de 26 por ciento; es decir, un incremento de 37 por ciento con relación a 2006 cuando era de 19 por ciento. Entre las mujeres de 40 a 59 años, la Ensanut 2012 encontró que 14 por ciento tiene el padecimiento, 40 por ciento más que en 2006 cuando fue 10 por ciento. En cambio, para los hombres las cifras son en este año: 15 por ciento para los mayores de 60 años y 9 por ciento para los que tienen entre 40 y 59 años. Son las mismas que las obtenidas en 2006.
Sin embargo, muchos legisladores mexicanos se han opuesto a regular la venta de comida chatarra; aquella que tiene exceso de grasas y carbohidratos. La regulación sigue su lucha en el congreso mientras los estudiantes mexicanos se atiborran de dulces y refrescos de las tienditas escolares:
La comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó elevar a rango constitucional la prohibición de vender en todas las escuelas alimentos “que no favorezcan la salud de los educandos”, a pesar de las presiones de cabilderos que representan a empresas privadas dedicadas a la producción de productor alimenticios altos en grasas y azúcares. “Hoy en la reforma de educación ya establecimos las reglas del cómo vamos a trabajar en ella. Los tres partidos mayoritarios vamos a establecer la ruta de política pública del Estado sin aceptar presiones de nadie”, aseguró el diputado perredista Fernando Zárate, quien admitió que los cabilderos intentaron detener la aprobación de este artículo en el dictamen. La propuesta del Presidente avalada por todos los partidos políticos y consensada con sectores inmersos en la educación, prevé incluir en el artículo tercero constitucional el tema de la alimentación de los educandos.
La investigación muestra la importancia del conocimiento y el uso de sustancia naturales para combatir la diabetes:
Durante unos 50 años, comunidades indígenas mexicanas han controlado los niveles de glucosa entre las personas que padecen diabetes mellitus tipo 2 con una infusión de las hojas de un árbol llamado guarumbo. Con base en ese conocimiento empírico, Adolfo Andrade Cetto, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), luego de una investigación de al menos dos décadas demostró que esa sustancia natural tiene un efecto hipoglucemiante, similar al fármaco conocido como metformina, usado en los tratamientos convencionales para controlar la glucosa en pacientes diabéticos tipo 2. Hace ocho años, el investigador colaboró con Cristina Revilla Monsalve, del Centro Médico Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la realización de un protocolo con pacientes humanos. El té –elaborado mediante un método tradicional y bajo estricto control químico de calidad– se le proporcionó a ocho pacientes con diabetes tipo 2, durante 66 semanas, pues el mecanismo de acción tiene efecto a largo plazo, y también se controlaron los niveles de glucosa. La información, dada a conocer por la UNAM, asienta que, debido al avance de sus estudios, actualmente el universitario busca financiamiento para patentar el método de extracción y de acción de la planta.
Pero, el gobierno actual, como el del siglo XVI prefiere la importación de conocimiento y tecnología:
Estará disponible en México un nuevo medicamento para el tratamiento de la diabetes, con más capacidad para su control y la prevención de complicaciones, como la insuficiencia renal crónica, informó Mikel Arriola, titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). El producto para la diabetes, fabricado por un laboratorio europeo, se desarrolla desde hace varios años y México forma parte del estudio multinacional en el que participan más de 20 países para comprobar su eficacia, calidad y seguridad. Arriola consideró que a partir de la reforma al reglamento sanitario, los laboratorios farmacéuticos que producen medicamentos innovadores aumentarán la investigación clínica de sus productos en el país, lo que a su vez generará mayor inversión en infraestructura en el sector y se aprovecharán de mejor manera los recursos disponibles en los institutos nacionales de salud.
El gobierno federal, los gobiernos estatales y la sociedad mexicana gasta una enormidad de dinero y tiempo en atender las consecuencias de una enfermedad que se puede prevenir y controlar con: educación y ejercicio. Pero, las ideas actuales impiden que se tomen sencillas decisiones y se prefiera tener una sociedad enferma de manera crónica. Tres remedios simples: a) obtener información sobre la diabetes; b) alimentarse de forma adecuada y c) hacer ejercicio de forma regular. ¿Qué esperas?
Pasar las horas sentado en la oficina es una actividad que perjudica seriamente a la salud según avalan numerosos estudios que ensalzan los beneficios de trabajar de pie para hacer frente al sedentarismo. Compañías como Google, Facebook, Chevron, Intel o Boeing son algunas de las que han dado la bienvenida en sus despachos a las mesas altas por el bien de sus empleados, que aseguran sentirse mejor tras deshacerse de sus sillas. Las investigaciones realizadas durante los últimos años avalan esa impresión. La obesidad, la diabetes, los problemas cardiacos o el cáncer se citan recurrentemente como las enfermedades a las que se expone el oficinista cuya vida sedentaria podría llevarle a la tumba antes de tiempo. Científicos del Pennington Biomedical Research Centeren Luisiana determinaron que la gente que pasa la mayor parte de su tiempo sentada tiene un 54% más de posibilidades de morir de un infarto, datos que se desprenden de un estudio sobre el estilo de vida de más de 17 mil personas. Las horas de pasividad muscular continuada ralentizan el metabolismo y reducen la producción de enzimas, al tiempo que exponen al organismo a niveles anormales de glucosa y colesterol. Más que sudar la camiseta levantando pesas, la clave está en ponerse de pie. Simplemente con pasar las horas erguido el cuerpo quema un 40 por ciento más de grasa. Las experiencias recogidas en internet de quienes han probado trabajar de pie con su computadora en una mesa adaptada, en vez de sentados, coinciden en destacar que después de unos días de entusiasmo en los que aumentan su productividad, el organismo se cansa, aparecen dolores y se echa de menos la silla. La respuesta es algo intermedio. No hace falta estar de pie todo el día, basta con hacer pausas para estirar, moverse y, si es posible, 10 minutos de ejercicio a media jornada.
En México, la diabetes en un problema de salud serio:
La mitad de las personas que tienen diabetes lo saben: 6.4 millones, equivalentes a 9.1 por ciento de la población mayor de 20 años. Significa que al sumar a los individuos que desconocen su condición de diabéticos, la prevalencia de la enfermedad en el país es de 18 por ciento; 8 puntos más que en 2006, reveló la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2012. En los 12 años recientes, la frecuencia del mal creció 60 por ciento, pues pasó de 5.7 en 2000 a 9.1 en 2012. La mayor afectación está en la población femenina mayor de 60 años, que reporta una prevalencia de la enfermedad de 26 por ciento; es decir, un incremento de 37 por ciento con relación a 2006 cuando era de 19 por ciento. Entre las mujeres de 40 a 59 años, la Ensanut 2012 encontró que 14 por ciento tiene el padecimiento, 40 por ciento más que en 2006 cuando fue 10 por ciento. En cambio, para los hombres las cifras son en este año: 15 por ciento para los mayores de 60 años y 9 por ciento para los que tienen entre 40 y 59 años. Son las mismas que las obtenidas en 2006.
Sin embargo, muchos legisladores mexicanos se han opuesto a regular la venta de comida chatarra; aquella que tiene exceso de grasas y carbohidratos. La regulación sigue su lucha en el congreso mientras los estudiantes mexicanos se atiborran de dulces y refrescos de las tienditas escolares:
La comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó elevar a rango constitucional la prohibición de vender en todas las escuelas alimentos “que no favorezcan la salud de los educandos”, a pesar de las presiones de cabilderos que representan a empresas privadas dedicadas a la producción de productor alimenticios altos en grasas y azúcares. “Hoy en la reforma de educación ya establecimos las reglas del cómo vamos a trabajar en ella. Los tres partidos mayoritarios vamos a establecer la ruta de política pública del Estado sin aceptar presiones de nadie”, aseguró el diputado perredista Fernando Zárate, quien admitió que los cabilderos intentaron detener la aprobación de este artículo en el dictamen. La propuesta del Presidente avalada por todos los partidos políticos y consensada con sectores inmersos en la educación, prevé incluir en el artículo tercero constitucional el tema de la alimentación de los educandos.
La investigación muestra la importancia del conocimiento y el uso de sustancia naturales para combatir la diabetes:
Durante unos 50 años, comunidades indígenas mexicanas han controlado los niveles de glucosa entre las personas que padecen diabetes mellitus tipo 2 con una infusión de las hojas de un árbol llamado guarumbo. Con base en ese conocimiento empírico, Adolfo Andrade Cetto, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), luego de una investigación de al menos dos décadas demostró que esa sustancia natural tiene un efecto hipoglucemiante, similar al fármaco conocido como metformina, usado en los tratamientos convencionales para controlar la glucosa en pacientes diabéticos tipo 2. Hace ocho años, el investigador colaboró con Cristina Revilla Monsalve, del Centro Médico Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la realización de un protocolo con pacientes humanos. El té –elaborado mediante un método tradicional y bajo estricto control químico de calidad– se le proporcionó a ocho pacientes con diabetes tipo 2, durante 66 semanas, pues el mecanismo de acción tiene efecto a largo plazo, y también se controlaron los niveles de glucosa. La información, dada a conocer por la UNAM, asienta que, debido al avance de sus estudios, actualmente el universitario busca financiamiento para patentar el método de extracción y de acción de la planta.
Pero, el gobierno actual, como el del siglo XVI prefiere la importación de conocimiento y tecnología:
Estará disponible en México un nuevo medicamento para el tratamiento de la diabetes, con más capacidad para su control y la prevención de complicaciones, como la insuficiencia renal crónica, informó Mikel Arriola, titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). El producto para la diabetes, fabricado por un laboratorio europeo, se desarrolla desde hace varios años y México forma parte del estudio multinacional en el que participan más de 20 países para comprobar su eficacia, calidad y seguridad. Arriola consideró que a partir de la reforma al reglamento sanitario, los laboratorios farmacéuticos que producen medicamentos innovadores aumentarán la investigación clínica de sus productos en el país, lo que a su vez generará mayor inversión en infraestructura en el sector y se aprovecharán de mejor manera los recursos disponibles en los institutos nacionales de salud.
El gobierno federal, los gobiernos estatales y la sociedad mexicana gasta una enormidad de dinero y tiempo en atender las consecuencias de una enfermedad que se puede prevenir y controlar con: educación y ejercicio. Pero, las ideas actuales impiden que se tomen sencillas decisiones y se prefiera tener una sociedad enferma de manera crónica. Tres remedios simples: a) obtener información sobre la diabetes; b) alimentarse de forma adecuada y c) hacer ejercicio de forma regular. ¿Qué esperas?
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jueves, octubre 25, 2012
al secretario de educación pública le interesa más el Tigre Toño que la salud de los estudiantes mexicanos
México tiene un grave problema de salud relacionado con la diabetes, obesidad y sobrepeso. Cada generación de niños y niñas tiene más riesgos de tener muchas complicaciones por los problemas de nutrición. La ciencia demuestra la compleja relación entre la genética y los estilos de vida:
La diabetes es una enfermedad que ya ha alcanzado dimensiones de pandemia en México. De ahí que un grupo de científicos del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, dirigido por el físico teórico Christopher Rhodes Stephens, se ha propuesto contribuir a disminuir su impacto entre la población. Con un enfoque de la complejidad, el grupo de científicos correlacionará saberes, información y bases de datos de dicha enfermedad, generados por la genética, la fisiología y la epidemiología de estilos de vida. Se sabe que en el caso de la diabetes mellitus tipo 2, la genética no puede explicar por completo su prevalencia o riesgo. Stephens ilustra esto con el caso de los indios pimas. “Entre los pimas que viven en el estado de Arizona, Estados Unidos, el porcentaje de casos de diabetes es altísimo: 40%, mientras que entre los que habitan en Chihuahua, México, no es alto, para nada.” Genéticamente, ambos grupos de indios pimas son muy similares. Sin embargo, el hecho de que entre ellos haya una susceptibilidad a la diabetes no significa que a fuerza padecerán esta enfermedad. Ello depende mucho de cómo los estilos de vida van interactuando con esa susceptibilidad genética. Los estilos de vida (lo que comemos y cuánto comemos, por ejemplo) impactan también el funcionamiento de los genes. Al respecto, hay que apuntar que, aunque dispongan de mucha comida, las ratas sólo comen la que necesitan. Los humanos, en cambio, comemos más de lo que necesitamos. Precisamente, éste es un hallazgo preliminar del análisis de datos obtenidos a partir de una encuesta de nutrición. “Hay muchos mitos asociados a la nutrición y la diabetes. Lo que uno come es importante, dicen con razón los nutriólogos. Pero nosotros encontramos que es más importante cuánto come uno. Si comes 4 mil calorías de frutas al día, eventualmente vas a tener un grave problema. Sucede igual con la comida chatarra. Es mejor comer sanamente, pero es más importante comer únicamente lo necesario”, indica el investigador universitario.
A pesar de las evidencias científicas, el actual secretario de educación pública defiende a las empresas que fabrican y venden comidas con altos niveles de carbohidratos y grasas. Según el funcionario no hay evidencia científica..... (nos recuerda a ese famoso candidato que no lee). Y su preocupación no es que los estudiantes aprendan y menos que cuiden su salud, su preocupación es no perjudicar a las empresas que venden comida chatarra en las escuelas mexicanas:
La posibilidad de sacar de las escuelas la denominada comida chatarra sólo se concretará cuando el gobierno cuente con evidencia científica contundente que demuestre que estos productos generan una afectación a la salud en materia de sobrepreso y obesidad, señaló el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), José Ángel Córdova Villalobos, quien habló de no perjudicar a las empresas que elaboran dichos productos, ya que inciden en el desarrollo del país. El funcionario expresó que fue un trabajo difícil lograr los lineamientos para el expendio de productos con calorías vacías como refrescos y frituras en los planteles escolares, y destacó que sólo 15 países en el mundo cuentan con normas de esa naturaleza. Córdova Villalobos auguró que la salida de la chatarra de las escuelas no será a corto plazo y destacó que la industria de alimentos procesados no sólo se comprometió a reducir porciones, sino que también hizo esfuerzos para modificar su contenido calórico al disminuir grasas, azúcares y sal. Señaló, asimismo, que la epidemia de obesidad y sobrepeso que aqueja a México, que comenzó desde hace tres décadas, podría empezar a controlarse en un plazo de 10 años, si se toman medidas adecuadas de prevención.
Ya que para la sociedad mexicana es más importante que los niños y las niñas se identifiquen con el Tigre Toño que con la historia de la nación. Los medios de comunicación tienen más fuerza en el aprendizaje de los niños que la escuela mexicana sumida en ideas del siglo XIX. La venta de chatarra en las escuelas es un gran negocio aunque sea en detrimento de la salud de los niños y las niñas de México:
Los productos que menos debieran consumirse, como los de alto contenido de azúcares, son los que más publicidad tienen, mientras que los más saludables poseen escasa difusión, a consecuencia de ello, la mayoría de niños de secundaria en México reconocen más al Tigre Toño de Kellogg´s, que a cualquier personaje de la historia nacional mexicana como Emiliano Zapata, aseguró Alejandro Calvillo de El Poder del Consumidor. “Decíamos que la publicidad, por ejemplo, de Kellogg´s, que tiene al personaje más reconocido por los niños, un personaje más reconocido que cualquier héroe nacional: el Tigre Toño; incluso niños de secundaria lo reconocen casi al 100%, y a Zapata y Madero no lo reconocen ni 50%, pero eso habla de un aspecto cultural”, aseguró. La doctora Florence Theodore, del Instituto Nacional de Salud Pública, aseveró que las empresas no cumplen con las recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud. “En México, el sector privado, a través de la formulación e implementación del Código PABI, ha definido los términos bajo los cuales se han reformulado las prácticas publicitarias dirigidas a los menores de 12 años. Los términos establecidos en este código se distancian de las recomendaciones internacionales y no protegen al público infantil del impacto publicitario sobre los niños”. Señaló que la autorregulación de publicidad de alimentos y bebidas a manos de las empresas públicas está “reprobada”, al igual que el Código de Autorregulación de Publicidad de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas dirigida al Público Infantil (PABI). “Hace falta la adopción de medidas de salud pública firmes y eficaces, regulación pero que sí sea aplicada para proteger a nuestros niños y adolescentes”, enfatizó la socióloga.
En un país lleno de pobres la ignorancia es soberana. Los gobiernos mexicanos insisten en mantener creencias virreynales y que poco contribuyen a crear riqueza en el siglo XXI. La soberana ignorancia de autoridades mexicanas sigue en boga después de 200 años de descalabros como país independiente. ¿ El siglo XXI? Corre y corre en el resto del planeta....
La diabetes es una enfermedad que ya ha alcanzado dimensiones de pandemia en México. De ahí que un grupo de científicos del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, dirigido por el físico teórico Christopher Rhodes Stephens, se ha propuesto contribuir a disminuir su impacto entre la población. Con un enfoque de la complejidad, el grupo de científicos correlacionará saberes, información y bases de datos de dicha enfermedad, generados por la genética, la fisiología y la epidemiología de estilos de vida. Se sabe que en el caso de la diabetes mellitus tipo 2, la genética no puede explicar por completo su prevalencia o riesgo. Stephens ilustra esto con el caso de los indios pimas. “Entre los pimas que viven en el estado de Arizona, Estados Unidos, el porcentaje de casos de diabetes es altísimo: 40%, mientras que entre los que habitan en Chihuahua, México, no es alto, para nada.” Genéticamente, ambos grupos de indios pimas son muy similares. Sin embargo, el hecho de que entre ellos haya una susceptibilidad a la diabetes no significa que a fuerza padecerán esta enfermedad. Ello depende mucho de cómo los estilos de vida van interactuando con esa susceptibilidad genética. Los estilos de vida (lo que comemos y cuánto comemos, por ejemplo) impactan también el funcionamiento de los genes. Al respecto, hay que apuntar que, aunque dispongan de mucha comida, las ratas sólo comen la que necesitan. Los humanos, en cambio, comemos más de lo que necesitamos. Precisamente, éste es un hallazgo preliminar del análisis de datos obtenidos a partir de una encuesta de nutrición. “Hay muchos mitos asociados a la nutrición y la diabetes. Lo que uno come es importante, dicen con razón los nutriólogos. Pero nosotros encontramos que es más importante cuánto come uno. Si comes 4 mil calorías de frutas al día, eventualmente vas a tener un grave problema. Sucede igual con la comida chatarra. Es mejor comer sanamente, pero es más importante comer únicamente lo necesario”, indica el investigador universitario.
A pesar de las evidencias científicas, el actual secretario de educación pública defiende a las empresas que fabrican y venden comidas con altos niveles de carbohidratos y grasas. Según el funcionario no hay evidencia científica..... (nos recuerda a ese famoso candidato que no lee). Y su preocupación no es que los estudiantes aprendan y menos que cuiden su salud, su preocupación es no perjudicar a las empresas que venden comida chatarra en las escuelas mexicanas:
La posibilidad de sacar de las escuelas la denominada comida chatarra sólo se concretará cuando el gobierno cuente con evidencia científica contundente que demuestre que estos productos generan una afectación a la salud en materia de sobrepreso y obesidad, señaló el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), José Ángel Córdova Villalobos, quien habló de no perjudicar a las empresas que elaboran dichos productos, ya que inciden en el desarrollo del país. El funcionario expresó que fue un trabajo difícil lograr los lineamientos para el expendio de productos con calorías vacías como refrescos y frituras en los planteles escolares, y destacó que sólo 15 países en el mundo cuentan con normas de esa naturaleza. Córdova Villalobos auguró que la salida de la chatarra de las escuelas no será a corto plazo y destacó que la industria de alimentos procesados no sólo se comprometió a reducir porciones, sino que también hizo esfuerzos para modificar su contenido calórico al disminuir grasas, azúcares y sal. Señaló, asimismo, que la epidemia de obesidad y sobrepeso que aqueja a México, que comenzó desde hace tres décadas, podría empezar a controlarse en un plazo de 10 años, si se toman medidas adecuadas de prevención.
Ya que para la sociedad mexicana es más importante que los niños y las niñas se identifiquen con el Tigre Toño que con la historia de la nación. Los medios de comunicación tienen más fuerza en el aprendizaje de los niños que la escuela mexicana sumida en ideas del siglo XIX. La venta de chatarra en las escuelas es un gran negocio aunque sea en detrimento de la salud de los niños y las niñas de México:
Los productos que menos debieran consumirse, como los de alto contenido de azúcares, son los que más publicidad tienen, mientras que los más saludables poseen escasa difusión, a consecuencia de ello, la mayoría de niños de secundaria en México reconocen más al Tigre Toño de Kellogg´s, que a cualquier personaje de la historia nacional mexicana como Emiliano Zapata, aseguró Alejandro Calvillo de El Poder del Consumidor. “Decíamos que la publicidad, por ejemplo, de Kellogg´s, que tiene al personaje más reconocido por los niños, un personaje más reconocido que cualquier héroe nacional: el Tigre Toño; incluso niños de secundaria lo reconocen casi al 100%, y a Zapata y Madero no lo reconocen ni 50%, pero eso habla de un aspecto cultural”, aseguró. La doctora Florence Theodore, del Instituto Nacional de Salud Pública, aseveró que las empresas no cumplen con las recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud. “En México, el sector privado, a través de la formulación e implementación del Código PABI, ha definido los términos bajo los cuales se han reformulado las prácticas publicitarias dirigidas a los menores de 12 años. Los términos establecidos en este código se distancian de las recomendaciones internacionales y no protegen al público infantil del impacto publicitario sobre los niños”. Señaló que la autorregulación de publicidad de alimentos y bebidas a manos de las empresas públicas está “reprobada”, al igual que el Código de Autorregulación de Publicidad de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas dirigida al Público Infantil (PABI). “Hace falta la adopción de medidas de salud pública firmes y eficaces, regulación pero que sí sea aplicada para proteger a nuestros niños y adolescentes”, enfatizó la socióloga.
En un país lleno de pobres la ignorancia es soberana. Los gobiernos mexicanos insisten en mantener creencias virreynales y que poco contribuyen a crear riqueza en el siglo XXI. La soberana ignorancia de autoridades mexicanas sigue en boga después de 200 años de descalabros como país independiente. ¿ El siglo XXI? Corre y corre en el resto del planeta....
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miércoles, agosto 22, 2012
de obesidad infantil y escuelas mexicanas
La obesidad causa serios problemas de salud y genera enormes gastos médicos, especialmente, porque somos un país tercermundista en donde la ignorancia de la sociedad y la pobreza producen grandes pérdidas humanas:
En el año 2010 la diabetes costó a México poco más de 7 mil 700 millones de dólares, sumando los costos directos de atención médica y los costos indirectos de discapacidades y muertes prematuras, según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Los especialistas piden al próximo gobierno colocar a la diabetes en el más alto nivel de prioridad en salud pública. Llamaron a crear un observatorio para medir si el gasto canalizado contra la enfermedad realmente tiene efectos positivos. “México es el país de América Latina que dedica mayor proporción de su gasto en salud a la atención a la diabetes. De cada 100 dólares que el país gasta en salud, 15 dólares son para diabetes, por encima de cualquier otro país latinoamericano. Una de las carencias más claras en este momento es que no existe un observatorio que contraste lo que se invirtió en contra de la diabetes y los resultados.
La obesidad es un grave problema para los niños y los adolescentes:
Los problemas cardiacos afectan incluso a niños antes de los doce años, según los resultados de una investigación realizada en Holanda a un grupo de 500 niños, adolescentes y jóvenes de 2 a 18 años. El grupo de investigadores del Centro Médico Universitario de Amsterdam, liderado por la doctora Joana Kist-van Holthe, encontró que el 67% de los menores con obesidad severa (307 niños) tenía como mínimo un factor de riesgo cardiovascular. Para el estudio se consideró como obesidad severa a los niños con un índice de masa corporal (IMC), superior a 20,5 a los dos años; más de 31 a los 12 años y por sobre 35 a los 18 años. Bajo este parámetro, más de la mitad de los niños obesos (56%) ya presentaba hipertensión; una proporción similar (54%) tenía altos niveles de colesterol de baja densidad o malo, y uno de cada siete (14%) tenía altos niveles de glucosa en la sangre. "La prevalencia de alteraciones en la glucosa es preocupante, considerando el incremento de la diabetes tipo 2 en niños y adolescentes", advierten los autores.
La obesidad se relaciona con problemas emocionales:
Los trastornos emocionales como depresión y especialmente la ansiedad, constituyen la primera causa de exceso de peso, afirmó el especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Germán López Guillén. Resaltó que es de gran importancia que la obesidad y el sobrepeso se traten de manera multidisciplinaria. Enfatizó que un paciente debe recibir orientación y tratamiento de las 14 especialidades médicas entre ellas psiquiatría, psicología, endocrinología, cardiología, nutrición y medicina interna, entre otras.
27.5 millones de estudiantes regresaron a las escuelas en donde pasan muchas horas sentados escuchando el discurso del maestro, con pocas horas de actividad física en lugares poco adecuados y haciendo el gran negocio de la tiendita escolar:
El combate al sobrepeso y la obesidad que afectan a los mexicanos requiere del trabajo conjunto entre el gobierno y la iniciativa privada, señaló el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Pablo Kuri Morales, al poner en marcha el programa Recorrido por la Salud Kids, el cual es financiado por empresas de laboratorios clínicos y farmacéuticos. En el programa se les proporciona información sobre el cuidado de su salud y se les realizan mediciones de presión arterial, glucosa, talla, peso y revisión dental. Los resultados se entregan a los padres de familia. La estrategia forma parte de las acciones que realiza el gobierno federal para disminuir el sobrepeso y la obesidad en el país, problema presente en 26 por ciento de los niños de cinco a 11 años de edad, con lo que México ocupa el segundo lugar mundial en el tema. Kuri Morales explicó que como parte del Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria, se iniciará la tercera fase con los lineamientos sobre las porciones que deben contener los alimentos industrializados. En el caso de los refrescos, el funcionario dijo que su consumo no está recomendado, por la alta cantidad de azúcar que contienen. En su lugar, las personas –niños y adultos– deben optar por el agua simple, y si se trata de jugos, también se debe observar el tamaño de porción recomendada, a fin de no incurrir en excesos. Información de la Secretaría de Salud (Ssa) indica sobre el tema que el consumo de azúcar en el país es de de casi 48 kilogramos por persona, lo que es más del doble del promedio mundial, mientras que el consumo de bebidas azucaradas representa 22.3 por ciento de la ingesta calórica de los adultos mexicanos; el resto, 77.7 por ciento, proviene del consumo de alimentos sólidos. A esto se suma la escasa actividad física de las personas. Los datos más recientes indican que sólo 35 por ciento de los individuos de entre 10 y 19 años de edad hacen ejercicio. Más de la mitad de este sector de la población pasa 14 horas a la semana, o más, frente a la televisión, y una cuarta parte de ellos pasa hasta tres horas diarias. Entre los adolescentes y adultos jóvenes (de 12 a 29 años de edad) sólo 40 por ciento practica algún tipo de actividad física.
Mientras tanto la ciencia mexicana, a pesar del virreynal uso y costumbre de ignorar el desarrollo científico, busca soluciones:
Investigadores de la UNAM, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición (INCMN) y del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) identificaron una variante genética, exclusiva de los mexicanos e indígenas y mestizos de América, que provoca que la población nacional presente una alta predisposición para desarrollar sobrepeso y obesidad y, en consecuencia, enfermedades crónicas y complicaciones metabólicas. Samuel Canizales Quinteros, académico de la Facultad de Química de la UNAM y coordinador del equipo de investigación, explica que la variante descubierta es exclusiva de indígenas y mestizos del continente.
Se pone en el mercado una leche para diabéticos:
A partir de ahora, los pacientes diabéticos del país podrán adquirir la leche Diabetic’s, adicionada con una fórmula desarrollada por investigadores de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM. Está diseñada especialmente para mexicanos que padecen esta enfermedad, con el propósito de mejorar su calidad de vida, a bajo costo, y con el trabajo conjunto con la empresa Pasteurizadora de León. Este producto no sólo está disminuido en grasa, sino que atiende cada uno de los parámetros de descontrol bioquímico de los enfermos. Se trata de un formulado –no de un medicamento– de apoyo nutricional.
Las escuelas mexicanas siguen sin contribuir a mejorar la calidad de vida de los mexicanos. El diseño escolar no responde a las exigencias del siglo XXI. Se mantiene un esquema diseñado para un mundo simple que requería de pocos conocimientos y habilidades cognoscitivas. Por ello, se pasaba pocas horas en la escuela y se le preparaba en un mundo que requería de mucho esfuerzo físico. En el siglo XXI el esfuerzo físico es realizado por máquinas. Por ello, hoy tenemos un sistema escolar que no tiene buena calidad: sigue pensando en leer y escribir como su máximo objetivo, obliga a los estudiantes a pasar muchas horas sentados, no fomenta el ejercicio ni el deporte, su negocio es la "tiendita escolar" que vende alimentos llenos de grasas y carbohidratos. No permitas que la escuela ponga en riesgo la salud de tus hij@s, sobrin@s o niet@s, haz que realicen actividades físicas vigorosas, que salten, corran, brinquen, trepen, bailen. ¿Qué esperas?
En el año 2010 la diabetes costó a México poco más de 7 mil 700 millones de dólares, sumando los costos directos de atención médica y los costos indirectos de discapacidades y muertes prematuras, según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Los especialistas piden al próximo gobierno colocar a la diabetes en el más alto nivel de prioridad en salud pública. Llamaron a crear un observatorio para medir si el gasto canalizado contra la enfermedad realmente tiene efectos positivos. “México es el país de América Latina que dedica mayor proporción de su gasto en salud a la atención a la diabetes. De cada 100 dólares que el país gasta en salud, 15 dólares son para diabetes, por encima de cualquier otro país latinoamericano. Una de las carencias más claras en este momento es que no existe un observatorio que contraste lo que se invirtió en contra de la diabetes y los resultados.
La obesidad es un grave problema para los niños y los adolescentes:
Los problemas cardiacos afectan incluso a niños antes de los doce años, según los resultados de una investigación realizada en Holanda a un grupo de 500 niños, adolescentes y jóvenes de 2 a 18 años. El grupo de investigadores del Centro Médico Universitario de Amsterdam, liderado por la doctora Joana Kist-van Holthe, encontró que el 67% de los menores con obesidad severa (307 niños) tenía como mínimo un factor de riesgo cardiovascular. Para el estudio se consideró como obesidad severa a los niños con un índice de masa corporal (IMC), superior a 20,5 a los dos años; más de 31 a los 12 años y por sobre 35 a los 18 años. Bajo este parámetro, más de la mitad de los niños obesos (56%) ya presentaba hipertensión; una proporción similar (54%) tenía altos niveles de colesterol de baja densidad o malo, y uno de cada siete (14%) tenía altos niveles de glucosa en la sangre. "La prevalencia de alteraciones en la glucosa es preocupante, considerando el incremento de la diabetes tipo 2 en niños y adolescentes", advierten los autores.
La obesidad se relaciona con problemas emocionales:
Los trastornos emocionales como depresión y especialmente la ansiedad, constituyen la primera causa de exceso de peso, afirmó el especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Germán López Guillén. Resaltó que es de gran importancia que la obesidad y el sobrepeso se traten de manera multidisciplinaria. Enfatizó que un paciente debe recibir orientación y tratamiento de las 14 especialidades médicas entre ellas psiquiatría, psicología, endocrinología, cardiología, nutrición y medicina interna, entre otras.
27.5 millones de estudiantes regresaron a las escuelas en donde pasan muchas horas sentados escuchando el discurso del maestro, con pocas horas de actividad física en lugares poco adecuados y haciendo el gran negocio de la tiendita escolar:
El combate al sobrepeso y la obesidad que afectan a los mexicanos requiere del trabajo conjunto entre el gobierno y la iniciativa privada, señaló el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Pablo Kuri Morales, al poner en marcha el programa Recorrido por la Salud Kids, el cual es financiado por empresas de laboratorios clínicos y farmacéuticos. En el programa se les proporciona información sobre el cuidado de su salud y se les realizan mediciones de presión arterial, glucosa, talla, peso y revisión dental. Los resultados se entregan a los padres de familia. La estrategia forma parte de las acciones que realiza el gobierno federal para disminuir el sobrepeso y la obesidad en el país, problema presente en 26 por ciento de los niños de cinco a 11 años de edad, con lo que México ocupa el segundo lugar mundial en el tema. Kuri Morales explicó que como parte del Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria, se iniciará la tercera fase con los lineamientos sobre las porciones que deben contener los alimentos industrializados. En el caso de los refrescos, el funcionario dijo que su consumo no está recomendado, por la alta cantidad de azúcar que contienen. En su lugar, las personas –niños y adultos– deben optar por el agua simple, y si se trata de jugos, también se debe observar el tamaño de porción recomendada, a fin de no incurrir en excesos. Información de la Secretaría de Salud (Ssa) indica sobre el tema que el consumo de azúcar en el país es de de casi 48 kilogramos por persona, lo que es más del doble del promedio mundial, mientras que el consumo de bebidas azucaradas representa 22.3 por ciento de la ingesta calórica de los adultos mexicanos; el resto, 77.7 por ciento, proviene del consumo de alimentos sólidos. A esto se suma la escasa actividad física de las personas. Los datos más recientes indican que sólo 35 por ciento de los individuos de entre 10 y 19 años de edad hacen ejercicio. Más de la mitad de este sector de la población pasa 14 horas a la semana, o más, frente a la televisión, y una cuarta parte de ellos pasa hasta tres horas diarias. Entre los adolescentes y adultos jóvenes (de 12 a 29 años de edad) sólo 40 por ciento practica algún tipo de actividad física.
Mientras tanto la ciencia mexicana, a pesar del virreynal uso y costumbre de ignorar el desarrollo científico, busca soluciones:
Investigadores de la UNAM, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición (INCMN) y del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) identificaron una variante genética, exclusiva de los mexicanos e indígenas y mestizos de América, que provoca que la población nacional presente una alta predisposición para desarrollar sobrepeso y obesidad y, en consecuencia, enfermedades crónicas y complicaciones metabólicas. Samuel Canizales Quinteros, académico de la Facultad de Química de la UNAM y coordinador del equipo de investigación, explica que la variante descubierta es exclusiva de indígenas y mestizos del continente.
Se pone en el mercado una leche para diabéticos:
A partir de ahora, los pacientes diabéticos del país podrán adquirir la leche Diabetic’s, adicionada con una fórmula desarrollada por investigadores de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM. Está diseñada especialmente para mexicanos que padecen esta enfermedad, con el propósito de mejorar su calidad de vida, a bajo costo, y con el trabajo conjunto con la empresa Pasteurizadora de León. Este producto no sólo está disminuido en grasa, sino que atiende cada uno de los parámetros de descontrol bioquímico de los enfermos. Se trata de un formulado –no de un medicamento– de apoyo nutricional.
Las escuelas mexicanas siguen sin contribuir a mejorar la calidad de vida de los mexicanos. El diseño escolar no responde a las exigencias del siglo XXI. Se mantiene un esquema diseñado para un mundo simple que requería de pocos conocimientos y habilidades cognoscitivas. Por ello, se pasaba pocas horas en la escuela y se le preparaba en un mundo que requería de mucho esfuerzo físico. En el siglo XXI el esfuerzo físico es realizado por máquinas. Por ello, hoy tenemos un sistema escolar que no tiene buena calidad: sigue pensando en leer y escribir como su máximo objetivo, obliga a los estudiantes a pasar muchas horas sentados, no fomenta el ejercicio ni el deporte, su negocio es la "tiendita escolar" que vende alimentos llenos de grasas y carbohidratos. No permitas que la escuela ponga en riesgo la salud de tus hij@s, sobrin@s o niet@s, haz que realicen actividades físicas vigorosas, que salten, corran, brinquen, trepen, bailen. ¿Qué esperas?
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jueves, julio 19, 2012
obesidad en México un problema laboral, educativo y de salud
La vida sedentaria en México se ha instalado en las organizaciones laborales, en las escuelas y en la vida cotidiana. La máxima: "mente sana en cuerpo sano" no existe en millones de mexicanos. La idea de que estar "gordito" es estar sano no es verdadera. En realidad la obesidad se convierte en un gran problema de salud. Por ejemplo, provoca ausentismo laboral y en una época de crisis global permanente no es bueno ser considerado como prescindible por mala salud:
La obesidad y el sobrepeso son enfermedades que generan ausentismo en el trabajo, lo que lleva a las empresas a registrar pérdidas anuales de hasta 13 por ciento en su productividad, consideró la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh). En México el 30 por ciento de la población padece obesidad y 70 por ciento sobrepeso. El costo indirecto por la pérdida de productividad atribuible a estas patologías aumenta en promedio anual 13.51 por ciento, expuso la asociación en un comunicado. El presidente de la Amedirh, Pedro Borda, mencionó que actualmente son más las empresas en México que empiezan a centrar sus esfuerzos en mejorar la salud de sus trabajadores, lo cual va en beneficio del aumento de la productividad y el ahorro en los costos médicos. “Se han elaborado estudios que reportan que con un programa integral podrían prevenirse 80 por ciento de las enfermedades y provocar la disminución del 90 por ciento de todos los gastos médicos, lo que significaría ahorro sustancial en las compañías”, refirió. Destacó que “la alimentación es una parte fundamental, por ello se trabaja en ofrecer cada vez más vales de despensa y de restaurante”, pues según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) 17 por ciento de la productividad se pierde por una dieta inadecuada.
Las escuelas no han podido contrarrestar la ignorancia sobre la buena alimentación. Es más, fomentan la mala alimentación al vender de manera indiscriminada comida repleta de carbohidratos y grasas. No se venden en las escuelas alimentos ricos en proteínas y minerales. Así tenemos niños obesos pero desnutridos:
En los últimos seis años México incrementó el número de niños menores de 12 años obesos, desnutridos y con anemia, según estimaciones de expertos en nutrición. Del 2006 a la fecha los infantes aumentaron “drásticamente” la ingesta de comida chatarra. Los datos oficiales más recientes indican que uno de cada diez estudiantes de primaria y secundaria son anémicos, mientras que una cuarta parte de los menores de cinco años padecen esa enfermedad. De hecho, la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2006, señala que en 11 entidades, equivalente a casi un tercio del territorio nacional, habitan menores de cinco años con anemia severa, mientras que en cinco estados viven infantes con ese problema de manera moderada y en cuatro entidades el grado de anemia es leve. Pero lo más grave es que esas cifras en infantes serán más drásticas en los próximos datos de la encuesta nacional que publicará la Ssa, pues los hábitos alimenticios de los últimos cinco años han cambiado con tendencia a productos chatarra. La nutrióloga Thanya Labrada explicó que a nivel nacional estamos viviendo una transición alimentaria, esto quiere decir, que “teníamos un tipo de alimentación más equilibrada, más frutas y verduras; desgraciadamente estamos en esta etapa en la que tenemos más acceso a comida chatarra, que no tiene ni las vitaminas ni los minerales necesarios para cubrir las necesidades de los niños”.
Las escuelas mexicanas siguen siendo el gran negocio de las empresas de comida chatarra y las familias siguen fomentando una alimentación rica en carbohidratos y pobre en proteínas y minerales:
Del puesto de dulces sobresalen grandes bolsas de “lagrimitas”, ruedas y bolitas color naranja. Los niños corren a comprarlos, les vacían salsa justo cuando apenas es la hora de la comida, pues el reloj marca las dos y media de la tarde. Las mamás aseguran que adentro de la escuela existen controles sobre los productos que se venden a sus hijos. Ellas mismas dicen enviarles un lunch equilibrado, pero se permite la compra de todo tipo de alimento fuera de la escuela. Mariana Gutiérrez, nutrióloga, dice que en consulta aún se presentan casos de hipertensión, triglicéridos y colesterol altos entre menores de edad porque en un ciclo escolar no se verán los resultados de las campañas a favor de la alimentación sana, sino a largo plazo. La especialista dice que aunque existe una tendencia hacia el consumo de cada vez más productos frescos en las escuelas, todavía queda mucho por hacer. Francisco Javier Lara, presidente de la Asociación Nacional de Padres de Familia, considera que es muy pronto para evaluar el impacto de las campañas “o definitivamente alguien no está haciendo la tarea” porque no se han visto cambios. Para él, la venta de productos chatarra continúa igual que hace tres años porque aunque se tengan controles dentro de los planteles, los directores permiten su venta afuera, igual que las delegaciones.
Mientras en México las escuelas y familias le hacen el caldo gordo a las empresas globales, en los EU se limitará la publicidad de la comida chatarra en programas dirigidos a niños. ¿Qué significa para México? Las empresas tratarán de suplir sus "pérdidas" en los EU vendiendo todo lo que puedan a las familias y escuelas mexicanas:
Walt Disney Co, propietario de la cadena ABC y de una serie de canales de cable, dejará de aceptar ciertas publicidades de comida chatarra para niños en programas televisivos y radiales y sitios de internet, según revelaron fuentes que conocen la iniciativa. El presidente ejecutivo de Disney, Bob Iger, realizará el anuncio. Estados Unidos enfrenta una epidemia de obesidad. Casi un tercio de los niños del país tienen sobrepeso o son obesos, y un reporte del Instituto de Medicina señaló que el marketing de la comida chatarra contribuyó a aumentar la obesidad infantil. La iniciativa de Disney está en línea con el anuncio realizado la semana pasada por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, de un plan para prohibir las bebidas azucaradas que superen el medio litro en la mayoría de los restaurantes, teatros, kioscos y máquinas expendedoras en toda la ciudad. La prohibición, que afectaría las ventas de bebidas de gigantes como McDonald's Corp, ha generado resquemores entre los fabricantes de refrescos, muchos de los cuales respaldan la aplicación de medidas nutricionales, pero voluntarias.
El diseño actual de las escuelas mexicanas provoca que sean en realidad fábricas de obesos y diabéticos. Los políticos, las autoridades educativas, los expertos en educación y las familias insisten en tener a los estudiantes sentados por largas horas escuchando la disertación del docente, el choro del director, la película educativa, según esto para que aprendan los chamacos (pero que las pruebas nacionales e internacionales no corroboran). Se evita el ejercicio, los deportes, las excursiones y caminatas. Todo en aras del aprendizaje memorístico. Pero en realidad, lo que provocamos es una sociedad enferma. El ejercicio es fuente de salud:
La falta de ejercicio físico provoca tantas muertes como el tabaquismo en el mundo, según un estudio que publica en su último número la revista científica británica The Lancet. Los investigadores estiman que un tercio de los adultos en el planeta no practican la suficiente actividad física, lo que causa alrededor de 5,3 millones de muertes al año. Esa cifra equivale a una décima parte de los fallecimientos por dolencias cardíacas, diabetes, así como por cáncer de pecho y de colon, todas ellas enfermedades a las que son más propensas las personas inactivas. Para minimizar esos riesgos, los científicos recomiendan que los adultos practiquen 150 minutos a la semana de ejercicio físico moderado, como caminar a paso ligero o montar en bicicleta.
Las actividades físicas adecuadas permiten reducir en 50 por ciento el riesgo de recaída en pacientes de cáncer de mama, colon o próstata, según el oncólogo Thierry Bouillet. Cofundador de CAMI (cáncer, artes marciales e información), la única red nacional francesa que vincula deportes y cáncer, que da clases de karate, yoga y gimnasia a unos 3 mil pacientes en más de una veintena de centros de Francia, el doctor Bouillet transmite incansable este mensaje. Los estudios muestran que hay un beneficio, cualquiera que sea el pronóstico, indicó en una entrevista, en la que citó los tres cánceres más receptivos a la actividad física: de mama (como evidencian ocho estudios), de colon (tres) y de próstata (dos). Sin embargo, los datos científicos demuestran también que la práctica de actividad física es inútil si no es lo suficientemente intensa. La insulina, los estrógenos y la leptina, factores de crecimiento del cáncer, sólo bajan a partir de cierta intensidad, que no es la misma para los tres tipos de cáncer, dijo Bouillet. Para el de mama, el umbral es el equivalente a unas tres horas de caminata rápida por semana, pero para los otros dos, es el doble. Una dificultad suplementaria: el esfuerzo debe ser practicado durante 6 a 12 meses antes de conseguir algún efecto.
La investigación sigue intentando combatir la diabetes:
Con la intención de que los avances generados en el laboratorio lleguen a los pacientes diabéticos, la Facultad de Medicina (FM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participará en el proyecto de la Red de Investigación Europea-Latinoamericana en Microangiopatía Diabética, programa de la Unión Europea que financia a consorcios de instituciones, donde colaboran grupos de investigación de los países de estas regiones.
¿Qué haces para mejorar tu salud? ¿Quieres tener una vida de enfermo crónico? ¿Desear ver como tu pensión se desvanece con la compra de medicinas y pasar horas en el consultorio médico? En lugar de comprar comida chatarra compra alimentos ricos en proteínas y minerales. En lugar de pasar horas mirando la televisión embaucado para comprar comida chatarra podrías salir a caminar con tu pareja o con tus hijos. Apaga la tele, sube a una bicicleta. Apaga tu tele por algunas horas y pon música para bailar un par de horas. Tu corazón, hígado y riñones te lo agradecerán.
La obesidad y el sobrepeso son enfermedades que generan ausentismo en el trabajo, lo que lleva a las empresas a registrar pérdidas anuales de hasta 13 por ciento en su productividad, consideró la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh). En México el 30 por ciento de la población padece obesidad y 70 por ciento sobrepeso. El costo indirecto por la pérdida de productividad atribuible a estas patologías aumenta en promedio anual 13.51 por ciento, expuso la asociación en un comunicado. El presidente de la Amedirh, Pedro Borda, mencionó que actualmente son más las empresas en México que empiezan a centrar sus esfuerzos en mejorar la salud de sus trabajadores, lo cual va en beneficio del aumento de la productividad y el ahorro en los costos médicos. “Se han elaborado estudios que reportan que con un programa integral podrían prevenirse 80 por ciento de las enfermedades y provocar la disminución del 90 por ciento de todos los gastos médicos, lo que significaría ahorro sustancial en las compañías”, refirió. Destacó que “la alimentación es una parte fundamental, por ello se trabaja en ofrecer cada vez más vales de despensa y de restaurante”, pues según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) 17 por ciento de la productividad se pierde por una dieta inadecuada.
Las escuelas no han podido contrarrestar la ignorancia sobre la buena alimentación. Es más, fomentan la mala alimentación al vender de manera indiscriminada comida repleta de carbohidratos y grasas. No se venden en las escuelas alimentos ricos en proteínas y minerales. Así tenemos niños obesos pero desnutridos:
En los últimos seis años México incrementó el número de niños menores de 12 años obesos, desnutridos y con anemia, según estimaciones de expertos en nutrición. Del 2006 a la fecha los infantes aumentaron “drásticamente” la ingesta de comida chatarra. Los datos oficiales más recientes indican que uno de cada diez estudiantes de primaria y secundaria son anémicos, mientras que una cuarta parte de los menores de cinco años padecen esa enfermedad. De hecho, la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2006, señala que en 11 entidades, equivalente a casi un tercio del territorio nacional, habitan menores de cinco años con anemia severa, mientras que en cinco estados viven infantes con ese problema de manera moderada y en cuatro entidades el grado de anemia es leve. Pero lo más grave es que esas cifras en infantes serán más drásticas en los próximos datos de la encuesta nacional que publicará la Ssa, pues los hábitos alimenticios de los últimos cinco años han cambiado con tendencia a productos chatarra. La nutrióloga Thanya Labrada explicó que a nivel nacional estamos viviendo una transición alimentaria, esto quiere decir, que “teníamos un tipo de alimentación más equilibrada, más frutas y verduras; desgraciadamente estamos en esta etapa en la que tenemos más acceso a comida chatarra, que no tiene ni las vitaminas ni los minerales necesarios para cubrir las necesidades de los niños”.
Las escuelas mexicanas siguen siendo el gran negocio de las empresas de comida chatarra y las familias siguen fomentando una alimentación rica en carbohidratos y pobre en proteínas y minerales:
Del puesto de dulces sobresalen grandes bolsas de “lagrimitas”, ruedas y bolitas color naranja. Los niños corren a comprarlos, les vacían salsa justo cuando apenas es la hora de la comida, pues el reloj marca las dos y media de la tarde. Las mamás aseguran que adentro de la escuela existen controles sobre los productos que se venden a sus hijos. Ellas mismas dicen enviarles un lunch equilibrado, pero se permite la compra de todo tipo de alimento fuera de la escuela. Mariana Gutiérrez, nutrióloga, dice que en consulta aún se presentan casos de hipertensión, triglicéridos y colesterol altos entre menores de edad porque en un ciclo escolar no se verán los resultados de las campañas a favor de la alimentación sana, sino a largo plazo. La especialista dice que aunque existe una tendencia hacia el consumo de cada vez más productos frescos en las escuelas, todavía queda mucho por hacer. Francisco Javier Lara, presidente de la Asociación Nacional de Padres de Familia, considera que es muy pronto para evaluar el impacto de las campañas “o definitivamente alguien no está haciendo la tarea” porque no se han visto cambios. Para él, la venta de productos chatarra continúa igual que hace tres años porque aunque se tengan controles dentro de los planteles, los directores permiten su venta afuera, igual que las delegaciones.
Mientras en México las escuelas y familias le hacen el caldo gordo a las empresas globales, en los EU se limitará la publicidad de la comida chatarra en programas dirigidos a niños. ¿Qué significa para México? Las empresas tratarán de suplir sus "pérdidas" en los EU vendiendo todo lo que puedan a las familias y escuelas mexicanas:
Walt Disney Co, propietario de la cadena ABC y de una serie de canales de cable, dejará de aceptar ciertas publicidades de comida chatarra para niños en programas televisivos y radiales y sitios de internet, según revelaron fuentes que conocen la iniciativa. El presidente ejecutivo de Disney, Bob Iger, realizará el anuncio. Estados Unidos enfrenta una epidemia de obesidad. Casi un tercio de los niños del país tienen sobrepeso o son obesos, y un reporte del Instituto de Medicina señaló que el marketing de la comida chatarra contribuyó a aumentar la obesidad infantil. La iniciativa de Disney está en línea con el anuncio realizado la semana pasada por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, de un plan para prohibir las bebidas azucaradas que superen el medio litro en la mayoría de los restaurantes, teatros, kioscos y máquinas expendedoras en toda la ciudad. La prohibición, que afectaría las ventas de bebidas de gigantes como McDonald's Corp, ha generado resquemores entre los fabricantes de refrescos, muchos de los cuales respaldan la aplicación de medidas nutricionales, pero voluntarias.
El diseño actual de las escuelas mexicanas provoca que sean en realidad fábricas de obesos y diabéticos. Los políticos, las autoridades educativas, los expertos en educación y las familias insisten en tener a los estudiantes sentados por largas horas escuchando la disertación del docente, el choro del director, la película educativa, según esto para que aprendan los chamacos (pero que las pruebas nacionales e internacionales no corroboran). Se evita el ejercicio, los deportes, las excursiones y caminatas. Todo en aras del aprendizaje memorístico. Pero en realidad, lo que provocamos es una sociedad enferma. El ejercicio es fuente de salud:
La falta de ejercicio físico provoca tantas muertes como el tabaquismo en el mundo, según un estudio que publica en su último número la revista científica británica The Lancet. Los investigadores estiman que un tercio de los adultos en el planeta no practican la suficiente actividad física, lo que causa alrededor de 5,3 millones de muertes al año. Esa cifra equivale a una décima parte de los fallecimientos por dolencias cardíacas, diabetes, así como por cáncer de pecho y de colon, todas ellas enfermedades a las que son más propensas las personas inactivas. Para minimizar esos riesgos, los científicos recomiendan que los adultos practiquen 150 minutos a la semana de ejercicio físico moderado, como caminar a paso ligero o montar en bicicleta.
Las actividades físicas adecuadas permiten reducir en 50 por ciento el riesgo de recaída en pacientes de cáncer de mama, colon o próstata, según el oncólogo Thierry Bouillet. Cofundador de CAMI (cáncer, artes marciales e información), la única red nacional francesa que vincula deportes y cáncer, que da clases de karate, yoga y gimnasia a unos 3 mil pacientes en más de una veintena de centros de Francia, el doctor Bouillet transmite incansable este mensaje. Los estudios muestran que hay un beneficio, cualquiera que sea el pronóstico, indicó en una entrevista, en la que citó los tres cánceres más receptivos a la actividad física: de mama (como evidencian ocho estudios), de colon (tres) y de próstata (dos). Sin embargo, los datos científicos demuestran también que la práctica de actividad física es inútil si no es lo suficientemente intensa. La insulina, los estrógenos y la leptina, factores de crecimiento del cáncer, sólo bajan a partir de cierta intensidad, que no es la misma para los tres tipos de cáncer, dijo Bouillet. Para el de mama, el umbral es el equivalente a unas tres horas de caminata rápida por semana, pero para los otros dos, es el doble. Una dificultad suplementaria: el esfuerzo debe ser practicado durante 6 a 12 meses antes de conseguir algún efecto.
La investigación sigue intentando combatir la diabetes:
Con la intención de que los avances generados en el laboratorio lleguen a los pacientes diabéticos, la Facultad de Medicina (FM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participará en el proyecto de la Red de Investigación Europea-Latinoamericana en Microangiopatía Diabética, programa de la Unión Europea que financia a consorcios de instituciones, donde colaboran grupos de investigación de los países de estas regiones.
¿Qué haces para mejorar tu salud? ¿Quieres tener una vida de enfermo crónico? ¿Desear ver como tu pensión se desvanece con la compra de medicinas y pasar horas en el consultorio médico? En lugar de comprar comida chatarra compra alimentos ricos en proteínas y minerales. En lugar de pasar horas mirando la televisión embaucado para comprar comida chatarra podrías salir a caminar con tu pareja o con tus hijos. Apaga la tele, sube a una bicicleta. Apaga tu tele por algunas horas y pon música para bailar un par de horas. Tu corazón, hígado y riñones te lo agradecerán.
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viernes, mayo 18, 2012
la obesidad infantil en México un grave problema de salud
Desde hace 2500 años, la cultura griega nos dejó como herencia a la humanidad una serie de ideas y conceptos como la democracia. Otro buen ejemplo, es la idea de areté; un concepto que se relaciona con la excelencia, la búsqueda de la perfección, una perfección del ser humano. Una búsqueda para alcanzar las principales cualidades de un ciudadano. Para los griegos, la adquisición de la areté era el eje de la educación (παιδεια, paideia) del joven griego para convertirse en un hombre ciudadano, esta educación se vinculaba con disciplina y dominio del cuerpo mediante la gimnasia y la lucha, pero una formación acabada incluía también las artes de la oratoria, la música y la filosofía. Estas lecciones siguen vigentes en pleno siglo XXI, existe una poderosa relación entre la mente y el cuerpo. Una mente saludable se vincula con un cuerpo sano, un cuerpo sano se relaciona con una mente sana; el ejercicio y el uso de la computadora no son antagónicos:
Las actividades que estimulan la mente, como el uso de computadoras, y el ejercicio físico moderado disminuyen las probabilidades de que las personas pierdan la memoria a medida que envejecen, según un artículo divulgado por la Clínica Mayo. Otros estudios ya han mostrado que el ejercicio físico combinado con el ejercicio mental ayudan en la prevención de la pérdida de la memoria y la novedad en éste es que encuentra una sinergia entre las actividades con la computadora y la actividad física moderada en la protección de la función cerabral en personas mayores de 70 años. Los investigadores estudiaron los casos de 926 personas en el Condado Olsmstead, de Minnesota (EU), que completaron un cuestionario con preguntas sobre su ejercicio físico y el uso de computadoras en el año anterior a la entrevista. En este caso, el ejercicio físico moderado se definió como una caminata rápida, caminatas largas, rutinas aeróbicas, ejercicios de fuerza, el golf pero sin el carrito, natación, tenis en pareja, yoga, artes marciales, el ejercicio con máquinas y el levantamiento de pesas. Las actividades que se consideraron mentalmente estimulantes incluyeron la lectura, las artesanías y manualidades, el uso de computadoras, juegos de cartas, los instrumentos musicales, actividades artísticas y sociales y el mirar menos televisión. Entre todas esas actividades, el estudio analizó en particular el uso de computadora debido a su creciente popularidad, señaló el autor del estudio Yonas Geda, científico médico de la Clinica Mayo en Scottsdale, Arizona. Entre los participantes en el estudio que no hacían ejercicio físico ni usaban la computadora, el 20,1 por ciento tenía un nivel cognitivo normal y el 37,6 por ciento mostraba señales de deterioro cognitivo moderado. Entre los participantes que hacían ejercicio físico y usaban la computadora, el 36 por ciento tenía un nivel cognitivo normal, y el 18,3 por ciento mostraba señales del deterioro cognitivo moderado.
En México, el terrible sistema escolarizado causa estragos en la salud de los niños y las niñas. El sistema escolarizado privilegia las actividades sedentarias como estar sentados en un salón escuchando el monólogo del maestro o leyendo pacientemente el libro de texto gratuito. Se tienen recreos reducidos en lugares poco apropiados para correr, brincar, trepar, lanzar objetos. Y se atiborra de azúcares y grasas con los poco nutritivas "chatarras" que venden las grandes empresas de alimentos procesados. El resultado: niños y niñas con pocos aprendizajes significativos y con grandes índices de obesidad y sobrepeso:
Los resultados preliminares de un estudio realizado por científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de la Secretaría de Salud (Ssa) muestran que 56.4 por ciento de niños y niñas de la población escolar en la ciudad de México presentan obesidad o sobrepeso. De acuerdo con la investigación titulada Genética de la obesidad en la infancia y la adolescencia 29.9 por ciento de los menores en edad escolar presentan problemas de sobrepeso y 26.5 por ciento ya tienen obesidad. El estudio revela que sólo 43.6 por ciento de los menores “están dentro de los parámetrks normales”. Esta investigación es parte de un plan maestro de salud en desarrollo para abordar el problema de obesidad en los menores y se realiza en cuatro unidades deportivas del IMSS en la ciudad de México.
El riesgo es alto para estos niños, su salud puede ser peor que la de sus propios padres. Cuando lleguen a la edad de 40 o 50 años su calidad de vida se verá muy disminuida:
En la ciudad de México, cuatro de cada 10 niños en edad escolar, de entre 5 y 11 años, padecen algún tipo de obesidad y, “de continuar con esta tendencia, en una década los que ahora son niños, tendrían más riesgo de fallecer que sus padres por algún problema derivado de la obesidad”, alertó Mónica Hurtado González, subdirectora de promoción de la Salud de la Secretaría de Salud del DF. En la población adulta la expectativa no es distinta, ya que ocho de cada 10 mujeres padecen sobrepeso u obesidad y, en los hombres el problema afecta a siete de cada 10. “Las cifras son muy altas para la población que tenemos en el DF, es decir, cerca de cinco millones de personas en la ciudad tenemos sobrepeso u obesidad”, dijo la especialista. La enfermedad se desarrolla principalmente en adultos de 20 a 50 años, etapa plena productiva y en la que se genera el mayor número de padecimientos como diabetes e hipertensión, entre otros. Enrique González Blanco, coordinador de servicios hospitalarios de la Secretaría de Salud, dijo que “Hoy no es extraño que lleguen niños de 10 años de edad con diabetes mellitus, fracturas de huesos, trastornos de colesterol, de aprendizaje y problemas de columna, a causa de la obesidad”. Al año son atendidos más de 300 mil niños por varias causas y al mes llegan entre cinco y seis con diabetes mellitus tipo II. De los casos de obesidad que se atienden, 99.5% se derivan de una inadecuada alimentación y sólo .5% por causas de alteraciones metabólicas, explicó el especialista.
Este problema también es latinoamericano:
En siete ciudades latinoamericanas, 65.9 por ciento de la población entrevistada tenía sobrepeso, siendo Santiago y la ciudad de México donde la prevalencia era más elevada, con 73.4 y 72.5 por ciento, respectivamente. “En Chile, México y Perú, uno de cada cuatro niños de cuatro a 10 años de edad tiene sobrepeso”, y de acuerdo con estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), “se prevé que en 2015 la prevalencia continuará en aumento tanto en hombres como en mujeres”, advierte el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade), División Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Considera que 80 por ciento de los problemas cardiovasculares y la diabetes podrían prevenirse mediante una alimentación sana, actividad física habitual y evitando el consumo de tabaco.
Qué esperas para hacer ejercicio, cambiar tu alimentación. Invita a tus hij@s, sobrin@s o niet@s a divertirse moviendo el cuerpo, salir a tomar el sol y correr, o trepar, andar en bicicleta. También tienes la opción de los nuevos videojuegos que utilizan todo el cuerpo como el famoso Kinect de Xbox.
Las actividades que estimulan la mente, como el uso de computadoras, y el ejercicio físico moderado disminuyen las probabilidades de que las personas pierdan la memoria a medida que envejecen, según un artículo divulgado por la Clínica Mayo. Otros estudios ya han mostrado que el ejercicio físico combinado con el ejercicio mental ayudan en la prevención de la pérdida de la memoria y la novedad en éste es que encuentra una sinergia entre las actividades con la computadora y la actividad física moderada en la protección de la función cerabral en personas mayores de 70 años. Los investigadores estudiaron los casos de 926 personas en el Condado Olsmstead, de Minnesota (EU), que completaron un cuestionario con preguntas sobre su ejercicio físico y el uso de computadoras en el año anterior a la entrevista. En este caso, el ejercicio físico moderado se definió como una caminata rápida, caminatas largas, rutinas aeróbicas, ejercicios de fuerza, el golf pero sin el carrito, natación, tenis en pareja, yoga, artes marciales, el ejercicio con máquinas y el levantamiento de pesas. Las actividades que se consideraron mentalmente estimulantes incluyeron la lectura, las artesanías y manualidades, el uso de computadoras, juegos de cartas, los instrumentos musicales, actividades artísticas y sociales y el mirar menos televisión. Entre todas esas actividades, el estudio analizó en particular el uso de computadora debido a su creciente popularidad, señaló el autor del estudio Yonas Geda, científico médico de la Clinica Mayo en Scottsdale, Arizona. Entre los participantes en el estudio que no hacían ejercicio físico ni usaban la computadora, el 20,1 por ciento tenía un nivel cognitivo normal y el 37,6 por ciento mostraba señales de deterioro cognitivo moderado. Entre los participantes que hacían ejercicio físico y usaban la computadora, el 36 por ciento tenía un nivel cognitivo normal, y el 18,3 por ciento mostraba señales del deterioro cognitivo moderado.
En México, el terrible sistema escolarizado causa estragos en la salud de los niños y las niñas. El sistema escolarizado privilegia las actividades sedentarias como estar sentados en un salón escuchando el monólogo del maestro o leyendo pacientemente el libro de texto gratuito. Se tienen recreos reducidos en lugares poco apropiados para correr, brincar, trepar, lanzar objetos. Y se atiborra de azúcares y grasas con los poco nutritivas "chatarras" que venden las grandes empresas de alimentos procesados. El resultado: niños y niñas con pocos aprendizajes significativos y con grandes índices de obesidad y sobrepeso:
Los resultados preliminares de un estudio realizado por científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de la Secretaría de Salud (Ssa) muestran que 56.4 por ciento de niños y niñas de la población escolar en la ciudad de México presentan obesidad o sobrepeso. De acuerdo con la investigación titulada Genética de la obesidad en la infancia y la adolescencia 29.9 por ciento de los menores en edad escolar presentan problemas de sobrepeso y 26.5 por ciento ya tienen obesidad. El estudio revela que sólo 43.6 por ciento de los menores “están dentro de los parámetrks normales”. Esta investigación es parte de un plan maestro de salud en desarrollo para abordar el problema de obesidad en los menores y se realiza en cuatro unidades deportivas del IMSS en la ciudad de México.
El riesgo es alto para estos niños, su salud puede ser peor que la de sus propios padres. Cuando lleguen a la edad de 40 o 50 años su calidad de vida se verá muy disminuida:
En la ciudad de México, cuatro de cada 10 niños en edad escolar, de entre 5 y 11 años, padecen algún tipo de obesidad y, “de continuar con esta tendencia, en una década los que ahora son niños, tendrían más riesgo de fallecer que sus padres por algún problema derivado de la obesidad”, alertó Mónica Hurtado González, subdirectora de promoción de la Salud de la Secretaría de Salud del DF. En la población adulta la expectativa no es distinta, ya que ocho de cada 10 mujeres padecen sobrepeso u obesidad y, en los hombres el problema afecta a siete de cada 10. “Las cifras son muy altas para la población que tenemos en el DF, es decir, cerca de cinco millones de personas en la ciudad tenemos sobrepeso u obesidad”, dijo la especialista. La enfermedad se desarrolla principalmente en adultos de 20 a 50 años, etapa plena productiva y en la que se genera el mayor número de padecimientos como diabetes e hipertensión, entre otros. Enrique González Blanco, coordinador de servicios hospitalarios de la Secretaría de Salud, dijo que “Hoy no es extraño que lleguen niños de 10 años de edad con diabetes mellitus, fracturas de huesos, trastornos de colesterol, de aprendizaje y problemas de columna, a causa de la obesidad”. Al año son atendidos más de 300 mil niños por varias causas y al mes llegan entre cinco y seis con diabetes mellitus tipo II. De los casos de obesidad que se atienden, 99.5% se derivan de una inadecuada alimentación y sólo .5% por causas de alteraciones metabólicas, explicó el especialista.
Este problema también es latinoamericano:
En siete ciudades latinoamericanas, 65.9 por ciento de la población entrevistada tenía sobrepeso, siendo Santiago y la ciudad de México donde la prevalencia era más elevada, con 73.4 y 72.5 por ciento, respectivamente. “En Chile, México y Perú, uno de cada cuatro niños de cuatro a 10 años de edad tiene sobrepeso”, y de acuerdo con estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), “se prevé que en 2015 la prevalencia continuará en aumento tanto en hombres como en mujeres”, advierte el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade), División Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Considera que 80 por ciento de los problemas cardiovasculares y la diabetes podrían prevenirse mediante una alimentación sana, actividad física habitual y evitando el consumo de tabaco.
Qué esperas para hacer ejercicio, cambiar tu alimentación. Invita a tus hij@s, sobrin@s o niet@s a divertirse moviendo el cuerpo, salir a tomar el sol y correr, o trepar, andar en bicicleta. También tienes la opción de los nuevos videojuegos que utilizan todo el cuerpo como el famoso Kinect de Xbox.
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martes, abril 17, 2012
la obesidad un riesgo que comienza muy temprano
El avance del conocimiento humano nos ha llevado a crear una de las especies más exitosas del planeta tierra. Saber cultivar la tierra, obtener frutos y el desarrollo de la ganadería nos ha permitido contar con muchas fuentes de alimentos. La ventaja de ayer se ha convertido en un peligro presente. En el siglo XXI más y más personas morirán por las enfermedades que se derivan de comer en exceso. Otro factor de riesgo lo constituye el interés de las sociedades contemporáneas por llevar a sus hijos a las escuelas preescolares que simulan ser una escuela primaria. El juego se piensa como un simple esparcimiento y una pérdida de tiempo; se prefiere tener a los niños encerrados "aprendiendo cosas de la escuela":
Cerca de la mitad de los niños en edad preescolar no pasa tiempo jugando al aire libre, pese a que ese tipo de juego tiene muchos beneficios, entre ellos combatir la obesidad infantil, según un sondeo realizado por la Universidad de Washington en Seattle, en Estados Unidos. En las entrevistas realizadas a los padres de casi 9 mil niños de preescolar, menos de la mitad de las madres y sólo una cuarta parte de los padres dijo llevar a su hijo a caminar o jugar con ellos al menos una vez al día. La Asociación Nacional para el Deporte y la Educación Física sugieren que los menores realicen al menos una hora de actividad física al día para obtener beneficiosa largo plazo en su salud. Además de que deberían contar con horas de tiempo de juego desestructurado cada día.
La obesidad roba la salud de los mexicanos y el hogar y la escuela son ambientes que fomentan la mala alimentación:
La obesidad es el principal factor de riesgo por el cual la población mexicana pierde más años de vida saludables, aseguró Ruy López Ridaura, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) De acuerdo con un análisis del INSP, 20 por ciento de los años saludables perdidos en México se deben, precisamente, a esta causa. “Eso implica tanto por padecimientos como diabetes, enfermedad cardiovascular y todas las demás complicaciones de la obesidad”, precisó el experto, quien recordó que en nuestro país 70 por ciento de las personas padecen sobrepeso u obesidad, problema asociado directamente con el desarrollo de enfermedades crónicas. López Ridaura señaló que la obesidad también está determinada por el ambiente. “Las causas de obesidad tienen esta parte ecológica, es decir, ciertos ambientes que están promoviendo estilos de vida poco saludables o que están dejando que la gente no pueda aceptar o escoger estilos de vida saludables”. Alejandro Calvillo, director de la organización El Poder del Consumidor, señala que la epidemia de la obesidad, que afecta a poco más de 4.5 millones de niños en edad escolar, no es la suma de malas decisiones individuales, sino de un ambiente obesigénico. “La prioridad es llevar a toda la población a menor riesgo, cambiando el ambiente obesigénico, es decir, los alimentos que consumen, y regulando la publicidad. A las escuelas, por ejemplo, nosotros les hemos denominado como fábricas de obesos.”
La investigación muestra que la obesidad es un problema de salud pública en la que inciden varios factores: a) los mexicanos tienen que trabajar mucho y con bajos salarios lo que obliga a las familias a nutrir a sus hijos con alimentos preparados; b) les interesa tener a los hijos ocupados por lo que recurren a la televisión y videojuegos; c) las escuelas no ofrecen alimentos saludables y fomentan las actividades sedentarias; d) los parques y espacios públicos se perciben como inseguros y peligrosos, por lo que se evita acudir a ellos:
Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) en Cuernavaca Morelos, asegura que los padres en su intento por complacer a los niños no les enseñan hábitos saludables a la hora de alimentarse. Actualmente, México ocupa el sexto lugar de obesidad infantil en el mundo: alrededor de 4.5 millones de niños entre 5 y 11 años padecen sobrepeso, lo cual equivale a un 26% de la población total en este rango de edad. Estas cifras constituyen una clara señal de alarma que debe atenderse cuanto antes. Está comprobado que los niños con sobrepeso son más proclives a padecer obesidad a lo largo de su vida, con los consecuentes problemas que se derivan de ella. Un grupo de investigadores provenientes de México, Canadá y Estados Unidos se hizo a la tarea de desentrañar la percepción que tienen los padres mexicanos sobre el fenómeno de la obesidad. Para su análisis, los científicos recurrieron a seis guarderías del IMSS en diversas zonas de la Ciudad de México. La muestra final fue de 38 padres de familia, 29 mujeres y 9 hombres con hijos en edad preescolar, a los cuales se les solicitó su opinión con respecto a los hábitos alimenticios, la actividad física y el sedentarismo en los niños, entre otros. Dentro de los resultados está el que muy pocos padres reconocieron a la obesidad infantil como una enfermedad. Sólo la mitad de ellos sabía que este problema podía tener consecuencias en la edad adulta. La mayoría de las madres declararon que con frecuencia se sentían tan cansadas que preferían alimentar a sus hijos con comida preparada y así ahorrarse el tiempo de elaborar platillos más balanceados. Todos los padres admitieron utilizar la comida como una forma para premiar o agradar a sus hijos. Señalaron que, con frecuencia, les permitían comer lo que ellos querían y no aquello que más les convenía en términos de salud. Casi todos los padres coincidieron en que el ejercicio era bueno para sus hijos. La mayoría asoció la actividad física de los niños con los deportes y la danza, y muy pocos identificaron que caminar o subir escaleras también podían formar parte de este concepto. En su mayoría, los padres se quejaron de tener poco tiempo libre para involucrarse en actividades físicas con sus hijos durante los días hábiles. Muchos padres coincidieron en que el espacio reducido de sus casas también dificultaba la realización de ejercicio. Los padres mencionaron, además, que sus hijos pequeños solían unirse a sus hermanos más grandes para ver la televisión o entretenerse con juegos de video, con lo cual dedicaban largos periodos de tiempo a actividades sedentarias. En cuanto al ejercicio en espacios públicos, casi todos mostraron preocupación por factores como la inseguridad, las malas instalaciones e incluso el riesgo de que sus hijos contrajeran enfermedades al convivir con otros niños en este tipo de lugares. Así, aunque todos los padres coincidieron en que una buena alimentación y el ejercicio físico eran fundamentales para la buena salud de sus hijos, los expertos concluyeron que estos principios no se ponían en práctica en la mayoría de los hogares. "Descubrimos que los padres de niños en edad preescolar comparten actitudes que impactan negativamente la salud de sus hijos", aclaran. Aseguran que los padres en su intento por complacerlos acaban por acceder a sus peticiones, en lugar de enseñarles hábitos saludables. "Esta forma de alimentar se asocia con un bajo consumo de nutrientes en los niños".
¿Tú te preocupas por tu alimentación y la de tu familia? ¿Haces ejercicio, llevas a tu familia a hacer actividades físicas? ¿Te has dado cuenta que los gastos médicos relacionados con las enfermedades derivadas de la obesidad en los próximos años te llevarán a la banca rota?
Cerca de la mitad de los niños en edad preescolar no pasa tiempo jugando al aire libre, pese a que ese tipo de juego tiene muchos beneficios, entre ellos combatir la obesidad infantil, según un sondeo realizado por la Universidad de Washington en Seattle, en Estados Unidos. En las entrevistas realizadas a los padres de casi 9 mil niños de preescolar, menos de la mitad de las madres y sólo una cuarta parte de los padres dijo llevar a su hijo a caminar o jugar con ellos al menos una vez al día. La Asociación Nacional para el Deporte y la Educación Física sugieren que los menores realicen al menos una hora de actividad física al día para obtener beneficiosa largo plazo en su salud. Además de que deberían contar con horas de tiempo de juego desestructurado cada día.
La obesidad roba la salud de los mexicanos y el hogar y la escuela son ambientes que fomentan la mala alimentación:
La obesidad es el principal factor de riesgo por el cual la población mexicana pierde más años de vida saludables, aseguró Ruy López Ridaura, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) De acuerdo con un análisis del INSP, 20 por ciento de los años saludables perdidos en México se deben, precisamente, a esta causa. “Eso implica tanto por padecimientos como diabetes, enfermedad cardiovascular y todas las demás complicaciones de la obesidad”, precisó el experto, quien recordó que en nuestro país 70 por ciento de las personas padecen sobrepeso u obesidad, problema asociado directamente con el desarrollo de enfermedades crónicas. López Ridaura señaló que la obesidad también está determinada por el ambiente. “Las causas de obesidad tienen esta parte ecológica, es decir, ciertos ambientes que están promoviendo estilos de vida poco saludables o que están dejando que la gente no pueda aceptar o escoger estilos de vida saludables”. Alejandro Calvillo, director de la organización El Poder del Consumidor, señala que la epidemia de la obesidad, que afecta a poco más de 4.5 millones de niños en edad escolar, no es la suma de malas decisiones individuales, sino de un ambiente obesigénico. “La prioridad es llevar a toda la población a menor riesgo, cambiando el ambiente obesigénico, es decir, los alimentos que consumen, y regulando la publicidad. A las escuelas, por ejemplo, nosotros les hemos denominado como fábricas de obesos.”
La investigación muestra que la obesidad es un problema de salud pública en la que inciden varios factores: a) los mexicanos tienen que trabajar mucho y con bajos salarios lo que obliga a las familias a nutrir a sus hijos con alimentos preparados; b) les interesa tener a los hijos ocupados por lo que recurren a la televisión y videojuegos; c) las escuelas no ofrecen alimentos saludables y fomentan las actividades sedentarias; d) los parques y espacios públicos se perciben como inseguros y peligrosos, por lo que se evita acudir a ellos:
Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) en Cuernavaca Morelos, asegura que los padres en su intento por complacer a los niños no les enseñan hábitos saludables a la hora de alimentarse. Actualmente, México ocupa el sexto lugar de obesidad infantil en el mundo: alrededor de 4.5 millones de niños entre 5 y 11 años padecen sobrepeso, lo cual equivale a un 26% de la población total en este rango de edad. Estas cifras constituyen una clara señal de alarma que debe atenderse cuanto antes. Está comprobado que los niños con sobrepeso son más proclives a padecer obesidad a lo largo de su vida, con los consecuentes problemas que se derivan de ella. Un grupo de investigadores provenientes de México, Canadá y Estados Unidos se hizo a la tarea de desentrañar la percepción que tienen los padres mexicanos sobre el fenómeno de la obesidad. Para su análisis, los científicos recurrieron a seis guarderías del IMSS en diversas zonas de la Ciudad de México. La muestra final fue de 38 padres de familia, 29 mujeres y 9 hombres con hijos en edad preescolar, a los cuales se les solicitó su opinión con respecto a los hábitos alimenticios, la actividad física y el sedentarismo en los niños, entre otros. Dentro de los resultados está el que muy pocos padres reconocieron a la obesidad infantil como una enfermedad. Sólo la mitad de ellos sabía que este problema podía tener consecuencias en la edad adulta. La mayoría de las madres declararon que con frecuencia se sentían tan cansadas que preferían alimentar a sus hijos con comida preparada y así ahorrarse el tiempo de elaborar platillos más balanceados. Todos los padres admitieron utilizar la comida como una forma para premiar o agradar a sus hijos. Señalaron que, con frecuencia, les permitían comer lo que ellos querían y no aquello que más les convenía en términos de salud. Casi todos los padres coincidieron en que el ejercicio era bueno para sus hijos. La mayoría asoció la actividad física de los niños con los deportes y la danza, y muy pocos identificaron que caminar o subir escaleras también podían formar parte de este concepto. En su mayoría, los padres se quejaron de tener poco tiempo libre para involucrarse en actividades físicas con sus hijos durante los días hábiles. Muchos padres coincidieron en que el espacio reducido de sus casas también dificultaba la realización de ejercicio. Los padres mencionaron, además, que sus hijos pequeños solían unirse a sus hermanos más grandes para ver la televisión o entretenerse con juegos de video, con lo cual dedicaban largos periodos de tiempo a actividades sedentarias. En cuanto al ejercicio en espacios públicos, casi todos mostraron preocupación por factores como la inseguridad, las malas instalaciones e incluso el riesgo de que sus hijos contrajeran enfermedades al convivir con otros niños en este tipo de lugares. Así, aunque todos los padres coincidieron en que una buena alimentación y el ejercicio físico eran fundamentales para la buena salud de sus hijos, los expertos concluyeron que estos principios no se ponían en práctica en la mayoría de los hogares. "Descubrimos que los padres de niños en edad preescolar comparten actitudes que impactan negativamente la salud de sus hijos", aclaran. Aseguran que los padres en su intento por complacerlos acaban por acceder a sus peticiones, en lugar de enseñarles hábitos saludables. "Esta forma de alimentar se asocia con un bajo consumo de nutrientes en los niños".
¿Tú te preocupas por tu alimentación y la de tu familia? ¿Haces ejercicio, llevas a tu familia a hacer actividades físicas? ¿Te has dado cuenta que los gastos médicos relacionados con las enfermedades derivadas de la obesidad en los próximos años te llevarán a la banca rota?
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viernes, marzo 09, 2012
de obesidad, pobreza e ignorancia
México tiene un problema muy pesado que resolver, millones de personas tienen sobrepeso y obesidad. La cuestión no es de estética sino de salud, pues millones de mexicanos morirán o disminuirán su calidad de vida por enfermedades como la diabetes o males coronarios. El problema de la obesidad tiene componentes culturales, pero especialmente educativos. La cultura mexicana no se ha apropiado del conocimiento médico para cuidar su alimentación, para conocer los problemas de la mala alimentación y prevenir. Desde hace 200 años se ha intentado construir una república, un país democrático, para lograrlo, la educación es un componente de suma importancia. Sin embargo, uno de los grandes errores de los democratas mexicanos es no confiar en las personas. En lugar de crear un conocimiento colectivo, mejorando nuestras capacidades de razonamiento y discernimiento, se ha seguido importando "conocimiento del primer mundo" como en el virreynato. Uno de los efectos más perniciosos es que el sistema escolar "trabaja solo", crea sus propia visión del conocimiento e ignora olímpicamente al resto de la sociedad, como resultado, la escuela tiene un efecto casi nulo para cambiar aspectos relevantes de la sociedad mexicana, de hecho, la televisión tiene un efecto más contundente a corto y largo plazo, el problema consiste en que la televisión es la forma más utilizada para comercializar los producto chatarra:
A un año y medio del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria que buscaría abatir la obesidad en el país, principalmente en edad escolar, las autoridades educativas estatales han reportado pocos avances e incluso sólo 17 de las 32 entidades federativas cuentan con programas locales de censo de talla y peso de niños. El Distrito Federal, Estado de México y Yucatán son las entidades donde los directivos de salud y educación han promovido más los programas de medición de cintura y peso de los niños en las escuelas. En octubre de 2011 autoridades yucatecas anunciaron que los menores serían sometidos a un plan para detectar a los más “gorditos” y así proceder a ofrecerles planes nutricionales y de actividad física. También cuentan con programas de monitoreo de grasa corporal en niños los estados de Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán y Nuevo León. Además de San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas; aunque estos últimos, sólo en algunas escuelas piloto o municipios específicos. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición más reciente, el estado de Veracruz es el que presenta mayor incidencia de obesidad en población escolar masculina, con una cantidad cercana a los 56 mil niños (96 mil de ambos sexos) que presentan el problema. Nuevo León es la entidad con más casos de niñas que presentan sobrepeso y obesidad, ya que se tienen registrados aproximadamente 40 mil casos del padecimiento. Baja California es el estado que presenta el mayor índice porcentual de obesidad infantil en varones —en edad escolar— con 19%, en tanto que el mayor índice en mujeres lo presenta Chihuahua, con 15.6%.
¿Por qué la educación importa? Parece evidente, pero los mexicanos obviamos la relación. El conocimiento nos hace comprender que la comida chatarra hace daño a largo plazo.... pero no usamos el conocimiento para darnos cuenta de que se come chatarra en los lugares más empobrecidos porque es la más barata y llega a todos lados..... mientras que los programas de ayuda alimentaria de los gobiernos o organizaciones civiles no llegan. Millones de niños y niñas desayunan con refrescos:
En comunidades rurales, 70 por ciento de los niños de primaria desayuna con refresco, mientras que 80 por ciento de los adolescentes acompaña la comida con esta bebida, de acuerdo con un estudio de la organización El Poder del Consumidor (EPC). La investigación revela que sólo 26 por ciento de los niños de primaria acompaña su almuerzo con leche, mientras que en el nivel secundaria 60 por ciento de los menores toma refresco en el desayuno, contra 40 por ciento que aún bebe leche. “En las familias más pobres del país el consumo de refrescos se ha incrementado en 60 por ciento, y en las más ricas en 45 por ciento en los últimos 14 años. Y lo más dramático: el consumo de frutas y verduras bajó en un 30 por ciento en ese periodo”, cita la investigación Impacto de la presencia de comida chatarra en los hábitos alimenticios de niños y adolescentes en comunidades indígenas-campesinas de la región Centro-Montaña Guerrero, realizada en 2010, en colaboración con el Grupo de Estudios Ambientales A.C y Oxfam México.
El sistema de salud imita al sistema escolar, plantea el uso de libros para ayudar a las familia a cambiar su forma de vida:
La Secretaría de Salud del DF tiene listos los libros que enviará a los padres de familia cuyos hijos fueron detectados con problemas de obesidad, tras la medición de talla y peso que la dependencia realizó el año pasado. Bajo el título Educación para la salud, el libro les ofrecerá información básica para corregir los hábitos de alimentación en toda la familia y encaminarlos a un estilo de vida más saludable, mediante ejercicios didácticos. Según los resultados preliminares de la medición de peso y talla que realizaron conjuntamente la Secretaría de Salud y la de Educación del DF a más de 700 mil estudiantes de nivel básico en escuelas públicas del DF, uno de cada cuatro tiene problemas de sobrepeso y obesidad. Por ello, en el libro hacen énfasis en la alimentación que debe tener cada integrante de la familia, los riesgos del consumo excesivo de cierto tipo de comida e invita a los pequeños a participar en la elaboración de los menús, para que así sea más fácil que coman sanamente.
Y se necesita de realizar más investigación y crear un sistema de alerta temprana para enfermedades que se pueden prevenir:
En los próximos cinco años, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) procurará incrementar la presencia de sus científicos en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y multiplicar el volumen de información sobre enfermedades crónicas, que para 2017 costarán al país 170 mil millones de pesos, informó el nuevo director del Instituto, Mauricio Hernández Ávila. El ex subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, que sustituyó al doctor Mario Henry Rodríguez López, indicó que entre los retos más grandes que tendrán los científicos del INSP en el próximo lustro estará el generar más información para actuar contra la epidemia de obesidad que vive el país. El pasado 29 de enero, durante el aniversario del INSP, se informó que esa institución cuenta con 168 investigadores en ciencias médicas, de alta especialización, así como con 120 investigadores miembros del SNI. Este conjunto de científicos ha producido más de mil 300 proyectos de investigación y se busca mejorar sus condiciones de investigación. Interdisciplinarios. Fundado hace 25 años, el INSP es uno de los doce Institutos Nacionales de Salud, de la Secretaría de Salud de México. Es responsable de realizar estudios para ayudar a decidir políticas sanitarias, como el Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensalud); además forma a expertos en salud pública y realiza investigación científica en problemas relevantes de salud pública para el país.
El cambio en la morfología corporal del mexicano se aprovecha más rápido en la moda que en la salud o la educación:
Finalmente el reto de encontrar ropa a la medida de los mexicanos dejará de ser una encomienda para un sastre o en su caso de una diseñadora de modas, pues el primer estudio antropométrico nacional permitió conocer la morfología, estudio de las formas externas, de los distintos estratos socioeconómicos y generacionales de la población, análisis que posibilitará a la industria textil diseñar ropa con características exclusivas. Así, con el objetivo de conocer con exactitud la complexión de la población, el estudio ¿Cuánto mide México?, se encargó en un lapso de 18 meses, de escanear el cuerpo de 17 mil 364 personas de entre 18 y 66 años, 51 por ciento mujeres y 49 por ciento hombres, en 13 ciudades del país. Los resultados establecen que las mujeres miden en promedio un metro con 60 centímetros, las cuales presentan problemas de sobrepeso y son de caderas amplias mientras que los hombres, miden en promedio un metro con 72 centímetros y presentan menor obesidad en comparación con el género masculino, los cuales acumulan mayor cantidad de grasa alrededor de la cintura. “La información establece que las mujeres mexicanas tienen una morfología cambiante por región y edad, y entre los 40 y 50 años incrementan su peso en alrededor de diez kilos, al pasar en promedio de 62 a 72 kilos, mientras que en los hombres, se presenta un cambio notable en su físico, no es que sean gordos, sino panzones”, comentó Marcos Cherem, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive).
¿Se había dado cuenta de la cantidad de médicos con problemas de obesidad o de adicción al tabaco?
Los médicos obesos o con sobrepeso evitan hablar con sus pacientes sobre la importancia de mantener una alimentación sana, indicó una encuesta realizada a 500 médicos generales. Los investigadores observaron que aquellos con un Índice de Masa Corporal (IMC) normal eran 30% más propensos a entablar con sus pacientes obesos un diálogo sobre el peso, que sus colegas gorditos, quienes registraron sólo 18%. Además los médicos con buena condición diagnosticaban en 93% como obeso si perciben que el IMC del paciente era similar o excedía al propio, frente al 7% de los médicos con problemas de peso. Para el estudio, los médicos que dijeron tener un IMC por debajo de los 25 kg/m2 fueron considerados como de peso normal; los que estaban por sobre ese valor fueron clasificados como personas con sobrepeso u obesidad. "Los resultados fueron totalmente sorprendentes", dijo la doctora Sara Bleich, de la Escuela de Salud Pública de la universidad y autora del estudio, que está basado en una investigación previa que encontró que los médicos que fuman advierten menos de los riesgos de este hábito a sus pacientes. Para el psicólogo Fernando Urra, de la Universidad Central, no es extraña esta conducta. "Aunque existen protocolos internacionales sobre lo que se debe consultar o sugerir en una evaluación clínica, el médico lo hace según sus intereses. Y si se siente cómodo con su imagen corporal, por ejemplo, eso no va a ser tema". Pese a ello, la doctora Bleich plantea que "esto levanta muchas preguntas. Creo que este comportamiento no es del todo intencional y que hay mucho de subconsciente. Lo que este estudio sugiere es que los atributos físicos de los médicos tienen mayor incidencia de lo que se pensaba sobre el cuidado de sus pacientes".
Los niños que no tienen amigos o no se integran con sus compañeros de escuela son propensos a aislarse y evitar la actividad física:
Los niños que son aislados, incluso por un breve período, son significativamente más propensos a disminuir su participación en actividades físicas y elegir el sedentarismo, lo que podría reforzar comportamientos que dirigen a la obesidad, asegura un estudio de la Academia Estadunidense de Pediatría (AAP), con sede en Chicago. El estudio, denominado "El efecto del aislamiento sobre la actividad física en los niños", publicado en la revista Pediatrics, evaluó la influencia de un "ostracismo simulado" en la actividad de 19 niños, 11 varones y ocho niñas en edades de ocho a 12 años. Durante el estudio, un grupo de investigadores coordinado por Jacob E. Barkley, de la Kent State University, de Ohio, realizó dos tipos de sesiones experimentales en las que se solicitó a los niños participar en un juego virtual, Cyberball, advirtiéndoles que estaban jugando a través de Internet con otros dos niños. En la mitad de unas sesiones el juego fue programado para excluir a los niños (ostracismo simulado) de recibir el balón durante la mayor parte del juego, mientras que en las otras los niños fueron incluidos y recibieron la pelota en un tercio del tiempo. Cada niño jugó el juego dos veces bajo ambas condiciones. Después del juego, los niños fueron llevados a un gimnasio donde podían elegir cualquier otra actividad, sedentaria o física, que les gustara para realizar durante 30 minutos, utilizando un acelerómetro y la observación en la medición de su comportamiento. Finalmente, los niños informaron sobre su gusto por la sesión de la actividad a través de una escala analógica visual. Los investigadores encontraron que los niños acumularon 22% menos de actividad física en el acelerómetro y 41% más minutos de actividad sedentaria después de ser condenados al aislamiento en el juego virtual, en comparación a cuando se les incluyó al mismo.
Y el cerebro importa cuando vivimos en una sociedad de privilegia la comida chatarra:
Un nuevo estudio demuestra la relación entre ciertas disfunciones cerebrales y el desarrollo de la obesidad, por lo que si no sólo depende del sedentarismo o la dieta inadecuada el atacar estos puntos no resolvería el problema. Investigadores, dirigidos po Achim Peters, especialista en obesidad y profesor de la Universidad de Luebeck en Alemania, encontraron que existe una relación directa entre el funcionamiento cerebral y la cantidad de comida que se ingiere. Bajo el término de "cerebro egoísta", el doctor Peters describe el proceso mediante el cual este órgano se hace de la energía que requiere para mantener su vitalidad. En cuanto el cerebro detecta alguna deficiencia energética, el sistema nervioso simpático (SNS) y el hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) se activan de inmediato para generar estrés y disparar, así, una demanda activa de la energía requerida. Conocida como "tirón del cerebro" o "brain pull", esta función permite recabar dicha energía o calorías a partir del resto del cuerpo, lo cual genera un efecto doble: por un lado, garantizar la integridad cerebral y, por el otro, ayudar a mantener el peso corporal dentro de límites adecuados. No obstante, si el "tirón del cerebro" no funciona correctamente y la respuesta del sistema nervioso es débil, entonces falla la orden de abastecimiento y el cerebro no "jala" del cuerpo las calorías que requiere. Por ende, la energía se acumula progresivamente en el resto de las células y, peor aún, el individuo come más para cubrir sus necesidades cerebrales, con todo y que su cuerpo ya se encuentra sobrado de energía.
Ideas simples para un problema tan pesado:
1. Desayuna balanceando proteína, grasas y azúcares.
2. Acompaña los alimentos con agua o bebidas con poca azúcar
3. Muévete, baila, camina, corre, brinca, sube escaleras, todos los días.
4. Planea juegos de actividad física con tu familia, a veces más divertido que una película de baja calidad en la televisión de la sala.
A un año y medio del Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria que buscaría abatir la obesidad en el país, principalmente en edad escolar, las autoridades educativas estatales han reportado pocos avances e incluso sólo 17 de las 32 entidades federativas cuentan con programas locales de censo de talla y peso de niños. El Distrito Federal, Estado de México y Yucatán son las entidades donde los directivos de salud y educación han promovido más los programas de medición de cintura y peso de los niños en las escuelas. En octubre de 2011 autoridades yucatecas anunciaron que los menores serían sometidos a un plan para detectar a los más “gorditos” y así proceder a ofrecerles planes nutricionales y de actividad física. También cuentan con programas de monitoreo de grasa corporal en niños los estados de Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán y Nuevo León. Además de San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas; aunque estos últimos, sólo en algunas escuelas piloto o municipios específicos. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición más reciente, el estado de Veracruz es el que presenta mayor incidencia de obesidad en población escolar masculina, con una cantidad cercana a los 56 mil niños (96 mil de ambos sexos) que presentan el problema. Nuevo León es la entidad con más casos de niñas que presentan sobrepeso y obesidad, ya que se tienen registrados aproximadamente 40 mil casos del padecimiento. Baja California es el estado que presenta el mayor índice porcentual de obesidad infantil en varones —en edad escolar— con 19%, en tanto que el mayor índice en mujeres lo presenta Chihuahua, con 15.6%.
¿Por qué la educación importa? Parece evidente, pero los mexicanos obviamos la relación. El conocimiento nos hace comprender que la comida chatarra hace daño a largo plazo.... pero no usamos el conocimiento para darnos cuenta de que se come chatarra en los lugares más empobrecidos porque es la más barata y llega a todos lados..... mientras que los programas de ayuda alimentaria de los gobiernos o organizaciones civiles no llegan. Millones de niños y niñas desayunan con refrescos:
En comunidades rurales, 70 por ciento de los niños de primaria desayuna con refresco, mientras que 80 por ciento de los adolescentes acompaña la comida con esta bebida, de acuerdo con un estudio de la organización El Poder del Consumidor (EPC). La investigación revela que sólo 26 por ciento de los niños de primaria acompaña su almuerzo con leche, mientras que en el nivel secundaria 60 por ciento de los menores toma refresco en el desayuno, contra 40 por ciento que aún bebe leche. “En las familias más pobres del país el consumo de refrescos se ha incrementado en 60 por ciento, y en las más ricas en 45 por ciento en los últimos 14 años. Y lo más dramático: el consumo de frutas y verduras bajó en un 30 por ciento en ese periodo”, cita la investigación Impacto de la presencia de comida chatarra en los hábitos alimenticios de niños y adolescentes en comunidades indígenas-campesinas de la región Centro-Montaña Guerrero, realizada en 2010, en colaboración con el Grupo de Estudios Ambientales A.C y Oxfam México.
El sistema de salud imita al sistema escolar, plantea el uso de libros para ayudar a las familia a cambiar su forma de vida:
La Secretaría de Salud del DF tiene listos los libros que enviará a los padres de familia cuyos hijos fueron detectados con problemas de obesidad, tras la medición de talla y peso que la dependencia realizó el año pasado. Bajo el título Educación para la salud, el libro les ofrecerá información básica para corregir los hábitos de alimentación en toda la familia y encaminarlos a un estilo de vida más saludable, mediante ejercicios didácticos. Según los resultados preliminares de la medición de peso y talla que realizaron conjuntamente la Secretaría de Salud y la de Educación del DF a más de 700 mil estudiantes de nivel básico en escuelas públicas del DF, uno de cada cuatro tiene problemas de sobrepeso y obesidad. Por ello, en el libro hacen énfasis en la alimentación que debe tener cada integrante de la familia, los riesgos del consumo excesivo de cierto tipo de comida e invita a los pequeños a participar en la elaboración de los menús, para que así sea más fácil que coman sanamente.
Y se necesita de realizar más investigación y crear un sistema de alerta temprana para enfermedades que se pueden prevenir:
En los próximos cinco años, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) procurará incrementar la presencia de sus científicos en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y multiplicar el volumen de información sobre enfermedades crónicas, que para 2017 costarán al país 170 mil millones de pesos, informó el nuevo director del Instituto, Mauricio Hernández Ávila. El ex subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, que sustituyó al doctor Mario Henry Rodríguez López, indicó que entre los retos más grandes que tendrán los científicos del INSP en el próximo lustro estará el generar más información para actuar contra la epidemia de obesidad que vive el país. El pasado 29 de enero, durante el aniversario del INSP, se informó que esa institución cuenta con 168 investigadores en ciencias médicas, de alta especialización, así como con 120 investigadores miembros del SNI. Este conjunto de científicos ha producido más de mil 300 proyectos de investigación y se busca mejorar sus condiciones de investigación. Interdisciplinarios. Fundado hace 25 años, el INSP es uno de los doce Institutos Nacionales de Salud, de la Secretaría de Salud de México. Es responsable de realizar estudios para ayudar a decidir políticas sanitarias, como el Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensalud); además forma a expertos en salud pública y realiza investigación científica en problemas relevantes de salud pública para el país.
El cambio en la morfología corporal del mexicano se aprovecha más rápido en la moda que en la salud o la educación:
Finalmente el reto de encontrar ropa a la medida de los mexicanos dejará de ser una encomienda para un sastre o en su caso de una diseñadora de modas, pues el primer estudio antropométrico nacional permitió conocer la morfología, estudio de las formas externas, de los distintos estratos socioeconómicos y generacionales de la población, análisis que posibilitará a la industria textil diseñar ropa con características exclusivas. Así, con el objetivo de conocer con exactitud la complexión de la población, el estudio ¿Cuánto mide México?, se encargó en un lapso de 18 meses, de escanear el cuerpo de 17 mil 364 personas de entre 18 y 66 años, 51 por ciento mujeres y 49 por ciento hombres, en 13 ciudades del país. Los resultados establecen que las mujeres miden en promedio un metro con 60 centímetros, las cuales presentan problemas de sobrepeso y son de caderas amplias mientras que los hombres, miden en promedio un metro con 72 centímetros y presentan menor obesidad en comparación con el género masculino, los cuales acumulan mayor cantidad de grasa alrededor de la cintura. “La información establece que las mujeres mexicanas tienen una morfología cambiante por región y edad, y entre los 40 y 50 años incrementan su peso en alrededor de diez kilos, al pasar en promedio de 62 a 72 kilos, mientras que en los hombres, se presenta un cambio notable en su físico, no es que sean gordos, sino panzones”, comentó Marcos Cherem, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive).
¿Se había dado cuenta de la cantidad de médicos con problemas de obesidad o de adicción al tabaco?
Los médicos obesos o con sobrepeso evitan hablar con sus pacientes sobre la importancia de mantener una alimentación sana, indicó una encuesta realizada a 500 médicos generales. Los investigadores observaron que aquellos con un Índice de Masa Corporal (IMC) normal eran 30% más propensos a entablar con sus pacientes obesos un diálogo sobre el peso, que sus colegas gorditos, quienes registraron sólo 18%. Además los médicos con buena condición diagnosticaban en 93% como obeso si perciben que el IMC del paciente era similar o excedía al propio, frente al 7% de los médicos con problemas de peso. Para el estudio, los médicos que dijeron tener un IMC por debajo de los 25 kg/m2 fueron considerados como de peso normal; los que estaban por sobre ese valor fueron clasificados como personas con sobrepeso u obesidad. "Los resultados fueron totalmente sorprendentes", dijo la doctora Sara Bleich, de la Escuela de Salud Pública de la universidad y autora del estudio, que está basado en una investigación previa que encontró que los médicos que fuman advierten menos de los riesgos de este hábito a sus pacientes. Para el psicólogo Fernando Urra, de la Universidad Central, no es extraña esta conducta. "Aunque existen protocolos internacionales sobre lo que se debe consultar o sugerir en una evaluación clínica, el médico lo hace según sus intereses. Y si se siente cómodo con su imagen corporal, por ejemplo, eso no va a ser tema". Pese a ello, la doctora Bleich plantea que "esto levanta muchas preguntas. Creo que este comportamiento no es del todo intencional y que hay mucho de subconsciente. Lo que este estudio sugiere es que los atributos físicos de los médicos tienen mayor incidencia de lo que se pensaba sobre el cuidado de sus pacientes".
Los niños que no tienen amigos o no se integran con sus compañeros de escuela son propensos a aislarse y evitar la actividad física:
Los niños que son aislados, incluso por un breve período, son significativamente más propensos a disminuir su participación en actividades físicas y elegir el sedentarismo, lo que podría reforzar comportamientos que dirigen a la obesidad, asegura un estudio de la Academia Estadunidense de Pediatría (AAP), con sede en Chicago. El estudio, denominado "El efecto del aislamiento sobre la actividad física en los niños", publicado en la revista Pediatrics, evaluó la influencia de un "ostracismo simulado" en la actividad de 19 niños, 11 varones y ocho niñas en edades de ocho a 12 años. Durante el estudio, un grupo de investigadores coordinado por Jacob E. Barkley, de la Kent State University, de Ohio, realizó dos tipos de sesiones experimentales en las que se solicitó a los niños participar en un juego virtual, Cyberball, advirtiéndoles que estaban jugando a través de Internet con otros dos niños. En la mitad de unas sesiones el juego fue programado para excluir a los niños (ostracismo simulado) de recibir el balón durante la mayor parte del juego, mientras que en las otras los niños fueron incluidos y recibieron la pelota en un tercio del tiempo. Cada niño jugó el juego dos veces bajo ambas condiciones. Después del juego, los niños fueron llevados a un gimnasio donde podían elegir cualquier otra actividad, sedentaria o física, que les gustara para realizar durante 30 minutos, utilizando un acelerómetro y la observación en la medición de su comportamiento. Finalmente, los niños informaron sobre su gusto por la sesión de la actividad a través de una escala analógica visual. Los investigadores encontraron que los niños acumularon 22% menos de actividad física en el acelerómetro y 41% más minutos de actividad sedentaria después de ser condenados al aislamiento en el juego virtual, en comparación a cuando se les incluyó al mismo.
Y el cerebro importa cuando vivimos en una sociedad de privilegia la comida chatarra:
Un nuevo estudio demuestra la relación entre ciertas disfunciones cerebrales y el desarrollo de la obesidad, por lo que si no sólo depende del sedentarismo o la dieta inadecuada el atacar estos puntos no resolvería el problema. Investigadores, dirigidos po Achim Peters, especialista en obesidad y profesor de la Universidad de Luebeck en Alemania, encontraron que existe una relación directa entre el funcionamiento cerebral y la cantidad de comida que se ingiere. Bajo el término de "cerebro egoísta", el doctor Peters describe el proceso mediante el cual este órgano se hace de la energía que requiere para mantener su vitalidad. En cuanto el cerebro detecta alguna deficiencia energética, el sistema nervioso simpático (SNS) y el hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) se activan de inmediato para generar estrés y disparar, así, una demanda activa de la energía requerida. Conocida como "tirón del cerebro" o "brain pull", esta función permite recabar dicha energía o calorías a partir del resto del cuerpo, lo cual genera un efecto doble: por un lado, garantizar la integridad cerebral y, por el otro, ayudar a mantener el peso corporal dentro de límites adecuados. No obstante, si el "tirón del cerebro" no funciona correctamente y la respuesta del sistema nervioso es débil, entonces falla la orden de abastecimiento y el cerebro no "jala" del cuerpo las calorías que requiere. Por ende, la energía se acumula progresivamente en el resto de las células y, peor aún, el individuo come más para cubrir sus necesidades cerebrales, con todo y que su cuerpo ya se encuentra sobrado de energía.
Ideas simples para un problema tan pesado:
1. Desayuna balanceando proteína, grasas y azúcares.
2. Acompaña los alimentos con agua o bebidas con poca azúcar
3. Muévete, baila, camina, corre, brinca, sube escaleras, todos los días.
4. Planea juegos de actividad física con tu familia, a veces más divertido que una película de baja calidad en la televisión de la sala.
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