El sistema escolar mexicano tiene una serie de deficiencias importantes. Quizá la más perniciosa es la idea de controlar la curiosidad infantil en aras de la obediencia. Esta búsqueda de la obediencia ciega e irreflexiva nos tiene sumidos en el tercermundismo. La sociedad mexicana y en especial los docentes de educación básica tienen la idea de que se aprende escuchando las palabras del maestro o leyendo los libros de educación básica. No aceptan que existen formas diversas de aprender, ritmos diferentes. Y menos comprenden que existen personas que poseen talentos y capacidades extraordinarias. Para estas personas la escuela tradicional no es muy alentadora. Los docentes tratan de obligarlos a aprender de la misma forma que el resto de los estudiantes. Según un estudio en México, los típicos transtornos de aprendizaje describen algunas características de las personas que aprenden muy rápido y que la escuela les resulta demasiado fácil:
Con dos años de edad, Sebastián Maya puede contar hasta 10 y leer de corrido el abecedario. Lo hace en español, pero no tiene problemas cuando se le propone hacerlo en inglés o alemán. Ricardo Valdés tiene dos años más. Puede hacer lo mismo, pero en su caso se agrega el uso del japonés y el ruso. También puede recitar las tablas de multiplicar, incluidas las del 11 y del 12, y recuerda perfectamente los 118 elementos de la tabla periódica. Se realiza una investigación sobre el tema en México: “Se trata de la segunda investigación más importante a escala mundial en esta área, solo detrás del estudio realizado por Lewis Terman hace más de 70 años (1921-1940), en el cual se analizaron mil 571 casos. En este sentido, podemos decir que nuestro estudio pone a México como pionero en la materia” afirma Almazán Anaya. La investigación incluyó 25 variables de niños y jóvenes de dos a 19 años. Entre los hallazgos más importantes destacan los siguientes: la mayoría de los niños genio es hiperactiva (91 por ciento), distraída (84), aprende rápido (98), interviene en pláticas con adultos (86) y tiene conversaciones con mayores (92).
También tiene facilidad para armar objetos (90 por ciento), impone sus reglas (83), es sensible en el área emocional (94) y presenta baja tolerancia a la frustración (84). Hay dos datos curiosos: 83 por ciento no usa lentes y 91 por ciento no presenta sobrepeso, porque su hiperactividad le permite quemar muchas calorías.
El lado dramático del diagnóstico es que los niños y jóvenes evaluados presentan problemas emocionales (77 por ciento), son rechazado por sus compañeros de escuela (71), son proclives al aislamiento (71) y lo más peligroso y nocivo de todos: fueron diagnosticados con trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
“Este factor es la principal causa de pérdida del talento nacional, de los niños sobredotados”, dice Almazán Anaya, y añade: “95 por ciento de los niños con sobrecapacidad intelectual en México se pierde en cada generación, porque son mal diagnosticados con TDAH”.
La sociedad mexicana debe encontrar otros espacios alternativos a la escuela tradicional para desarrollar la capacidad de aprendizaje de los niños y las niñas. El monopolio escolar actual es uno de los problemas que se tienen que resolver, las reformas que se han efectuado desde hace 40 años no han logrado cambiar ni el diseño de las escuelas, ni las creencias de los docentes. No deberíamos seguir apostando por la administración de la pobreza ni de la ignorancia.
Reflexiones personales acerca de las noticias en los medios sobre la educación en México
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sábado, marzo 30, 2013
sobredotados y la confusión del sistema escolar mexicano
lunes, junio 04, 2012
estudiantes sobresalientes a pesar del sistema escolar mexicano
Hace unos días el Universal publica una serie de historias de estudiantes mexicanos que demuestran que el fallo principal está en el diseño actual del sistema escolar, no en los estudiantes. De hecho, la investigación científica nos demuestra que toda persona es capaz de aprender de manera profunda. Uno de los problemas que se genera en el diseño actual de la escuela es que está diseñada para un estudiante "estándar" (como un tornillo 1/2"), no para ofrecer oportunidades de aprender a cada uno de los estudiantes, y los profesores son formados para "enseñar a ese niño estándar" utilizando metodologías generales y poco flexibles:
Él no sabe de colores, sólo alcanza a distinguir “bultos”, como él le llama. Tiene 12 años y sus manos, su olfato y oído son sus herramientas frente a la vida ante la falta del sentido de la visión. Se llama José Luis Piña Luevano, vive en el rancho Tepetatillo, en el municipio Asientos, uno de los que registran mayor índice de pobreza en Aguascalientes. Cuando tenía cinco meses, sus padres notaron algo raro en él. “Nosotros nos dimos cuenta de que no veía, pesó apenas 900 gramos y nació a los siete meses de embarazo. Pero cuando Chuyito empezó a crecer algo nos quedó muy claro: que tenía muchas ganas de aprender; era muy inquieto, buscaba libros, le preguntaba a sus hermanos, siempre andaba preguntando”, cuenta Juana María Luevano, la madre. Lo extraordinario de Chuyito no sólo reside en su capacidad de superar las barreras, sino en que a pesar de no poder ver, ha ganado reconocimientos como la Beca Bicentenario y ha sido triunfador en la Olimpiada del Conocimiento. Pese a que comenzó a cursar su nivel preescolar hasta los siete años, por la reticencia de los maestros a recibirlo en sus salones, Chuyito entró a la escuela con una gran cantidad de conocimientos debido al apoyo de su familia, pero de una hermana en especial. Luego, en primer grado, tuvo una mala experiencia. “El maestro nunca me quiso tener, no me hacía caso, nunca se paraba a explicar; me decía que le daban ansias verme como movía los ojos, cuando le preguntaba qué escribir, me decía que escribiera lo que quisiera. “Un día le pregunté: ‘¿bueno maestro, me tiene envidia o coraje? ¿Por qué no me trata igual que a todos?’, no me dijo nada, se quedó callado”. Recuerda que después le llegó la oportunidad de concursar por la Beca Bicentenario, auspiciada por un banco, y cuando la ganó no lo creía. “Competí y avancé, era en conocimientos. Cuando me dijeron que gané no me lo creí; yo nunca me había ganado nada”. Luego, resultó ser de los mejores en la Olimpiada del Conocimiento. Ágil en la computadora con sistema Braille, Chuyito dice que quiere estudiar mecatrónica. “Demostraré que los niños con cualquier discapacidad podemos lograr grandes cosas, incluso más que los que presumen tenerlo todo”.
Rodolfo Balderas López, de 15 años, es un joven de excelencia, cuenta con un serial de dibujos mitológicos, ocho proyectos de investigación y en conjunto con doctores de la Universidad de Hidalgo desarrolla un libro. En 2011 participó en la Expo Ciencia Nacional, con el tema Ingeniería Extrema, investigación que trata sobre la arquitectura visionaria de construcciones colosales para aligerar la sobrepoblación, proyecto con el que obtuvo el tercer lugar. Estudia tercer año en la Secundaria General número 1 de Pachuca. Asegura que tuvo una niñez normal, en la que no faltaron los juegos y las caricaturas. Su primer acercamiento con la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo lo obtuvo con las llamadas sesiones de enriquecimiento, posteriormente fue invitado a trabajar en la realización del libro La primera vez que vi televisión, donde además de ser asistente de investigación, también es ilustrador. “Rodolfo es un adolescente de excelencia”, comenta su maestra Norma Zuñiga. También sueña y entre sus anhelos está ser ingeniero civil y actor de doblaje.
Tiene sólo ocho años de edad y ya comienza a trascender fronteras por su don de la palabra. Mediante de la oratoria ha llevado mensajes de esperanza a sus paisanos que se han ido de Zacatecas en busca del sueño americano. También ha hecho llamados a los diputados para manifestar su repudio por la violencia y se ha convertido en promotor de los derechos ambientales. Leonardo Gael Saldaña Hernández cursa el tercer año de primaria en el municipio de Guadalupe. Dice que de grande le gustaría ser un político, “pero de los buenos, no de los que no hacen nada por ayudar a la gente”. Víctima de bullying en el primer grado, se mudó a otro plantel. Ahí, una maestra descubrió en él ese don de la palabra y lo alentó a participar en un curso de oratoria infantil de líderes ambientales. Obtuvo el segundo lugar. Su voz le permitió que el alcalde de Guadalupe lo convirtiera en orador del municipio, que recibe a las personalidades que visitan este territorio. Su palabra ya le permitió cruzar la frontera: estuvo en Woodstook, condado de Chicago, invitado a un intercambio interescolar, luego de una visita de líderes y reinas migrantes radicados en EU.
Sin perder la picardía propia de un niño, pero con la madurez que le ha dado su presencia en los ruedos, misma que le generó una valentía para estar frente al toro, aun en medio de los riesgos que representa, Michel Lagravere Peniche, mejor conocido en la fiesta taurina como Michelito, ha comprobado que el miedo es una sombra que acompaña al torero en cada pase, en cada plaza. “Cuando estuve en la Plaza México fue impresionante. Cuando estás ahí, te tiembla todo, te dan ganas de salir huyendo, pero basta con dar el primer muletazo para que regrese la confianza”, relata Michelito acerca de su última experiencia como torero, actividad que inició cuando apenas tenía seis años de edad. Ahora de vacaciones en la playa, el novillero de 14 años (un niño joven, como algunos le dicen) aprovecha los días de descanso para disfrutar de la compañía de sus amigos, ya que es poco el tiempo libre que le queda entre las corridas de toros y sus estudios. El joven torero ha causado polémica y controversia a nivel internacional, por aquello del derecho de los niños y los riesgos que implica torear a su corta edad. Al principio de su carrera sus padres se opusieron. Incluso su madre hasta hace poco tiempo no estaba convencida. “Soy feliz, ¿cómo no lo voy a ser si es lo que más gusta hacer? Ya se los he dicho”, comenta el menor sin dudarlo. Respecto a la profesión que combinaría con la de torero, dice que aún no ha decidido, pero sabe que tiene que estudiar una carrera: “La prioridad son los estudios; si hay buenas calificaciones, hay toros, como me han dicho mis padres”, comenta el niño. El Niño Torero como se le conoció en sus inicios, paulatinamente se convierte en joven y su aspiración es seguir figurando en la fiesta brava.
Una niña de 10 años ingresa a la universidad:
En menos de cuatro años, Dafne Almazán Anaya terminó la primaria, la secundaria y la preparatoria. Tiene sólo 10 años, y mañana debutará como universitaria. Esta niña genio, es hermana de Andrew, quien a los 16 años se convirtió en el sicólogo más joven del país. Dafne comenzará sus clases de sicología en el Instituto Tecnológico de Monterrey, bajo un plan semi-presencial esta misma semana. Hoy celebrará su fiesta de graduación del bachillerato, junto con Delanie, su hermana de 14 años, otra niña prodigio que ha preferido mantenerse alejada de las cámaras y los micrófonos. La más chiquita de los Almazán Anaya, en cambio, quiere que la conozcan, que sepan que la suya debe ser la historia de cada niño sobredotado. “Yo quiero que muchos niños repitan lo que yo estoy haciendo, que puedan llegar a la universidad a los 10 años o hasta edades más tempranas, ése es mi mayor sueño”, anhela Dafne. A diferencia de ella, la mayoría de los niños genios en este país tienen que lidiar con erróneos diagnósticos de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) o portar injustamente la etiqueta de insubordinados, tal y como le pasó a Andrew. Por fortuna con Dafne, sus padres y sus hermanos tenían ya un camino andado. “Teníamos la plena conciencia de que no tenía ninguna patología o alguna desviación conductual, sino que simplemente era como el tres por ciento de la población que aprende más rápido”, explica su papá Asdrúbal Almazán. La pequeña Dafne dio muestras de una inteligencia superior antes de los tres años cuando, sola, aprendió a leer y escribir. Conociendo prácticamente todos los contenidos de educación básica, hizo primaria y secundaria en menos de dos años y, a los ocho, cuando generalmente una niña estaría en tercero de primaria, ella ya había llegado hasta la preparatoria. Un año y 11 meses más tarde, la terminó. “Se siente bien bonito porque a mí me gusta mucho aprender, y ahora mi siguiente meta es acabar la licenciatura en sicología, pero también quiero entrar a derecho más adelante y a nanotecnología para ayudar desde distintos ámbitos a la humanidad”, cuenta convencidísima. “Soy muy feliz porque hago lo que quiero y lo que me gusta y ojalá a todos les pase así”, dice con una sonrisa, prácticamente permanente, que rompe con aquel estereotipo de genio, como ratón de biblioteca.
En México es un problema aprender con rapidez, el sistema escolar está diseñado para evitar "aprender rápido". El modelo sigue las pautas que existían en el siglo XIX con una sociedad desnutrida, analfabeta y terriblemente explotada. El siglo XX cambió drásticamente esta situación pero las escuelas se siguen contentando con "medio alfabetizar" y preparar a los estudiantes enfrentar un mundo que ya hace mucho dejó de existir. El gran problema de los niños con grandes habilidades para aprender del sistema escolar es que se les cataloga como niños con TDAH:
Ser madre de un genio no es fácil, y Dunia Anaya lo es de tres. Tan complicado fue, que le tomó más de cinco años asimilar que el intelecto de su pequeño Andrew resultó superior al del propio Einstein. Después nacieron Delanie y Dafne, y la historia se repitió por partida triple. Hace 17 años Dunia se convirtió en mamá y ya tiene en casa a un sicólogo adolescente y a dos hijas de 14 y diez años estudiando en el Tecnológico de Monterrey en el nivel universitario. Como ella, cerca de un millón de mamás en México se enfrentan al dilema de tener a hijos genios, porque nadie las ha preparado para guiar a niños con una inteligencia superior. Lidiar con diagnósticos erróneos por Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se repite una y otra vez en estos casos. “Cuando veo a las otras madres de niños sobredotados me siento totalmente identificada con ellas. Nuestras historias son prácticamente idénticas. Nos enfrentamos al rechazo que sufren nuestros hijos y a diagnósticos que no nos dejan completamente satisfechas. Después viene la desesperación de no saber a dónde ir”. Esa incertidumbre fue lo que la empujó a crear una red para que las madres logren entender mucho más fácil por qué tan pequeños sus hijos se interesan en temas científicos, aprenden a leer solos antes de los tres años o logran en dos meses terminar el bachillerato. En el Centro de Atención al Talento (Cedat), que atiende a niños con sobrecapacidad intelectual, fundado por la familia Almazán Anaya, unas 200 mujeres comparten las historias de sus hijos genios. “Esperamos que la experiencia que a mí me tocó vivir como mamá pueda servir de algo; el dar el testimonio de lo que se siente, de esa desesperación de no saber a dónde ir con el hijo de uno, pueda servir para que no haya más casos así. Lo que yo les digo a la mamás de los sobredotados es que a nosotras nos toca entender que son diferentes y mostrar fortaleza para que nuestros hijos entiendan que ahorita son pocos y que tienen un camino que andar para que en un futuro esa minoría también sea identificada como otras, respetada y apoyada”, explica Dunia. A ella misma le costó entender esa filosofía. Se resistía a creer que su primer hijo había nacido con una inteligencia superior a la del promedio. La justificaba con que, quizá, era un niño de buena memoria. Hasta que él cumplió nueve años y no pudo negarlo más: Andrew terminó los últimos tres años de primaria en cuatro meses, concluyó la secundaria en siete meses y tan sólo en dos el bachillerato, por lo que a los 12 debutó como universitario. “Lo que más me afectaba era el estereotipo del sobredotado, el imaginarme una persona despistada por la calle con problemas sociales de adaptación, enojado con el mundo. Yo en varias ocasiones le decía a Andrew ya deja de estudiar, no hagas nada, mira el techo... y él me respondía que disfrutaba aprendiendo. Me pidió que entendiera que era diferente, y con el pasar de los años cuando ya entra a la universidad y veo que está dispuesto a hacer su trabajo para romper con ese estereotipo cambia todo.” En ese momento Dunia decidió tomar las riendas e ir hacia adelante con su pequeño genio. Estudió un máster en educación para asesoramiento educativo familiar y creó el Cedat. Y entonces llegó Delanie, que se interesó desde pequeña por la literatura clásica y se distinguió por su singular memoria, y luego Dafne, que en menos de cuatro años cursó primaria, secundaria y preparatoria. Y Dunia ya no tuvo miedo. “Soy una mamá que ama a sus hijos como muchas otras mamás que estamos dispuestas a cambiar nuestra vida y hacer lo que sea necesario por ellos. Por eso no puedo sentirme que soy una mamá fuera de serie. Estoy consciente de que en muchas áreas mis hijos tienen más conocimiento que yo, pero eso no representa un problema de autoridad, porque el amor y la experiencia de una madre está por encima de todo”, argumenta. Hasta hoy, no sabe de dónde vinieron los genes que hicieron que sus tres hijos nacieran genios, pero sí que Andrew, al ser el primogénito, fue clave para catapultar el desarrollo de la sobrecapacidad de sus hermanas.
Seguimos despreciando el talento mexicano. La escuela no es un buen lugar para los estudiantes pues son diferentes al estudiante "inexistente" que se conoce como promedio. Todos resultamos diferentes pero se nos trata como un objeto estandarizado, una máquina. No se nos considera como una persona que se fortalece y se desarrolla cuando aprende.
Él no sabe de colores, sólo alcanza a distinguir “bultos”, como él le llama. Tiene 12 años y sus manos, su olfato y oído son sus herramientas frente a la vida ante la falta del sentido de la visión. Se llama José Luis Piña Luevano, vive en el rancho Tepetatillo, en el municipio Asientos, uno de los que registran mayor índice de pobreza en Aguascalientes. Cuando tenía cinco meses, sus padres notaron algo raro en él. “Nosotros nos dimos cuenta de que no veía, pesó apenas 900 gramos y nació a los siete meses de embarazo. Pero cuando Chuyito empezó a crecer algo nos quedó muy claro: que tenía muchas ganas de aprender; era muy inquieto, buscaba libros, le preguntaba a sus hermanos, siempre andaba preguntando”, cuenta Juana María Luevano, la madre. Lo extraordinario de Chuyito no sólo reside en su capacidad de superar las barreras, sino en que a pesar de no poder ver, ha ganado reconocimientos como la Beca Bicentenario y ha sido triunfador en la Olimpiada del Conocimiento. Pese a que comenzó a cursar su nivel preescolar hasta los siete años, por la reticencia de los maestros a recibirlo en sus salones, Chuyito entró a la escuela con una gran cantidad de conocimientos debido al apoyo de su familia, pero de una hermana en especial. Luego, en primer grado, tuvo una mala experiencia. “El maestro nunca me quiso tener, no me hacía caso, nunca se paraba a explicar; me decía que le daban ansias verme como movía los ojos, cuando le preguntaba qué escribir, me decía que escribiera lo que quisiera. “Un día le pregunté: ‘¿bueno maestro, me tiene envidia o coraje? ¿Por qué no me trata igual que a todos?’, no me dijo nada, se quedó callado”. Recuerda que después le llegó la oportunidad de concursar por la Beca Bicentenario, auspiciada por un banco, y cuando la ganó no lo creía. “Competí y avancé, era en conocimientos. Cuando me dijeron que gané no me lo creí; yo nunca me había ganado nada”. Luego, resultó ser de los mejores en la Olimpiada del Conocimiento. Ágil en la computadora con sistema Braille, Chuyito dice que quiere estudiar mecatrónica. “Demostraré que los niños con cualquier discapacidad podemos lograr grandes cosas, incluso más que los que presumen tenerlo todo”.
Rodolfo Balderas López, de 15 años, es un joven de excelencia, cuenta con un serial de dibujos mitológicos, ocho proyectos de investigación y en conjunto con doctores de la Universidad de Hidalgo desarrolla un libro. En 2011 participó en la Expo Ciencia Nacional, con el tema Ingeniería Extrema, investigación que trata sobre la arquitectura visionaria de construcciones colosales para aligerar la sobrepoblación, proyecto con el que obtuvo el tercer lugar. Estudia tercer año en la Secundaria General número 1 de Pachuca. Asegura que tuvo una niñez normal, en la que no faltaron los juegos y las caricaturas. Su primer acercamiento con la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo lo obtuvo con las llamadas sesiones de enriquecimiento, posteriormente fue invitado a trabajar en la realización del libro La primera vez que vi televisión, donde además de ser asistente de investigación, también es ilustrador. “Rodolfo es un adolescente de excelencia”, comenta su maestra Norma Zuñiga. También sueña y entre sus anhelos está ser ingeniero civil y actor de doblaje.
Tiene sólo ocho años de edad y ya comienza a trascender fronteras por su don de la palabra. Mediante de la oratoria ha llevado mensajes de esperanza a sus paisanos que se han ido de Zacatecas en busca del sueño americano. También ha hecho llamados a los diputados para manifestar su repudio por la violencia y se ha convertido en promotor de los derechos ambientales. Leonardo Gael Saldaña Hernández cursa el tercer año de primaria en el municipio de Guadalupe. Dice que de grande le gustaría ser un político, “pero de los buenos, no de los que no hacen nada por ayudar a la gente”. Víctima de bullying en el primer grado, se mudó a otro plantel. Ahí, una maestra descubrió en él ese don de la palabra y lo alentó a participar en un curso de oratoria infantil de líderes ambientales. Obtuvo el segundo lugar. Su voz le permitió que el alcalde de Guadalupe lo convirtiera en orador del municipio, que recibe a las personalidades que visitan este territorio. Su palabra ya le permitió cruzar la frontera: estuvo en Woodstook, condado de Chicago, invitado a un intercambio interescolar, luego de una visita de líderes y reinas migrantes radicados en EU.
Sin perder la picardía propia de un niño, pero con la madurez que le ha dado su presencia en los ruedos, misma que le generó una valentía para estar frente al toro, aun en medio de los riesgos que representa, Michel Lagravere Peniche, mejor conocido en la fiesta taurina como Michelito, ha comprobado que el miedo es una sombra que acompaña al torero en cada pase, en cada plaza. “Cuando estuve en la Plaza México fue impresionante. Cuando estás ahí, te tiembla todo, te dan ganas de salir huyendo, pero basta con dar el primer muletazo para que regrese la confianza”, relata Michelito acerca de su última experiencia como torero, actividad que inició cuando apenas tenía seis años de edad. Ahora de vacaciones en la playa, el novillero de 14 años (un niño joven, como algunos le dicen) aprovecha los días de descanso para disfrutar de la compañía de sus amigos, ya que es poco el tiempo libre que le queda entre las corridas de toros y sus estudios. El joven torero ha causado polémica y controversia a nivel internacional, por aquello del derecho de los niños y los riesgos que implica torear a su corta edad. Al principio de su carrera sus padres se opusieron. Incluso su madre hasta hace poco tiempo no estaba convencida. “Soy feliz, ¿cómo no lo voy a ser si es lo que más gusta hacer? Ya se los he dicho”, comenta el menor sin dudarlo. Respecto a la profesión que combinaría con la de torero, dice que aún no ha decidido, pero sabe que tiene que estudiar una carrera: “La prioridad son los estudios; si hay buenas calificaciones, hay toros, como me han dicho mis padres”, comenta el niño. El Niño Torero como se le conoció en sus inicios, paulatinamente se convierte en joven y su aspiración es seguir figurando en la fiesta brava.
Una niña de 10 años ingresa a la universidad:
En menos de cuatro años, Dafne Almazán Anaya terminó la primaria, la secundaria y la preparatoria. Tiene sólo 10 años, y mañana debutará como universitaria. Esta niña genio, es hermana de Andrew, quien a los 16 años se convirtió en el sicólogo más joven del país. Dafne comenzará sus clases de sicología en el Instituto Tecnológico de Monterrey, bajo un plan semi-presencial esta misma semana. Hoy celebrará su fiesta de graduación del bachillerato, junto con Delanie, su hermana de 14 años, otra niña prodigio que ha preferido mantenerse alejada de las cámaras y los micrófonos. La más chiquita de los Almazán Anaya, en cambio, quiere que la conozcan, que sepan que la suya debe ser la historia de cada niño sobredotado. “Yo quiero que muchos niños repitan lo que yo estoy haciendo, que puedan llegar a la universidad a los 10 años o hasta edades más tempranas, ése es mi mayor sueño”, anhela Dafne. A diferencia de ella, la mayoría de los niños genios en este país tienen que lidiar con erróneos diagnósticos de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) o portar injustamente la etiqueta de insubordinados, tal y como le pasó a Andrew. Por fortuna con Dafne, sus padres y sus hermanos tenían ya un camino andado. “Teníamos la plena conciencia de que no tenía ninguna patología o alguna desviación conductual, sino que simplemente era como el tres por ciento de la población que aprende más rápido”, explica su papá Asdrúbal Almazán. La pequeña Dafne dio muestras de una inteligencia superior antes de los tres años cuando, sola, aprendió a leer y escribir. Conociendo prácticamente todos los contenidos de educación básica, hizo primaria y secundaria en menos de dos años y, a los ocho, cuando generalmente una niña estaría en tercero de primaria, ella ya había llegado hasta la preparatoria. Un año y 11 meses más tarde, la terminó. “Se siente bien bonito porque a mí me gusta mucho aprender, y ahora mi siguiente meta es acabar la licenciatura en sicología, pero también quiero entrar a derecho más adelante y a nanotecnología para ayudar desde distintos ámbitos a la humanidad”, cuenta convencidísima. “Soy muy feliz porque hago lo que quiero y lo que me gusta y ojalá a todos les pase así”, dice con una sonrisa, prácticamente permanente, que rompe con aquel estereotipo de genio, como ratón de biblioteca.
En México es un problema aprender con rapidez, el sistema escolar está diseñado para evitar "aprender rápido". El modelo sigue las pautas que existían en el siglo XIX con una sociedad desnutrida, analfabeta y terriblemente explotada. El siglo XX cambió drásticamente esta situación pero las escuelas se siguen contentando con "medio alfabetizar" y preparar a los estudiantes enfrentar un mundo que ya hace mucho dejó de existir. El gran problema de los niños con grandes habilidades para aprender del sistema escolar es que se les cataloga como niños con TDAH:
Ser madre de un genio no es fácil, y Dunia Anaya lo es de tres. Tan complicado fue, que le tomó más de cinco años asimilar que el intelecto de su pequeño Andrew resultó superior al del propio Einstein. Después nacieron Delanie y Dafne, y la historia se repitió por partida triple. Hace 17 años Dunia se convirtió en mamá y ya tiene en casa a un sicólogo adolescente y a dos hijas de 14 y diez años estudiando en el Tecnológico de Monterrey en el nivel universitario. Como ella, cerca de un millón de mamás en México se enfrentan al dilema de tener a hijos genios, porque nadie las ha preparado para guiar a niños con una inteligencia superior. Lidiar con diagnósticos erróneos por Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se repite una y otra vez en estos casos. “Cuando veo a las otras madres de niños sobredotados me siento totalmente identificada con ellas. Nuestras historias son prácticamente idénticas. Nos enfrentamos al rechazo que sufren nuestros hijos y a diagnósticos que no nos dejan completamente satisfechas. Después viene la desesperación de no saber a dónde ir”. Esa incertidumbre fue lo que la empujó a crear una red para que las madres logren entender mucho más fácil por qué tan pequeños sus hijos se interesan en temas científicos, aprenden a leer solos antes de los tres años o logran en dos meses terminar el bachillerato. En el Centro de Atención al Talento (Cedat), que atiende a niños con sobrecapacidad intelectual, fundado por la familia Almazán Anaya, unas 200 mujeres comparten las historias de sus hijos genios. “Esperamos que la experiencia que a mí me tocó vivir como mamá pueda servir de algo; el dar el testimonio de lo que se siente, de esa desesperación de no saber a dónde ir con el hijo de uno, pueda servir para que no haya más casos así. Lo que yo les digo a la mamás de los sobredotados es que a nosotras nos toca entender que son diferentes y mostrar fortaleza para que nuestros hijos entiendan que ahorita son pocos y que tienen un camino que andar para que en un futuro esa minoría también sea identificada como otras, respetada y apoyada”, explica Dunia. A ella misma le costó entender esa filosofía. Se resistía a creer que su primer hijo había nacido con una inteligencia superior a la del promedio. La justificaba con que, quizá, era un niño de buena memoria. Hasta que él cumplió nueve años y no pudo negarlo más: Andrew terminó los últimos tres años de primaria en cuatro meses, concluyó la secundaria en siete meses y tan sólo en dos el bachillerato, por lo que a los 12 debutó como universitario. “Lo que más me afectaba era el estereotipo del sobredotado, el imaginarme una persona despistada por la calle con problemas sociales de adaptación, enojado con el mundo. Yo en varias ocasiones le decía a Andrew ya deja de estudiar, no hagas nada, mira el techo... y él me respondía que disfrutaba aprendiendo. Me pidió que entendiera que era diferente, y con el pasar de los años cuando ya entra a la universidad y veo que está dispuesto a hacer su trabajo para romper con ese estereotipo cambia todo.” En ese momento Dunia decidió tomar las riendas e ir hacia adelante con su pequeño genio. Estudió un máster en educación para asesoramiento educativo familiar y creó el Cedat. Y entonces llegó Delanie, que se interesó desde pequeña por la literatura clásica y se distinguió por su singular memoria, y luego Dafne, que en menos de cuatro años cursó primaria, secundaria y preparatoria. Y Dunia ya no tuvo miedo. “Soy una mamá que ama a sus hijos como muchas otras mamás que estamos dispuestas a cambiar nuestra vida y hacer lo que sea necesario por ellos. Por eso no puedo sentirme que soy una mamá fuera de serie. Estoy consciente de que en muchas áreas mis hijos tienen más conocimiento que yo, pero eso no representa un problema de autoridad, porque el amor y la experiencia de una madre está por encima de todo”, argumenta. Hasta hoy, no sabe de dónde vinieron los genes que hicieron que sus tres hijos nacieran genios, pero sí que Andrew, al ser el primogénito, fue clave para catapultar el desarrollo de la sobrecapacidad de sus hermanas.
Seguimos despreciando el talento mexicano. La escuela no es un buen lugar para los estudiantes pues son diferentes al estudiante "inexistente" que se conoce como promedio. Todos resultamos diferentes pero se nos trata como un objeto estandarizado, una máquina. No se nos considera como una persona que se fortalece y se desarrolla cuando aprende.
viernes, abril 06, 2012
acreditación y promoción anticipada a niños y niñas sobresalientes
Una de las características del sistema escolar mexicano que impide que sea de mejor calidad es su rigidez; su falta de flexibilidad deja a la mayoría de los estudiantes con pocas opciones para permanecer en la escuela y obtener mejores resultados. El sistema actual favorece a los pocos estudiantes que cumplen el estático perfil del siglo XIX. Es hasta el siglo XX que se permitirá que los estudiantes con aptitudes sobresalientes puedan adelantar cursos.... todavía persiste la idea de que la edad cronológica es el único criterio para avanzar en el sistema escolar y que los estudiantes talentosos y sobresalientes tienen que soportar las soporíferas clases de la educación básica. Sin embargo, este programa no es completamente flexible.... tiene que seguir reglas.... en fin:
La Secretaría de Educación Pública (SEP) inició el programa que permitirá que los niños con aptitudes sobresalientes, puedan adelantar en sus estudios y salten del preescolar a primaria, de ésta a la secundaria y de ahí al bachillerato, sin cursar uno de lo grados, ya sea porque ingresaron a una edad más temprana o fueron promovidos a otro nivel escolar. El propósito es hacer que México tenga al finalizar este año 2.5 millones de alumnos en este programa de alto rendimiento, que serían entre 10% y 15% de su población escolar. Hasta enero de este año se contabilizaron 124 mil 684 menores a quienes popularmente se les conoce como “niños genio”, que tienen no solo alto rendimiento académico, también habilidades sociales, madurez emocional y participación en actividades fuera de la escuela. Con la recepción de los formatos para la “acreditación y promoción anticipada” los niños de segundo de preescolar podrán ser inscritos en primero de primaria; los de tercero de preescolar ir directamente a solicitar su incorporación a segundo de primaria; los de quinto de primaria en primero de secundaria; los que están en segundo se secundaria a primero de bachillerato y los de tercero de secundaria a segundo grado del bachillerato. La otra forma de adelantar será “omitir un grado escolar” en donde los niños de primero de primaria pasen a tercero; el de segundo a cuarto, el de tercero a quinto; el de cuarto a sexto de primaria; y, el de primero de secundaria a tercero de secundaria. México contará de esta forma con un primer programa nacional de apoyo a los niños sobresalientes. La SEP realiza estas acciones con base en la publicación de los “Lineamientos para la acreditación, promoción y certificación anticipada de alumnos con aptitudes sobresalientes en educación básica”, y es la primera vez que la dependencia tiene una regulación para brindar esta atención. Los reportes de la dependencia señalan que hasta el año 2010 eran 110 mil 478 los niños atendidos, la mayor proporción estaban en el estado de Veracruz con 35 mil 254 alumnos identificados; Morelos con 11 mil 223 estudiantes y le seguía Durango con 7 mil 371, Nuevo León con 6 mil 900 y Sinaloa con 6 mil 496 niños.
Seguimos atados a las ideas de principio del siglo XIX.... perdiendo el tiempo para ofrecer una mejor opción educativa para los estudiantes talentosos y con aptitudes sobresalientes.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) inició el programa que permitirá que los niños con aptitudes sobresalientes, puedan adelantar en sus estudios y salten del preescolar a primaria, de ésta a la secundaria y de ahí al bachillerato, sin cursar uno de lo grados, ya sea porque ingresaron a una edad más temprana o fueron promovidos a otro nivel escolar. El propósito es hacer que México tenga al finalizar este año 2.5 millones de alumnos en este programa de alto rendimiento, que serían entre 10% y 15% de su población escolar. Hasta enero de este año se contabilizaron 124 mil 684 menores a quienes popularmente se les conoce como “niños genio”, que tienen no solo alto rendimiento académico, también habilidades sociales, madurez emocional y participación en actividades fuera de la escuela. Con la recepción de los formatos para la “acreditación y promoción anticipada” los niños de segundo de preescolar podrán ser inscritos en primero de primaria; los de tercero de preescolar ir directamente a solicitar su incorporación a segundo de primaria; los de quinto de primaria en primero de secundaria; los que están en segundo se secundaria a primero de bachillerato y los de tercero de secundaria a segundo grado del bachillerato. La otra forma de adelantar será “omitir un grado escolar” en donde los niños de primero de primaria pasen a tercero; el de segundo a cuarto, el de tercero a quinto; el de cuarto a sexto de primaria; y, el de primero de secundaria a tercero de secundaria. México contará de esta forma con un primer programa nacional de apoyo a los niños sobresalientes. La SEP realiza estas acciones con base en la publicación de los “Lineamientos para la acreditación, promoción y certificación anticipada de alumnos con aptitudes sobresalientes en educación básica”, y es la primera vez que la dependencia tiene una regulación para brindar esta atención. Los reportes de la dependencia señalan que hasta el año 2010 eran 110 mil 478 los niños atendidos, la mayor proporción estaban en el estado de Veracruz con 35 mil 254 alumnos identificados; Morelos con 11 mil 223 estudiantes y le seguía Durango con 7 mil 371, Nuevo León con 6 mil 900 y Sinaloa con 6 mil 496 niños.
Seguimos atados a las ideas de principio del siglo XIX.... perdiendo el tiempo para ofrecer una mejor opción educativa para los estudiantes talentosos y con aptitudes sobresalientes.
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viernes, septiembre 02, 2011
niños y niñas sobredotados, otros olvidados en México
Las sociedades del siglo XXI requieren del desarrollo del conocimiento, la ciencia y la tecnología. Por ello, el bien más preciado será el talento, la inteligencia y la creatividad humana. Al contrario de los recursos no renovables, el talento y la inteligencia humana es un recurso renovable, que se puede desarrollar y cultivar. Sin embargo, en México tenemos un problema en dos niveles: a) nuestras creencias sobre la inteligencia; b) las creencias sobre la escuela. Estas creencias combinadas han evitado que nos preocupemos los niños y niñas que tienen talentos y gran inteligencia. Es apenas en el siglo XXI cuando un estudiante se puede graduar de la universidad a los 16 años, contra todo pronóstico y dificultades que plantea el sistema educativo mexicano:
En el 2011, Andrew Almazán Anaya se convirtió en el sicólogo más joven de México. Tiene 16 y a los 18 también será médico. Recibió la carta que acredita que cumplió con 100 por ciento de los créditos de la carrera de Sicología en la Universidad del Valle de México (UVM), en la mitad del tiempo de lo que le tomaría a un estudiante promedio. El niño genio, con 162 de Coeficiente Intelectual (IQ, por sus siglas en inglés), superior al de Albert Einstein, tuvo que enfrentar lo que casi todos los superdotados; un erróneo diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Hasta los nueve años portó la etiqueta de insubordinado. Como pocos, sorteó un sistema educativo incapaz de detectarlo y darle seguimiento. La mayoría de los genios mexicanos ahí se quedan extraviados. Por eso, aunque genéticamente debería haber casi un millón de ellos, nadie sabe dónde están. Si hoy Andrew quisiera insertarse en un puesto de trabajo fuera del mundo de los superdotados tendría que pasar, de nuevo, por un camino difícil. Basta con que se pregunte ¿cuántos tocarían la puerta del consultorio de un sicólogo adolescente de 16 años? “Las instancias del Estado tenemos que voltear a ver el fenómeno en dos ámbitos: primero, en cómo le hacemos para acompañar a los niños que son capaces de terminar la primaria en tres años y la secundaria en uno y medio y convertirse en licenciados antes de cumplir 18 años; y luego, cómo los incorporamos al mercado laboral en una sociedad donde siguen existiendo paradigmas sobre todo aquello que sale de lo ordinario. “De pronto a un chico de 16 años le antepones un prejuicio por su edad y a lo mejor por la experiencia, y eso es discriminación”, dice Hilda Téllez, directora general adjunta de quejas y reclamaciones del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
Su historia forma parte de millones de niños y niñas mexicanos que son ignorados por el sistema educativo y por la sociedad:
Almazán ha atraído la atención del país y declaró que se prepara para continuar con sus estudios en los campos de la neurociencia y la neuropsicología. Ataviado con corbata y bata de médico en su oficina del Centro de Atención al Talento (CEDAT), una pequeña escuela de aprendizaje para superdotados fundada por su padre y su madre hace un año, Andrew gesticula poco y habla rápidamente con los ojos fijos en su interlocutor. "Desde que era pequeño no sólo me ha gustado la medicina y la sicología, sino también la geografía, la astronomía, la historia, e incluso la filosofía. Pero como son varias áreas las que me han interesado, lo que me llega es a faltar tiempo para poderlas realizar todas", manifestó Almazán, quien confiesa que la mayoría de sus amigos son, cómo él, superdotados. Formado en el seno de una familia cristiana, este joven practica el piano y el hockey sobre hielo como pasatiempos, es cinta negra en taekwondo y le desagradan las redes sociales como Facebook. A los seis años ya había leído varias obras de Shakespeare, enumeraba huesos del ser humano y planetas, y exhibía una "memoria prodigiosa". A los nueve años los padres decidieron educar al menor en casa, al ver que en la escuela los niños lo aislaban y no jugaban con él, y después de que Andrew fuera diagnosticado con trastorno por déficit de atención. La preocupación por la educación de su hijo llevó a sus padres a fundar una escuela en la que enseñan habilidades especiales a menores con capacidades intelectuales superiores, empleando un método desarrollado por padre e hijo y que ambos bautizaron "el ordenamiento de las inteligencias". Con sólo doce años, Andrew Almazán ingresó en la universidad.
La gran mayoría de los niños y las niñas con talentos, gran creatividad e inteligencia prodigiosa en realidad encuentran poco que hacer en la escuela mexicana. Se encuentran atrapados en la monotonía y baja calidad escolar y en las creencias familiares que no saben cómo ayudarlos a desarrollar sus potencialidades:
En México, hay por lo menos un millón de niños genio, algunos de los cuales por desconocimiento, mal diagnóstico médico o falta de atención terminan siendo expulsados de las escuelas por ser “problemáticos” aseguró Asdrúbal Almazán, médico cirujano egresado de la UNAM y fundador del Centro de Atención al Talento (Cedat). “Si un menor es muy inteligente y en lugar de canalizarlo lo atacan, y recibe agresiones tanto de su familia como de sus compañeros y maestros. Ese es el problema de los niños sobredotados, básicamente que los aíslan de las escuelas, y como hablan de otras cosas y tiende al liderazgo, no todos los aceptan”. “Suele suceder que cuando se les diagnostica con déficit de atención e hiperactividad se les manda a terapia, prácticamente se la pasan sedados y consumen medicamentos que detiene su actividad y capacidad intelectual”. La capacidad de su cerebro trabaja a un ritmo más rápido, pasan de una actividad a otra porque terminan pronto, son muy motores, “se mueven mucho, se paran y hablan mucho también y se les cataloga también como niños enfermos… pero esto no es así, ya que los niños sobredotados preguntan mucho y siempre está ávidos de conocimiento”. Sobran ejemplos en México; Valery tiene únicamente cuatro años y se sabe los 118 elementos que contiene la tabla periódica, además de que ya sabe leer, resolver elaboradas operaciones matemáticas. Es la niña genio más jóven que ha detectado el Cedat. Dafne tiene nueve años, está por culminar la preparatoria y el próximo año iniciará la carrera de psicología. Las dos menores acuden al Cedat, donde a través del ajedrez, dibujos, juegos de acertijos, música clásica, rompecabezas de piezas grandes y diminutas, globos terráqueos, y bloques de plástico para armar, sin perder en absoluto divertimentos como correr, brincar y cantar, han logrado potencializar sus capacidades intelectuales que superan a la de un niño común . Ambas, como otra docena de menores que asisten a dicho centro, fueron calificadas como niñas problema e incluso con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) porque se paraban de su lugar, distraían al resto de sus compañeros, o simplemente no hacían la lección por resultarles demasiado aburridas, varia veces pusieron contra la pared a las maestras por la cantidad de preguntas que no podían responder. Pero lo que parecía un problema de conducta y de salud mental para maestros del sistema escolarizado privado y público, en realidad se trataba de niñas sobredotadas, que tienen la habilidad de aprender jugando los países y sus capitales, cada hueso del esqueleto humano y animal, cuestiones de astronomía, historia, geología, biología, medicina, literatura e idiomas, sin someterse a arduas horas de estudio.
Talento, creatividad, innovación... palabras que aparecen una y otra vez en los discursos de las autoridades educativas, docentes, investigadores, empresarios. Palabras que no se aplican dentro de un sistema educativo de baja calidad que sigue funcionando con la metáfora de la fábrica, que no respeta ni le interesa el desarrollo de la inteligencia de cada uno de sus estudiantes. ¿Han diagnosticado a tu hij@, sobrin@ o niet@ como problema, que tiene problema de atención, que es demasiado inquieto? Documéntate, infórmate, explora en internet, quizá el problema es que es talentoso o tiene una gran capacidad cognoscitiva. Hoy necesitamos todo el talento y potencial humano para salir de este hoyo en el que nos encontramos.
PS. Un libro que vale la pena leer ya que muestra que una vida plena se encuentra, generalmente, después de dejar la escuela. ¿Por qué? Porque la escuela mata la pasión por el aprendizaje:
Ken Robinson (2010): El Elemento. Descubrir tu pasión lo cambia todo. México: Grijalvo.
En el 2011, Andrew Almazán Anaya se convirtió en el sicólogo más joven de México. Tiene 16 y a los 18 también será médico. Recibió la carta que acredita que cumplió con 100 por ciento de los créditos de la carrera de Sicología en la Universidad del Valle de México (UVM), en la mitad del tiempo de lo que le tomaría a un estudiante promedio. El niño genio, con 162 de Coeficiente Intelectual (IQ, por sus siglas en inglés), superior al de Albert Einstein, tuvo que enfrentar lo que casi todos los superdotados; un erróneo diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Hasta los nueve años portó la etiqueta de insubordinado. Como pocos, sorteó un sistema educativo incapaz de detectarlo y darle seguimiento. La mayoría de los genios mexicanos ahí se quedan extraviados. Por eso, aunque genéticamente debería haber casi un millón de ellos, nadie sabe dónde están. Si hoy Andrew quisiera insertarse en un puesto de trabajo fuera del mundo de los superdotados tendría que pasar, de nuevo, por un camino difícil. Basta con que se pregunte ¿cuántos tocarían la puerta del consultorio de un sicólogo adolescente de 16 años? “Las instancias del Estado tenemos que voltear a ver el fenómeno en dos ámbitos: primero, en cómo le hacemos para acompañar a los niños que son capaces de terminar la primaria en tres años y la secundaria en uno y medio y convertirse en licenciados antes de cumplir 18 años; y luego, cómo los incorporamos al mercado laboral en una sociedad donde siguen existiendo paradigmas sobre todo aquello que sale de lo ordinario. “De pronto a un chico de 16 años le antepones un prejuicio por su edad y a lo mejor por la experiencia, y eso es discriminación”, dice Hilda Téllez, directora general adjunta de quejas y reclamaciones del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
Su historia forma parte de millones de niños y niñas mexicanos que son ignorados por el sistema educativo y por la sociedad:
Almazán ha atraído la atención del país y declaró que se prepara para continuar con sus estudios en los campos de la neurociencia y la neuropsicología. Ataviado con corbata y bata de médico en su oficina del Centro de Atención al Talento (CEDAT), una pequeña escuela de aprendizaje para superdotados fundada por su padre y su madre hace un año, Andrew gesticula poco y habla rápidamente con los ojos fijos en su interlocutor. "Desde que era pequeño no sólo me ha gustado la medicina y la sicología, sino también la geografía, la astronomía, la historia, e incluso la filosofía. Pero como son varias áreas las que me han interesado, lo que me llega es a faltar tiempo para poderlas realizar todas", manifestó Almazán, quien confiesa que la mayoría de sus amigos son, cómo él, superdotados. Formado en el seno de una familia cristiana, este joven practica el piano y el hockey sobre hielo como pasatiempos, es cinta negra en taekwondo y le desagradan las redes sociales como Facebook. A los seis años ya había leído varias obras de Shakespeare, enumeraba huesos del ser humano y planetas, y exhibía una "memoria prodigiosa". A los nueve años los padres decidieron educar al menor en casa, al ver que en la escuela los niños lo aislaban y no jugaban con él, y después de que Andrew fuera diagnosticado con trastorno por déficit de atención. La preocupación por la educación de su hijo llevó a sus padres a fundar una escuela en la que enseñan habilidades especiales a menores con capacidades intelectuales superiores, empleando un método desarrollado por padre e hijo y que ambos bautizaron "el ordenamiento de las inteligencias". Con sólo doce años, Andrew Almazán ingresó en la universidad.
La gran mayoría de los niños y las niñas con talentos, gran creatividad e inteligencia prodigiosa en realidad encuentran poco que hacer en la escuela mexicana. Se encuentran atrapados en la monotonía y baja calidad escolar y en las creencias familiares que no saben cómo ayudarlos a desarrollar sus potencialidades:
En México, hay por lo menos un millón de niños genio, algunos de los cuales por desconocimiento, mal diagnóstico médico o falta de atención terminan siendo expulsados de las escuelas por ser “problemáticos” aseguró Asdrúbal Almazán, médico cirujano egresado de la UNAM y fundador del Centro de Atención al Talento (Cedat). “Si un menor es muy inteligente y en lugar de canalizarlo lo atacan, y recibe agresiones tanto de su familia como de sus compañeros y maestros. Ese es el problema de los niños sobredotados, básicamente que los aíslan de las escuelas, y como hablan de otras cosas y tiende al liderazgo, no todos los aceptan”. “Suele suceder que cuando se les diagnostica con déficit de atención e hiperactividad se les manda a terapia, prácticamente se la pasan sedados y consumen medicamentos que detiene su actividad y capacidad intelectual”. La capacidad de su cerebro trabaja a un ritmo más rápido, pasan de una actividad a otra porque terminan pronto, son muy motores, “se mueven mucho, se paran y hablan mucho también y se les cataloga también como niños enfermos… pero esto no es así, ya que los niños sobredotados preguntan mucho y siempre está ávidos de conocimiento”. Sobran ejemplos en México; Valery tiene únicamente cuatro años y se sabe los 118 elementos que contiene la tabla periódica, además de que ya sabe leer, resolver elaboradas operaciones matemáticas. Es la niña genio más jóven que ha detectado el Cedat. Dafne tiene nueve años, está por culminar la preparatoria y el próximo año iniciará la carrera de psicología. Las dos menores acuden al Cedat, donde a través del ajedrez, dibujos, juegos de acertijos, música clásica, rompecabezas de piezas grandes y diminutas, globos terráqueos, y bloques de plástico para armar, sin perder en absoluto divertimentos como correr, brincar y cantar, han logrado potencializar sus capacidades intelectuales que superan a la de un niño común . Ambas, como otra docena de menores que asisten a dicho centro, fueron calificadas como niñas problema e incluso con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) porque se paraban de su lugar, distraían al resto de sus compañeros, o simplemente no hacían la lección por resultarles demasiado aburridas, varia veces pusieron contra la pared a las maestras por la cantidad de preguntas que no podían responder. Pero lo que parecía un problema de conducta y de salud mental para maestros del sistema escolarizado privado y público, en realidad se trataba de niñas sobredotadas, que tienen la habilidad de aprender jugando los países y sus capitales, cada hueso del esqueleto humano y animal, cuestiones de astronomía, historia, geología, biología, medicina, literatura e idiomas, sin someterse a arduas horas de estudio.
Talento, creatividad, innovación... palabras que aparecen una y otra vez en los discursos de las autoridades educativas, docentes, investigadores, empresarios. Palabras que no se aplican dentro de un sistema educativo de baja calidad que sigue funcionando con la metáfora de la fábrica, que no respeta ni le interesa el desarrollo de la inteligencia de cada uno de sus estudiantes. ¿Han diagnosticado a tu hij@, sobrin@ o niet@ como problema, que tiene problema de atención, que es demasiado inquieto? Documéntate, infórmate, explora en internet, quizá el problema es que es talentoso o tiene una gran capacidad cognoscitiva. Hoy necesitamos todo el talento y potencial humano para salir de este hoyo en el que nos encontramos.
PS. Un libro que vale la pena leer ya que muestra que una vida plena se encuentra, generalmente, después de dejar la escuela. ¿Por qué? Porque la escuela mata la pasión por el aprendizaje:
Ken Robinson (2010): El Elemento. Descubrir tu pasión lo cambia todo. México: Grijalvo.
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sábado, mayo 07, 2011
más información sobre el autismo, el Alzheimer y la inteligencia emocional
En los últimos 25 años se ha descubierto más sobre el cerebro y la mente que en los siglos pasados. Las nuevas tecnologías de visualización de la actividad cerebral han permitido a los científicos develar algunos de los secretos de la mente humana. Los nuevos hallazgos nos obligan a repensar algunas ideas que tienen los docentes y las familias sobre los niños autistas:Científicos de la Universidad de Montreal, que recogieron datos durante 15 años sobre la forma como funciona el cerebro autista, encontraron que se organiza de forma distinta. El área en la parte posterior que procesa la información visual está altamente desarrollada. Esto ocasiona que las zonas que controlan la toma de decisiones y la planificación tengan menos capacidad. A estos individuos se les dificulta interpretar otras cosas, como las expresiones faciales. Los expertos consideran que el estudio es significativo. "Esta investigación pone de manifiesto que el autismo no sólo debería verse como un trastorno de dificultades conductuales, sino que también debe ser asociado con una habilidad particular", afirma la doctora Christine Ecker, del Instituto de Psiquiatría del King's College, de Londres.
También se ha descubierto la importancia de tomar decisiones para tener un cerebro más saludable (eso de desarrollar la capacidad de tomar decisiones no se da con facilidad en la escuela y en muchas familias mexicanas):
La pereza mental podría ser un factor de riesgo para desarrollar Alzheimer afirmó la académica de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, Erika Gutiérrez Martínez. Esa "flojera" se expresa sí se traslada a otra persona la responsabilidad de ordenar, proyectar o planear lo que uno mismo debe hacer. "Simplemente procuramos no pensar, pedimos a alguien más tomar decisiones, a veces simples como qué película ver, dónde ir o qué hacer de comer". El Alzheimer es la principal demencia de la tercera edad, y sus cifras van en aumento porque la pirámide poblacional se invierte, es decir, se envejece; aparece alrededor de los 60 años, pero existen personas que tienen propensión genética, pues sus padres o familiares cercanos la padecieron.
La investigación cambia la idea tradicional de que el pensamiento y el razonamiento es un asunto que nada tiene que ver con las emociones y los sentimientos. En realidad, aquellos que son considerados como superdotados, la gran mayoría, ha desarrollado una serie de habilidades sociales y emocionales que les permite tomar mejores decisiones y desarrollar sus propias capacidades:
Los adolescentes superdotados tienen más inteligencia emocional que los que no lo son, según un estudio de la Universidad de Haifa (Israel), que desmonta el mito de que se trata de personas antisociales y encerradas en su mundo. Las conclusiones del estudio apuntan que la imagen de los superdotados como personas introvertidas es quizás un "estereotipo que se retroalimenta". Pese a que "los adolescentes superdotados obtuvieron resultados más altos que los adolescentes normales en el examen que medía la inteligencia emocional, por alguna razón se clasificaron en el cuestionario de auto-categorización como personas con menor inteligencia emocional que los adolescentes normales".
Un paso importante para mejorar las escuelas mexicanas es divulgar los hallazgos de la ciencia y discutir cuáles son las implicaciones en las escuelas y especialmente en los salones de clase.
martes, enero 25, 2011
integración escolar o ¿dónde están los niños que presentan alguna discapacidad?

El diseño de nuestras escuelas, sus instalaciones, sus programas, la formaciónde los profesores y la cultura escolar, resultan ser un peligro para los niños que presentan alguna discapacidad física o intelectual. Las escuelas mexicanas no aceptan al niño que está fuera del "promedio". Los niños "demasiado diferentes" se ignoran, se ocultan y se desprecian:
La Secretaría de Educación Pública identificó que casi 170 mil 550 niños y adolescentes con capacidades diferentes en lo intelectual o motriz, autismo, déficit de atención, sordos, ciegos, de baja visión o audición, están en riesgo de quedar fuera de las escuelas, de “no ser atendidos” en 2011, debido al recorte presupuestal de más de 28.3% al programa de integración educativa. El recorte de más de 78 millones 523 mil pesos que determinó la Cámara de Diputados al programa de Fortalecimiento de la Educación Especial y de la Integración Educativa hará que se deje de atender a 22 mil 928 niños que han sido detectados por la SEP como “niños genio, cerebritos o sobresalientes”. En un informe que la SEP presentó ante el Senado de la República se señala que en México hay 27 mil 242 unidades, salones, escuelas o centros de atención entre 225 mil escuelas que hay en el país en donde se ofrecen servicios especiales para la atención de 488 mil 670 niños y adolescentes en tres niveles de la educación básica. En total son 45 mil 869 maestros y directores dedicados a la atención de esos niños en todo el país.
¿Es esta injusticia remediable? ¿Queremos que nuestras escuelas sean para TODOS Y TODAS? O quizá, nos da una pereza extraordinaria y deseamos seguir con nuestra cultura basada en la llamarada de petate.
Pronto llegarán los mesías prometiendo que ahora sí, que ellos si saben gobernar, que ellos si cumplirán sus promesas, que ahora si se hará justicia. Bla, bla, bla, bla...
martes, diciembre 21, 2010
niños talentosos del bicentenario: ignorados y con un sistema de baja calidad
Talento existe, el problema es que no se quiere educar ni ofrecer opciones ni cultivar. Nuestra cultura persigue la mediocridad. De cuando en cuando, surge una propuesta:En México hay una gran cantidad de niños talentosos que nunca son detectados y estimulados, por lo que sus capacidades no se desarrollan, y de esa forma el país desperdicia una reserva humana muy valiosa. Por tal motivo el Programa Adopte un Talento (Pauta) busca estimular a estudiantes normalistas para que se acerquen a la ciencia de una forma lúdica y sencilla, y a su vez transmitan esa inquietud a sus alumnos, explicó Alejandro Frank, director del Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Dicho esquema surgió desde hace poco más de seis años –aunque cuenta con presupuesto desde hace apenas tres– y busca ser un puente entre niños, maestros y académicos para que más alumnos lleguen a la educación superior. Por su parte, Julieta Montelongo, encargada del proyecto Jóvenes Científicos de Pauta, consideró que el talento es un factor que puede ser cultivado y desarrollado, y por ello el esquema presenta diversas actividades sobre temas científicos, como la selección natural, el aire o la flotación de los cuerpos en el agua, para que los estudiantes los aborden y resuelvan en equipo.
Asia corre buscando convertirse en una sociedad basada en el conocimiento, México sigue persiguiendo el sueño americano.... el problema es que los sueños requieren de tener momentos de vigilia para hacerlos realidad.
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sábado, diciembre 04, 2010
México del bicentenario: de la fuga de brazos a la fuga de cerebros

Uno de los rasgos del México del siglo XXI es la constante fuga de cerebros. La limitada capacidad del territorio mexicano de dar oportunidades a los mexicanos... se prefiere importar conocimiento y contratar a empresas y personal extranjero, obliga a los talentosos a mudarse a países que valoran el talento y la capacidad. México no invierte en cultivar sus talentos, prefiere pagar las multas de tránsito a sus legisladores que en los niños y niñas sobresalientes:
De acuerdo con La educación de niños con talento en Iberoamérica, publicación editada por la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO, toda persona tiene derecho a recibir una educación que desarrolle al máximo sus capacidades y le permita construir su proyecto de vida. Según el documento, países latinoamericanos como Argentina, Colombia y Chile reconocieron en su marco legal educativo a las personas sobresalientes hasta la década de los 90, mientras México y Perú lo hicieron formalmente en los años 80, y sólo Brasil, España y Venezuela desde mediados de los 70 incorporaron medidas para la atención de alumnos sobresalientes.
El potencial es enorme, pero invertirmos mucho menos que otros países que tienen una población mucho menor:
Según la propuesta de presupuesto para la educación de niños y jóvenes con aptitudes sobresalientes en México, que la organización envió en julio a la Cámara de Diputados, el presupuesto que países como Holanda o España invierten en proyectos que impulsen las habilidades de la población de alto desempeño escolar, es más de dos veces lo destinado en México (poco más de 115 millones de pesos para 2010), aun cuando la potencial población en nuestro país es mayor que en esas naciones.
Y tampoco estamos preparados para dar una educación de buena calidad:
Mozart fue uno de ellos. También Albert Einstein, Leonardo da Vinci y Pitágoras. Genios, prodigios, talentosos. Superdotados. Los hay en todo el mundo; sin embargo, en México un gran porcentaje de esa población no es identificada y mucho menos atendida. México no está preparado para trabajar con niños genios, lo que ocasiona fuga de cerebros, porque aquí no encuentran lo que necesitan, señala Dalia Becerra, siquiatra de la Secretaría de Salud. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 2.28 de la población mundial está en las filas de los niños talento. Con base en este criterio, los alumnos sobresalientes teóricos en México serían casi 800 mil, explica Antonio Rada, fundador de la asociación civil Telegenio, orientada a identificar y apoyar a los niños con un coeficiente intelectual alto.Cifras oficiales de la Dirección de Educación Especial de la SEP indican que a la fecha la población atendida en el país ascendía a 110 mil 478 menores.
Baste un ejemplo:
Vicente tiene diez años y es un niño sobresaliente. No le gusta que lo llamen genio, ni talentoso; prefiere que le digan inteligente. Le gustan la física y las matemáticas. Fue a Perú y Brasil representando a México con el proyecto El mar muerto como pretexto para estudiar la flotación. Para poder viajar a esos países, durante los domingos previos al viaje estuvo en la iglesia a la que asiste, de siete de la mañana a siete de la noche, solicitando la cooperación económica de los fieles para costear los gastos. Sus familiares pidieron apoyo económico a la SEP para el pasaje de avión del niño, pero no tuvieron éxito. La dependencia argumentó que no pudo encontrar una partida para justificar el gasto.
Mientras los ciudadanos permitan que los legisladores no paguen ni siquiera las multas de tránsito, las cosas seguirán igual: perdidos en el tercermundismo.
lunes, julio 19, 2010
tratan de identificar a los talentos mexicanos en matemáticas

Ante los tristísimos resultados de los aprendizajes de los estudiantes mexicanos, los investigadores deben encontrar soluciones:
Un grupo de científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) desarrolla una herramienta metodológica para identificar a los niños y jóvenes talento en matemáticas, con el fin de detectar e impulsar sus capacidades, lo que contribuiría a mejorar la productividad de la sociedad en el área de ciencias exactas. Mientras en países como EU y algunos de Europa existen programas especiales para detectar a este tipo de adolescentes, en Latinoamérica el tema está rezagado, no obstante que son el futuro desarrollo científico y tecnológico de nuestras sociedades. El equipo de trabajo de Asuman Oktaç, adscrita al Departamento de Matemática Educativa, desarrolla una herramienta basada en entrevistas en las que se aplican problemas matemáticos relacionados con el infinito y que al momento en que encuentren la solución puedan plantear otras posibles y con ello construyan una respuesta más exacta.
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viernes, abril 02, 2010
Fundación para ayudar a niños y niñas con aptitudes y capacidades sobresalientes
Nuestro sistema educativo está diseñado para atender a niños, niñas y jóvenes que poseen aptitudes y capacidades "normales" (aunque no se define con claridad estos términos) y relega al olvido a aquellos que tienen problemas de aprendizaje o a aquellos que tienen capacidades sobresalientes. Tres de estos jóvenes buscan una alternativa para esta situación:
Tres jovencitos dedicados a la medicina y un economista buscan apoyo para los niños genios en nuestro país. Jonathan Barrera, Gibrán Horemheb y Andrew Almazán se encuentran entre los estudiantes más avanzados de México. Jonatan cursa un doctorado de biomedicina, a sus 21 años; Gibrán Horemheb, de 22, estudia medicina en Guadalajara y fue invitado por alemanes para buscar la cura del sida en el país teutón. Por su parte, Andrew Almazán tiene 15 años y estudia las carreras de sicología y medicina, ambas con calificación de 9.8. Comenta Toño Rada, presidente y uno de los fundadores de Telegenio, que sólo se trata de un trío de los casi tres mil mexicanos con coeficiente sobresaliente. Él también es uno de ellos y su interés por los mexicanos con alto I.Q. es que no se pierdan en el anonimato, como ocurre en los países tercermundistas. Explica que “en China y Japón se está atendiendo a los niños genios y los países mencionados están sufriendo sorprendente transformación. Tan sólo en China hay 600 mil estudiantes detectados con aptitudes sobresalientes”.
¿Por qué se invierte tanto en una selección de fútbol bastante mediocre y no en los niños y las niñas que poseen talentos y capacidades sobresalientes?
Tres jovencitos dedicados a la medicina y un economista buscan apoyo para los niños genios en nuestro país. Jonathan Barrera, Gibrán Horemheb y Andrew Almazán se encuentran entre los estudiantes más avanzados de México. Jonatan cursa un doctorado de biomedicina, a sus 21 años; Gibrán Horemheb, de 22, estudia medicina en Guadalajara y fue invitado por alemanes para buscar la cura del sida en el país teutón. Por su parte, Andrew Almazán tiene 15 años y estudia las carreras de sicología y medicina, ambas con calificación de 9.8. Comenta Toño Rada, presidente y uno de los fundadores de Telegenio, que sólo se trata de un trío de los casi tres mil mexicanos con coeficiente sobresaliente. Él también es uno de ellos y su interés por los mexicanos con alto I.Q. es que no se pierdan en el anonimato, como ocurre en los países tercermundistas. Explica que “en China y Japón se está atendiendo a los niños genios y los países mencionados están sufriendo sorprendente transformación. Tan sólo en China hay 600 mil estudiantes detectados con aptitudes sobresalientes”.
¿Por qué se invierte tanto en una selección de fútbol bastante mediocre y no en los niños y las niñas que poseen talentos y capacidades sobresalientes?
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jueves, enero 21, 2010
dos estudiantes mexicanos extraordinarios
Los medios, en general, prestan atención a las malas noticias. A pesar de que ya no es noticia la mala calidad del sistema educativo mexicano, sigue siendo noticia la ineficacia de los gobiernos federales y estatales para cambiar dicha realidad. Los jóvenes mexicanos tienen poco apoyo de la sociedad mexicana, ni la escuela, ni la familia, ni las empresas, se preocupan por detectar y potenciar a aquellos jóvenes que poseen grandes talentos. A pesar de ello, de cuando en cuando, salen a la luz pública:
Con sólo 21 años, Jonatan Barrera Chimal estudia un doctorado en Ciencias Biomédicas en la UNAM, logro que le ha valido el reconocimiento de la investigadora Norma Bobadilla Sandoval quien lo califica como "Rey Midas, porque todo lo que toca lo convierte en oro". "De hecho a veces mi departamento parece una extensión de mi lugar de trabajo, porque en las noches llego a revisar cálculos de los experimentos que hice en el día, leer algún artículo pendiente o escribir algún texto relacionado con lo que estoy estudiando", explicó el joven. Jonatan recientemente obtuvo el Premio al Servicio Social "Gustavo Baz Prada" por su tesis de licenciatura, con la que desentrañó algunos secretos de los padecimientos renales. El joven aprendió a leer a los tres años, entró a los cuatro a la primaria, a los 10 a la secundaria, a los 13 al bachillerato, a los 16 a la carrera de Investigación Biomédica Básica en la Universidad Nacional y a los 20 al doctorado en Ciencias Biomédicas.
Otilio viaja todos los días cinco horas en camión y Metro para ir de Chapingo, en Texcoco, a Ciudad Universitaria y por las tardes se dirige a la Universidad Anáhuac, en Huixquilucan, donde estudia tres carreras profesionales: estadística, matemáticas y actuaría, con promedios de 9.6, 9.8 y 10. Hijo de un campesino que apenas cursó el segundo año de primaria y de una mujer que aprendió a leer y a escribir cuando sus hijos le enseñaron, este joven nació en la comunidad de Cantarranas, municipio hidalguense de Huehuetla, uno de los que presenta mayor marginación del país. En el estado de México hay 4.5 millones de jóvenes, de los cuales un millón 200 mil estudian; un millón 800 mil trabajan, un porcentaje menor estudian y laboran y cerca de 700 mil son del llamado grupo “ni-ni”, es decir, no acuden a la escuela ni están empleados, informó Melissa Vargas directora del Instituto Mexiquense de la Juventud (IMJ). El joven de origen campesino recibió ayer, junto con otros destacados jóvenes mexiquenses, el Premio Estatal de la Juventud, por su desempeño académico. A sus 19 años, Otilio García Munguía ha ganado más de 40 premios nacionales, estatales y regionales en olimpiadas de física, matemáticas y astronomía.
Con sólo 21 años, Jonatan Barrera Chimal estudia un doctorado en Ciencias Biomédicas en la UNAM, logro que le ha valido el reconocimiento de la investigadora Norma Bobadilla Sandoval quien lo califica como "Rey Midas, porque todo lo que toca lo convierte en oro". "De hecho a veces mi departamento parece una extensión de mi lugar de trabajo, porque en las noches llego a revisar cálculos de los experimentos que hice en el día, leer algún artículo pendiente o escribir algún texto relacionado con lo que estoy estudiando", explicó el joven. Jonatan recientemente obtuvo el Premio al Servicio Social "Gustavo Baz Prada" por su tesis de licenciatura, con la que desentrañó algunos secretos de los padecimientos renales. El joven aprendió a leer a los tres años, entró a los cuatro a la primaria, a los 10 a la secundaria, a los 13 al bachillerato, a los 16 a la carrera de Investigación Biomédica Básica en la Universidad Nacional y a los 20 al doctorado en Ciencias Biomédicas.
Otilio viaja todos los días cinco horas en camión y Metro para ir de Chapingo, en Texcoco, a Ciudad Universitaria y por las tardes se dirige a la Universidad Anáhuac, en Huixquilucan, donde estudia tres carreras profesionales: estadística, matemáticas y actuaría, con promedios de 9.6, 9.8 y 10. Hijo de un campesino que apenas cursó el segundo año de primaria y de una mujer que aprendió a leer y a escribir cuando sus hijos le enseñaron, este joven nació en la comunidad de Cantarranas, municipio hidalguense de Huehuetla, uno de los que presenta mayor marginación del país. En el estado de México hay 4.5 millones de jóvenes, de los cuales un millón 200 mil estudian; un millón 800 mil trabajan, un porcentaje menor estudian y laboran y cerca de 700 mil son del llamado grupo “ni-ni”, es decir, no acuden a la escuela ni están empleados, informó Melissa Vargas directora del Instituto Mexiquense de la Juventud (IMJ). El joven de origen campesino recibió ayer, junto con otros destacados jóvenes mexiquenses, el Premio Estatal de la Juventud, por su desempeño académico. A sus 19 años, Otilio García Munguía ha ganado más de 40 premios nacionales, estatales y regionales en olimpiadas de física, matemáticas y astronomía.
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martes, abril 28, 2009
No existe atención educativa para niños y niñas sobresalientes
Nuestro sistema educativo está diseñado para ofrecer un servicio "de masas"; todos los niños y las niñas realizan la misma actividad, al mismo tiempo, esperando los mismos resultados. Las escuelas mexicanas no potencian las capacidades y habilidades de los niños y niñas que poseen un nivel intelectual destacado:
Según la presidenta de la Asociación Mexicana para el Apoyo a Sobresalientes (Amexpas), Janet Sáenz, entre 15% y 20% de menores de 18 años tiene un nivel intelectual destacado. “Algunos niños se destacan en el ámbito académico, pero no faltan quienes brillan en las artes o en los deportes”, aclara Sáenz. Tener dones implica, sobre todo en México, carecer de la atención adecuada para el pleno desarrollo. La escuela no es capaz de brindar una educación especial a los niños superdotados. La sociedad rechaza al que no está en la línea media y los padres, desorientados, suelen esconder las aptitudes extraordinarias de sus hijos para evitar su discriminación. Las cifras más recientes de la SEP, del periodo escolar 2005-2006, señalan que de un total de 22.6 millones de estudiantes de primaria en todo el país, sólo se identificaron como niños con Capacidades y Aptitudes Sobresalientes (CAS) a 17 mil 590. Según la Fundación Telegenio, presidida por Antonio Rada, son 51 mil 744 los chicos que superan el coeficiente intelectual normal, lo que si fuera cierto elevaría a 66% el nivel de menores superdotados que carecen de atención específica y adecuada.
Según la presidenta de la Asociación Mexicana para el Apoyo a Sobresalientes (Amexpas), Janet Sáenz, entre 15% y 20% de menores de 18 años tiene un nivel intelectual destacado. “Algunos niños se destacan en el ámbito académico, pero no faltan quienes brillan en las artes o en los deportes”, aclara Sáenz. Tener dones implica, sobre todo en México, carecer de la atención adecuada para el pleno desarrollo. La escuela no es capaz de brindar una educación especial a los niños superdotados. La sociedad rechaza al que no está en la línea media y los padres, desorientados, suelen esconder las aptitudes extraordinarias de sus hijos para evitar su discriminación. Las cifras más recientes de la SEP, del periodo escolar 2005-2006, señalan que de un total de 22.6 millones de estudiantes de primaria en todo el país, sólo se identificaron como niños con Capacidades y Aptitudes Sobresalientes (CAS) a 17 mil 590. Según la Fundación Telegenio, presidida por Antonio Rada, son 51 mil 744 los chicos que superan el coeficiente intelectual normal, lo que si fuera cierto elevaría a 66% el nivel de menores superdotados que carecen de atención específica y adecuada.
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domingo, enero 18, 2009
Pocas oportunidades para los niños y jóvenes sobredotados en México
Nuestra sociedad no confía en los jóvenes sobredotados o talentosos, nos gusta la ortodoxia y el camino conocido. Hay pocas oportunidades para desarrollar a estos jóvenes en nuestro país y tarde o temprano emigran a otros países que les ofrecen mejores opciones. Esta situación tendría que cambiar si queremos construir una sociedad basada en el conocimiento:
Un joven mexicano de tan sólo 21 años con habilidades fuera de lo común podrá seguir con sus investigaciones para desarrollar una vacuna contra el VIH sida. A mediados de diciembre, Excélsior publicó la historia de Gibrán Horemheb Rubio, un joven súper dotado, estudiante de octavo semestre de la carrera de medicina en la Universidad de Guadalajara, que desarrolló una teoría para el VIH sida cuando estaba en segundo semestre, y que podría convertirse en la opción para crear una vacuna que prevenga el virus. Como consecuencia de la poca atención que en México se les pone a los niños y jóvenes genios, las puertas de su propio país se le cierran, porque es apenas un estudiante. “La cuestión es que todavía no tengo ni licenciatura, entonces en las instituciones a las que iba me comentaban que para poder tener apoyos necesitaría tener el doctorado, cuando menos, entonces ese es el problema”, explicó. La búsqueda de la cura contra el VIH sida tendría que emprenderla en Alemania, donde le brindan el apoyo para realizar la investigación. Pero a raíz del reportaje publicado en Excélsior, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos sostuvo una reunión privada con Gibrán. En 50 minutos, luego que el joven talento le expuso de qué trata su teoría y le narró la travesía que ha pasado en instituciones de Alemania y México tratando de conseguir un convenio entre ambos países para ejecutar el proyecto, el encargado de la política de salud en el país le ofreció hablar con dos investigadores mexicanos expertos en el tema de VIH sida para ver qué oportunidades hay de hacerlo en México.
Un joven mexicano de tan sólo 21 años con habilidades fuera de lo común podrá seguir con sus investigaciones para desarrollar una vacuna contra el VIH sida. A mediados de diciembre, Excélsior publicó la historia de Gibrán Horemheb Rubio, un joven súper dotado, estudiante de octavo semestre de la carrera de medicina en la Universidad de Guadalajara, que desarrolló una teoría para el VIH sida cuando estaba en segundo semestre, y que podría convertirse en la opción para crear una vacuna que prevenga el virus. Como consecuencia de la poca atención que en México se les pone a los niños y jóvenes genios, las puertas de su propio país se le cierran, porque es apenas un estudiante. “La cuestión es que todavía no tengo ni licenciatura, entonces en las instituciones a las que iba me comentaban que para poder tener apoyos necesitaría tener el doctorado, cuando menos, entonces ese es el problema”, explicó. La búsqueda de la cura contra el VIH sida tendría que emprenderla en Alemania, donde le brindan el apoyo para realizar la investigación. Pero a raíz del reportaje publicado en Excélsior, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos sostuvo una reunión privada con Gibrán. En 50 minutos, luego que el joven talento le expuso de qué trata su teoría y le narró la travesía que ha pasado en instituciones de Alemania y México tratando de conseguir un convenio entre ambos países para ejecutar el proyecto, el encargado de la política de salud en el país le ofreció hablar con dos investigadores mexicanos expertos en el tema de VIH sida para ver qué oportunidades hay de hacerlo en México.
viernes, septiembre 05, 2008
Joven de 13 años deja la universidad
Después de mucha búsqueda, el joven de 13 años deja la Universidad de las Américas:
Andrew Almazán, de 13 años de edad, anunció que dejará de estudiar las licenciaturas de Psicología y Medicina en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). Andrew -por algunos considerado como un niño superdotado- ingresó a la UDLAP el 30 de agosto de 2007, luego que sus padres recorrieron varias instituciones de educación superior en el país y en ninguna encontraron una oportunidad para su hijo. Andrew Almazán comenzó sus estudios en las carreras de Médico Cirujano y Psicología, bajo un modelo de estudios especial adecuado a su edad. La institución también le ofreció varias oportunidades como una beca de estudios al 100 por ciento para ambas licenciaturas, una casa en la zona de la universidad donde vivía Andrew junto a su familia y su propia planta de docentes. Sin embargo, el menor, acompañado de sus padres, anunció su salida de la universidad tras ser informado que deberá incorporarse a las clases en horario normal y con sus compañeros, y ya no podrá elegir a sus docentes.
Andrew Almazán, de 13 años de edad, anunció que dejará de estudiar las licenciaturas de Psicología y Medicina en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). Andrew -por algunos considerado como un niño superdotado- ingresó a la UDLAP el 30 de agosto de 2007, luego que sus padres recorrieron varias instituciones de educación superior en el país y en ninguna encontraron una oportunidad para su hijo. Andrew Almazán comenzó sus estudios en las carreras de Médico Cirujano y Psicología, bajo un modelo de estudios especial adecuado a su edad. La institución también le ofreció varias oportunidades como una beca de estudios al 100 por ciento para ambas licenciaturas, una casa en la zona de la universidad donde vivía Andrew junto a su familia y su propia planta de docentes. Sin embargo, el menor, acompañado de sus padres, anunció su salida de la universidad tras ser informado que deberá incorporarse a las clases en horario normal y con sus compañeros, y ya no podrá elegir a sus docentes.
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miércoles, noviembre 21, 2007
Cambios en el sistema educativo para apoyar a niños y niñas sobredotados
El Senado aprobó por mayoría que los niños genio puedan cursar grados escolares superiores a su edad, así como que las reglas de la estructura educativa nacional no les impidan el pleno desarrollo de su inteligencia. El decreto aprobado establece que “tratándose de alumnos con aptitudes sobresalientes, la autoridad educativa desarrollará, con base en sus facultades y disponibilidad presupuestal, las evaluaciones y modelos pedagógicos específicos que respondan a sus necesidades educativas”.
martes, octubre 30, 2007
Propuesta del congreso para ayudar a niños y niñas talentosos
Durante largo tiempo el sistema educativo mexicano ha sido una limitación, más que una ayuda, para los niños y niñas que poseen talentos y habilidades cognoscitivas muy desarrolladas, parece que existe un mayor interés en cambiar esta situación:
El Senado va por allanar el camino a los llamados niños genio, para que puedan cursar grados escolares superiores a su edad y que las reglas de la estructura educativa no representen un freno para el desarrollo de su inteligencia.
En México existe un solo caso en que un niño de 12 años estudia la carrera de Medicina, porque su alto nivel intelectual lo lleva a contar con conocimientos propios de una persona de más edad.
El Senado va por allanar el camino a los llamados niños genio, para que puedan cursar grados escolares superiores a su edad y que las reglas de la estructura educativa no representen un freno para el desarrollo de su inteligencia.
En México existe un solo caso en que un niño de 12 años estudia la carrera de Medicina, porque su alto nivel intelectual lo lleva a contar con conocimientos propios de una persona de más edad.
jueves, septiembre 27, 2007
Financiamiento a proyectos en las artes
La Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados informó que buscará aumentar en 50 por ciento el presupuesto destinado a la cultura, al considerar insuficiente la propuesta que para este rubro envió el gobierno federal en el proyecto de Presupuesto de Egresos 20080.
Después del escándalo en los medios, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) informó que “quedaron sin efecto” las renuncias del historiador Enrique Florescano, tanto a la Coordinación Nacional de Proyectos Históricos como a la Comisión Organizadora del Bicentenario del Inicio de la Independencia Nacional y del Centenario del Inicio de la Revolución Mexicana. También dio a conocer una nueva lista de 273 proyectos que financiará en 2007 mediante “apoyos” y “donativos”, los cuales, en total, suman más de 622 millones de pesos.
Se inauguró el Fórum Universal de las Culturas, en un espacio techado con capacidad para 18 mil personas, con clima artificial, digitalizado y concesinado al sector privado, (alejando, supongo, a las culturas populares).
El Programa de Atención y Desarrollo al Talento Infantil comenzará a funcionar en noviembre y se basa en dos sistemas de evaluación: a partir del promedio escolar, el cual debe estar entre 9 y 10, y/o la detección de algún talento en el infante. Para elaborar el programa de trabajo y los contenidos, el gobierno del Distrito Federal trabaja con un comité integrado por expertos de la UNAM, UAM, Instituto Politécnico Nacional, Sociedad General de Escritores de México, el Colegio de Profesionales de Educación Física, la Academia Mexicana de Ciencias, los Institutos del Deporte y de Ciencias, así como personal de la SEP y el DIF.
Un programa apoyará a los artistas para crear y consolidar su propia industria cultural. Esta iniciativa abre la posibilidad de que los creadores reciban microcréditos de entre 50 y 300 mil pesos una vez que pasen por un proceso de capacitación en Diseño de Proyectos, que ofrecerá la Secretaría de Cultura del Distrito Federal. Imaginación en Movimiento es el nombre de este programa que no busca subsanar de manera provisional las necesidades de los artistas comprándoles funciones o productos creativos, sino que busca crear una cadena sustentable de producción, distribución y consumo cultural.
El Comité del Patrimonio Mundial ha inscrito el Campus Central de la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Lista del Patrimonio Mundial. La inscripción en esta lista confirma el valor excepcional y universal de un sitio cultural o natural que debe ser protegido para el beneficio de la humanidad. 2 de julio de 2007" .
Después del escándalo en los medios, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) informó que “quedaron sin efecto” las renuncias del historiador Enrique Florescano, tanto a la Coordinación Nacional de Proyectos Históricos como a la Comisión Organizadora del Bicentenario del Inicio de la Independencia Nacional y del Centenario del Inicio de la Revolución Mexicana. También dio a conocer una nueva lista de 273 proyectos que financiará en 2007 mediante “apoyos” y “donativos”, los cuales, en total, suman más de 622 millones de pesos.
Se inauguró el Fórum Universal de las Culturas, en un espacio techado con capacidad para 18 mil personas, con clima artificial, digitalizado y concesinado al sector privado, (alejando, supongo, a las culturas populares).
El Programa de Atención y Desarrollo al Talento Infantil comenzará a funcionar en noviembre y se basa en dos sistemas de evaluación: a partir del promedio escolar, el cual debe estar entre 9 y 10, y/o la detección de algún talento en el infante. Para elaborar el programa de trabajo y los contenidos, el gobierno del Distrito Federal trabaja con un comité integrado por expertos de la UNAM, UAM, Instituto Politécnico Nacional, Sociedad General de Escritores de México, el Colegio de Profesionales de Educación Física, la Academia Mexicana de Ciencias, los Institutos del Deporte y de Ciencias, así como personal de la SEP y el DIF.
Un programa apoyará a los artistas para crear y consolidar su propia industria cultural. Esta iniciativa abre la posibilidad de que los creadores reciban microcréditos de entre 50 y 300 mil pesos una vez que pasen por un proceso de capacitación en Diseño de Proyectos, que ofrecerá la Secretaría de Cultura del Distrito Federal. Imaginación en Movimiento es el nombre de este programa que no busca subsanar de manera provisional las necesidades de los artistas comprándoles funciones o productos creativos, sino que busca crear una cadena sustentable de producción, distribución y consumo cultural.
El Comité del Patrimonio Mundial ha inscrito el Campus Central de la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Lista del Patrimonio Mundial. La inscripción en esta lista confirma el valor excepcional y universal de un sitio cultural o natural que debe ser protegido para el beneficio de la humanidad. 2 de julio de 2007" .
sábado, agosto 25, 2007
Nueva estrategia de integración escolar
La Secretaría de Educación Pública (SEP) anuncia un nuevo enfoque de integración educativa de los USAER (difícil encontrar el sitio indicado en la página de la SEP). En el pasado se escogía a los más destacados de cuarto, quinto y sexto año y se les daban clases en otra aula, dos horas y media, tres días a la semana. Bajo el nuevo enfoque, en cambio, a los destacados se les instruye sin separarlos de su grupo, junto con los niños regulares y los discapacitados, para responder a los compromisos internacionales asumidos por México en foros como la Cumbre Mundial a favor de la infancia, que se realizó en Nueva York, 1990, y la Conferencia mundial sobre educación para todos, de ese mismo año en Jomtien, Tailandia.
Sin embargo, los niños y niñas con capacidades sobresalientes o niños y niñas con talentos especiales padecen muchos problemas en las escuelas regulares. Tal es el caso de un joven mexicano de 12 años que ingresará a la universidad. Terminó hasta el cuarto año de primaria en escuela regular, después tuvo que buscar una alternativa fuera de ella. En 13 meses concluyó la educación primaria, secundaria y el bachillerato (pudo haberlo logrado en menos tiempo, pero los trámites fueron muy lentos).
Sin embargo, los niños y niñas con capacidades sobresalientes o niños y niñas con talentos especiales padecen muchos problemas en las escuelas regulares. Tal es el caso de un joven mexicano de 12 años que ingresará a la universidad. Terminó hasta el cuarto año de primaria en escuela regular, después tuvo que buscar una alternativa fuera de ella. En 13 meses concluyó la educación primaria, secundaria y el bachillerato (pudo haberlo logrado en menos tiempo, pero los trámites fueron muy lentos).
sábado, mayo 19, 2007
Falta de talento para aprovechar el talento de los niños y niñas mexicanas
Se calcula que cerca del 10% de la población mexicana puede caracterizarse como "sobredotada" o "talentosa". Sin embargo, en México no se aprovecha ese potencial. La mayoría de los niños y niñas con esas características no hayan en las escuelas privadas, ni públicas, condiciones adecuadas para desarrollar al máximo sus capacidades de cognoscitivas. Para estos niños y niñas, y especialmente para sus familias es un largo camino de supervivencia en el sistema autoritario escolar que aún existe, en donde importa el seguir instrucciones y la disciplina carcelaria.
Aquellos niños y niñas que pueden encontrar un contexto adecuado para su propio aprendizaje constituyen un porcentaje muy bajo, y depende de una serie de afortunadas coincidencias como el caso, el niño de 11 años que es profesor de geología en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
Aquellos niños y niñas que pueden encontrar un contexto adecuado para su propio aprendizaje constituyen un porcentaje muy bajo, y depende de una serie de afortunadas coincidencias como el caso, el niño de 11 años que es profesor de geología en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
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